#Sociedad

Mariconez

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Me interesa mantener cierto contacto con lo que está pasando en España, país donde viví un tiempo. Y precisamente, por haber vivido un tiempo ahí, puedo dimensionar el dramón que se ha liado con lo de la «mariconez» en la canción de Mecano.

Siempre los cariñitos
Me han parecido una mariconez
Y ahora hablo contigo en diminutivo
Con nombres de pastel

Así reza la estrofa de la polémica. Todo ocurrió hace unos días, cuando a unos participantes del programa OT (Operación Triunfo) les tocó en sorteo, para la gala habitual, cantar una canción emblemática de Mecano, Quédate en Madrid. Pero querían cambiar «mariconez» por «estupidez», ya que, desde su punto de vista «millenial», «es un insulto muy homófobo«.

Si fuera otro grupo y otra canción, perfecto, cero polémica, cero problema. Ocurrió el año pasado con una cantante, Becky G, que se presentó en el programa y a la que le hicieron cambiar el estribillo de una canción para evitar problemas, porque dice así “A mí me gustan mayores, de esos que llaman señores, de los que me abren la puerta y me mandan flores. A mí me gustan más grandes, que no me quepan en la boca… los besos que quiera darme y que me vuelva loca«. Pero es Mecano, Ana Torroja es jurado, y el argumento de los participantes era homofobia.


Si para personas homosexuales «mariconez», en el contexto de la canción, no era un insulto ¿Por qué alguien decide considerarlo como tal a nombre de ellos?

Lo raro de la polémica es que en el contexto «mariconez» no es para nada homófobo, porque la canción va de alguien que precisamente expresa que ha cambiado su forma de pensar, y el sentido de la expresión fue claro en 1988 como lo es en el 2018. Esa canción exuda Movida Madrileña y ha sido cantada por personas heteros y sobre todo por personas LGTB. Era cosa de darse una vueltecita por la Gran Vía hace unos seis años, y ver la fila para entrar a ver el musical «Hoy no me puedo levantar» donde esa canción tiene un espacio clave: eran personas del colectivo LGTB reunidos en masa, incluso más que en la marcha del Orgullo Gay.  La cuestión es: Si para personas homosexuales «mariconez», en el contexto de la canción, no era un insulto ¿Por qué alguien decide considerarlo como tal a nombre de ellos?

Analizado con frialdad, esto es como revivir la polémica sobre la Última tentación de Cristo. Un grupo decide por todos nosotros que tal canción, tal película, tal programa, tal expresión es ofensiva, y hablan con la prepotencia de «Tengo la razón, harás lo que digo», sin siquiera preguntar. Porque es increíble que estos concursantes se erigieran como “moralistas” sin darse cuenta cabal que estaban ofendiendo a todo el colectivo LGTB. O sea, ¿cómo fueron tan imbéciles para cantar una canción que les ofendía, y hacerlo por casi 30 años? Lo de erigirse como jueces del pasado es típico millenial, ciegos al hecho que su presente es infinitamente peor. No soy fan de Mecano, de hecho no me gustan sus canciones, pero estaría todo el día escuchándolas con parlantes gigantes antes de siquiera tomarme un segundo para escuchar a un tipo llamado Yung Beef, que canta esto:

El papasito to’ el mundo me a tirao sigo en mi sitio
Tu puta esta empapa’ se jodió el modelito
Yo como dos veces porque como callaito
Mi puta colombiana dice «papi usted ta’ frito»..

La concursante de OT que no quería usar «mariconez» es seguidora de Yung Beef, algo lógico considerando que es grosera y agresiva, por lo que su permanencia en la Academia estaba peligrando. De ahí que a más de una persona le ha asaltado la duda de si armó todo el tinglado porque así ganaba una notoriedad que no merecía, porque se ve absurdo que a una persona que usa habitualmente la expresión «gilipollas» le moleste «mariconez» si ambas serían lo mismo: ofensas.

