#Justicia

El Estado de Derecho como dominación cultural: nuevas estrategias para la Araucanía y los Pueblos Originarios

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

El Derecho que rige a una comunidad no puede ser entendido exclusivamente como un conjunto de leyes que dicta algún Parlamento constituido democráticamente. No es solo una manifestación de voluntad de representantes que desean, de un momento a otro, redactar una norma en un sentido determinado.

El Derecho es, antes que manifestación de voluntad, una creación cultural. Es fruto de saberes y prácticas contingentes, y está asociada a un momento y a una sociedad determinada. Por eso el Derecho cambia. Por eso los pueblos actualizan su ordenamiento conforme a la evolución de sus culturas, y por eso también nuestra legislación es diferente a la que pueda existir en el Medio Oriente o en China. Porque el Derecho es, como se dijo, una obra cultural.


El problema surge, como se advertirá, cuando la sociedad a la cual pretende imponerse un ordenamiento es de naturaleza multicultural y no todas las culturas han participado en la creación de las normas.

Pero, además, el Derecho es coercible. Esto quiere decir que sus disposiciones pueden ser aplicadas mediante la fuerza socialmente organizada. A diferencia de lo que ocurre con otros universos normativos, como pueden ser la moral, la religión o, simplemente, el trato social, el incumplimiento de una norma jurídica involucra la posibilidad del empleo de la fuerza para procurar su obediencia y, si ello no es posible, eventualmente su sanción.

Estas dos características: el Derecho como obra cultural y como ordenamiento normativo coercible, no serían problema si quienes le dan un contenido son los mismos que están obligados a obedecerlo. En otras palabras, cuando un pueblo contribuye a generar, culturalmente, su propia voluntad general –en términos rousseaunianos– es del todo atendible que se diseñen dispositivos coercitivos que demanden el cumplimiento forzado de las leyes.

El problema surge, como se advertirá, cuando la sociedad a la cual pretende imponerse un ordenamiento es de naturaleza multicultural y no todas las culturas han participado en la creación de las normas.

Es aquí donde opera la trampa del Estado de Derecho, un concepto que goza de solemnidad y fuerza dramáticamente simbólica, pero que suele encerrar la imposición coercitiva, a través del Derecho, de una cultura hegemónica respecto de las demás que conviven dentro de un territorio. Esta situación es particularmente compleja cuando la visión cultural que se impone ocupa tierras que antes eran habitadas por otros pueblos, por otras culturas.

Cuando esto último ocurre, el Estado de Derecho termina siendo una herramienta de dominación cultural, vale decir, un instrumento de colonización.

Es por eso que las demandas de los pueblos originarios referidas al reconocimiento de sus derechos, de sus símbolos, de su lengua, de sus tierras y de sus culturas, no pueden ser abordadas exclusivamente a partir de la lógica del Estado de Derecho. Pretender hacerlo es perpetuar el modelo colonial iniciado hace quinientos años. Y hacerlo mediante el uso de la fuerza termina siendo la imposición violenta de una cultura hegemónica, lo cual, por cierto, agrava el panorama.

En tal sentido, cuando los pueblos sufren opresión y afectación de sus derechos colectivos (garantizados por instrumentos internacionales tales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre derechos de los Pueblos Indígenas), cuando se les cierra posibilidades de negociación porque se les desconoce como sujeto político válido, y cuando se reiteran una y otra vez las prácticas coloniales que no vemos porque, simplemente, estamos acostumbrados a ellas, es entendible su frustración, la cual vuelcan a través de la protesta como única vía de visibilización.

Ni la militarización ni la criminalización enfrentan el problema de raíz. Por el contrario, el Estado de Chile debe avanzar hacia nuevas formas de relacionamiento con los pueblos originarios que habitan el territorio, con un lenguaje y prácticas diferentes de las usadas hasta ahora. Es primordial en estos momentos tan apremiantes que nuestras autoridades abandonen, de una vez, todo tipo de estrategia colonial y se abran al diálogo y a la consulta, de buena fe y con apego estricto a los estándares internacionales.

Solo así podremos acercarnos a una verdadera “Paz en la Araucanía” y, lo que es más importante, a un pacto de convivencia justa y duradera con nuestros Pueblos Originarios.

TAGS: #PuebloMapuche represión de Estado Universidad de Valparaíso

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.
Ordenar comentarios por:
Maria Angélica

09 de agosto

Gracias profesor, por sus líneas sobre la Araucanía, esperemos lleguen pronto a un diálogo para que se pueda alcanzar un pacto de paz duradero en el tiempo.

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferen ...
+VER MÁS
#Política

¿Una o dos listas?

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferenciación en cada bloque, y la eficiencia electoral

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI
+VER MÁS
#Política

Nuestras actitudes en el Proceso Constituyente 2.0

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país
+VER MÁS
#Política

¿Quién mató la ilusión?

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país

¿Es el malestar más grande que pensar una alternativa? Este es el dilema de Hamlet: Nos sumamos o nos restamos de este nuevo “Acuerdo por Chile”
+VER MÁS
#Política

Reflexiones electorales independientes y nuevo proceso constitucional

¿Es el malestar más grande que pensar una alternativa? Este es el dilema de Hamlet: Nos sumamos o nos restamos de este nuevo “Acuerdo por Chile”

Nuevos

Dada su privilegiada ubicación, varias inmobiliarias mostraron interés por el paño completo
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El Estado, vía una tasación trucha, desea favorecer a un grupo económico

El destino de los países del tercer mundo está condicionado por ese parámetro neoliberal que les impide superarse, porque la superación y la independencia significan una reducción de los privilegios de ...
+VER MÁS
#Política

Los motivos de la infamia

El proceso constituyente y las características que tiene, responden al momento político que vivimos luego del triunfo del Rechazo. Lo que pretendió ser una revitalización de un contrato social, fue real ...
+VER MÁS
#Política

El nuevo proceso constitucional y el llanto de quienes no hicieron política en el proceso pasado

En Chile, más que nunca, necesitamos remirar la educación con una visión de Estado, que sea una cuestión país, con soluciones colectivas que desarrollen innovaciones e implementaciones con sentido de p ...
+VER MÁS
#Educación

Desafíos, reactivación y transformación educacional

Popular

La llegada del tren no reemplaza a buses ni camiones, el objetivo es desarrollar un modelo que trabaje de forma integrada creando un sistema intermodal. En conclusión, recuperar el tren es una necesidad na ...
+VER MÁS
#Política

Comentarios al tren Santiago “El Salto” (Viña del Mar)

El concepto de “expresión”, esto es, de que la obra de arte debe (como norma) comprenderse al modo de un objeto que hace exterior una vivencia y elaboración previa interna del sujeto humano “artista”
+VER MÁS
#Cultura

Extraño y familiar. Un pensador de la teoría del arte en Chile, siglo XX

El arte, significa la extrañeza como una peculiar diferencia en el conjunto del mundo compartido, y la familiaridad como la vuelta de la pertenencia, al considerar la adecuación de la percepción al fenó ...
+VER MÁS
#Cultura

El filósofo chileno Pablo Oyarzún en estética y hermenéutica

En los últimos meses los medios de comunicación han proclamado con fuerza, y perversa eficiencia, todos los males que los hombres hacen a sus semejantes a través de la delincuencia
+VER MÁS
#Política

La delincuencia y la inmovilidad de las palabras