#Sociedad

El virus de la muerte y la vida psíquica

3 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

El precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores hombres (Platón)

Sobrevivir en el neoliberalismo. Resulta casi una ironía de la vida que hace algún tiempo, al juntarnos con otros cuerpos desconocidos en las calles o en las plazas, se experimentara tanta vitalidad, creatividad, potencia teniendo en el centro y a la vez en el horizonte colectivo, la dignidad frente a la vida y la muerte. Cuerpos unidos con alegría para defender el deseo de vivir. Hace 5 meses los cuerpos deciden no juntarse ya no por un deseo sino por sobrevivir al virus.


No hay un Otro del campo social que de algo de garantías y reduzca así la angustia y su misma apuesta política respecto a la muerte. Estamos carentes de realidades y ficciones de protección.

En los primeros meses, la cuarentena masiva en la R. Metropolitana fue postergada por la administración gubernamental lo más posible para los sectores de mayor precariedad material, laboral, económica y de servicios sociales básico. Era evidente que esa demanda del “quédate en casa” iba a ser insostenible ahí y ellos lo sabían, pero no les importa. Así se vio protestas en distintos sectores periféricos.

Antes de la pandemia, esas vidas ya estaban en una especie de limbo cotidiano entre la vida y la muerte. Si bien es muy distinto esta vez con el virus, de alguna manera ya es algo conocido. Distinto pero conocido. Vida en su sentido de sobrevivencia, cercana al hambre (como ha ido apareciendo) no sin la explotación de su fuerza de trabajo. Muerte como amenaza narco o lo que hay que evitar “cuidando de la salud” para que el otro no sufra. Es decir, una vida y muerte, cercana a la biología. Una muerte en vida neoliberal. Muchos/as de ellos/as, o sus hijos/as (estudiando para endeudarse), reunían sus cuerpos en Octubre para salir de la sobrevivencia hacia el deseo por la vida, que no es lo mismo.

Aquel “quédate en casa” rápidamente volvió a iluminar lo que terminó de hacer visible el 18-O y que se viraliza en abril: el fracaso estructural del modelo por la desigualdad social, por la administración obscena del Estado neoliberal sobre el equilibrio con la naturaleza y la banalización de la mayoría de nuestras vidas, en distintos niveles claro, pero con la misma lógica detrás.

Pero eso a los neoliberales no les importa. Ni siquiera que su propuesta se caiga a pedazos, lo importante es la economía y avanzar con rendimiento. En el fondo hay vidas que no son dignas de ser lloradas (Judith Butler). Recordemos que el neoliberalismo es un arte de gobernar que a nivel macro hace que el Estado activamente entregue el marco para la competencia, despolitiza a los sujetos (incluyendo a los políticos) coaptados por la economía del capital financiero. Y también a nivel individual da soluciones conductuales/emocionales universales frente a las preguntas por la vida y la muerte que son siempre singulares.

Lo singular no es lo mismo que individual porque lo singular pasa por las heridas de cada historia, o sea, por el otro, es decir: por lo colectivo, quiéralo o no. Lo individual, el anhelo, es colonizable por el control social de los protocolos homogenizados y los medios de comunicación. Entonces: ¿Qué nuevas formas de control de la vida y de la muerte hay detrás de esta “nueva normalidad” que empieza a comenzar  en la RM y que viene sucediendo a nivel mundial? Y en el plano local, con el antecedente de esa fuerza histórica de desobediencia frente a la vida como sobrevivencia que fue el estallido ¿Qué usos políticos existe bajo el concepto de “distanciamiento social”? ¿Cómo se va a reapropiar el neoliberalismo chileno del discurso de la pandemia en el lazo social? Porque más allá del discurso conspiratorio, me parece que el uso que se le da a la contingencia puede llegar a ser más perverso que la idea de haber inventado el virus mismo.

La muerte psíquica y el encierro Supuestamente el hombre renuncia a parte de su libertad por recibir un cierto cuidado por parte del Estado frente una amenaza. En occidente hace un tiempo ya, la muerte funciona como ese operador psíquico inconsciente.

En el neoliberalismo específicamente, creo que la muerte le sirve en este sentido, en tanto es una amenaza velada, invisible, reprimida, que es aprovechada por la ciencia-mercado para postergarla, combatirla, negarla, para buscar el anhelo de “libertad” bajo el ideal de cuerpos perfectos y del narcisismo del desarrollo personal. Mata en silencio, como un camaleón. Si la muerte apareciera como posibilidad bruta, directa, provocaría incertidumbre, un miedo distinto que carece de palabra y que por lo tanto no es digerible por los sujetos.

