La tolerancia intolerante de cada día - El Quinto Poder
#Sociedad

La tolerancia intolerante de cada día

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

La tolerancia y su defensa se han convertido en un asunto trascendente en la mayoría de las discusiones actuales en diversos ámbitos. No obstante, la defensa de la tolerancia siempre conlleva el riesgo de volverse intolerante.

El rayado de un  muro del Jardín Infantil del Instituto Hebreo con consignas antisemitas, ha generado en los espacios virtuales -como twitter- una serie de respuestas de rechazo (claramente entendibles) con llamados a las autoridades a actuar enérgicamente, incluso para que evite que se inscriba el partido nazi (que supuestamente estaría a 100 firmas de lograrlo).

Pero entonces surge la pregunta, ¿Podemos ser intolerantes para defender la tolerancia?

Como primera respuesta, me atrevo a decir que no. Algunos dirán que Karl Popper planteaba que “si concedemos a la intolerancia el derecho a ser tolerada, destruimos la tolerancia”.  Explicaré el por qué eso no es tan cierto. 

La defensa de la tolerancia se hace cada vez más manifiesta y necesaria en sociedades abiertas y extensas, donde deben convivir diversos individuos con cosmovisiones y modos de vida variados, e incluso antagónicos. Dicho resguardo implica respetar la libertad de pensamiento, culto y por tanto proteger derechos civiles básicos como la libertad de expresión y reunión de los individuos. Incluso de aquellos, cuyas ideas les hacen considerar –erradamente- que los grupos –generalmente entelequias- a los que pertenecen son más valiosos e importantes que otros, y que consideramos profundamente erradas o nocivas, según nuestro punto de vista.

Así, algunos dirán: hay ideas -y con ello grupos e individuos- que fomentan el odio, la discriminación o el enfrentamiento y por tanto, y “por el bien de la sociedad” deben ser proscritos.

Pero entonces surge una duda metódica: ¿Quiénes definen cuál es ese bien y por tanto qué grupos o ideas se deben prohibir?

La mayoría nunca se hace esa pregunta, ni siquiera algunos proclamados defensores de la tolerancia. No obstante, cualquiera sea la respuesta, siempre se cae en el riesgo de demonizar a priori a ciertos grupos en base a diversos criterios, a veces profundamente dudosos. La defensa de la tolerancia entonces se vuelve intolerante.

Esta defensa intolerante de la tolerancia es apreciable en distintas discusiones actuales que se llevan a cabo, sin que los propios interlocutores la aprecien. No es raro entonces que –en defensa de la tolerancia- en algunos países se prohíba y sancione legalmente expresar ciertas opiniones relativas a diversos temas. Esto no fomenta la tolerancia sino que la debilita. La opinión y el pensamiento deben ser absolutamente libres. 

Por eso, la proscripción o prohibición de ciertas ideas, símbolos, opiniones o mensajes, en defensa de la tolerancia y basada en la prohibición en base a temores remotos conlleva el riesgo de convertirse en una inquisición religiosa o una purga ideológica.

Sólo es legítimo actuar y responder con fuerza, cuando esos individuos -organizados en grupos- arremeten contra la vida o la propiedad de otras personas. Es decir, cuando amenazan o hacen uso la fuerza.

Lo anterior no significa que la defensa de la tolerancia implique pasividad ante el dogma y el fanatismo de cualquier índole, pero sí, y tal como decía Popper, un pluralismo crítico, que combata en el plano de las ideas, aquellas que fomentan la agresión, que incitan a las personas unas contra otras, que fomentan el racismo o cualquier otra bobada. Siempre teniendo presente nuestra propia falibilidad, ignorancia, y que no existe una verdad última.

La única ética clave de la tolerancia es la de Schopenhauer, que Popper parafraseaba: No perjudiques a nadie, sino que ayuda a todos lo mejor que puedas. El axioma de no agresión.

——————————————————————–

Foto: Intolerance – Joseph Robertson Licencia CC
 

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

¿Qué tipo de liberalismo es aquel que para ampliar las libertades individuales se ve en la necesidad de aumentar el tamaño del Estado y, por ende, su influencia en la vida social, económica y cultural d ...
+VER MÁS
#Política

Libertad con cargo al Estado

Los productos que curan al paciente matan el mercado cuando se trata de mantener y aumentar las ventas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Negocio farmacéutico: La enfermedad es la salud del capital

Los Estados deben comenzar por visibilizar y comprender mejor la situación y problemáticas de los jóvenes rurales, para generar estrategias e instrumentos pertinentes que contribuyan a su adecuada inclus ...
+VER MÁS
#Cultura

¡Ya es hora de la juventud rural!

Nadie nos ha puesto en la mesa una forma de violencia sutil, que todas hemos usado en contra de las otras: el inmiscuirnos en sus vidas privadas para decirles cómo es que deben comportarse en lo privado pa ...
+VER MÁS
#Género

Puta (sobre la poca sororidad que hay detrás de hablar mal de otras)

Popular

Nadie nos ha puesto en la mesa una forma de violencia sutil, que todas hemos usado en contra de las otras: el inmiscuirnos en sus vidas privadas para decirles cómo es que deben comportarse en lo privado pa ...
+VER MÁS
#Género

Puta (sobre la poca sororidad que hay detrás de hablar mal de otras)

El Museo de la Memoria está creado con el objetivo de hacer reflexionar sobre aquello, sobre nuestro poder ciudadano actual, tan simple que se ve, y de como fue aquella época en que lo perdimos.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Un museo ciudadano

Recién el año 2022 la educación municipal de Calama será traspasada al Mineduc, en tanto debemos avanzar en la construcción de una Educación Pública Municipal para Calama.
+VER MÁS
#Educación

Construyamos una educación pública municipal de calidad para Calama

El capitalismo conduce a un traspaso acelerado y no controlado de poderes de la naturaleza a la humanidad
+VER MÁS
#Sociedad

Los peligros de la paz