#Ciudadanía

De Chañaral a mis amigos de la Nueva Mayoría

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Vivimos ajenos a cualquier institucionalidad, con dureza hemos aprendido que no le importamos a nadie.

Aunque a mis compañeros socialistas les incomode, pero a pesar de caracterizarnos por ser una zona de izquierda, las visitas presidenciales efectivas no han tenido un sentido de cubrir necesidades. Sin ir más lejos, la última visita presidencial con soluciones reales para Chañaral fue la del presidente Salvador Allende el 7 de marzo de 1972, en nuestra propia plaza. El arribo fue con un gabinete con disposición, alta capacidad resolutiva y conocimiento de los reales problemas de la ciudad. Hasta el día de hoy la solución de Salvador Allende nos mantiene con agua potable, sin embargo avanzaron los años y no hemos vuelto a contar con soluciones e ese nivel, hoy pagamos el agua más cara y de peor calidad de Chile.

En aquellos tiempos, era costumbre que las visitas, además del Presidente, incluyera una comitiva de ministros con responsabilidades y trajeran bajo el brazo anuncios y se llevaran tareas por cumplir, como por ejemplo, lo anunciado en la plaza de armas por el propio Presidente Salvador Allende: la inclusión del Ministerio del Mar en la lista de sus emblemáticas 40 medidas.

Es paradójico, pero la dictadura de Augusto Pinochet eliminó de raíz una a una las reformas de Salvador Allende, entre ellas la del Ministerio del Mar, instancia fundamental para el desarrollo económico de las localidades costeras del País. Para Chañaral fue devastador, hasta la actualidad tenemos el mar más contaminado y depredado de Chile y no hay normativa ni institución que se haga cargo del daño ocasionado, por el contrario, se han implementado nuevas leyes, como la Ley Longueria que nos tiene con los días contados. Y en materias ambientales, en este minuto un caudal interminable de aguas contaminadas tiene su desembocadura a metros de la Isla Pan de Azúcar. Vivimos ajenos a cualquier institucionalidad, con dureza hemos aprendido que no le importamos a nadie.

El compañero diputado Osvaldo Andrade fue director de la empresa Emssat en nuestra región, por eso conoce muy bien que en Chañaral tenemos el agua más cara y de peor calidad de Chile. En la actualidad nuestra presidenta fue clara: tenemos mayoría de concejales, consejeros regionales, diputados y senadores, las condiciones políticas existen, por eso pienso sin exagerar, que nos podrían compensar con una rebaja arancelaria, ya que el alto costo del agua que costeamos cada mes se debe a la explotación minera, que en nuestra zona genera gran parte del sustento económico fiscal del país, pero de las tributaciones, reinversión y responsabilidad social, jamás hemos sido considerados.

En Chañaral no somos tontos, entendemos que para implementar una política pública en cualquier ámbito, debe existir un eje programático con enfoque técnico y político que perdure en el tiempo, pero qué hacer, si históricamente la mayoría de las instituciones disponibles operan con funcionarios a honorarios, lo que les impide hacer una gestión que perdure en el tiempo. Es una irresponsabilidad del Estado no hacerse cargo de manera efectiva de los problemas de la ciudad. Desviar la demanda en asuntos de familia, género e infancia a instituciones privadas, fundaciones y ONG no tiene justificación que valga.

Queremos ser parte del ítem presupuestario nacional y con orgullo ser parte del gasto fiscal. Porque aportamos lo suficiente para abastecer 150 habitantes, sin embargo, lo concreto, es que en Chañaral sobrevivimos del chorreo económico de las políticas públicas centralistas o somos el comodín de fin de año para completar un Programa Mejoramiento Gestión (PMG). La falta de compromiso político y la irresponsabilidad con la sociedad civil en nuestro puerto es insostenible.

En políticas de juventud, cultura y deportes hay gestión municipal, pero los recursos son escasos, se hace lo que se puede. Desde la dirección de Cultura, Injuv y Chiledeportes, guste o no, son servicios desconocidos. El estadio techado fue bautizado en honor a Saúl Guerra, nuestro embajador deportivo, quién dirigió a Chile en basquetbol, sin embargo, a un costado del estadio los deportistas skater y ciclistas arriesgan accidentes por las infraestructuras paupérrimas. En la costanera, otros jóvenes construyeron su única pista de bicicleta con desechos, una vergüenza institucional.

En este ámbito educacional, resulta insólito que el concurso público conseguido por el director del liceo Federico Varela no se haya sometido a criterios de evaluación y metas antecesoras, considerando por ejemplo, la tendencia en el acceso de la educación media a la universidad. Los resultados son impresentables. Respecto de la educación técnico profesional, la tasa de desempleo por falta de calificación aumenta, a pesar que nuestra zona genera gran cantidad de empleos. ¿Quién propone y quién fiscaliza? ¿Así podremos terminar con la triste e interminable estadística de suicidios en adolescentes?

