#Ciudadanía

Participación ciudadana: ¿adónde vamos?

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

La elección municipal pasará y luego vendrán las parlamentarias y la presidencial. Nos parece que quienes podamos adoptar actitudes propositivas y unitarias deberemos insistir en nuestro afán, de lo contrario la desidia y el aislacionismo nos llevarán a un debilitamiento de las instituciones.

Creo interesante constatar que hay dos ámbitos diferentes en los cuales se aprecia una evolución de la participación ciudadana.

Primero, en el ámbito institucional. En Chile, desde hace una década, por lo menos, se han venido agregando disposiciones legales que se refieren a formas de participación, desde las más incipientes hasta las que, este último, año han nombrado áreas específicas.

El Instructivo del Gabinete Presidencial N° 002, de 20 de abril del 2011, que modificó el anterior N° 008, de Agosto del 2008, definió “como eje fundamental de su gestión, la implementación de una política en materia de Participación Ciudadana para el período 2010-2014”. Este fue distribuido a los 21 ministerios, sin que hasta la fecha hayamos sabido de más de dos que estén avanzando en el tema. Esto es raro, porque todos corresponden a la misma correlación política.

Posteriormente, cuando se promulgó la ley 20.500, fue dictada la Resolución Exenta 2059, de 12 de agosto de 2011, mediante la cual se indicaron los cimientos de la participación ciudadana. Se definieron los mecanismos para su aplicación y se anunció la constitución de un Consejo de la Sociedad Civil a nivel de la Presidencia para diciembre del año 2011.

Lamentablemente, el director administrativo de la Presidencia no hizo circular esta resolución a ningún ministerio, ni en diciembre del 2011 se creó el anunciado consejo a nivel presidencial.

Se ha puesto en evidencia que hay sectores del gobierno que han logrado avanzar un poco en la participación y otros que no han avanzado nada. Esto es válido para la administración central (ministerios, subsecretarías y servicios públicos) y también para las municipalidades.

A comienzos de este año, mediante Instructivo del Gabinete Presidencial N° 001, de 15 de marzo de 2012, se modificó el comité de ministros y se creó la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Digital, dándose un buen paso en el área de telecomunicaciones.

Debe considerarse que ningún Instructivo Presidencial se publica en el Diario Oficial ni pasa por Contraloría y las resoluciones exentas tampoco pasan por Contraloría, por lo que se trata de un tema poco conocido por los ciudadanos.

Las municipalidades, por su parte, han enfrentado este tema desde las diferentes características de sus concejos y sus alcaldes. Algunos sí y otros no, pero en estas instituciones se debe a que hay distintas correlaciones políticas.

El segundo ámbito es el ciudadano.

El mejor indicador de participación ciudadana es la cantidad de organizaciones activas, ya sean sindicatos, juntas vecinales, cooperativas, cámaras de comercio, asociaciones deportivas, etcétera. Este sería un buen indicador de gestión, si alguien lo llevara. Sobre todo el ámbito ciudadano que corresponde a los  cuatro quintiles más bajos de la población.

Otro indicador que es más conocido, pero no corresponde al ámbito ciudadano sino al empresarial, son las grandes asociaciones “gremiales”, retail, sociedades nacionales de minería, agricultura, asociaciones de bancos, isapres, Sofofa, etcétera. Todo el ámbito empresarial (propietarios y managers) que corresponde al primer quintil.

Y el mejor indicador de todos son las elecciones, de las que tendremos un esperado/inesperado resultado el 28 de octubre.

Primer efecto: ¿la abstención aumentará o disminuirá? Es penoso que no exista un quórum mínimo para que las elecciones sean realmente representativas. Podría darse que el 1% de los votantes eligiera autoridades por los próximos 4 años.

Segundo efecto: Los jóvenes, ¿acogerán los llamados a votar, o se plegarán a la desidia producida por la desilusión y el desengaño de la ciudadanía ante el desprestigio de los políticos tradicionales?

