#Cultura

Esos pequeños rincones

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Una parte nada despreciable de las experiencias bibliotecarias de Abya Yala –y de las del resto del mundo, a decir verdad– tienen lugar en espacios que los diccionarios y manuales más ortodoxos dudarían en calificar como “bibliotecas”.

Y, sin embargo, lo son. En ellas se inculca el amor por la lectura, se (de)muestra el poder de la información, se reúnen memorias, y se abren ventanas hacia esos mundos que quedan más allá de los muros…


"No son pocas las bibliotecas con estantes un poco torcidos que se aferran heroicamente a una carcomida medianera de adobe, ni las que luchan contra la humedad que las insistentes lluvias de las tierras bajas quieren colar entre las páginas de los volúmenes que albergan."

…si es que la biblioteca tiene muros. Porque muchas de ellas no son más que libros y revistas metidas en cajas, bolsas y canastos, que recorren caminos a bordo de bicicletas, carros o mulas, de pueblo en pueblo, de puesto en puesto, de comunidad en comunidad. O que viajan a bordo de lanchas y canoas. O en autobuses.

Aquellas que cuentan con muros –aquellas con una ubicación fija, un punto geográfico en el cual han echado raíces– no tienen porqué tenerlos enteros. Ni firmes. No son pocas las bibliotecas con estantes un poco torcidos que se aferran heroicamente a una carcomida medianera de adobe, ni las que luchan contra la humedad que las insistentes lluvias de las tierras bajas quieren colar entre las páginas de los volúmenes que albergan.

Hay bibliotecas –¡y escuelas!– en ranchos con paredes hechas de palos amarrados con sogas y alambres, cubiertos con techos de palma, de paja brava o de calamina. Las hay con muros de chapa y de bambú, como la biblioteca rural infantil de la comunidad Lomas de Guadalupe, en Matagalpa (Nicaragua). O de tablones de madera, como la de Cangrejal de Acosta, en San José (Costa Rica). O de cañas entrecruzadas, tan tradicionales a lo largo de la desértica costa peruana, como los que tiene la biblioteca del asentamiento La Victoria, en Huarmey, que ilustra esta entrada.

Hay bibliotecas –muchas, muchísimas– sin catálogos ni clasificaciones, ni marbetes, ni fichas, ni listado de socios, ni pago de cuotas: solo un puñado de libros y otro de lectores, en un sitio pensado para y destinado a que los unos conozcan a los otros. Y viceversa. Pues de eso se trata, en definitiva, la aventura bibliotecaria: de crear y de mantener espacios, por pequeños que sean o insignificantes que parezcan, en donde se propicie el encuentro entre la gente y el saber en todas sus formas (no solo la escrita). Lugares en los cuales se asegure la transmisión de conocimientos, de rasgos culturales, de historias y geografías universales y locales, de lenguas e identidades de todos los horizontes, en un proceso que lleva activo desde que el ser humano es, precisamente, humano. Lugares en los que se enseñen determinadas destrezas y, por qué no, se inculque una serie de valores básicos de comportamiento y convivencia.

Sean como sean y reciban el nombre que reciban, esos espacios mínimos suelen ser los grandes olvidados en publicaciones académicas y manuales universitarios, en textos divulgativos y medios masivos y, sobre todo, en los papeles y presupuestos gubernamentales. Los gurúes de la información digital, las empresas que trafican conocimiento y las populares redes sociales los desconocen o, con suerte, los tratan como meras curiosidades, exóticas y muy alejadas de lo que es o debería ser una “biblioteca” para los parámetros y las aspiraciones futuristas manejadas en esos contextos.

Pero a pesar de la invisibilidad, los olvidos y el desconocimiento, son precisamente esos pequeños rincones –repartidos a lo largo y a lo ancho de todo el continente, en todos sus climas, en todos sus ambientes– los que componen la base del sistema bibliotecario de Abya Yala: esa red elemental y un poco mágica que sustenta la lectura y el acceso a la información. Esas bibliotecas no solo deben ser reconocidas y apoyadas formalmente, sino también tomadas como ejemplo: de compromiso, de ingenio, de lucha y de activa militancia (por la alfabetización, por el placer de leer, y por tantas otras cosas)

Y, sobre todo, como ejemplo de resistencia en condiciones diarias que, por lo general, suelen distar mucho de ser favorables.

Serie Palabras habitadas [04]. Saberes, libros y voces latinoamericanos. Una compilación de experiencias bibliotecarias desde Abya Yala.

Lecturas

TAGS: #Bibliotecología Bibliotecas Lectura

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El objetivo de LITMU con “Literatura de Mujeres” es hacer uso de una capacidad, un talento que puede ser trabajado
+VER MÁS
#Cultura

El escribir de Literatura de Mujeres

Nadie nace racista ni homofóbico ni misógino; son patrones con los que somos criados y están en  el hogar, la escuela, la sociedad, en nuestro entorno.
+VER MÁS
#Internacional

El racismo como ADN de la humanidad

¿Cuántas Yahairas podría tener Guatemala si desde mucho antes de nacer ya tuvieran un lugar protegido y enriquecedor en el cual crecer y desarrollarse?
+VER MÁS
#Internacional

Los genios perdidos y el caso de Yahaira Tubac en Guatemala

No nos olvidemos que la discriminación en Chile no es un fenómeno exclusivo de chilenos contra inmigrantes, sino que de chilenos contra chilenos, sin miramientos a su nivel ni condición social
+VER MÁS
#Política

Racismo y discriminación, la otra cara de nuestro Chile profundo

Popular

Para una economía relativamente pequeña como la chilena, el tamaño de estos grupos es extraordinariamente mayúsculo.
+VER MÁS
#Economía

Chile y su Concentración Económica

Se podría pensar que el nuevo gobierno de Piñera apuntará a una restauración mercantilista y conservadora. Así como sería lógico que toda la Nueva Mayoría coincidiera con el Frente Amplio en una age ...
+VER MÁS
#Política

Chile ¿Qué está en riesgo?

Esta forma de adoctrinamiento es contraria al “libre pensamiento”, resultando en personas con las cuales no es posible dialogar ni llegar a acuerdo con ningún tema valórico, ellos sienten que están d ...
+VER MÁS
#Política

Debemos defender el estado laico y la libertad de pensamiento

Para los que amamos la libertad del pensamiento, siempre nos parecerá más noble dentro de la mitología cristiana, la imagen de la serpiente sabia, liberando al hombre y la mujer de su oscurantismo ignora ...
+VER MÁS
#Sociedad

Lucifer y el librepensamiento