No tenemos ninguna solución tangible a nivel local, somos líderes nacionales de asistencialismo. Bonos y canastas familiares se han convertido en nuestras soluciones. Las capacitaciones además de haber sufrido una baja sustancial en el último período, tienen poca asertividad y las que existen, no tienen proyección real y efectiva en el ámbito laboral. Nuestra gente sigue asistiendo a cursos con los cupos sobrantes de otros programas. Por su parte, en vivienda, los pocos subsidios habitacionales han sido muy mal conducidos y no se han implementado respecto de la demanda local, históricamente hemos dependido de la misericordia del nivel central. Los comités de vivienda están estancados y nos han implementado Empresas de Gestión Inmobiliaria Social sin acreditaciones. Están jugando con la dignidad de los chañaralinos.

En salud, nos hemos acostumbrado a esperar meses por atención especializada. El asunto de terminar con las colas y la implementación del Plan Auge no fuimos considerados jamás, la estadísticas indican que seguimos con un sistema postrado, con más enfermos y la misma cantidad de recursos que hace 20 años atrás. Evidencia de ellos es lo ineficaz de nuestro hospital, que desde su inauguración por el propio presidente Eduardo Frei, ha pasado una década entre dimes y diretes respecto de la categorización y otros trámites administrativos, pero ninguna autoridad se ha puesto los pantalones para si quiera proponer una solución. Chañaral es la única ciudad de Chile, donde se debe reunir un grupo de enfermos en urgencia, entre niños y adultos mayores para que sean atendidos. Todas las autoridades locales han actuado con irresponsabilidad.

A pesar de todo, por pequeño que sea nuestro pueblo y por lo duro que nos cueste la vida cotidiana, nos resistimos a abandonar la ciudad. En este gobierno, el anterior y en el anterior hemos sobrevivido… En dictadura ni hablar, fueron varios los chañaralinos, hoy ocultos en sus madrigueras con sus silencios cómplices,  los que contribuyeron con el boicot del dictador Pinochet. Ellos también tienen responsabilidad en el estancamiento, no hay justificación que valga.

Hoy, lejos de la trinchera política, hemos elegido nuevamente dar nuestro voto a la izquierda, porque apostamos que de una vez por todas seremos incluidos en la construcción de una nueva ciudad desde las bases, porque somos una ciudad digna, que ha subsistido trabajando, no queremos más migajas. Hoy queremos apostar por que la inversión en gasto social sea efectiva y coherente, nos deben 25 años de inversión. Deben reconocer nuestro aporte en recursos naturales para sostener políticas públicas en otras regiones con menos carencias que nosotros.

Es  hora que a los 12 mil habitantes nos tomen en serio, porque las condiciones políticas están, las soluciones y recursos existen. No queremos shows, artistas ni empanadas, exigimos mayor fortalecimiento en el rol fiscalizador de nuestros parlamentarios y mayor empoderamiento de nuestras demandas, ya no hay excusas para que nos mantengan sometidos a los Fondos Regionales de Inversión Local, programas de empleo sin proyección y eternamente clasificados al final de la carpeta de inversión y gestión pública en salud, educación y vivienda.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

13 de Enero

Doy fe de que este testimonio edifica una preocupante realidad, Chañaral. Siempre me he preguntado por las expectativas de la gente que vive en esta ciudad y, especialmente, su juventud.
Felicitaciones por hacer presente los problemas de una ciudad para muchos desconocida, pero cuyos desafíos se replican en muchas zonas del país.

Mery Odette Schampke.

15 de Enero

Has hecho un buen análisis de los problemas de Chañaral. Recuerdo haber leído ese discurso del Presidente Allende, anecdóticamente se ríe porque alguien le había contado que en Chañaral se apagaban los incendios con vino, lo que fue verdad pero sólo en una ocasión en que, por falta de agua, a alguien se le ocurrió la idea.. Bueno yo llamaría a lo que nos pasa “la insoportable levedad del hacer” que ha caracterizado y puesto un sello de identidad a la gestión de todos los entes políticos y sociales. Espero de verdad que nuevos amaneceres traigan para Chañaral un atisbo de esperanza, espero que la educación tanto formal como informal se haga responsable del ciudadano crítico que puede transformar esta realidad. Somos un pueblo pequeño, no tenemos gran influencia en los resultados electorales, pero también somos chilenos y hacemos un gran aporte al bienestar del país. La vuelta de mano debió llegar hace rato…

Ver todos
Ocultar