Tercer efecto: ¿tomará fuerza la tesis del fin al binominal y asamblea constituyente, o se avanzará hacia el despeñadero de un país donde un mínimo porcentaje de electores puede provocar la renovación eterna de los detentadores del poder? Ojo, que esto no es un tema sólo local, sino global. Indignados hay en todos los continentes.

Cuarto efecto: ¿Se pondrá en evidencia que las fallas del sistema político son el reflejo de las bases económicas de la sociedad, o seguirán pasando “piola” la inequidad, la mala distribución de la riqueza y la falta de participación ciudadana? Recientemente el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, en su libro The Price of Inequality, ha vuelto a insistir sobre el problema del 1% de los ricos versus el 99% de los pobres.

La elección municipal pasará y luego vendrán las parlamentarias y la presidencial. Nos parece que quienes podamos adoptar actitudes propositivas y unitarias deberemos insistir en nuestro afán, de lo contrario la desidia y el aislacionismo nos llevarán a un debilitamiento de las instituciones. Y no se trata de defender a las instituciones porque sí, sino que cuando ellas se debilitan se produce el vacío de poder que ya hemos visto en nuestra historia con dolorosas consecuencias que a ninguno le gustaría repetir.

Tampoco se trata de dedicarse sólo a la ingeniería electoral, sino de avanzar en la creación de una conciencia ética y moral de participación. Se trata de ir llenando los espacios creados por la legalidad vigente, pero que permanecen no utilizados. Si las cosas no nos resultan en los niveles básicos, ir a las entidades que corresponda; si no nos resultan en los municipales, ir más arriba, al legislativo; si aquí tampoco nos resultan, ir al Ejecutivo; y si aquí tampoco nos resultan, vayamos pensando en la cuarta urna.

—-

Fuente de fotografía

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

La configuración del Estado de derecho que debiese primar en un país democrático como el nuestro, exige el respeto y cumplimiento de las normativas que regulan su quehacer
+VER MÁS
#Sociedad

Carta de la Universidad de Chile y el Estado de Derecho

Se desobedece por ausencia de temor, las atribuciones del carabinero, el padre, el marido, el sacerdote o el Estado en cuando al poder de castigar, incluso con violencia, hacían gran parte de la obediencia ...
+VER MÁS
#Política

Crisis de autoridad en Chile

La libertad educativa es uno de los principios más fundamentales para generar una educación pública pluralista, diversa y justa.
+VER MÁS
#Educación

En defensa de la libertad educativa

En el debate sobre la ley 21.015 que incentiva la inclusión laboral de personas con discapacidad, ¿qué protagonismo tienen para las empresas los derechos de los nuevos trabajadores?
+VER MÁS
#Trabajo

Comunicación para la inclusión

Popular

Si debatimos para ganar, terminaremos creyendo que existe una única respuesta correcta y sería la nuestra y cualquier otra está equivocada.
+VER MÁS
#Sociedad

¿Discutimos para ganar o para aprender?

La recuperación de la ciudad no pasa solo por invertir dineros públicos, para revertir los efectos de la desigualdad territorial es necesario volver a conocernos, para valorarnos desde el encuentro, no de ...
+VER MÁS
#Ciudad

Santiago desigual

Casi la mitad de la población chilena en exterior, formada por los hijos de los chilenos nacidos fuera de la patria, no pudieron participar en el proceso eleccionario por no cumplir con la exigencia establ ...
+VER MÁS
#Política

Limitación grave al derecho a voto de los chilenos nacidos en el extranjero

Expresarse de esa manera es inaceptable y haberlo hecho en el pasado no prescribe fácilmente. Vivimos en una era en que todos tienen la oportunidad de sentirse superiores moralmente, especialmente cuando o ...
+VER MÁS
#Sociedad

¿Así que fuiste linchado por las Redes Sociales?