Pero lo que más molesta a muchos españoles, es que gran parte de los opinantes sobre este tema no lo fueron cuando la Ministro de Justicia, Dolores Delgado, llamó «maricón» al Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska,  durante un encuentro que mantuvo en 2009 con el comisario jubilado José Manuel Villarejo, encuentro que fue grabado y el audio surgió en estas semanas. Tampoco sienten problema con que su presidente plagiara una tesis o las cientos de cosas que están pasando en España. Por eso, es cosa de mirar los comentarios en los periódicos sobre este tema, para darse cuenta que se está llegando a un punto de fastidio con los millenials, sobre todo por algo que ha sido el punto más molesto: en otras circunstancias, todo este asunto habría pasado sin pena ni gloria, sobre todo en una versión de OT que ha sido un fracaso. Pero los ejecutivos detrás del concurso se sirvieron de un momento realmente grave políticamente hablando, en un país que está pasando una grave crisis política, para sacar réditos con una tontería.

Estos participantes, tan antisistemas y antipasado y anticualquier cosa, son los más grandes defensores de todo eso. Al punto que lograron algo que ni el Rey consiguió: que catalanes, PP, PSOE, Podemos y los del Madrid y el Barca, todos unidos, los considerasen unos gilipollas. Y lograron que Nacho, José María y Ana ganen más dinero por los derechos de la canción Quédate en Madrid, que debe ser ahora un bombazo en las descargas.

En el afán millenial de no ofender a nadie, terminan ofendiendo a todos. Y eso los convierte en una herramienta. Son consumistas (que sería del ciberday sin ellos). Y peor aún: viven del postureo (una necesidad obsesiva por las apariencias y por la necesidad de aprobación). El totalitarismo que está detrás del mundo millenial es aterrador, porque es enormemente contradictorio, solo harán y defenderán algo mientras esté de moda, y cuando deje de estarlo lo condenarán, como está ocurriendo con Facebook. Y eso, lejos de contribuir a una “evolución” social, lo que están provocando es una “involución”, al servicio de una minoría que se beneficia económicamente de su poca capacidad para diferenciar las causas reales por las cuales luchar y las que son una soberana idiotez. No importa si gusta o no Mecano o si está de parte de los participantes o no. Lo desagradable fue que se armara una campaña para que cuando se cantara la canción en la gala el público (mayoritariamente millenial) gritara “estupidez” y lo hicieron, creyendo que estaban gritando contra el sistema, contra el malvado sistema de personas “de otros tiempos” (eufemismo para decir “viejos”) que usaban una palabra “homofóbica”… y nunca se les ocurrió buscarla en el diccionario. Si lo hubieran hecho, sabrían que “mariconez” ni siquiera existe, era una expresión coloquial que ahora solo vive en esa canción. La expresión ofensiva es “mariconada”. Los millenials muestran, una vez más, que son manipulables.

Carne de propaganda. Eso es lo que son los millenials. ¿Realmente vale la pena escucharlos? ¿Tienen algo realmente profundo que decir? ¿Algo realmente interesante y novedoso, propio de sus personales reflexiones? ¿Qué pasará con ellos cuando se den cuenta que nada de lo que han creído pensar les era propio, sino que los maniobraron, como nunca le había pasado a una generación? Ni la religión ha logrado lo que consiguieron las redes sociales: que millones de personas dejaran libre y voluntariamente que otros piensen por ellos, que es lo que ocurre ahora.

Lo triste de los millenials es que están siendo usados para pervertir luchas sociales, ridiculizándolas con su forma de actuar, y sin importar cuan evidente es eso, persisten en esa actitud, convencidos que son la generación que sacaron al país y al mundo de un letargo autocomplaciente, sin darse cuenta que lo que están haciendo es precisamente lo contrario. Cuando lo hagan, será tarde, vivirán en el infierno que es lo políticamente correcto, que era precisamente lo que Nacho, José María y Ana desafiaron con Quédate en Madrid. Y eso sí es una gran mariconez.

