#Justicia

Hijos de militares: Mejor desobedientes que cómplices

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

En estos días hemos asistido a una serie de declaraciones condenatorias contra los perpetradores de violaciones a los derechos humanos. Estos valientes manifiestos y entrevistas pertenecen, precisamente, a los hijos y nietos de quienes fueron represores en las últimas dictaduras militares sudamericanas. Una última vuelta de tuerca indispensable para la construcción de un relato histórico justo. Este gesto, que puede leerse como una manera de distanciarse y diferenciarse, es un movimiento que en Argentina ya había empezado a ocurrir y que se testimonia a partir de algunas novelas biográficas y experimentaciones documentales, a través de las cuales algunas hijas e hijos de represores empezaron a dar cuenta de los terribles costos que tuvo, y tiene hasta el día de hoy, vivir con adultos que participaron directamente en la tortura, desaparición y exilio de miles de compatriotas. 


«Nosotros, quienes elegimos no negar, imaginamos lo difícil que es para los hijos e hijas de los torturadores y genocidas mirar de frente la verdad y sustraerse de la complicidad.»


En particular, la experiencia argentina ha tenido una resonancia importante pues constituye un acto de valentía conmovedor, que se distancia abrumadoramente de cualquier intento de justificación o de búsqueda de impunidad. Se trata más bien de un acto ético, que reconoce, juzga y se diferencia de hechos de crueldad que ellos, en tanto hijos, no niegan ni perdonan. Las hijas e hijos agrupados en “Historias Desobedientes y con Faltas de Ortografía” nos dicen:

“Nos vemos hermanadas en un padre genocida que nos lastima y nos obliga a reconstruirnos. No elegimos la negación, ni el silencio, ni la complicidad. Elegimos levantar la cabeza y poder mirar a los ojos a nuestros hijos, a nuestras Madres y a nuestras Abuelas. Elegimos enfrentar la Verdad por más dolorosa que sea. Elegimos la Memoria, la Verdad y la Justicia”.
El camino de la memoria, la verdad y la justicia, ha sido una elección para muchos ciudadanos de nuestra generación, “hijos” o no. Se trata en su mayoría de niños y niñas que crecimos en dictadura, muchos de los cuales no pudimos soslayar el horror, por su proximidad inexorable. Sin embargo, esos no son todos, también están los otros, esos que no quisieron ser cómplices, esos que buscaron saber, saber todo, que preguntaron y preguntan, que acompañan y que se duelen casi en los mismos lugares, aún cuando habría sido más fácil decir que no y que a ellos “nada les pasó”.

Todas esas personas, de generaciones disímiles, conocemos bien el dolor de mirar de frente el horror, aprendimos a vivir con las pesadillas y a apretar fuerte las manitos de nuestros hijos e hijas, amigos o primos, cuando marchamos los 11 de septiembre o cuando hemos salido a la calle a pedir justicia. Algunos siendo aún muy jóvenes. Algunos habiendo vivido cosas tan distintas. Algunos que saben que no se necesita haber estado ahí para saber lo que es correcto y abrazar al adolorido.
Nosotros, los ciudadanos y ciudadanas que tuvimos y tenemos el coraje de ver y escuchar, hemos acompañado a nuestros padres y abuelos mil veces a los tribunales para intentar terminar con la impunidad, y por ello, no queremos olvidar, porque sabemos que en esa memoria están inscritos los parámetros éticos de nuestra humanidad. Nosotros, quienes elegimos no negar, imaginamos lo difícil que es para los hijos e hijas de los torturadores y genocidas mirar de frente la verdad y sustraerse de la complicidad. Por lo que este acto de denuncia que hoy realizan algunos hijos e hijas en el vecino país, es algo que hemos esperado una vida entera y nos alegra que empiece a ocurrir, pues nos acerca a la posibilidad de construir una versión del pasado común, en la que el asesinato, la tortura, el exilio y la imposición del miedo, sean actos condenados por todos e imposibles para el Estado.
Es por eso que, al menos a mí, me parece inconcebible que la realidad en Chile habilite un discurso tan diferente de parte de los hijos e hijas de militares condenados, mucho más cuando ese discurso está amparado por autoridades académicas y legales como Fernando Montes y Héctor Salazar, quienes se prestan para dar cobijo a una demanda que a todas luces sólo busca consolidar la impunidad y el olvido forzado. Campañas como “Perdón para la paz”, intentan borrar de un plumazo el trabajo que durante años muchos hemos hecho para acompañarnos en el dolor y para reestablecer un marco ético, que nos permita fundar las bases de una sociedad en la que los crímenes contra la humanidad no tengan lugar.
Acá no se trata de perdonar a torturadores, genocidas y cómplices, sino al contrario, se trata de que las nuevas generaciones, nuestros hijos, hijas, nietos y nietas puedan construir una versión sobre los hechos del pasado que tenga como mínimo: reconocer que lo que en Chile y Sudamérica hubo en la década de los ochenta fueron dictaduras cívico militares (y no gobiernos) y, por otro lado, que a través del uso de la violencia de Estado se fracturó de manera brutal nuestras sociedades. De esos actos hay responsables juzgados por los tribunales, pero también por el conjunto de ciudadanos que no tienen espacio sino para el repudio de los criminales.

