#Género

Chile alerta. Violencia machista

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

“¿Quieres café mi vida?

¡Pues sírvetelo!”

Sonidos de Manu chao

Hoy, cuando muchos se jactan por los supuestos avances de nuestro país; justamente hoy, cuando las mujeres tenemos más participación  en la esfera pública, ocurren hechos que nos vienen a recordar que el machismo aún pervive, que a veces es solo una bestia dormida y que cuando se levanta, lo hace con toda brutalidad, sin escrúpulos y sin culpas.

Pero, ¿por qué sigue existiendo?, ¿qué lo sustenta?

El machismo hoy funciona como un fenómeno soterrado que naturaliza miles de situaciones cotidianas tan pueriles que parecen insignificantes, pero que no lo son. Y no lo son principalmente porque son tantas y tan continuas, que tienen un efecto atronador en nuestras mentes y en nuestras vidas. La consecuencia de esos pequeños sucesos cotidianos termina horadando nuestra salud emocional, o psíquica. Pero no solo eso, la suma de esas situaciones cotidianas constituyen también el colchón y el respaldo, sobre el cual descansan abusos, mucho más graves y más violentos.

Por eso, cuando se nos impone una conducta, apelando a una tradición; cuando se nos prejuzga, aludiendo a una supuesta norma, lo primero no es obedecerla, lo primero es cuestionársela.

Partiendo por el momento en que alguien nos dice que debemos comportarnos como “señoritas” o que debemos ser “femeninas” y, a partir de allí, cumplir con nuestro rol como mujeres, esposas o madres.

Lo femenino está constituido por diversos elementos que se fusionan en un todo complejo, caótico, inestable. Una masa en constante movimiento, sinérgica y potente. Por eso, no puede ni debe obedecer a un simple manual creado desde el logos masculino.

Pese a ello, llama profundamente la atención cómo se enquistan en nuestra sociedad ciertas costumbres tan arraigadas, que parece imposible arrancarlas de cuajo. Vuelven a nacer una y otra vez, incluso pese a traspasar la barrera de los actos inconscientes. Continuamos acatando exigentes y absurdos modelos de belleza, y paralelamente, asumiendo labores que aumentan exponencialmente nuestro cansancio (cocinar, planchar, lavar… o servir café) obedientes a los mandamientos provenientes de una súper entidad abstracta y todopoderosa que nos ordena cumplir con una serie de tareas, para legitimarnos ante sus ojos.

Ese molde de relaciones sigue jugando con nuestros sentimientos-pensamientos culposos.

Pareciera una relación forzada, ¿qué vínculo directo puede existir entre las múltiples exigencias a las mujeres y la violencia machista? La relación es mucho más estrecha de lo que parece; los machos que abusan viven en una cultura, una cultura que los empodera y los avala e incluso les perdona sus “pequeños exabruptos”.

Duele esta sociedad, duele su desgaste y su decadencia. Incluso algunos de los que se muestran horrorizados, no hacen sino fomentar este estado de cosas, a través de sus actos cotidianos e incluso reivindicarlos, con un “sentido del humor” que apesta.


¿Qué vínculo directo puede existir entre las múltiples exigencias a las mujeres y la violencia machista? La relación es mucho más estrecha de lo que parece; los machos que abusan viven en una cultura, una cultura que los empodera y los avala e incluso les perdona sus “pequeños exabruptos”.

Por muy disidente que sea su postura, seguirá siendo cómplice, mientras no exista un cuestionamiento profundo a las prácticas que afianzan no solo una desigualdad, sino todas las desigualdades, en todos los ámbitos, creciendo y resonando como ecos estridentes.

Por eso, una situación particular  no puede ser sacada asépticamente del resto de la cultura, como si no tuviera contacto alguno con ella. Cada hecho, cada suceso forma parte de un entramado mayor.

Mientras escucho las noticias, pienso…

Es urgente preguntarse, ¿cómo desmantelar el machismo?; ¿cómo romper por fin con las cimientes de su violencia?

Y no encuentro otra respuesta: desobedeciendo sus órdenes. No queremos conducirnos por la vida ciñéndonos a ciertas normas, no solo porque no creamos ser capaces de cumplirlas, sino porque, desde la propia reflexión, las conversaciones, desde la propia experiencia… sentimos con mucha fuerza que por ningún motivo, queremos cumplirlas. No queremos acatar el viejo manual implícito de lo que es políticamente correcto, ese mismo que busca homogenizarnos. No queremos convertirnos en un estereotipo, ni hacer de nosotras un maniquí, precisamente porque sabemos que esos estereotipos son el caldo de cultivo para los hechos de abuso y de violencia.

TAGS: #ViolenciaALaMujer #ViolenciaDeGenero Machismo

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Carolina Thomson

30 de mayo

Esta reflexión que nace del contacto cotidiano con una realidad que pretende invisivilizar y acallar las posturas críticas desde y hacia el ser mujer, en un mundo que cambia vertiginosamente, pero que se niega a dejar atrás viejas prácticas tan destructivas como el machismo (en sus niveles macro y micro) recoge lo que tantas hemos querido expresar y no lo hemos hecho por temor, vergüenza o falta de herramientas que nos lo permitan.
Urge repensarse, es el momento preciso para hacerlo, no lo dejemos pasar.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Es necesario definir un proceso de tecnología conveniente para un crecimiento más equilibrado, es decir, que supere aquella idea productivista neoliberal que no considera los indicadores políticos, socia ...
+VER MÁS
#Política

La democracia y el ´realismo` del duopolio.

Los medios han tomado la decisión de alivianar la carga. Tanto los canales de TV como los medios impresos ahora tienen su equivalente digital, con lo que pueden ofrecer contenido al minuto.
+VER MÁS
#Medios

La industria de los medios tiene salvación

Los requerimientos laborales para este Siglo 21 deben estar en coherencia con un mundo globalmente conectado
+VER MÁS
#Educación

Educación ¿Virtualizando nuestros sueños?

Ni hablar de la Revolución Francesa, azuzada por una burguesía ilustrada, pero peleada en las calles por un pueblo en su mayoría iletrado.
+VER MÁS
#Sociedad

¡Chapeaux¡ Monsieur le President

Popular

Si bien hace semanas eran las municipalidades de La Florida y Viña del Mar las que estaban sobre la palestra comunicacional por sus faltas en la administración municipal, lo que llevó a sus municipios a ...
+VER MÁS
#Municipales

Maipú: Irresponsabilidad, malas decisiones y una crisis municipal

La crisis actual del Parque Cultural de Valparaíso, no es solo una crisis de presupuesto, es una crisis de modelo —como en muchos otros campos de la vida social—, de subvalorar procesos culturales comp ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Las huellas de las crisis. Repensar la gestión de espacios culturales

Producto de la “juventud” de estos nuevos actores y escenarios, la discusión jurídica, filosófica y política entorno a esta nueva generación de derechos humanos no ha sido pacífica, existiendo int ...
+VER MÁS
#Energía

Confort Térmico como derecho humano (la pobreza también es energética)

Y de esta manera, es como la manifestación de la escena artística y cultural de un país, a partir de la inserción brutal de la casta neoliberal, nos va esclareciendo la matriz de lo vivido y aprendido, ...
+VER MÁS
#Cultura

Lo mercantilizaron todo, hasta nuestra memoria