#Ciudadanía

¿Será cierto que no hay mal que dure cien años ni tonto que lo aguante?

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Todos nos acordamos de esa frase de stan dup comedy, en que un ciudadano inquieto, incómodo y molesto criticaba y exigía a la autoridad de turno que hiciera algo por aquello que él creía necesario hacer. Desde la comodidad de su metro cuadrado. Sin cruzar el límite de lo individual, pero sí teniendo amplia claridad de lo que sería bueno para todos. Un poco histérico, un poco frágil, un poco molesto. Pero ante todo, muy poco útil.

¿Será que efectivamente la autoridad está llamada a hacer algo? ¿Algo distinto a lo que ha generado nuestra incomodidad como ciudadanos?

Por casualidad escuché al Presidente Piñera decir que la discusión sobre la gratuidad y el lucro estaba zanjada, de la cual no había que volver a hablar, no era necesario. “la gratuidad llegó para quedarse” fueron sus palabras. Interesante, ya que efectivamente por lo que duró el gobierno de Bachelet, la discusión estuvo centrada precisamente en la gratuidad y en sacar el lucro de nuestras escuelas. Un gobierno que corrió el límite de lo posible, como le escuché decir a un comentarista político liberal.


¿Será que efectivamente la autoridad está llamada a hacer algo?, ¿algo distinto a lo que ha generado nuestra incomodidad como ciudadanos?

Me imagino si pudiéramos poner a nuestros colegios, apoderados, alumnos a conversar sobre lo que nos gustaría hacer en educación, el resultado podría ser distinto. ¿Se imaginan?, ¿qué deberían aprender nuestros hijos en el colegio? ¿en qué gastar los recursos que brinda el Estado para la educación de nuestros hijos?, en el área de la salud, ¿qué tipo de médicos o de horas médicas tener al servicio de la comunidad?, ¿cuáles son las urgencias?, ¿los consultorios debieran tener la posibilidad de tomar horas por teléfono?, ¿deberíamos tener un horario después del trabajo para quienes no pueden atenderse en el horario diurno?¿Y si el cuidado de los dientes de grandes y chicos pasa a ser tan importante como la diabetes o la hipertensión? ¿por qué las decisiones sobre cómo aprovechar mejor los recursos de todos los chilenos no las tomamos quienes usamos esos recursos, quienes conocemos más lo que podría ser más útil?

Acaso, si las 200 UF que nos da el Estado para vivienda, nos la diera en chinchín no haríamos nuestras propias casas sin tener que contratar obligatoriamente a empresas que han estafado a la gente con casas de mala calidad?, o que producto de tener que obligatoriamente pagarle a una empresa, el costo de nuestras viviendas es demasiado alto y en definitiva lo que más se hace es solventar la especulación inmobiliaria?

Y claro. Muchos de quienes leyeron hasta aquí ya están diciendo: la gente no tiene la capacidad de decidir, ya que para eso hay gente instruida y que estudió y que bla-bla-bla. Y el gran tema de fondo es la necesidad que tenemos todos de participar. De influir, de sumar esfuerzos. La realidad social no tiene por qué ser siempre lineal, ordenadita y eterna. De hecho, la representación popular de muchas de nuestras autoridades no nos deben la lealtad a los que votamos por ellos, sino a quienes les financian las campañas o al partido que les da el cupo para candidatearse, y detrás sigue estando el mismo poder económico y político que dio el golpe de Estado, que defiende la constitución y que eterniza que los mismos empresarios sigan haciendo de las suyas.

El tema no es saber entre todos que la clase política está amañada. Lo está. Ya lo sabemos. El tema está en qué hacer para adelante.

Volver a conectarse con el valor multiplicador del 1+1. Porque de uno en uno no nos ha ido bien en lo social. Muchos de nosotros lo sentimos. Tener más plata ni más cosas no nos satisface tanto, cuando sabemos que los abuelitos que jubilan tienen que trabajar en el metro vendiendo chicles ya que su pensión los obliga a seguir trabajando para vivir, o cuando sabemos que alguien tuvo que atenderse en una clínica y pagar millones que no tiene por miedo a no ser atendido en el hospital. O aquellos que pagan sumas grandes de sus sueldos en isapres por el miedo a no ser atendidos como quisieran cuando lo necesiten, y sin embargo cuando dejen de ganar dinero, tendrán que confiar en el sistema público al que muchos no le dieron sus recursos cuando fueron jóvenes, pero es el único que los va a recibir y los va a atender. O, aquellos que de nuestros sueldos, destinamos enormes cantidad de dinero en educación que no necesariamente vale lo que cobran, de hecho me inclino por pensar, en que todo lo que pagamos está inflado. Todo tiene un costo y cobro extra y así ¿quién es feliz?, ¿quién confía en que el contrato social que tenemos firmado es justo y adecuado?

