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El estereotipo del esclavizador blanco

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Durante muchos años, se ha ido forjando el estereotipo que en materia de esclavitud que solo cierto grupo ha sido la principal víctima de ello, debido a su color de piel: los negros, y que uno es victimario: los blancos. De ahí que se haya gestado toda una serie de movimientos en torno a las reivindicaciones de los que se consideran descendientes de quienes fueron víctimas de la trata trasatlántica de esclavos, sobre todo en  Estados Unidos, donde se han llegado a derrumbar estatuas de esclavistas blancos, y a exigir una reescritura de la historia en que se hable de lo que padecieron los esclavos negros, algo que también pretenden hacerlo en el Caribe y Brasil, los tres lugares donde más proliferan los afrodescendientes.

Sin embargo, la forma como cuentan la historia es un tanto parcial. Se habla de los barcos negreros, se habla de los mercados de esclavos, se habla de los cepos, las torturas, de los castigos, se habla de la supremacía blanca… Pero ¿esa es la única versión correcta? La verdad es que es una versión incompleta. Es una que beneficia a ciertos grupos y movimientos, y alienta ciertas pretensiones.


Esto no es una cuestión de color de piel, esto es hablar de un crimen que se ha extendido hasta el día de hoy. Y mientras no entendamos eso, mientras sigamos mirando la historia en que algunos fueron los buenos y otros los malos, y mientras sigamos cargando con prejuicios a la hora de ver el pasado, no aprenderemos nada

Vamos a exponer lo que se dejan en el tintero. Como el hecho de que entre los siglos XVI y XIX, no fueron los blancos los principales esclavistas: fueron negros y turcos. Los blancos, europeos en su mayoría (principalmente portugueses, piratas y españoles), quienes llevaban a cabo el comercio transatlántico de esclavos, no ingresaban al centro de África, de donde provenían la mayor parte de esclavos, para capturarlos: lo hacían gente de Nigeria por ejemplo, o de Ghana, quienes capturaban a otros negros, y los trasladaban a centros comerciales (principalmente Zanzíbar, Benín, Biafra o los que llegaban a la fortaleza de Cabo Costa, de Ghana). O sea, negros esclavizaron a negros. Pero no lo hicieron porque los blancos los presionaran, sino porque lo llevaban haciendo desde hace cientos de años (considérese que muchos conflictos étnicos africanos datan del siglo V DC), solo que en esos siglos además de cierto estatus social, los negreros negros obtenían oro.

Pero si bien desde hacía siglos que se practicaba la esclavitud en África, en esos siglos fue cuando los esclavos fueron sacados fuera del continente por blancos europeos… Pues no. En realidad, los turcos llevaban un par de siglos de ventaja en ese aspecto, realizando expediciones para la captura de esclavos en África del Norte y Oriental desde el siglo XIV, trazándolos a diversas partes del Imperio Otomano que se expandía hasta Asia. Los  negreros de religión musulmana no sentían la menor compasión hacia los “kafires”, o sea, infieles, a quienes capturaban, con preferencia en capturar a los yoruba de Nigeria y Benin. Esa fue la peripecia que llevó a Anthony Johnson a Estados Unidos. Capturado por una tribu enemiga en su natal Angola, fue vendido a un comerciante de esclavos árabes y enviado a Virginia a bordo de un barco llamado James, llegó a Estados Unidos en 1621, en que trabajo bajo el régimen de “servidumbre por contrato” para un dueño de plantación de tabaco. Hacia 1636, era libre, y se transformó en terrateniente. Pero a su muerte, su familia no heredó nada, porque no era estadounidense, y todo pasó a manos de un blanco.

