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El saqueo

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El Foro de Altos Estudios Sociales Valparaíso ha decidido ajustar su programación con la finalidad de contribuir a la elaboración del diagnóstico del conflicto social que estalló en octubre de 2019 y cuya evolución aparece como incierta. Para este efecto, en una primera fase se describirá y analizará a los actores partícipes del conflicto. Luego se abordará la racionalidad y las contradicciones de contar con un mercado desregulado, así como los requerimientos que el mercado debería satisfacer para mejorar las condiciones de vida de los grupos menos aventajados. Posteriormente se analizará el impacto de la percepción de la desigualdad en Chile, la región y el mundo, y la necesidad de promover la creación de empleos de calidad y decentes. Finalmente, se reflexionará en torno a la necesidad de institucionalizar un nuevo Estado de Bienestar, garantizando su financiamiento a través de la aplicación de impuestos de tipo progresivo.

En esta primera entrega, se describirá y analizará a uno de los actores que ha sido partícipe del conflicto, el saqueador. Para ello se propone una tipología que permitiría comprender el origen de la violencia delictual que ha surgido en un contexto de movilizaciones sociales.

Saqueadores

Saqueos protagonizados en Santiago

Desde las primeras horas del estallido del conflicto social, se produjo una ola de saqueos. Aquí sólo nos limitamos al estudio de las primeras 6 semanas de movilizaciones. En varias ciudades como Concepción, el Gran Santiago o Valparaíso los saqueos siguen ocurriendo de manera casi diaria.


En esta primera entrega, se describirá y analizará a uno de los actores que ha sido partícipe del conflicto, el saqueador. Para ello se propone una tipología que permitiría comprender el origen de la violencia delictual que ha surgido en un contexto de movilizaciones sociales.

Si tomamos como ejemplo Santiago, podemos constatar que, de los 1.156 saqueadores detenidos entre el 18 y 26 de octubre de 2019, se encontraba una variada turba conformada por delincuentes con prontuario por tráfico de droga, porte ilegal de armas, lesiones y robos con violencia. Algunos de ellos también eran miembros de bandas criminales. Del total de detenidos, 13 de ellos acumulaban más de 180 detenciones previas[1]. Si nos fijamos en su composición etaria se comprueba que más del 60% (612) tiene entre 18 y 30 años, y por lo tanto no sufrieron las atrocidades de la dictadura. Podría presumirse que su conducta delictual no está motivada por un afán revolucionario. Menos de un tercio de ellos (313) tiene entre 30 y 43 años. El mayor de ellos habría tenido apenas 12 años para el plebiscito de 1988. Menos motivación revolucionaria podría atribuirse al casi 10% (107) conformados por jóvenes y menores[2].

Cuando se consideran las comunas santiaguinas en las cuales ocurrió el mayor número de saqueos entre el 18 y el 26 de octubre es notorio que la mayor cantidad se concentró en el sector sur y poniente. Las diez comunas con más saqueos, ordenadas de mayor a menor, son Puente Alto (24), Maipú (24), Peñalolén (20), El Bosque (10), La Granja (8), La Cisterna (7), Pudahuel (6), La Florida (5), Estación Central (4) y Lo Espejo (4). La tercera parte de los detenidos proviene de sólo 3 comunas, Puente Alto (229), Maipú (105) y Quilicura (71)[3]

Los hogares de estas comunas están entre los que perciben los menores ingresos per cápita en la Región Metropolitana, como evidencia la tabla I.

Tabla I. Promedio del ingreso autónomo per cápita mensual del hogar para 26 comunas de la Región Metropolitana (Casen 2015)

Fuente: Encuesta Casen 2015, División Observatorio Social, Ministerio de Desarrollo Social.
a La Encuesta Casen no incluye información para las siguientes comunas: Lampa, Titil, Pirque, San José de Maipo, Buin, Calera de Tango, Paine, Alhué, Curacaví, María Pinto, San Pedro, Cerrillos, Huechuraba, Independencia, La Cisterna, La Reina, Lo Barnechea, Lo Espejo, Lo Prado, San Joaquín, San Ramón, Vitacura, El Monte, Isla de Maipo, Padre Hurtado y Peñaflor.