TAGS: #Millenials #PostVerdad Tolerancia

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.
Ordenar comentarios por:

22 de octubre

No se como describir mi admiracion ha dado en el clavo. Gracias

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
Para la ciudadanía la rotonda sin salidas es como vivir el castigo de Sísifo, destinados a llevar una pesada roca política a la cima de la montaña, solo para verla rodar montaña abajo y volver a repeti ...
+VER MÁS
#Política

De vuelta a la rotonda política

Para la ciudadanía la rotonda sin salidas es como vivir el castigo de Sísifo, destinados a llevar una pesada roca política a la cima de la montaña, solo para verla rodar montaña abajo y volver a repetir el ciclo interminable de esfuerzo y fracaso

Que existe agotamiento en múltiples sectores, difícil es de negar. Y eso incide en la viabilidad política actual. Pero eso no significa que el dilema constitucional esté cerrado
+VER MÁS
#Política

El mito del cierre definitivo del proceso constituyente/constitucional

Que existe agotamiento en múltiples sectores, difícil es de negar. Y eso incide en la viabilidad política actual. Pero eso no significa que el dilema constitucional esté cerrado

A pesar de los obstáculos y desgastes, el compromiso adquirido para modificar la Constitución debe ser respetado y llevado a cabo para reconectar con las expectativas y necesidades del pueblo
+VER MÁS
#Política

¿Nos jodimos todos?

A pesar de los obstáculos y desgastes, el compromiso adquirido para modificar la Constitución debe ser respetado y llevado a cabo para reconectar con las expectativas y necesidades del pueblo

El pueblo de Chile, está hastiado de la reyerta de baja monta, no quiere ver más discusiones bizantinas, alejadas de sus problemas cotidianos. Los chilenos y chilenas favorecen los acuerdos, pero esos no ...
+VER MÁS
#Política

Las lecciones del plebiscito

El pueblo de Chile, está hastiado de la reyerta de baja monta, no quiere ver más discusiones bizantinas, alejadas de sus problemas cotidianos. Los chilenos y chilenas favorecen los acuerdos, pero esos no se han visto por ningún lado

Nuevos

Existen en Chile experiencias concretas respecto a la participación de trabajadores y trabajadoras en los directorios de empresas de las que se puede aprender y ampliar
+VER MÁS
#Política

Cóbrenos la palabra

Se diría entonces que los humanos somos en sí mismos, como especie ajedrecística, en este caso, el medio, y cada jugada, un misterio hacia adelante o hacia atrás que nos contesta a ratos; con un poco de ...
+VER MÁS
#Deporte

Sonja Graf: Un retrato a lo Peaky Blinders del ajedrez

Lo que necesitamos como sociedad, es que gobierno y oposición, actúen con responsabilidad. El flagelo de la delincuencia, afecta todos los aspectos de nuestra vida, y era que no, produce severos efectos e ...
+VER MÁS
#Internacional

El legado de Cúcuta

Es urgente que las autoridades den el ejemplo y que el Estado de Chile haga rendir cuentas a los responsables de estos crímenes con premura y determinación, pues la impunidad no puede continuar en el paí ...
+VER MÁS
#Justicia

Una más del general Yáñez

Popular

Según la Encuesta de Bienestar Social (2021), en Chile las personas dedican más de un tercio de su tiempo diario a labores de cuidado, y un 85% de aquellos que pasan más de 8 horas al día en esta labor ...
+VER MÁS
#Sociedad

Avances y retos en el cuidado familiar en Chile

Los empresarios, por la gran responsabilidad que cae sobre sus hombros, no tienen que ambicionar ser los mejores y más ricos del planeta, sino que ser los mejores “para” el planeta, colocando a las per ...
+VER MÁS
#Sociedad

Razas y subhumanos una creencia para justificar atrocidades

La información pluralista y de calidad, la cultura de buen nivel, los valores democráticos y de civilidad, deben ser considerados igualmente derechos de todos los chilenos, y un deber a cargo de los recur ...
+VER MÁS
#Política

Tv pública, una reforma pendiente

Existen en Chile experiencias concretas respecto a la participación de trabajadores y trabajadoras en los directorios de empresas de las que se puede aprender y ampliar
+VER MÁS
#Política

Cóbrenos la palabra