#Política

Primarias: virtudes y vicios

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Si bien las primarias tienen vicios que es preciso anticipar y subsanar, son un mejor mecanismo para la selección de candidatos que aquellos que se realizan a través de comisiones electorales al interior de los partidos, que muchas veces carecen de legitimidad y representación no sólo a nivel de la ciudadanía, sino que al interior de los propios partidos.

Las primarias se han convertido en un hecho irreversible para nuestra democracia, al punto que hoy sería altamente inexplicable que un partido o conjunto de partidos buscara legitimar una candidatura por otra vía que no sea este mecanismo de selección abierto y transparente de cara a la ciudadanía. Esto, por cierto, vale tanto para la elección presidencial como para las parlamentarias del próximo año.

Las elecciones primarias tienen un conjunto de virtudes para el sistema político; entre ellos: son un mecanismo de democratización del sistema y de fortalecimiento de la democracia interna de los partidos porque da a la gente y/o a los militantes el derecho a escoger. Ante la desconfianza en las instituciones propias de la política (los partidos, el parlamento, el gobierno), la celebración de elecciones primarias puede contribuir a favorecer la imagen de los partidos frente a la opinión pública, abriendo la competencia. Posibilita la generación de un proceso previo a la elección misma de renovación de las agendas y de los programas. Esta es una cuestión relevante porque podría ser una oportunidad para que, en la lógica de las coaliciones políticas, se resuelva las disputas internas en torno a proyectos y programas.

No obstante, es importante advertir que las primarias tienen ciertos riegos y vicios que es preciso evitar. En primer lugar, la posibilidad de que participe un número reducido de personas que constituyen una minoría extremadamente ideologizada; los datos en este sentido no son alentadores si se considera los bajos niveles de participación en la primaria de la Concertación de 2011 y en la elección municipal de 2012. La movilización del electorado es clave en ese sentido, pero evitando la posibilidad del afamado “acarreo” o clientelismo político, cuestión que no está debidamente sancionada en nuestra legislación (aunque hay normas estatutarias en los partidos que la sancionan, pero cuya efectividad está en duda).

En segundo lugar, las primarias en general debilitan el rol del partido como intermediario entre la sociedad civil y el espacio de la toma de decisiones, porque le resta importancia en la selección de candidatos; ello es muy relevante si se considera los bajos grados de simpatía que expresan los chilenos por los partidos políticos (uno de los peores de América Latina, de acuerdo a la encuesta LAPOP).

En tercer lugar, en un escenario político donde las mujeres tienen enormes dificultades para acceder a posiciones de poder, la primaria se puede convertir en un mecanismo que genere aún más restricciones a su participación. De hecho, en la primaria de la Concertación apenas el 16% de las candidaturas eran mujeres y en la reciente elección municipal hubo menos candidatas mujeres que el 2008 (de 17,5% a 14,4%). En esta perspectiva, resulta increíble considerar que ninguna de las indicaciones para favorecer la participación de las mujeres en las elecciones primarias haya sido aprobada por el Congreso en el proceso de discusión del la iniciativa que dio lugar a esta ley bajo el argumento de la “meritocracia”. El mérito puede ser una realidad donde las condiciones para la participación y competencia aseguran la igualdad en la partida, cuestión que para las mujeres en política está lejos de suceder.

En suma, parto de la base que si bien las primarias tienen vicios que es preciso anticipar y subsanar, son un mejor mecanismo para la selección de candidatos que aquellos que se realizan a través de comisiones electorales al interior de los partidos, que muchas veces carecen de legitimidad y representación no sólo a nivel de la ciudadanía, sino que al interior de los propios partidos. En tal sentido, es claro que la primaria es una realidad y un proceso irreversible en Chile, que requiere ser observada a la luz de la construcción de una democracia de mayor calidad.

——

Fuente de fotografía

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#Coronavirus

VER TODO
La nueva Carta Magna debe tener la más alta representación de la ciudadanía a la que servirá, y en esa ciudadanía siempre habrá, derechas e izquierdas, aunque sean independientes
+VER MÁS
#Política

Convención Constituyente: convencer en vez de vencer

Los partidos debieran extraer la conclusión, del resultado de la Constituyente, que se agotó un tipo de hegemonía y de liderazgo que gobernó el país en estos más de 30 años y que el propio proyecto h ...
+VER MÁS
#Política

Resultado constituyente: fin de un ciclo político

Vemos la Olla Comunitaria como una herramienta de movilización, la comida como un elemento de unión, elemento de confluencia y solidaridad, como Iniciativa popular que incide en la organización y empo ...
+VER MÁS
#Internacional

Colombia: de la olla comunitaria a espacios de construcción de tejido social

En la Araucanía el capital está en la tierra y la propiedad latifundista de ésta; siendo estos instrumentos de dominación colonial dibujada bajo la forma de empresa; pero, una empresa altamente monopoli ...
+VER MÁS
#Economía

Forestales: los diamantes de sangre chilenos

Nuevos

La nueva Carta Magna debe tener la más alta representación de la ciudadanía a la que servirá, y en esa ciudadanía siempre habrá, derechas e izquierdas, aunque sean independientes
+VER MÁS
#Política

Convención Constituyente: convencer en vez de vencer

Los partidos debieran extraer la conclusión, del resultado de la Constituyente, que se agotó un tipo de hegemonía y de liderazgo que gobernó el país en estos más de 30 años y que el propio proyecto h ...
+VER MÁS
#Política

Resultado constituyente: fin de un ciclo político

Vemos la Olla Comunitaria como una herramienta de movilización, la comida como un elemento de unión, elemento de confluencia y solidaridad, como Iniciativa popular que incide en la organización y empo ...
+VER MÁS
#Internacional

Colombia: de la olla comunitaria a espacios de construcción de tejido social

En la Araucanía el capital está en la tierra y la propiedad latifundista de ésta; siendo estos instrumentos de dominación colonial dibujada bajo la forma de empresa; pero, una empresa altamente monopoli ...
+VER MÁS
#Economía

Forestales: los diamantes de sangre chilenos

Popular

En el transcurso de estos 177 años la YMCA se convirtió en uno de los movimientos sociales con mayor presencia e impacto del planeta, alcanzando a más de 64 millones de personas en los cinco continentes
+VER MÁS
#Sociedad

YMCA Internacional celebra 177 años

Las protestas del 2019 hacen ver que los Estudiantes cuando saltaron el torniquete reavivaron la llama de los pinguinos del 2006 y universitarios del 2011
+VER MÁS
#Educación

A 15 Años de la Revolución Pinguina ¿Qué se logró?

El mandato popular del 80 % no se negocia, se acata. Y eso no es autoritarismo, es democracia.
+VER MÁS
#Política

El mandato popular no se negocia

En esta sinóptica descripción de la región sudamericana, se vislumbra que la Pandemia del Covid-19 convive y acentúa procesos políticos que develan las precariedades en las que se encuentran estos países
+VER MÁS
#Internacional

Sudamérica y su entropía geopolítica en pandemia