#Medio Ambiente

Lo que oculta el humo en los “incendios rurales”

3 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

En Chile, Arauco y Mininco tienen concentrado el 90% de los monocultivos forestales, sumando 1.776.856 hectáreas de plantaciones desde la VI a la X región, con 8.139 predios de potencial combustible. Es por ello, que es de suma importancia que comiencen a poner en práctica su discurso y compromisos adquiridos, y a darle más importancia a lo social y ambiental, con medidas como no plantar hasta los bordes de camino, ni cerca de las casas de las comunidades aledañas, implementando cortafuegos con distancias considerables que cumpla con esa misión.

Durante los meses de verano, los incendios forestales toman tribuna privilegiada en los medios de comunicación y en gran medida, el análisis de sus causas y consecuencias se focalizan en el patrimonio de las empresas forestales. Sin embargo, al llamarlos “incendios rurales” la mirada cambia, ya que esta denominación permite integrar no sólo a las grandes superficies de monocultivos, sino también a las familias campesinas que bajo estos eventos, ven en riesgo su vida y sus sistemas productivos, sumado a la pérdida irreversible de ecosistemas naturales, que se han formado durante cientos de años.

Terminamos el año 2013 trágicamente, con un incendio que afectó a la provincia de Arauco y que tiene en alerta a las localidades de Llico, Rumena y Punta Lavapié, con un impacto de más de 3.000 hectáreas destruidas. Esta catástrofe, comenzó hace unas semanas en el predio Quinoguén de Forestal Arauco, empresa certificada por FSC, y afectó directamente a 143 personas, que vieron cómo se quemaron sus plantaciones, siembras, animales y otros elementos fundamentales para su diario vivir. Es decir, el sustento de su reproducción familiar.

Uno de los compromisos que tienen las empresas forestales con el sistema de certificación de buen manejo forestal FSC, es cumplir con el estándar donde se menciona (indicador 7.1.7), que el plan de ordenación forestal debe contemplar la prevención y control de incendios que considere a los menos: cartografía, vientos dominantes, cortafuegos, identificación de áreas de mayor riesgo por comunidades cercanas y de uso agrícola. Para ello, éstas deben tener sistemas eficientes de prevención, comunicación y combate de incendios.

Esto es más exigente que las leyes ambientales, forestales y de seguridad que tenemos en el país: ¿pero qué ocurre con estos sistemas de certificación, si igual se siguen quemando superficies que afectan a la seguridad de las comunidades locales? ¿Se está cumpliendo el accionar del sello FSC respecto a lo que se promete a la ciudadanía? Sin duda, estas preguntas evidencian problemas de fondos que aún no han sido resueltos.

Desde un punto de vista técnico, el combustible es uno de los elementos básicos para que exista un incendio. En este caso, tanto las plantaciones de pino y eucalipto son un combustible homogéneo, se encuentran en grandes superficies continuas, plantados a una densidad de 1.600 árboles por hectáreas, y en muchos casos encierran a pequeñas propiedades, pasando éstas a ser “parte” del combustible.

Las empresas, voluntariamente se han comprometido a cumplir el estándar de FSC que exige preocuparse de las comunidades aledañas, pero en la práctica, ellas sólo protegen su patrimonio forestal, a través de sus equipos de combate. Para salvaguardarse de las pérdidas económicas que causan estos eventos, las empresas cuentan con seguros que cubren su patrimonio, pero en ningún caso el de terceros. Vale decir, ni el seguro ni la empresa forestal reponen las pérdidas de las familias campesinas, como casas, cultivos, galpones, ganado, entre otros.

En Chile, Arauco y Mininco tienen concentrado el 90% de los monocultivos forestales, sumando 1.776.856 hectáreas de plantaciones desde la VI a la X región, con 8.139 predios de potencial combustible. Es por ello, que es de suma importancia que comiencen a poner en práctica su discurso y compromisos adquiridos, y a darle más importancia a lo social y ambiental, con medidas como no plantar hasta los bordes de camino, ni cerca de las casas de las comunidades aledañas, implementando cortafuegos con distancias considerables que cumpla con esa misión. Además, deben considerar como factor muy relevante que sus equipos de combates prioricen la vida humana antes que el patrimonio forestal, incluyendo la de los propios brigadistas.

