#Justicia

¿Mesa para todos en un banquete de la República?

10 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP
La propuesta de la iglesia en lo que tiene relación con los delitos de lesa humanidad, tiene 3 aspectos  que bajo la interpretación de los principios éticos que regulan la convivencia entre los hombres la hacen inadmisible:
1. Confunde el sentido de la piedad, porque ésta es sólo aplicable a quienes sufren por el error cometido y hacen de su vida un acto de redención al interior de las cárceles. 2. Genera un conflicto innecesario de consecuencias imprevisibles en el corazón de la sociedad. 3. Hace de un banquete de alegría un acto político que, enarbolando un bien como es la  reconciliación, lo único que logra es exacerbar los espíritus, sobre todo cuando aún no están dadas las condiciones mínimas para ello; basta recordar que aún existen personas desaparecidas por agentes del Estado y muchos autores de estos delitos de lesa humanidad transitan libre e impunemente por las calles.

Cuando la Iglesia dice que “no sería completa la mesa para todos si no considerásemos en esta petición a quienes cumplen penas por delitos contra los derechos humanos cometidos durante el Régimen Militar, parece darnos a entender que no hay diferencia entre un delincuente común y un agresor de los derechos humanos. Una verdadera distorsión de la verdad que no se condice con la tradicional sabiduría atribuida a la Iglesia católica. Yo puedo invitar a la mesa a un delincuente arrepentido que le quitó la vida a un prójimo en virtud de una profunda desafectación de origen social y que se convirtió en criminal por circunstancias existenciales; pero nunca a un criminal que abusando del inmenso poder del Estado, le quita la vida a otro que no piensa como él, lo tortura, viola y hace desaparecer los cuerpos de sus víctimas como un cobarde en una escalada genocida.

¿Se sentaría usted a la mesa de un genocida? ¿le daría usted el privilegio del indulto a alguien que jamás se arrepintió? Y cuando la Iglesia nos dice de estos violadores “que no todos ellos tuvieron igual responsabilidad en los crímenes que se cometieron y que hay que distinguir, por ejemplo, el grado de responsabilidad que le cupo a cada uno, el grado de libertad con que actuó, los gestos de humanidad que tuvo y el arrepentimiento que ha manifestado por sus delitos”, prácticamente está revisando los juicios y lo obrado por los jueces, ya que todos esos atenuantes ya fueron debidamente evaluados por los jueces bajo la potestad del Estado. Aun cuando el indulto busca borrar las penas en un consenso constitucional, la iglesia debiera cuidarse de ambigüedades que hagan pensar que está poniendo en tela de juicio el trabajo de los jueces que, después de más de 35 años de investigación incansable, y en medio de grandes dificultades y redes de protección, logró allegar verdad a la conciencia de Chile.

Se puede invitar a la mesa de la reconciliación a todos, sin duda, pero cuando la maldad ha transitado por oscuridades infernales, los comensales no querrán sentarse al lado de esta clase de criminales porque su soberbia y su falta de arrepentimiento, indican claramente que su opción fue y será siempre la de la cultura de la muerte. Sería como invitar a la mesa a Hitler, o al mismo señor Pinochet que nunca tuvo una palabra de grandeza para asumir sus responsabilidades.

———————————————————–

Foto: Parque de la Identidad. ¿Olla común? – Huancayo

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

24 de julio

Hola Pablo,
Ha sido lo más delicado que he leído en torno al tema.

Si me permites agregar algo: la diferencia entre un delincuente común y un agresor de los derechos humanos, es que el primero es producto de aquella intelectualidad soberbia. El segundo, trata de humillar la intelectualidad.
Mis más cordiales saludos para ti.

24 de julio

Gracias Karen por tus comentarios. ojalá mi delicadeza no sea tomada por blandura en el trato para con estos malos chilenos. Un abrazo.

24 de julio

Para nada, tiene que ver en como abordas el tema. En como expones los puntos, los relacionas y terminas componiendo una buena melodía.

24 de julio

Disculpa, sólo quise puntualizar.Lo había entendido así ¿me perdonas? Gracias de nuevo, eres la mejor lectora.