Pero entonces los blancos europeos tomaron como ejemplo a los turcos y realizaron expediciones para capturar africanos… Pues no. Y ahí la historia tiene un giro un tanto perturbador. Los portugueses comenzaron el flujo esclavista desde África hacia Europa y América hacia el 1510, cuando la aristocracia congoleña se alió con ellos para comerciar con esclavos, en contra de lo que pensaba su propio gobernante, Ndofunsu o Nzinga, o Alfonso I. No es que en el Congo, que en esa época era un imperio rico y poderoso, no hubiera esclavos (hablamos de África, claro que los había), empero en varias ocasiones Alfonso I se dirigió al rey Manuel I de Portugal y a su sucesor Juan III, exigiendo no que terminase el comercio de esclavos, sino que los portugueses no secuestraran ni vendieran a los ciudadanos de su reino, porque la audacia y la nula moralidad de los comerciantes y mercenarios portugueses (conocidos como arcabuceros), los llevó a secuestrar a nobles congoleños para llevarlos a Brasil. Pero dentro de su corte había congoleños que estaban lucrando con la esclavitud de otros negros, por lo que a su muerte, el reino del Congo siguió siendo uno de los proveedores de ese recurso, lo que fue la causa de su decadencia.

¿La diferencia fue que solo fueron negros los esclavizados? No. Podría mencionar a los indígenas, pero es más interesante no olvidar que los árabes tenían preferencia por capturar blancos, hombres, mujeres y niños, que en esos mismos siglos eran secuestrados, y vendidos como esclavos, en lo que se conoce “razzias”. Se estima que alrededor de 2.5 millones de europeos fueron esclavizados por el Imperio Otomano desde 1450 hasta 1830. El libro Robert C. Davis “Christian slaves, Muslim masters” es muy polémico debido a que plantea que la esclavitud blanca está bastante equiparada en cuanto a dramatismo con la esclavitud negra en la misma época, lo que molestó muchísimo a los colectivos africanos y afrodescendientes, pero el hecho es que las mujeres blancas fueron utilizadas como concubinas mientras que muchos hombres fueron obligados a convertirse en eunucos. Y no hay que olvidar la esclavitud de los moros, sobre todo en la España post- unificación. O sea, en esos siglos, gente blanca, negra, indígena y de otras etnias fueron esclavizadas.

Entonces la diferencia está que sólo los blancos esclavizaron a los negros fuera de África. Pues no. De hecho, varios historiadores en los últimos años, sobre todo en el Caribe, han comenzado a manifestar su molestia con esta visión, debido a que hubo esclavistas negros, y no eran abolicionistas. De hecho, la abolición de la esclavitud en la zona Caribe no fue producto de una reacción moral, sino que fue una reacción política: 1 de cada 10 negros era libre, y esclavista, por lo que estaban adquiriendo demasiado poder al ser capaces de adquirir un bien caro, lo que amenazó a la élite blanca (aunque en realidad era mestiza). Si el poder en esa época se medía en cuanto a número y tipo de esclavo, entonces que no hubiera esclavos.

Ah, pero eso no ocurrió en Estados Unidos… ¡error! Vamos a ver los datos del Censo Federal de 1860: según esos datos, había 3.953.760 de esclavos, y 488.005 personas de color libres, versus 27.003.224 blancos. Dentro de los libertos, 1 de cada ocho era dueño de esclavos (“The Known World” of Free Black Slaveholders: A Research Note on the Scholarship of Carter G. Woodson) , que puede verse como una cifra exigua… pero no difirió tanto de la población blanca esclavista: menos de una cuarta parte de los sureños blancos tenían esclavos, la mitad de ellos con menos de cinco y menos del 1% con más de cien hacia 1860 (La emancipacion de los esclavos en los Estados Unidos, Rafael María de Labra).  Según el censo de 1860, un año antes del comienzo de la guerra entre los Estados, el 8% de los estadounidenses, incluidos los sureños y norteños,  tenían esclavos en propiedad, no muy alejado del 4% de negros libres que eran dueños de esclavos. Según la investigación realizada por Larry Koger, “Black Slaveowners: Free Black Slave Masters in South Carolina, 1790-1860”, en Charleston, hacia 1860 (ad portas de la Guerra de Secesión), el 70% de los esclavos eran propiedad de mujeres negras, como pasó con Marie Therese Metoyer. Nacida esclava, en la parte francesa de Louisiana , conoció hacia 1765 a un hombre llamado Claude Thomas Pierre Metoyer, quien la compró, así como a sus hijos. Pero hacia 1810, se separaron, y cuando Claude regresó a Francia, le dejó 1.000 acres, con un estimado de 287 esclavos trabajando en la tierra.  En Nueva Orleans, aproximadamente el 25% de los esclavos eran propiedad de negros liberados

