#Ciudad

¿Somos dueños de nuestra Comuna? Reflexiones al Plan Regulador Macul

7 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

¿A alguien le cabe duda de que el Plan Regulador Comunal debe satisfacer a todos sus habitantes? Más aún, al Alcalde de la comuna de Macul, que no le gusta contrariar a sus vecinos, según sus propias declaraciones. No obstante, esta comuna tiene un instrumento de planificación antiguo (10 años), según los modernos conceptos del urbanismo, cuyos principios son el dinamismo y la movilidad.

Se ha definido en el PRC de Macul un “pórtico” de entrada Norte-Sur por Avenida Macul, que no es otra cosa que edificaciones en altura, en edificios habitacionales de más de 20 pisos. Y todo el borde de Macul, también definido así, como para “proteger” los barrios interiores, con edificaciones que multiplican 37 veces la altura de un peatón en la vereda. Si fuera una avenida de 6 u 8 pistas, tal como Avenida Grecia o Avenida Kennedy, habría proporción.


Hemos visto, en los últimos años, como otras comunas de la Región Metropolitana han escuchado a sus vecinos, y no sólo han mantenido la edificación baja, sino también han reducido a 30 km/hra la velocidad de los automóviles: porque lo que importa es la vida que allí se da, la de sus habitantes.

¿Dónde hemos visto esto? En los planes reguladores de las comunas del oriente de Santiago, cuyas alturas sobrepasan los 20 pisos, sin embargo, a un costado de éstos se ubica algún parque, como en Vitacura, o un colchón verde, como ocurre en la comuna de Providencia, en cuyos espacios públicos se camina entre jardines, que le otorgan al habitante un entorno “amigable” y no entre rejas como ocurre en la comuna de Macul.

Como Concejala, he apoyado a los vecinos que no son escuchados por otras autoridades, quienes solicitan que se respete la historia de la comuna, su identidad, sus caminos con vista a la cordillera y las viñas. Lo cierto es que el eje de Macul ya en tiempos de los incas era un corredor de importancia. No queremos detener el progreso, cuando se hace de cara a todos los vecinos y vecinas, máxime si son habitantes antiguos, que cuidan del patrimonio comunal cultural. Los vecinos de la Unidad Vecinal 17 han logrado que se reconozca –incluso- el patrimonio constructivo de sus casas. Ellos, con gran capacidad de organización, solicitaron, lucharon y lograron modificar el Plan Regulador de su sector, la primera modificación de este instrumento en diez años.

Hoy los vecinos de la Unidad Vecinal 6 (barrio Madreselvas) se encuentran en la misma coyuntura: quieren preservar su barrio. No es sólo la altura permitida, es la densidad. La calidad de vida que se perderá si se sigue aplicando tal como está aprobado. Ellos han estado en conversaciones durante un año, en una “Mesa técnica” con el Municipio y no han logrado concretar modificaciones al PRC. No sabemos cuánto tiempo más deberán soportar el acoso de las empresas inmobiliarias mientras ven caer, mes a mes, las casas aledañas a su barrio con impotencia.

¿Es tan difícil de entender esta situación? ¿O creemos que la comuna  perderá demasiado desarrollo por un par de cuadras de edificación de baja altura? Hemos visto, en los últimos años, como otras comunas de la Región Metropolitana han escuchado a sus vecinos, y no sólo han mantenido la edificación baja, sino también han reducido a 30 km/hra la velocidad de los automóviles: porque lo que importa es la vida que allí se da, la de sus habitantes. Son ejemplos a seguir, sin duda.

La Comuna, de este modo, no nos pertenece.

 