 

De acuerdo a CIPER Chile, los saqueos proliferaron principalmente en zonas que cuentan con una desprotección policial permanente. Esto permitió que los locales fueran saqueados por horas antes de la llegada de fuerzas policiales o militares. Incluso muchos de ellos fueron saqueados por varios días, pese al Estado de Emergencia vigente. Los testimonios que recogió CIPER dan cuenta que en “las turbas que arrasaron con estos locales no hubo gritos de consignas políticas ni rayados anarquistas”. También recogen que “la mayoría de los que intervinieron fueron vecinos que vieron la oportunidad de sacar una ganancia fácil e inesperada”[4]. Por otra parte, Canal 13 informó que algunos saqueadores actuaron de manera coordinada, se movilizaron en vehículos con encargo por robo y que incluso fueron capaces de ir a saquear tres supermercados en un mismo día[5].

Tipos de saqueadores. Esta visión general nos podría ayudar a distinguir entre tipos de saqueadores, los motivos de su conducta y las respuestas deseables y posibles que favorecerían su reincorporación como miembros de la sociedad.

1. El lumpen proletariado, un término bastante usado hoy día por los “analistas” pero pobremente definido, es la primera categoría que destacaremos. Sólo en ella, ya en 1851, Marx reconocía 20 subcategorías distintas al analizar los grupos que apoyaron al golpe de Napoleón que arrasó con el Directorio Ejecutivo y órganos legislativos (1799). Un paso básico en su camino para lograr transformarse en Emperador de Francia (1804). Se trataba de una masa informe y difusa en la que había ex presidarios, ex soldados, carteristas, rateros, aventureros, escritorzuelos y alcahuetes.

Para saber quiénes son sus componentes en la compleja sociedad del capitalismo maduro sometido a graves contradicciones, es preciso generar nuevos conocimientos que aparentemente no forman el núcleo del interés sociológico. La gran mayoría de los estudios sociológicos se ha concentrado en caracterizar el comportamiento esperado de los electores y consumidores en el corto horizonte temporal provisto por los episodios del conflicto partidario y el ciclo económico. La “encuestología” es la reina de la sociología porque se espera, muy equivocadamente, que el conocimiento de las expectativas y preferencias declaradas por los respectivos encuestados ayudará a ganar a los contendientes en las próximas elecciones y seguir convenciendo a los consumidores que compren más.

Pese a nuestro limitado conocimiento de la abigarrada composición del lumpen proletariado, hoy podríamos considerar entre sus huestes las siguientes subcategorías

a) Los consumistas exitosamente socializados por el sistema en la cultura del consumo, sin cuyo culto el sistema colapsaría. Probablemente podemos concordar en que una proporción de los saqueadores no se valen del robo usando medios tan violentos porque quieren una sociedad más justa y por lo tanto solidaria. El motivo de la acción delictual, paradojalmente, es el extraordinario éxito de la socialización llevada a cabo por el sistema para convencernos de que el signo perfecto del éxito en la vida consiste es la posesión de cosas y su incesante renovación. Para crear esa necesidad el sistema se vale de una propaganda aturdidora sobre los poderes sobrenaturales de cosas cuya obsolescencia está fríamente programada: casi ningún aparato de TV, juguera, aspiradora o tostadora dura más de 5 o 7 años. Cada día aparecen nuevas ofertas de plasmas y refrigeradores. La TV mostró a varios corriendo con objetos pesados sobre sus espaldas y parecían hacerlo tan grácilmente porque andaban con las zapatillas de última moda. Obvio, zapatillas de “marca.” No hablemos de la moda, una de las industrias más contaminantes del planeta, ni mucho menos de los cyberdays.