En otras palabras, el neoliberalismo no se sirve del autoritarismo clásico del castigo que puede llevar a la muerte como el fusilamiento, las desapariciones en dictadura o los castigos en la plaza pública como en la Edad Media. Tampoco con las reacciones asesinas del gobierno frente al estallido social… entonces esto transgredió este operador psíquico que utiliza el neoliberalismo y no solo en las nuevas generaciones de jóvenes, sino transversalmente.

Es importante no olvidar que en este contexto subterráneo y oscuro donde surge el confinamiento en Chile. Tiene esa marca que se acentúa por la dramática manera en que el gobierno ha manejado la crisis sanitaria, sobretodo en el primer momento. No hay un Otro del campo social que de algo de garantías y reduzca así la angustia y su misma apuesta política respecto a la muerte. Estamos carentes de realidades y ficciones de protección.

En el plano subjetivo, esto pone aún más en primera línea la fragilidad frente a la vida sus efectos. La añoranza melancólica de otro momento de nuestra propia historia donde el lazo con los otros sostenía. La defensa agresiva, irritable, frente a la sensación de que hay algo muy íntimo de nosotros que se nos devuelve del otro con el que compartimos la cuarentena. La duda respecto a la pregunta por la carne de nuestros deseos postergados.

Freud advierte que la posibilidad desvelada de la muerte del otro amado, nos sumerge en la angustia frente a ese posible duelo y también a la ambivalencia inconsciente por las esperables furias, odios del pasado (por más de que hoy sea difícil aceptar). Esto podría generar, y así lo he podido escuchar en la práctica clínica, una culpa muy insistente.

También la aparición de las angustias más temidas: contaminación (por más real que sea), exclusión, soledad, muerte, invasión, ahogo (por no saber hasta cuando será), abandono por la no presencia, control, culpa de haber dañado, sumisión, engaño, ansiedad de salir de una vez, etc. Éstas siempre han estado, las conocemos en nuestros sueños (como se sueña en estos tiempos!) y locuras, solo que en momentos de no-angustia, es como si lográramos contenerlas, como si fuera un telón de fondo a nuestro existir y la miráramos hacia atrás, por arriba del hombro, pero no con desidia sino con respeto, incluso miedo, como para saber que están quietitas ahí. Están inundadas de afectos: rabia, pena, desesperación, incluso con momentos de calma y alegría.

Si, está situación nos ha contactado con cuestiones muy profundas de nuestro ser que quizás nos habla de “otra sensibilidad” (no “otra normalidad”), sobre todo en un orden social con tan pocas garantías respecto a la vida (como deseo) y rituales frente a la muerte. ¿Qué posibilitar de habitar lo político al conectarse con nuestros demonios?

¿Cómo tocará a cada uno la cuestión de la soledad? (que sugiero distinguirla del individualismo competitivo al que nos somete el sistema y que muchas veces nos hace sentir solos y al otro como rival) ¿Cómo tocará a cada uno la cuestión de la exigencia? (sugiero distinguir acá la influencia de los medios que llevan a plantearse estos tiempos para reinventarse, tratar de leer o trabajar lo más posible, de desarrollar el autocontrol empático tan culpabilizante) ¿Cómo tocará a cada uno la cuestión de los propios deseos en estos tiempos? (acá sugiero distinguir entre el deseo que nos sorprende a nosotros mismos cuando detectamos algo de él y el “anhelo del ser o del tener”). Supongo que cada cual se inventará, en algún momento, una pregunta más propia frente a esto y un esbozo de respuesta que oriente y que no sea  comprado en los manuales de autoayuda ni en la robotización positivsta de la psicología cognitiva-conductual-neurocientífica.

TAGS: #Coronavirus #Desigualdad Neoliberalismo

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
anysur

04 de Agosto

deseos distinto a necesidades, y ¿que necesitamos?…..

