#Ciudadanía

Formación ciudadana en medio del caos

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Quizás el desafío más importante que enfrenta la formación ciudadana de nuestros jóvenes reside en la persistencia de una centenaria cultura autoritaria en nuestro país. Si bien es cierto que en las últimas dos décadas hemos experimentado cierta horizontalidad de las relaciones sociales, aun el legado autoritario portaliano y hacendal es hegemónico en Chile. Del autoritarismo no podemos esperar más que resultados funestos: relaciones sociales enfermizas, en las que un sujeto se atribuye la potestad sobre otro como si este último fuera una propiedad exclusivamente suya que no tiene derechos garantizados. El dominio sobre otro crea en el portador de la autoridad una subjetividad específica: desconfianza y sospecha permanente, a la vez que miedo y temor ante una masa desdeñosa de subordinados. Como es de suponer, los efectos de esta cultura de mando no se agotan solo en el sujeto dominante. Por el contrario, este proceso de mando también construye una subjetividad en los dominados, quienes naturalizan las relaciones autoritarias de dominio, las justifican y hasta las aplauden. Trágicamente, el subordinado no logra visualizar otra forma de interactuar con la jerarquía que no sea sobre la base de la sumisión, el respeto y el temor.


¿Cómo desarrollar una pedagogía de la confianza que influya positivamente las relaciones al interior de la comunidad educativa como una antesala de las relaciones entre ciudadanos, en una cultura marcada por el autoritarismo y la vulneración de derechos?

Lógicamente, esta cultura centenaria y sus subjetividades asociadas, hacen mella en la dimensión cívica y republicana de todos los sujetos implicados en ella. Por una parte, la autoridad desconfiará de las leyes, las que mirará con desdén y recelo, pues intuirá que ellas obstruyen su autoridad y la correcta puesta en marcha de sus dictámenes. Por otra, el subordinado no se considerara a sí mismo como un sujeto de derechos, será escéptico ante la ley y desconfiará de su cumplimiento. La constante vulneración de sus derechos no garantizados por una ley hecha a la medida de la autoridad, lo hará desafectarse de ella y de sus ordenamientos.

El problema se agrava más todavía cuando esa cultura autoritaria impone unilateralmente el mercantilismo como fundamento de la sociedad actual. Ello, porque el mercado tiende a marginalizar a vastos sectores de la población, los que se refugiaran en una periferia de naturaleza, lejos del estado de derecho, lejos del consumo y de la utopía credit-card, con lo cual, se verán reforzados los estragos del autoritarismo y la sumisión en nuestro país.

Un escenario social funesto que complica el sentido, el propósito y la práctica que realizan las instituciones educativas en lo que ha formación ciudadana se refiere. ¿Cómo desarrollar una pedagogía de la confianza que influya positivamente las relaciones al interior de la comunidad educativa como una antesala de las relaciones entre ciudadanos, en una cultura marcada por el autoritarismo y la vulneración de derechos? ¿Cómo estimular una sana convivencia escolar basada en el derecho, el respeto y el diálogo como instancia esencial para la resolución de conflictos y la búsqueda de acuerdos, en una sociedad mercantilizada y radicalmente verticalista? ¿Cómo potenciar la horizontalidad, la ética comunitaria, la empatía y la fraternidad dentro de un marco socio-histórico post-pinochetista?

Por ello, antes de aceptar acríticamente las propuestas emanadas desde el Estado en relación a la formación ciudadana de nuestros jóvenes, debemos responder estas y más preguntas, las cuales, inevitablemente, nos conducirán a la misma conclusión: el modelo social instaurado por la fuerza (no por el derecho) durante las tres últimas décadas en nuestro país  debe ser extirpado, abolido y enviado al museo de la historia.

TAGS: #EducaciónCívica #FormaciónCiudadana #Poder

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El sesgo hacia el pasado se explica en parte porque la mayoría de las instituciones de educación superior carecen de centros de estudios y formación sobre el futuro.
+VER MÁS
#Educación

Innova la educación superior tradicional a una insterticial plural

Prefiero pensar que esto es una nueva oportunidad para hacer de la práctica deportiva, en todas sus expresiones posibles, una instancia de inclusión social
+VER MÁS
#Sociedad

¿Qué nos dejó el Mundial?

Tal como expresó  Salvador Allende en su memorable y emotivo discurso "la historia es nuestra y la hacen los pueblos", los chilenos debemos ser sujetos participativos-directos en nuestros  der ...
+VER MÁS
#Política

Una verdadera democratización de Chile

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

Popular

No es un diagnóstico errado decir que hoy la adopción falla, no solo porque no se visualiza como alternativa, sino porque además es un proceso demoroso.
+VER MÁS
#Sociedad

Adopción, por el derecho a ser hijos e hijas

El animal es objetivado, es objeto, no es parte del mundo sensible, no se le reconoce dignidad alguna ya que no vemos ni escuchamos su dolor. Es un animal objeto o bien de consumo
+VER MÁS
#Ciudadanía

El mundo de los vegetarianos y la problemática detrás del consumo de carne

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

Los Gobiernos por otro lado han ido confiriendo crecientemente, además de amplios recursos, de una serie de privilegios a Carabineros, que aumentan aun mas su lejanía con el publico.
+VER MÁS
#Sociedad

¿Qué hacer con Carabineros de Chile?: El caso de la policía británica