24 de julio

jajajaja, que eres lindo. Yo lo había entendido de otra forma.
Al menos los desentendidos los entendemos para luego coincidirlos.

24 de julio

¿Desentendido?, no. Malos entendidos, sì.
Discùlpa el error.

26 de julio

Contundente. Me quedó bien claro, ahora lo que no estoy muy de acuerdo es con eso de la “ancestral sabiduría” de la Iglesia. Al contrario, la sabiduría ha sido la excepción, después de todo, son hombres.

27 de julio

Luciana, no escribí “ancestral sabiduría”. Pero me refería a que los curas desde antiguo han desarrollado una cultura de la alta diplomacia. Un abrazo.

27 de julio

Hay algo que me genera ruido en tu columna y es la distinción entre alguien que mata a una persona y alguien que mata a muchos.

¿Por qué? Porque en el fondo, ambos son asesinos, injustificables, aún cuando uno mata a muchos y otro a uno solo. De lo contrario estaríamos estableciendo que el valor de la vida -de una persona- depende de una magnitud numérica y de la circunstancias de quien la elimina y entonces abrimos el paso para justificar cualquier brutalidad como el genocidio.

El ser humano es un fin en sí mismo.

Quizás la clave es el arrepentimiento, pero ahí entramos en una subjetividad compleja de medir.

28 de julio

Jorge Andrés:
En cuanto a la observación menos intrincada: No se trata de distinciones numéricas sino de los efectos que sus conductas producen en el cuerpo social. Cuando el Chacal de Nahueltoro mató a sus cinco hijos y a su conviviente, el cuerpo social entró en un estado de introspección sociológica en forma libre y espontánea; pero cuando se supo de los delitos de lesa humanidad en nuestra patria, el cuerpo social entró en un estado de pánico generalizado, llegando a poner en duda los basamentos filosóficos mismos de la República. Sólo eso.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Es bueno cuestionarlo aunque sea en tono sarcástico como lo hago en este texto. Y es urgente hacerlo en días en que el lugar común intenta disfrazar una movida comercial empresarial de algo que necesita ...
+VER MÁS
#Política

Visita del Papa: el nuevo triunfo empresarial

A Chile no le hace bien que nuestros argumentos base sean las descalificaciones, que a final de cuentas, poco impactan en la intención de voto.
+VER MÁS
#Política

La eterna contradicción del voto informado

Todos debemos estar convencidos de que la Contraloría tiene que disponer de más poderío para que su importante tarea, que busca la probidad en todos los ámbitos del quehacer nacional, sea una realidad e ...
+VER MÁS
#Política

El gobierno no desea que la Contraloría ejerza bien su trabajo

Yo en lo personal siempre he pensado que el más poderoso es quien puede hacer lo que quiera, quien simplemente sus actos no le conlleven consecuencias alguna, puesto le da lo mismo lo que piensen de él.
+VER MÁS
#Ciudadanía

¿Quién es el más débil?

Popular

Lamentablemente, la Mecánica Cuántica en vez de llegar a la cultura popular por sus logros científicos y tecnológicos, lo hizo con versiones extravagantes, engañosas y en algunos casos hasta ridículas ...
+VER MÁS
#Ciencia

El erróneo uso del término Cuántico por las pseudociencias

Sí a su equipo le faltó coraje, valentía, decisión, arrojo, valor, ánimo, esfuerzo o ímpetu, no se complique, dígalo con algunas de esas palabras, no con los anodinos "faltó huevos" o &quo ...
+VER MÁS
#Sociedad

Eufemismos... ¡Cuánto mal hacen!

El Chile de todos no merece un gobierno de derecha que signifique retroceder en los cambios de largo aliento, sino más bien uno que se atreva a generar políticas responsables que no dinamiten el camino t ...
+VER MÁS
#Política

El eterno retorno: Desafíos de la centro-izquierda chilena

Sólo nos quedará ver que pasa en la segunda vuelta, con los mismos actores que conocemos desde la vuelta de la democracia, que aunque las reglas han cambiado y nuevos actores han entrado, siguen siendo lo ...
+VER MÁS
#Política

Segunda Vuelta: La antesala de una crónica anunciada