04 de Agosto

La necesidad tiene que ver con lo biológico, con lo instintivo (por ejemplo: el hambre), el deseo más con lo psíquico, y ahí, en este último, puede encontrar múltiples formas de satifacerse, no con la necesidad que es una sola (en el ejemplo: la comida)

29 de Agosto

sistema aquí y sistema allá, sistema esto y esto otro.

si entendemos que el sistema es una entidad no con un origen fortuito y azaroso sino constituido por el mismo ser humano, se puede entender que gran parte de su estructura no es más que el conjunto de colectivo de psiques, por consecuencia conjunto de inconscientes, se aborde como insconsciente colectivo Jungiano o inconsciente intersubjetivo Lacaniano, en esencia es lo mismo. Una manifestación negativa, impunitiva y exigente de un sistema neoliberal no es más que la proyección de tendencias sádicas humanas y de la ambivalencia de la mente, de buscar protección en quién también te imbuye en el miedo de la desprotección en un nivel macro, lo que también se puede ver en un nivel micro.

Veamos el sistema como una expresión de la creatividad humana para así llevar responsabilidad a éste y comprender que el que está en una posición desventajosa socialmente, puede ser tan malo como el que está en una posición ventajosa y tiene más partido en la constitución del sistema pues tiene más poder y así podremos salirnos de la utopía de vivir todos como hermanos ayudándonos unos a otros en felicidad, pues el mismo Freud dice que la felicidad se reduce a buscar placer y evitar displacer, en ese sentido, el ser humano a penas tenga la posibilidad de dirigir energías negativas hacia otro lo hará, denotando la naturaleza egoísta del hombre y que el altruismo no es más que una ilusión yoica propia del imaginario.

Ver todos
Ocultar

#Coronavirus

VER TODO
La extensión de becas no es un lujo del Estado, sino una necesidad vital para cientos de personas que la tienen generalmente como principal fuente de ingreso
+VER MÁS
#Ciencia

Presupuesto para el conocimiento y crisis económica

La IED agrícola de China es un producto y que al mismo tiempo facilita la expansión del modelo de producción agrícola hegemónico, el cual es construido sobre una visión, que reduce a la naturaleza a m ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

San Nicolás: La primera comuna agroecológica de Chile

La Ley y los criterios no son iguales para todos, hay perdonazos a grandes empresarios, pero, el ciudadano común nunca recibe uno. Estos hechos causan que sectores minoritarios de la sociedad obtengan impo ...
+VER MÁS
#Sociedad

El actuar irreflexivo del gobierno estimula a los violentistas

Los autores creyentes del Quattrocento anhelaban encontrar las razones que permitieran celebrar la condición humana, recuperando una confianza primigenia en nuestras cualidades.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Un humanismo optimista para tiempos pesimistas

Nuevos

La extensión de becas no es un lujo del Estado, sino una necesidad vital para cientos de personas que la tienen generalmente como principal fuente de ingreso
+VER MÁS
#Ciencia

Presupuesto para el conocimiento y crisis económica

La IED agrícola de China es un producto y que al mismo tiempo facilita la expansión del modelo de producción agrícola hegemónico, el cual es construido sobre una visión, que reduce a la naturaleza a m ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

San Nicolás: La primera comuna agroecológica de Chile

La Ley y los criterios no son iguales para todos, hay perdonazos a grandes empresarios, pero, el ciudadano común nunca recibe uno. Estos hechos causan que sectores minoritarios de la sociedad obtengan impo ...
+VER MÁS
#Sociedad

El actuar irreflexivo del gobierno estimula a los violentistas

Los autores creyentes del Quattrocento anhelaban encontrar las razones que permitieran celebrar la condición humana, recuperando una confianza primigenia en nuestras cualidades.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Un humanismo optimista para tiempos pesimistas

Popular

Por más que se crea que hay algo revolucionario tras la figura en cuestión y las palabras que salen de la boca, lo cierto es que es la revolución de la farándula, ésa en la que todo era conflicto sin q ...
+VER MÁS
#Política

La Abuela y sus ´nietitos`; no ciudadanos adultos, ´nietitos`

Nuestras elites son mediocres. Están sobre ideologizadas. Subyugadas a las transnacionales y a modelos bastantes básicos de generación de riqueza.
+VER MÁS
#Política

La oligarquía mediocre

Está claro que la nueva Constitución no va a ser legítima sin la participación de independientes del pueblo, compitiendo con los “independientes tradicionales” en igualdad de condiciones
+VER MÁS
#Política

Independientes del pueblo

El nuevo Hospital Zona Norte no tendrá un adecuado nivel de acceso para el 72% de la población a la que debe atender, obligando a las autoridades a implementar medidas paliativas permanentes para brindar ...
+VER MÁS
#Ciudad

Grueso error de Mañalich al decidir la ubicación del hospital Zona Norte