TAGS: #Urbanismo Ciudades

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
solopol

26 de abril

Si se hace una torre de departamentos en mitad de una manzana sin destruir las casas, estas se afectarán igual: a nadie le gusta tener un patio o un jardín que se ven desde un edificio, o no poder usar la piscina, o que todos sepan lo que haces allí. Por lo mismo lo que suele pasar es que quien tiene una torre vecina a su casa comienza a vender o buscar otra vivienda, y eso con el tiempo no es raro que lleve a que la casa no se use más para vivir, sino que se convierta en un negocio o en las oficinas de alguna empresa. Tampoco la torre ofrece muy buena calidad de vida, sus departamentos suelen deteriorarse, se deprecian, etc. Es decir que si se quiere salvar casas y construir, de vez en cuando, una torre, las casas se dañarán igual. En ese caso es mejor derribar las casas y construir un sólo tipo de edificio de baja altura, 3 o 4 pisos, en toda la ciudad, y con eso basta y sobra para densificar la ciudad completa. Si un barrio tiene solo casas y se ponen edificios de 4 pisos, es más o menos como cuadruplicar la cantidad de habitantes, aproximadamente. Pero como Santiago no tiene una administración central, es decir una alcaldía mayor, es dificil establecer ese criterio. De cualquier forma, torres al lado de casas dañan las casas no porque estas se derriben sino porque dejan de servir como casas, se desvirtúan. Las vistas que los vecinos de las torres tienen sobre las casas resultan incómodas a sus moradores. Las torres son extremadamente dañinas porque, primero, no tienen buena calidad de vida en sí, segundo, afean e perjudican el entorno, y tercero porque no se pueden derribar. En un país antisísmico como Chile las torres son muy sólidas y es muy caro derruirlas. Son practicamnte definitivas, no se irán. Por eso son extremadamente dañinas, es mejor hacer rascacielos para el comercio, torres de oficinas, aunque discutibles pueden ser mas racionales. Pero torres para hacer departamentos es irracional, en una ciudad como Santiago no tienen un por qué, no sirven, y la dañarán (y han dañado) de manera definitiva. Que no digan que no hubo quienes les advirtieran, profesionales, aficionados, legos, simples interesados y amantes de la ciudad. Gracias por la columna.

solopol

26 de abril

Y para añadir algo más, las torres hacen que los veranos sean más calurosos y los inviernos mas fríos. En verano las masas de aire no circulan, las ciudades con muchos rascacielos tienen calles calientes en verano. Y en invierno, al haber más sombra proyectada por estas torres, la ciudad es más oscura y muchas viviendas de los pisos más bajos no reciben la luz del sol. O sea, todo mal con las torres, sobre todo en una ciudad que no las necesita. Saludos

Andres

26 de abril

Oiga Camila que bueno que esté preocupada de este tema. Yo como vecino me siento totalmente sólo en este tema. Observo con impotencia cómo las constructoras no nos dejan vivir en paz. Ruido y tierra permanente para nuestros hogares, nadie se hace responsable, vivir así es un castigo para todos nosotros. Durante la semana no se puede ni leer, ni abrir ventanas hasta después de las 20 horas. Para qué le digo nuestras casas y ropa llenas de tierra. Me preocupa sobre todo que no hay mitigación alguna de las constructoras, ni parecen haber exigencias mínimas de parte del municipio, es la ley de la selva. Nadie está diciendo que no se construya pero por favor un poco de respeto a las comunidades y vecinos! Los días sábados desde las 8 de la mañana con las máquinas y martillos. Cómo vivir así? A veces pienso que estamos en el mundo al revés municipio para las constructoras o para los vecinos?

Diego

27 de abril

He vivido toda mi vida en la comuna de Macul y es increíble que el Señor Alcalde “vele por los intereses de la comuna”, vivo en la calle de Mayor Abe entre Av. Macul y Exequiel Fernández, en donde estamos tapados de edificios que dan hacia Los Olmos, y para peor el hostigamiento de inmobiliarias que quieren comprar todas las casas de la cuadra. Ahora tengo entendido que se van a vender por 200 millones de pesos las casas que empiezan desde la farmacia cruz verde hasta una casa que sí está en venta, practicamente será un efecto domino.

Cabe señalar que desde que llegamos a vivir en ese lugar, mi mamá fue a la Municipalidad y le señalaron que había un plan regulador en donde no se iba a permitir la construcción de edificios para proteger de algún modo el “barrio”, pasaron un par de años y comenzaron las edificaciones de Los Olmos, y adiós privacidad, adiós sol, adiós entorno de barrio.

En lo personal llegará un punto en que de verdad voy a explotar, e iré a la Municipalidad a encarar (perdón por mi expresión) al maricón sonriente de Puyol, no puede ser que todo Macul sea al patio de Providencia y Ñuñoa en donde se autorizen tanta construcción.

No pensaran estos expertos el impacto vial que repercutirá en esto?; Toda Av. Macul está colapsada, imagínense qué pasará con tantos vehículos tratando de salir en horario punta de la mañana y en la tarde.

