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Comisión prelegislativa: ¿Restarse, bajarse o quedarse hasta el final?

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Un intenso debate se produjo hace algunas semanas producto de la idea del gobierno de Sebastián Piñera de convocar comisiones prelegislativas para avanzar, previo a su ingreso al Congreso, en proyectos de ley en materia de infancia, seguridad ciudadana, salud oportuna y de calidad para todos, paz en La Araucanía y desarrollo económico y derrota de la pobreza. La idea, lograr grandes acuerdos nacionales para asegurar cierta certeza de que las iniciativas legales serán apoyadas en el Parlamento y a nivel de comunidad en general.

La ofensiva pilló desprevenida a la oposición. Tanto a la de la ex Nueva Mayoría como a la del Frente Amplio. En un desorden público y notorio, cada actor convocado hizo un análisis rápido y decidió sumarse o restarse de dichas instancias, con disímiles y divergentes posturas.

Hay una frase que refleja muy bien la disyuntiva a la que se enfrentó la oposición. Es del tejano Lyndon B. Johnson, quien la profirió tras asumir como presidente de Estados Unidos en noviembre de 1963 luego del asesinato de John F. Kennedy: “Prefiero tenerlo orinando desde la carpa hacia fuera que desde fuera hacia dentro” respondió cuando le recomendaron exonerar al eterno y poderoso director del FBI J. Edgar Hoover. La reseña es del periodista del New York Times ganador del Pulitzer, David Halberstam, en su libro “Los mejores y más brillantes”.


Si uno va a estar en dichos espacios como una minoría intrascendente, donde la gran mayoría está de acuerdo per se con aspectos estructurales distintos a los que desde esta vereda se representan, lo mejor es no correr el riesgo de legitimar una instancia con consensos preamarrados.

Analizando la situación, a estas alturas del partido en algunos sectores de la ciudadanía no se está por participar en todos ni en ninguno de los espacios a los cuales se le convoca desde el Estado.   Cada caso debe evaluarse sobre la base de los objetivos políticos (de construcción social, no necesariamente partidarios) que se persiguen. Y siempre las opciones serán tres: restarse en un inicio, bajarse en el camino, quedarse hasta el final para incidir.

Y aunque puede sonar baladí la reflexión, es necesaria cuando se entiende que en estos procesos –cuando se asiste por intereses colectivos- no se está para sacarse fotos, viajar por el país o el extranjero, o abultar el currículum. Cualquiera de las decisiones que se adopte debe aportar al fin que se busca.

Y para ello tener claridad cuál es el escenario en que uno se mueve es fundamental.

Porque podrán sonar muy interesantes las comisiones, incluso democráticas y bienintencionadas, pero si uno va a estar en dichos espacios como una minoría intrascendente, donde la gran mayoría está de acuerdo per se con aspectos estructurales distintos a los que desde esta vereda se representan, lo mejor es no correr el riesgo de legitimar una instancia con consensos preamarrados.

Si tal es la decisión, no basta con rechazar. Hay que hacer la pega. Dar cuenta de la falta de representatividad, quitarle peso al precario ejercicio, organizarse con otros para que la no presencia sea relevante y no una rabieta aislada. Porque de ser así, de saber solo un círculo pequeño que se desistió de concurrir a una convocatoria de este tipo, tal simplemente sirve para en la noche dormir con la conciencia tranquila y en cuarenta años más poder relatar la historia a los nietos. Algo positivo y necesario para el espíritu, por cierto, pero no un hecho político en el presente.

La misma reflexión corre para la decisión de bajarse en pleno proceso o mantenerse hasta el final.   La cooptación no es un invento de este gobierno, como bien lo sabía Johnson, es parte de la historia de la acción política. Y aunque desde la ética ciudadana no sea la forma en que se espera se desarrollen los diálogos y acuerdos, la praxis actual obliga a conocer estos ejercicios y que las decisiones que se adopten sirvan al objetivo político final.

Porque para la catarsis y la queja están Facebook, la hora de once y el bar.

TAGS: #ComisionesPrelegislativas #GobiernoPiñera

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