#Internacional

El gambito de Pablo Iglesias

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

La derrota de Unidas Podemos y de Pablo Iglesias en las elecciones autonómicas de Madrid, obliga al FA -que se ha identificado con su liderazgo- sacar lecciones del proceso español, donde los quiebres en Podemos y la fragmentación de las fuerzas de cambio le facilitaron el triunfo a la derecha y a la extrema derecha.

La irrupción de Pablo Iglesias como candidato de Unidas Podemos, dejando su lugar nada menos que como vicepresidente del gobierno nacional, fue muy bien recibida por Ayuso la candidata del Partido Popular, que necesitaba un contrincante a su medida que hiciera verosímil su discurso de “comunismo o libertad”. Por otro lado, Iglesias quiso atenuar la caída que venía teniendo Podemos en las elecciones y que las encuestas mostraban un descenso electoral, un partido con una fragilidad estructural en todo el país y construido alrededor de su liderazgo, sin estructura organizativa ni arraigo popular en un territorio que, como Madrid, tiene una mayor implantación territorial el partido Mas Madrid, escindido de Podemos.


Podemos pecó de adanismo en sus planteamientos iniciales, pensando que con ellos todo comenzaba de nuevo y nada iba a quedar de lo que es propio del poder

El gambito de Iglesias no solo se presentó con un discurso antifascista, propio de la vieja izquierda no socialista eternamente enojada con el PSOE y sus bases por sus “traiciones” e “inconsecuencias”, sino que además movilizó a la derecha extrema más que al electorado abstencionista tradicionalmente vinculado a la izquierda. Solo consiguió que su partido no quedara por debajo de 5% de los votos, límite para conseguir representación, pero no logró cobrarle una antigua factura a su otrora número dos de Podemos, Íñigo Errejón, líder de Mas Madrid. Obtuvo solo el 7% de los votos, un descenso morrocotudo del 21,1% de los votos conquistado en 2016. Mientras Más Madrid, le propinó un sorpasso electoral al PSOE y se colocó como segunda fuerza con 16,97% de los votos. En tanto el PSOE bajó del 26% al 16,85%.

Los factores que están detrás del descenso de Podemos son varios, pero uno de ellos es la motivación y el significado de sus apoyos, o sea, la intención de votar a esta nueva formación política, fundada el 11 de marzo de 2014 (y también a Ciudadanos que ahora está en la UTI) es el reflejo de un estado de ánimo. La gran diferencia del PP y PSOE respecto a C’s y Podemos es que los primeros son partidos políticos estructurados en todo el país y los segundos, demostraron ser sólo eso: estados de ánimo, lo que les concedió cierta ventaja en un momento de desafección y crisis de representación de los partidos tradicionales, al reflejar un deseo de la ciudadanía, pero no producto de organizaciones estructuradas e implantadas en los territorios.

Otro factor a considerar es que Podemos pecó de adanismo en sus planteamientos iniciales, pensando que con ellos todo comenzaba de nuevo y nada iba a quedar de lo que es propio del poder. Así, en el momento que entraron en el parlamento y asumieron cargos ministeriales en el gobierno de Pedro Sánchez, perdieron la inocencia, y el desencanto acabó volviéndose en su contra y muchos ciudadanos que esperaban ver en este partido algo distinto, lo están abandonando fruto de una cierta decepción, señal de la volatilidad de los votantes que provoca que la opinión pública cambie con mucha celeridad. Por ello, no debe extrañarnos que un ascenso a los cielos a gran velocidad pueda verse seguido por un descenso a la tierra con la misma rapidez.

Más Madrid es, sin duda, el partido vencedor dentro del bloque progresista, donde se ha notado la preparación y efectividad de su candidata, Mónica García, con un contacto activo con organizaciones de la sociedad civil, aunque con el hándicap de ser desconocida para un porcentaje alta de la opinión pública, pero que evidenció sacar partido de ese hecho y de su condición de médico y ser una crítica firme y con convicciones en el contexto de la pandemia -como diputada en la Asamblea de Madrid- de las medidas de la Presidenta de esa Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ergo, la decisión de que los ancianos de las residencias no fueran trasladados a los hospitales, ocupando de facto el rol de líder de la oposición que el poco carismático vocero del PSOE, Ángel Gabilondo, no las ejerció como contradictor de la candidata del Partido Popular.

La dimisión de Iglesias crea un doble vacío: el de la Secretaría General de Podemos y el del propio espacio confederal de Unidas Podemos (Podemos, Izquierda Unida y En Comú Podem) pero el impacto es distinto en cada caso y el “agujero” difiere de tamaño. Su hiperliderazgo debe avanzar hacia un liderazgo coral, con varias voces destacadas

Por otro lado, el PSOE cometió el error de mantener a Gabilondo de candidato, 72 años, ex ministro, con un mensaje excesivamente conciliador con la derecha y una cultura política transicional alejada del actual contexto político y que no motiva a las nuevas generaciones de votantes.