Ahora bien, varios de los negros que tenían esclavos no los explotaban, porque en realidad habían comprado a sus propios familiares. Sin embargo, esto no significa que las relaciones entre negros libres y esclavos no fuera complejas.  Como el caso de Dilsey Pope, que compró su libertad, pero, en vez de comprar la libertad de su marido, lo compró como esclavo. No fue porque quisiera tenerlo como esclavo, es que en Georgia, estaba prohibido que un esclavo liberado comprase a sus seres queridos. Pero cuando tuvieron una pelea, ella lo vendió a un blanco. Cuando quiso recuperarlo, no pudo hacerlo porque el blanco se negó a venderlo. Richard Parsons, un granjero y barquero del condado de Campbell, Virginia, liberó a sus hijos esclavos en un testamento de 1842, pero no hizo tales provisiones para otros nueve esclavos que consideraba simplemente como propiedad. En New Bern, Carolina del Norte, una esposa e hijo negros libres compraron a su esposo y padre esclavo. Cuando el padre recién comprado criticó a su hijo, el hijo lo vendió a un comerciante de esclavos. El hijo se jactó después de que “el viejo había ido a los campos de maíz alrededor de Nueva Orleans, donde podrían aprender algunos modales”.

Están otros casos como el de Nathaniel Butler, negro, de pasado esclavo que compró su libertad, esclavista y además vendedor de esclavos. Pero no solo era famoso en el Maryland de 1790, por esa labor, es que él vendía como esclavos a los negros que se fugaban de sus amos. Su forma de tratar a los negros y más a los que capturaba molestó no solo a los negros, sino a los blancos: proporcionaba un escondite a los fugitivos, mientras, haciéndose pasar por un cazador de esclavos, se ofrecería a revender los fugitivos a sus dueños originales. Si el precio ofrecido era demasiado bajo, Butler vendía a los esclavos a un tercero para obtener una buena ganancia. Justus Angel, del condado de Collerton (Charleston) hacia 1830 era un terrateniente, pese a ser negro, quien junto con su amante, Mistress L. Horry, se enriquecieron con el negocio de la venta de esclavos, sin importarles si los vendían a amos más crueles, sin dudar en usar todo tipo de castigos si era necesario.

Y están los que sencillamente vivían y actuaban como blancos esclavistas, porque como dijera historiador afroamericano, John Hope Franklin: “La mayoría de los propietarios negros de esclavos tenían algún interés personal en su propiedad”. Andrew Durnford, mulato (era hijo de un inglés y de una negra libre), médico, y propietario de una plantación, St. Rosalie, a treinta millas al sur de Nueva Orleans, hacia 1820, poseía más de 80 esclavos cuando falleció en 1859. En su correspondencia con John McDonogh de Nueva Orleans, vicepresidente de la Sociedad de Colonización de Estados Unidos, que reasentó a los esclavos liberados en Liberia en el plan Back to Africa, mostró su rechazo a manumitir esclavos, incluso cuando el mismo McDonogh lo hizo enviando a sus 85 exesclavos a Liberia, con la siguiente frase “El interés propio está muy arraigado en el seno de todo lo que respira la atmósfera estadounidense”. O como el caso de William Ellison, quien dada sus habilidades lo escogieron en la plantación donde era esclavo para ser aprendiz de fabricante de desmotadoras de algodón, una profesión muy apreciada, y que le dio a Ellison la oportunidad de comprar su libertad, la de su esposa y sus hijos, en 1816, y en 1817 ya era dueño de esclavos y peor,  era un criador de esclavos (o sea, hacía que las negras parieran hijos a quienes luego vendía como esclavos). ¿Qué pasó con él cuando estalló la Guerra civil? Pues, como no era abolicionista, puso a sus ya más de 50 esclavos y los de sus hijos a disposición de la Confederación, además de su fortuna, que la perdió cuando la guerra se perdió. (americanheritage.com)