No hay ninguna área verde en toda Av. Macul, a lo más unos pedazos de pasto en Av. Macul con Av. Quilin y sería.

Ahora la pregunta en cuestión es; ¿quién se beneficia con esto?, el bolsillo del maricón sonriente del saco wea del Alcalde.

Saludos.

Renato Aravena Muñoz

03 de mayo

Quien se beneficia? Solo la municipalidad que se ha transformado en una recaudadora a costa de sus vecinos.
Donde habían dos casas ahora hay cien departamentos con contribuciones altísimas, cobro por basura, más automóviles y permisos de circulación, la congestión se soluciona con letreros de no estacionar y los inspectores municipales hacen un festín sacando partes,etc.. Todo a costa de los vecinos que a cambio nada reciben, dejó hace tiempo de ser una comuna amable donde no se puede pasear por la inmundicia en sus calles. El PRC siempre se ha manejado entre cuatro paredes y las organizaciones sociales se han politizado alejándose cada vez más de los vecinos. Soy vecino desde el año 1961 el la Villa Macul.

sonia moreno

22 de mayo

que bueno tener personas trabajando en la muni que verdaderamente sean un aporte y con buen criterio,
la felicito por su preocupación por hacer las cosas como corresponden. Yo soy una defensora del medio ambiente y me hace muy feliz que Ud. tenga también ese cuidado, ojalá que sean muchos más,atentamente,

Sonia

José

03 de junio

Recién el día de ayer me enteré que se quieren construir dos edificios en mi pasaje, Jorge Dzazopulos, que da hacia av. Macul. Esto tomaría lo que es el Banco Bci, y el pequeño edificio y las casas que dan hacia la vereda norte del pasaje. Es decir, a tendríamos nuevas demoliciones de casas con gran valor histórico y construcciones a gran altura. Uno ya no puede hacer nada, porque hoy mismo supe que las negociaciones comenzaron hace tiempo.
Se perderían muchas cosas, la privacidad, la seguridad, la misma luz que nos llega del sol todos los días. Los ruidos y la tierra también afectarán demasiado, si, en un momentos terminarían de construir, pero el mal rato no lo quita nadie.
Toda mi vida he vivido en Macul, y ha sido muy triste de como el paisaje urbano se ve distorsionado y alterado por estas gigantescas masas de concreto.
Gracias Camila por la columna y por defender el patrimonio.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

"Es claro que un candidato a las primarias presidenciales pudiera en segunda instancia, solicitar una prioridad con razones y argumentos válidos sobre un territorio."
+VER MÁS
#Política

Frente Amplio: una crisis, una prueba

La poca o nula conciliación entre un Chile del pasado más bárbaro de su historia, coronado en su Constitución con un TC politizado y una propuesta de modernidad democrática, representado en las reforma ...
+VER MÁS
#Política

Constitucionalidad: un desencuentro lleno de futuro

Con este raciocinio, el atropello en Barcelona sería no solo responsabilidad del grupo terrorista islámico que se lo adjudicó, sino que también de “muchos lados”. Entre esos muchos lados podríamos ...
+VER MÁS
#Internacional

Trump y el atentado en Barcelona

La universidad militante y sectaria no sólo nos hace daño a nosotros, sino al país y ejemplos hay de sobra. Pero a ellos y ellas no me queda más que decirles. “Lo sabéis señores: todas las verdades ...
+VER MÁS
#Educación

Despenalización del Aborto en tres causales: Todas las verdades se tocan

Popular

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

La broma de Piñera daña, estigmatiza y, lo que es peor aún, podría afectar la vida de un niño, niña o adolescente que está en espera de una familia que lo acoja. ¿Quién podría sonreír al drama qu ...
+VER MÁS
#Política

Los chistes de Piñera

El tema de fondo es cómo no se desperdicia la oportunidad histórica de conquistar una sentida demanda del magisterio, por más que hoy se desdibuje por la conducción actual del Colegio.
+VER MÁS
#Educación

La desmunicipalización y la postura errática del Colegio de Profesores

Porque no hay que olvidar que nuestro enemigo es el capitalismo y no sólo hay que cambiar la forma en que producimos y distribuimos los alimentos, sino que también todos los productos que consumimos a dia ...
+VER MÁS
#Sociedad

Un año de vegetarianismo, un año de aprendizaje