Son varias las acciones que se deben tomar en cuenta, y sin duda los expertos deben opinar y contribuir para mejorar las políticas de prevención y combate de incendios, que hoy por hoy están siendo tan cuestionadas. Pero para lograr la prevención y protección de “incendios rurales”, bajo los estándares de sustentabilidad comprometidos, se deben considerar de igual forma el plano social y ambiental, con la misma preponderancia que lo hacen con lo económico.

* Entrada escrita por Pilar Cárcamo, presidenta de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo

————-

Foto: Wikimedia Commons

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Victor Gaete M. MSc Forest Resources, UMaine.

06 de Enero

En los años 90 un estudiante de Ingeniería Forestal de la Universidad de Chile, elaboró una tesis que describía un sistema completo de control de incendios forestales. Su implementación tenía un costo de 40 millones de dólares. El sistema contaba con mecanismos de alerta temprana, administración de recursos y análisis de rutas óptimas con información climática integrada. Según entiendo, éste sistema se presentó a las empresas forestales, las que rechazaron el proyecto porque no era rentable. Esa respuesta deja en claro la posición de las empresas al respecto.

javiera catriman

07 de Enero

excelente el articulo deja en evidencia que las forestales no cumplen. En mi pueblo sauzal cerca de cauquenes estamos rodeados de pinos y Eucaliptos. Las plantaciones llegan hasta el borde del mismo camino entre sauzal y cauquenes. Ni hablar del daño que causan porque en el verano las norias se secan y las napas subterráneas están bajando. Un pino demora 20 años en ser explotado y mientras tanto la gente ve con desesperación que no hay trabajo porque las forestales mientras tanto no dan pega y no se puede sembrar y tampoco mantener las viñas hacer chacras para consumo.Cero aporte a la comunidad las forestales

Ver todos
Ocultar
 

PARTICIPA

Popular

Chile ha estado en crisis, no desde el 18 de Octubre, el país ha estado en crisis durante años debido a un sistema de representación que no da cabida a las necesidades de la sociedad
+VER MÁS
#Sociedad

La revolución de la dignidad

Porque nuestra América es la región más desigual y violenta del mundo, aunque a usted lo tengan todavía con los ojos vendados
+VER MÁS
#Sociedad

Indignante indignidad

¿Por qué sonrío en pleno toque de queda? Porque estoy luchando con aquellos con los que nunca pensé estar
+VER MÁS
#Sociedad

El derecho de vivir en paz

Esta semana los gremios de la salud han convocado a una movilización nacional. Si el foco va a estar en disminuir la inequidad, no basta con pedir más recursos, hay que enfocarse en soluciones concretas
+VER MÁS
#Salud

Injusticias del sistema de salud chileno

Popular

Lo curioso es que se nos haga creer desde los medios y otros aparatos del poder que la furia de las calles es algo incomprensible, como si la ira desbocada fuera algo racional
+VER MÁS
#Sociedad

El dolor y la furia

Como sus muchas ocupaciones no le permiten empatizar con la gente, inventa un enemigo común, para que junto a él luchemos contra la violencia y la delincuencia
+VER MÁS
#Política

Cómo reconocer a un Dictador en El Principito

¿Por qué sonrío en pleno toque de queda? Porque estoy luchando con aquellos con los que nunca pensé estar
+VER MÁS
#Sociedad

El derecho de vivir en paz

Chile no era un oasis como sostenía hace pocas semanas el mismo Presidente. Era más bien una jungla en la que los más humildes, los invisibles sobre todo, deben sobrevivir día
+VER MÁS
#Sociedad

El oasis y la guerra imaginaria