¿Podríamos concordar en que estos atletas no forman parte de los saqueadores “terroristas” y/o “anarquistas” motivados por el deseo de destruir el sistema? Sí: el lumpen no ha sido nunca ni es un agente de un proceso de transformación supuestamente revolucionario del sistema. Este nuevo tipo de lumpen ha sido creado por una sociedad que promete una clase de felicidad identificada con la posesión de cosas.

b) Los jóvenes y menores distribuidores de drogas en comunas controlada por narcotraficantes criminales son otra categoría de saqueadores. Aunque su número no es el mayoritario, como ya se señaló, ellos son una subcategoría importante. La investigación de CIPER llevada a cabo por Catalina Albert y Alberto Arellano estima que 1.5 millón de personas en distintas poblaciones del país estaría sometida al poder criminal de narco mayoristas con fuertes relaciones internacionales y apoyados por modernas tecnologías de comunicación como por ejemplo teléfonos satelitales, además de laboratorios. Entre 2012 y 2016 se han perpetrado 620 homicidios con armas de fuego, un aumento de 65%[6].

No es posible calcular cuanta droga procedente de Perú y Bolivia ingresa a Chile por los más de 160 pasos fronterizos del Norte no habilitados. Lo que se puede estimar es que 3,6 toneladas de clorhidrato de cocaína y pasta base fueron incautados en tres de los cuatro pasos fronterizos de la región de Tarapacá entre 2016 y 2017[7].

Se sabe que una proporción importante de la droga que ingresa a Chile es exportada a mafias de narcotraficantes operando en Australia, Holanda, Canadá España e Italia.

El poder del crimen organizado por los narcotraficantes mayoristas se ha incrementado por el mercado negro de armamentos de alto calibre como fusiles, miras láser, silenciadores y hasta granadas. De sólo 18 fallos habidos entre 2012 y 2017 por asociación ilícita asociada al narcotráfico, hubo 13 trece condenas y tres absoluciones.

El daño irreparable del narcotráfico podría ser menor si no contara con la colaboración de los funcionarios encargados de controlarlo como lo evidencian los siguientes casos: un agente de aduanas capacitado en la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos instruyó a narcotraficantes en las “técnicas de comunicación segura”, varios detectives infiltrados en las organizaciones de narcotraficantes terminaron siendo parte de ellas, hay carabineros participando en las peleas entre narcotraficantes por la posesión de drogas, hay gendarmes que facilitan el tráfico de drogas desde la cárcel, un suboficial sustrajo armamentos de guerra del Ejército para una banda que distribuía drogas en lo Espejo[8].

Con los datos anteriores no sería muy atrevido pensar que todos estos sujetos son también parte del nuevo lumpen proletariado y que bien podría haber una superposición de todas las subcategorías señaladas.

El análisis de CIPER está basado en entrevistas a policías, fiscales y estudio de expedientes de las mayores incautaciones de clorhidrato y pasta base de cocaína entre 2016 y agosto de 2018.

Para Jorge Bofill, uno de los cuatro abogados que asumieron la representación del Gobierno en las investigaciones penales abiertas por hechos delictuales ocurridos durante las manifestaciones, el narcotráfico ha tenido un papel más o menos indiscutido en los saqueos. A través de relatos de testigos oculares, Bofill ha indicado que en algunos casos son los narcotraficantes quienes inician los saqueos y, una vez que han terminado de sustraer especies, se retiran y el resto de la gente “va a buscar los rastrojos que quedaron”[9].

c) Los saqueadores oportunistas. A las dos subcategorías anteriormente expuestas, se agrega esta tercera. Se trata de individuos de estratos socioeconómicos principalmente medios, residentes en las mismas comunas en que cometieron los ilícitos, que no cuentan con antecedentes penales y que no iniciaron los saqueos, pero participaron de ellos al verse frente a la oportunidad de obtener productos sin pagar. En este sentido, habrían saqueado artículos no perecibles, haciendo acopio de ellos en sus hogares[10].

