#Política

Del ´Estamos en Guerra` al ´Acuerdo por la Paz`, o las dos caras de la misma moneda

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Estas ultimas semanas serán sin duda parte del registro histórico de Chile del Siglo XXI y no solo por las grandes movilizaciones ciudadanas que han acontecido durante más de 20 días de manera casi ininterrumpida, si no que también por la indecisión del Ejecutivo para afrontar la crisis y retomar la gobernabilidad de la nación.


¿Es posible hacer una invocación a la guerra, que por lo demás ni siquiera las Fuerzas Armadas aceptaron como tal y pocos días después hacer un llamado a la paz?

Lo que fue en su momento una evasión masiva de estudiantes y jóvenes para evitar el pago del aumento de la tarifa del Metro de Santiago, con el transcurrir de los días se convirtió en una escalada del conflicto que día a día fue sumando incidentes violentos hasta llegar a la denuncia de diferentes organismos de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales que reconocieron con crudeza la existencia de más de 200 personas con pérdidas de visión como producto del uso del armamento de la policía chilena. Parece que con esta catástrofe se cumplía la afirmación del Presidente Piñera del 20 de octubre de que el país estaba “en guerra contra un enemigo poderoso”. Tres semanas después y al advertir que Chile se encontraba en una espiral de violencia desatada, en una nueva alocución el Presidente de la República llamó a construir un “Gran acuerdo por la paz”, invitando a todos los sectores a unirse en una causa que sin duda debería convocar a los ciudadanos bien intencionados y preocupados por el devenir del país. Sin embargo, ¿es posible hacer una invocación a la guerra, que por lo demás ni siquiera las Fuerzas Armadas aceptaron como tal y pocos días después hacer un llamado a la paz?.

Morfología de la violencia

Durante gran parte de la historia, y aun en la actualidad, muchas personas creen que la violencia es solo la confrontación física de unos contra otros con el fin de obtener un beneficio valorado en alguna medida por las partes en disputa. No obstante existe cada vez más evidencia en los estudiosos del conflicto que la violencia tiene una multiplicidad de expresiones, facetas y manifestaciones que por cierto abarcan desde la agresión concreta y material hacia terceros ya sea de manera personal o a través de los bienes de estos, hasta violencias simbólicas o estructurales reflejadas particularmente en la inequidad que existe en las relaciones que sostienen distintos actores sociales (mujeres, inmigrantes, personas de la tercera edad, étnicas, acceso a la educación formal, etc.), o incluso como lo ha planteado el filósofo surcoreano Byung-Chul Han violencia sobre uno mismo como lo describió en su libro del 2012 “La sociedad del cansancio”.

La construcción y resolución de conflictos a través de las narrativas

Pese a la gran cantidad de formas que adquiere la violencia y por ende las discusiones teóricas e interpretativas sobre ella, sí existe cierto consenso sobre el efecto que tiene la narrativa ya sea para escalar, mantener o desescalar un conflicto. Para el filósofo e historiador alemán Georg Hegel la narrativa es una forma en que se expresa el conflicto al generar un diálogo de oposición donde el choque, la definición etimológica de conflicto, es parte de la dinámica narrativa que posteriormente contribuirá a la construcción del relato histórico. Sin embargo, otros autores más contemporáneos que han sido investigados por la especialista en narrativas circulares del conflicto Sara Cobb, plantean que existen otros tipos de narrativas, donde el conflicto puede quedar suspendido, y el foco se localiza no en que las “cosas empeoran” tan característico de estos días en Chile, sino en que las “cosas podrían mejorar”, o incluso en las que hay ausencia de conflicto como ocurre en las narraciones triviales.

Dicho lo anterior, se reconoce un déficit importante en el manejo de las narrativas de nuestros líderes, hablar de guerra se dice en un escenario de confrontación a quiénes supuestamente la provocan (choque número uno), pero apelar a la paz responde al mismo principio Hegeliano del relato de quienes, también supuestamente se oponen a la paz (choque número dos), en función de ello la aparente asimetría entre un llamado y otro corresponderían más bien a las dos caras de la misma moneda, y si el propósito es avanzar como sociedad en la dirección de los acuerdos y no del conflicto, entonces el lenguaje debe girar y orientarse de manera constructiva e inclusiva, de manera de generar acuerdos y soluciones pacíficas que permitan salir de la crisis que afecta al país.

 

TAGS: #ChileDespertó #GobiernoPiñera #Violencia

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
anysur

16 de Noviembre

es raro, una acuerdo entre oficialismo y oposición por la paz, ¿estaban en guerra?

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Se hace necesario rescatar valiosas categorías con que se interpretó la realidad en el cercano pasado. Su aparente caducidad es una consecuencia más de la derrota política popular en esos años.
+VER MÁS
#Sociedad

La caída del modelo Chicago: notas para una discusión imprescindible

El sistema económico seguirá siendo capitalista lo que obliga a calibrar muy bien qué caduca y qué sigue vigente
+VER MÁS
#Sociedad

Crisis y superación del modelo neoliberal

Nuevos

La llegada del Covid-19 y su materialización a partir de las cuarentenas y el fantasma de la enfermedad fatal rompe el enunciado cortoplacismo pensante para enfrentar a todos por igual a la idea de la muer ...
+VER MÁS
#Sociedad

Filosofía y pandemia

Las candidaturas deberán revisar sus estrategias para poder expresar con mayor claridad sus ideas fuerza. Candidaturas que figuran en tercer y cuarto lugar, deberán arriesgar más, caso contrario su suert ...
+VER MÁS
#Política

El primer debate

No fue violencia. Creo que fue solamente una expresión de ira que no se pudo controlar. Parte fue mi culpa por seguir la discusión. La calle puede ser violenta, pero cuando es en el mismo hogar donde, en ...
+VER MÁS
#Cultura

Sus sensuales caricias

Después del debate, el tablero electoral empieza a moverse, y no terminará hasta la hora de la verdad. En esta ocasión los más beneficiados con el debate fueron Kast y Provoste
+VER MÁS
#Política

Esquirlas del primer debate presidencial

Popular

Como investigadores jóvenes, condenamos tajantemente estas acciones, que constituyen un lamentable ejemplo para las futuras generaciones de científicos y académicos;
+VER MÁS
#Ciencia

Por una mejor ciencia

Se hace necesario rescatar valiosas categorías con que se interpretó la realidad en el cercano pasado. Su aparente caducidad es una consecuencia más de la derrota política popular en esos años.
+VER MÁS
#Sociedad

La caída del modelo Chicago: notas para una discusión imprescindible

Solo reflexiono lo que la ciencia ficción de los años 30 y 50 vaticinaron y cómo la historia se encargó de hacerlo posible gracias a la supuesta emancipación. ¿Qué fue lo que triunfó?
+VER MÁS
#Política

Orwell 2021

La ansiedad climática la sienten personas de todas las edades, en todas partes. Ella se asocia a varias emociones dolorosas y complejas: tristeza, miedo, enojo, impotencia, culpabilidad, avergüenza, deses ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Los jóvenes deberán aprender a convivir con la ansiedad climática