De hecho, al momento de estallar la Guerra de Secesión, el grueso de negros libres y mulatos lucharon al lado de la Confederación. No lo hicieron al lado de la Unión. Uno de sus hijos de William Ellison, Buckner, luchó en el 1st Artillería de Carolina del Sur y fue herido en acción en 1863. De hecho, los negros libres formaron 14 compañías de una milicia compuesta por 440 hombres en mayo de 1861 conocida como “The Native Guards, Louisiana”, que fue la primera unidad de la Guerra Civil en nombrar oficiales negros. Llegó a contar con 1.000 voluntarios… aunque, como como bien explicaron Noah Andre Trudeau  en “Like Men of War: Black Troops in the Civil War 1862-1865” y James G. Hollandsworth Jr. en “Louisiana Native Guards: The Black Military Experience During the Civil War”, algunos cambiaron de bando tras la caida de Nueva Orleans en 1862.

La historia de la esclavitud es mucho, pero mucho más compleja de lo que las personas creen, o los movimientos oportunistas quieren pintar. Y no tiene víctimas de un color o victimarios de otro. Esto no es una cuestión de color de piel, esto es hablar de un crimen que se ha extendido hasta el día de hoy. Y mientras no entendamos eso, mientras sigamos mirando la historia en que algunos fueron los buenos y otros los malos, y mientras sigamos cargando con prejuicios a la hora de ver el pasado, no aprenderemos nada. Y seguiremos viendo cómo se venden esclavos en Libia, en Brasil, en Bolivia, en Argentina, en la India, en Francia… Porque mientras el ser humano pueda explotar a otro, lo hará, aunque tenga su propio color de piel, y es eso lo que tenemos que cambiar, no contar la parte de la historia que nos sirva

TAGS: #Libertad Esclavitud Historia

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01 de Julio

Interesante información histórica, no hay que olvidar que hoy la esclavitud está más presente que nunca en cada producto que consumimos, tanto así, que es uno de los pilares de la economía global.

Esta es la lista actualizada de los países con coronavirus

Saludos

01 de Julio

Ups… Lapsus dedus, se fue con link equivocado, este es el correcto:

Esta es la lista actualizada de los países con coronavirus

01 de Julio

Hace 2500 años que hay esclavos… y no ha cambiado nada. Hay personas que estan siendo esclavizadas ahora mismo en Chile, bolivianos venden a bolivianos en Argentina, peruanos venden a peruanos en Peru, Italia es un centro de acopio de esclavos en manos de la mafia…. Jorge Luis Borges escribió: En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas.

Los afroamericanos celebraron el Juneteenth,19 de junio de 1865, cuando se abolio la esclavitud en Texas… ¿les importo que los indios no estaban incluidos en esa abolición y que fueron esclavizados y masacrados brutalmente despues de la Guerra de Secesion no solo por blancos, sino tambien por negros libres? No. Ellos ya no eran esclavos, ¿que importaban los que sí lo seguían siendo?

Y eso pasa porque como bien dice ud: es uno de los pilares de la economía. Lo fue hace 2500 años, en 1860, lo es ahora. El problema es que siempre habra gente ansiosa por esclavizar a otros, y esos esclavizadores tienen muchos colores de piel distintos

17 de Julio

Muy ilustrativa la columna. Y creo que la reflexión final es certera con respecto a la afirmación de como relaciona el ser humano con sus semejantes y, luego al interpretar la convivencia que deriva de ello sus sesgos le impiden aprovechar las enseñanzas de la historia.
me gustan las columnas de Marcela Castro porque rompe estereotipos, me gustaría saber su segundo apellido para ver si encuentro otras cosas que halla producido o en medios digitales o vídeos.

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