Ellos intentan explicar su actuar elaborando las siguientes justificaciones:

  • Una especie de solidaridad colectiva, a través de la cual se hicieron parte del saqueo al observar a sus propios vecinos desvalijar los comercios establecidos[11].
  • Aprovechar la situación de ausencia de control represivo para sustraer artículos. Es lo más cercano al dicho “la ocasión hace al ladrón”. Por ejemplo, hubo casos de personas que fueron en automóviles del año -y varios más a pie-, a hacer la “compra del mes” al supermercado, retirándose sin pagar. Muchos de ellos ahora tienen sus vehículos retenidos, y enfrentan cargos por robo en lugar no habitado y receptación de artículos robados[12].
  • Una suerte de venganza en contra del abuso que las grandes cadenas comerciales habrían cometido en su contra. En este sentido, la justificación apuntaba al hecho de estar “robando a los ricos” o que lo hacían “por necesidad”[13].
  • El temor al desabastecimiento de artículos de primera necesidad debido a la destrucción de comercios establecidos[14].

En un próximo avance nos referiremos a la otra subcategoría que conforma el lumpen proletariado: los encapuchados mediáticamente sobreexpuestos.

Por 

Publicado en forovalparaiso.cl


[1] La Tercera, “El mapa de los 195 saqueos en Santiago que dejaron 1.156 personas detenidas”, 26 de octubre de 2019. Disponible en https://www.latercera.com/nacional/noticia/mapa-los-195-saqueos-santiago-dejaron-1-156-personas-detenidas/878670/

[2] Ibídem.

[3] Ibídem.

[4]CIPER Chile, “Crónica de cinco saqueos y nueve muertos: estado de emergencia agudizó el abandono de la periferia”, 27 de octubre de 2019. Disponible en https://ciperchile.cl/2019/10/27/cronica-de-cinco-saqueos-y-nueve-muertos-estado-de-emergencia-agudizo-el-abandono-de-la-periferia/

[5]T13, “¿Quiénes están detrás de los saqueos y cómo operan?”, miércoles 23 de octubre de 2019. Disponible en https://www.t13.cl/videos/nacional/video-hay-detras-saqueos-chile-protestas

[6] Catalina Albert y Alberto Arellano: “La arremetida sin control del narcotráfico en Chile. Parte III: El poder de los narco mayoristas pone a Chile en la ruta del tráfico internacional de armas y cocaína”, CIOER Chile, 22 de agosto de 2018. Disponible en https://ciperchile.cl/2018/08/22/el-poder-de-los-narco-mayoristas-pone-a-chile-en-la-ruta-del-trafico-internacional-de-armas-y-cocaina/

[7] Catalina Albert y Alberto Arellano: “La arremetida sin control del narcotráfico en Chile. Parte I: Los tentáculos del crimen organizado”, CIPER Chile, 16 de agosto de 2018. Disponible en  https://ciperchile.cl/2018/08/16/la-arremetida-sin-control-del-narcotrafico-en-chile/

[8] Ibídem.

[9] Andrea Chaparro, “Abogados que fichó el Gobierno por los hechos delictivos ocurridos en las manifestaciones del último mes: ‘En democracia no es el que grita más fuerte, o el más violento, el que impone las reglas’”, El mercurio, 17 de noviembre de 2019, p. C8.

[10] Arturo Galarce, “Historia de un saqueo”, Revista Sábado, El Mercurio, 16 de noviembre de 2019, pp. 10-14

[11] Ibídem.

[12] Ivonne Toro y Paulina Toro, “Saqueos sobre cuatro ruedas”, Reportajes, La Tercera, 17 de noviembre de 2019, p. 30.

[13] Arturo Galarce, “Historia de un saqueo”, cit.

[14] Ibídem.

 

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