La jornada electoral de este 4-M en España ha terminado por confirmar que Más Madrid cuenta con mucho más respaldo entre los madrileños que Unidas Podemos, con una estrategia de campaña cuyo objetivo era el de capturar el voto de la izquierda indecisa, abstencionista o decepcionada, situando a UP como última fuerza política.

Ciudadanos fue literalmente engullido por el PP y ha pasado de ser la tercera fuerza, con casi 20% de los votos –lo que le permitió cogobernar con Ayuso–, a quedarse sin representación (3,57%). Es el otro gran perdedor, junto al PSOE. Pero, a diferencia de este, carece de estructura y arraigo, una deficiencia de los partidos de la llamada “nueva política”.

Para la centroizquierda chilena, la reflexión debe centrarse en la pérdida dramática de votos del PSOE que quedó tercero -después de Más Madrid, partido ecologista y feminista- y no ha sabido renovar sus liderazgos en Madrid, ni hablar de las cosas que importan a la gente y evitar las peleas intestinas en esa región autónoma. Asimismo, reflexionar porque el gobierno autonómico liderado por la derecha y ultraderecha trumpista, a pesar de incumplir de manera sistemática las recomendaciones sanitarias, debilitar aún más la educación pública, la falta de viviendas y el alto costo de los arriendos, de insultar y despreciar a colectivos LGBT e inmigrantes, con un discurso hedonista contra los confinamientos provocados por la pandemia (“vivir a la madrileña”, en los bares con los amigos), legitimando su opción en favor de la economía y en detrimento de la salud con un proyecto abiertamente neoliberal, tuvo tan amplia victoria electoral.

TAGS: #Podemos España España

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#Coronavirus

VER TODO
La nueva Carta Magna debe tener la más alta representación de la ciudadanía a la que servirá, y en esa ciudadanía siempre habrá, derechas e izquierdas, aunque sean independientes
+VER MÁS
#Política

Convención Constituyente: convencer en vez de vencer

Los partidos debieran extraer la conclusión, del resultado de la Constituyente, que se agotó un tipo de hegemonía y de liderazgo que gobernó el país en estos más de 30 años y que el propio proyecto h ...
+VER MÁS
#Política

Resultado constituyente: fin de un ciclo político

Vemos la Olla Comunitaria como una herramienta de movilización, la comida como un elemento de unión, elemento de confluencia y solidaridad, como Iniciativa popular que incide en la organización y empo ...
+VER MÁS
#Internacional

Colombia: de la olla comunitaria a espacios de construcción de tejido social

En la Araucanía el capital está en la tierra y la propiedad latifundista de ésta; siendo estos instrumentos de dominación colonial dibujada bajo la forma de empresa; pero, una empresa altamente monopoli ...
+VER MÁS
#Economía

Forestales: los diamantes de sangre chilenos

Nuevos

La nueva Carta Magna debe tener la más alta representación de la ciudadanía a la que servirá, y en esa ciudadanía siempre habrá, derechas e izquierdas, aunque sean independientes
+VER MÁS
#Política

Convención Constituyente: convencer en vez de vencer

Los partidos debieran extraer la conclusión, del resultado de la Constituyente, que se agotó un tipo de hegemonía y de liderazgo que gobernó el país en estos más de 30 años y que el propio proyecto h ...
+VER MÁS
#Política

Resultado constituyente: fin de un ciclo político

Vemos la Olla Comunitaria como una herramienta de movilización, la comida como un elemento de unión, elemento de confluencia y solidaridad, como Iniciativa popular que incide en la organización y empo ...
+VER MÁS
#Internacional

Colombia: de la olla comunitaria a espacios de construcción de tejido social

En la Araucanía el capital está en la tierra y la propiedad latifundista de ésta; siendo estos instrumentos de dominación colonial dibujada bajo la forma de empresa; pero, una empresa altamente monopoli ...
+VER MÁS
#Economía

Forestales: los diamantes de sangre chilenos

Popular

En el transcurso de estos 177 años la YMCA se convirtió en uno de los movimientos sociales con mayor presencia e impacto del planeta, alcanzando a más de 64 millones de personas en los cinco continentes
+VER MÁS
#Sociedad

YMCA Internacional celebra 177 años

Las protestas del 2019 hacen ver que los Estudiantes cuando saltaron el torniquete reavivaron la llama de los pinguinos del 2006 y universitarios del 2011
+VER MÁS
#Educación

A 15 Años de la Revolución Pinguina ¿Qué se logró?

El mandato popular del 80 % no se negocia, se acata. Y eso no es autoritarismo, es democracia.
+VER MÁS
#Política

El mandato popular no se negocia

En esta sinóptica descripción de la región sudamericana, se vislumbra que la Pandemia del Covid-19 convive y acentúa procesos políticos que develan las precariedades en las que se encuentran estos países
+VER MÁS
#Internacional

Sudamérica y su entropía geopolítica en pandemia