El Estado está obligado por la Constitución del 80 a solventarle el negocio a las empresas. No importando si estas cumplen o no la ley o si estas son o no éticas y responsables. Nuestra Constitución dictatorial, por la que nadie votó y la que no se llevó a cabo como se debió hacer, con registros electorales, con observadores internacionales, con libertad de prensa y con la seguridad en que ese resultado no fuera manipulado es la que aún nos  rige, y yo me pregunto qué esperamos para exigir un plebiscito en las calles, para preguntarnos si queremos seguir viviendo bajo ese contrato social.

¿Esperaremos o seguiremos esperando a que alguién haga algo para cambiarlo?

Las mujeres han salido a la calle para pedir respeto y consideración. La mujer no es el adorno que dios puso en la tierra para el deleite masculino. Tampoco quienes debemos hacernos cargo de la procreación de la especie cuando no queremos hacerlo, sobre todo si nos siguen violando, maltratando, pagando menos, denostando en nuestros trabajos, despidiéndonos cuando nos embarazamos, mirándonos feo cuando tenemos que cuidar a nuestros hijos, haciéndonos creer que no valemos lo mismo y que debemos agradecer sus opiniones sobre nuestros cuerpos.

Claramente algo está pasando, y en parte es la certeza que que el voto no ayuda a aliviar la sensación de abuso constante.  No me imagino que nadie esté pensando sólo por quién votar o qué o quién podría hacer esto o lo otro. ¿Será cierto que no hay mal que dure cien años ni tonto que lo aguante?

TAGS: #ConstituciónDel80 #DerechosSociales #ParticipaciónCiudadana

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

15 de junio

Con la izquierda facha que tenemos en Chile tenemos para rato. En Argentina despenalizaron el aborto porque la izquierda de allá es más permeable, más transversal, acoge otro tipo de argumentos, de experiencias. Diputados o personas católicas que están contra el aborto pero que entienden que hay que despenalizarlo son acogidas, comprendidas. ¿En cambio en Chile? Personas católicas que están contra el aborto pero que entienden que hay que despenalizarlo son mandadas a paseo. “Deje de ser católico primero”. “Deje de creer que el feto es un ser humano, primero”. “Deje de ser de derecha, primero”. “Después le creo”. “Si usted me dice que está a favor de despenalizar el aborto pero veo que es católico, llego a la conclusión de que es una estratagema para cagarme, abandone el catolicismo primero, después hablamos”. Así es la izquierda facha chilensis. Que poco se diferencia en su intolerancia con la derecha facha chilensis. Son como los hijos de dos latifundistas, un latifundista de derecha y un latifundista de izquierda. Que ambos se pelean el control del fundo. Cuando la gente salió a marchar en contra de la AFP, ¿cual fue la critica de la izquierda chilensis? Que la gente marchaba por “ella misma”. No con un sentido “social”. Obviamente cuando uno critica la salud, o la educacion privada es porque le afecta a uno. Luego de años considero que buena parte de la culpa la tiene la izquierda, son ambas casi igualmente responsables. Algún día tendrá que cambiar. En 100 años.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Si bien hace semanas eran las municipalidades de La Florida y Viña del Mar las que estaban sobre la palestra comunicacional por sus faltas en la administración municipal, lo que llevó a sus municipios a ...
+VER MÁS
#Municipales

Maipú: Irresponsabilidad, malas decisiones y una crisis municipal

No puede seguir proyectándose Chiguayante con una conectividad interna precaria, limitada y a ratos egoísta y estresante.
+VER MÁS
#Ciudad

¿Es la línea férrea un mal vecino en Chiguayante?

Esas piñericosas que protege la vocera, no son ni más ni menos que la ayuda para encubrir al machista que el gobierno posee y lleva en sí, y que buscan sea amable. La vocera trata de ocultar esos rasgos ...
+VER MÁS
#Política

El chiste machista de Piñera y la defensa de su discurso

Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada
+VER MÁS
#Sociedad

El dedo en la yaga, la supremacía del yo o la extinción de la empatía

Popular

Quienes no entiendan que este joven es producto de un abandono total por parte de las instituciones del Estado y la sociedad civil hablan desde una superioridad moral violenta, con una miopía recalcitrante ...
+VER MÁS
#Ciudad

Narcotráfico y violencia: Un problema estructural

Sería ingenuo pensar que la construcción de estos conceptos proviene de la mera ignorancia de quienes los emiten, cuando en verdad son productos de falacias interesadas que buscan ganar un espacio en la d ...
+VER MÁS
#Género

El vocabulario de la discriminación

Las escuelas existen para reproducir las desigualdades sociales; por lo tanto, el mejor predictor del futuro de un niño es el estatus económico de sus padres, más que los logros académicos y la intelige ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

El Currículum Oculto y la perpetuación del poder socioeconómico

Producto de la “juventud” de estos nuevos actores y escenarios, la discusión jurídica, filosófica y política entorno a esta nueva generación de derechos humanos no ha sido pacífica, existiendo int ...
+VER MÁS
#Energía

Confort Térmico como derecho humano (la pobreza también es energética)