Esta es la única invitación que podemos hacer a los hijos e hijas de los militares involucrados en crímenes contra la humanidad para poder construir paz: los invitamos a no negar, a no ser cómplices, a educar a sus hijos e hijas en el respeto y el cuidado de los derechos humanos de todas y todos. Los invitamos a abandonar los eufemismos para que no quede espacio para el doble estándar. Acá ya no se trata de un problema de interpretaciones, ni de cosas que quedaron en el pasado, sino de la formación ética del presente con la que construimos futuro. Duele, lo sabemos, pero es necesario y urgente.

TAGS: #DDHH #Verdad Memoria Universidad Academia Humanismo Cristiano

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.
Ordenar comentarios por:
OSCAR

13 de junio

Lucido comentario.
La Verdad sana.

derechiste

17 de junio

hay que primero tener lastima por estos pobres chiquillos hijos y nietosde violadores, asesinos, y mugrientos mentirosos militares………..me imagino el lavado de cerebro, las presiones, los castigos , las burlas que le habran inflingidos……….por eso no son capaces de tener una opinion propia y condenatoria………………….por otro lado y perdonen mi lenguaje…………….no tuve la maldita suerte de tener un familiar militar violador de derechos humanos……………si me hubiese tocado esa maldita suerte………te lo juro y te los doy por firmado……………………….lo habria cagado a palos…..asi de simple……..ese es el trato que se merecen estas bostas criminales……….y de nuevo reitero mis disculpas por este lenguaje………………………… y por otro lado aclaro,,,,,,,,,,nuinca tuve familiares detenidos desaparecidos……..ni nunca tuve la mala siuerte de padecer algun sufrimiento de algun tipo en la dictadura………….tal vez por eso mi razonamiento sea mas duro y condenatorio contra estos criminales………………….que se pudran no mas en su carcel 5 estrellas………….se lo merecen por burlarse indecentemente de nuestra gente…………..

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera
+VER MÁS
#Política

Honrar la historia

Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferen ...
+VER MÁS
#Política

¿Una o dos listas?

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferenciación en cada bloque, y la eficiencia electoral

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI
+VER MÁS
#Política

Nuestras actitudes en el Proceso Constituyente 2.0

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país
+VER MÁS
#Política

¿Quién mató la ilusión?

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país

Nuevos

Dado que el mundo en el que vivimos nos obliga a lidiar con pandemias, problemas económicos, guerras y cambio climático, la expectativa de vivir una vida feliz es abrumadora. No es realista pensar que sie ...
+VER MÁS
#Sociedad

Dejemos de despreciar el pesimismo: forma parte de ser humano

Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera
+VER MÁS
#Política

Honrar la historia

Dada su privilegiada ubicación, varias inmobiliarias mostraron interés por el paño completo
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El Estado, vía una tasación trucha, desea favorecer a un grupo económico

El destino de los países del tercer mundo está condicionado por ese parámetro neoliberal que les impide superarse, porque la superación y la independencia significan una reducción de los privilegios de ...
+VER MÁS
#Política

Los motivos de la infamia

Popular

El concepto de “expresión”, esto es, de que la obra de arte debe (como norma) comprenderse al modo de un objeto que hace exterior una vivencia y elaboración previa interna del sujeto humano “artista”
+VER MÁS
#Cultura

Extraño y familiar. Un pensador de la teoría del arte en Chile, siglo XX

El arte, significa la extrañeza como una peculiar diferencia en el conjunto del mundo compartido, y la familiaridad como la vuelta de la pertenencia, al considerar la adecuación de la percepción al fenó ...
+VER MÁS
#Cultura

El filósofo chileno Pablo Oyarzún en estética y hermenéutica

En los últimos meses los medios de comunicación han proclamado con fuerza, y perversa eficiencia, todos los males que los hombres hacen a sus semejantes a través de la delincuencia
+VER MÁS
#Política

La delincuencia y la inmovilidad de las palabras

¿Qué es lo se inventa realmente?, podemos señalar que lo inventado corresponde a una idea fundada sobre sentidos y significaciones atribuidas dentro del marco de concepciones vigentes en un momento dado ...
+VER MÁS
#Cultura

Repensar la invención de América ¿el nuevo mundo?