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Volcanes y geotermia: ¿Amistades peligrosas?

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Kilauea. Hace poco tiempo no habríamos sabido ubicar este volcán en el mapa y ahora está en los titulares casi a diario, por la peligrosa y fascinante forma en que avanzan sus coladas de lava en este nuevo período eruptivo del volcán hawaiano, uno de los más activos del planeta.

Primero fue la evacuación de sus vecinos, luego el enorme impacto sobre el turismo -su principal fuente de ingreso- con reducciones importantes en las reservas hoteleras y ahora el peligro acechante del acercamiento de la lava a la planta geotérmica Puna Venture, que suministra un 25% de la energía de la isla. La planta se ha cerrado preventivamente desde que el volcán entró en erupción y se ha tomado la medida cautelar de tapar sus pozos de producción (de unos 2.000 m) para prevenir el efecto que tendría la interacción de la lava caliente (a unos 900-1000ºC) con el fluido geotermal profundo. Puna Venture es una planta geotérmica con 38 MW de capacidad instalada, un poco más pequeña que nuestra nacional Cerro Pabellón (48 MW) y que también está cercana a dos volcanes: San Pedro y San Pablo ¿Deberíamos preocuparnos por la salud de la primera planta geotérmica de Sudamérica?  Pues no. Definitivamente no. ¿Por qué?


Chile es un país muy seguro para desarrollar la geotermia y una tierra que ofrece un enorme potencial de energía limpia que apenas empezamos a aprovechar.

Chile es un país volcánico y eso nos entrega un enorme potencial geotérmico (el calor de la Tierra). Los recursos geotérmicos del lugar que habitamos existen, entre otras cosas, por una posición geográfica privilegiada, en un margen de placas activo, donde la actividad magmática es constante. Chile está inmerso en lo que se conoce como el “Cinturón de Fuego” y esta condición geográfica hace que, como país, tengamos que convivir con volcanes y terremotos de manera regular. Pero nuestros volcanes no hacen erupción como los del paradisíaco archipiélago del Pacífico, con esos ríos incandescentes que avanzan lenta e hirvientemente por la Tierra. Los volcanes del norte de Chile tienen una dinámica eruptiva más explosiva, con enormes nubes de ceniza que generalmente terminan por afectar más a Argentina que a nuestro propio terreno. Las coladas de lava, cuando ocurren, no tienen ni las dimensiones ni los recorridos que hemos visto en Hawai.

Y, sí, instalar una planta geotérmica en las proximidades de un volcán activo puede conllevar un riesgo ¡Qué duda cabe! Es por eso que se requiere de un estudio del riesgo eruptivo de esos volcanes para poder determinar si es factible (o riesgoso) la instalación de una planta o cualquier otra obra civil. Nuestra planta geotérmica Cerro Pabellón está cerca de dos volcanes, pero inactivos.

En nuestro país tenemos más de cien volcanes activos, muchos de ellos monitoreados por el Observatorio Volcanológico de Los Andes del Sur (OVDAS) del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN). Hoy día Chile dispone de mapas de riesgos ante erupciones volcánicas de varios de los principales volcanes activos y los estudios que realiza el SERNAGEOMIN sirven para planificar dónde es posible edificar o construir instalaciones en proximidades a volcanes y dónde se correrían altos riesgos. Por ello, sabemos a ciencia cierta que un fenómeno de riesgo como el que se vive entre el Kilauea y su cercana planta geotérmica no es replicable en Chile.

Chile es un país muy seguro para desarrollar la geotermia y una tierra que ofrece un enorme potencial de energía limpia que apenas empezamos a aprovechar.

Indudablemente, esta noticia en Hawai nos tiene que llamar la atención sobre la necesidad imperiosa que, como país sísmico y volcánico que somos, tenemos que abordar para una correcta planificación territorial basada en un conocimiento exhaustivo de nuestro territorio. No podemos mover a los volcanes de donde están y no podemos evitar que estos hagan erupción o que sigamos teniendo terremotos. Lo que es necesario es saber convivir con estos riesgos naturales.

Gracias a los volcanes, tenemos una fuente energética inagotable bajo nuestro suelo. Debemos aprovechar de esta singularidad que tenemos como país y aprender de experiencias que ocurren en otras latitudes. Los seres humanos no podemos controlar a la naturaleza, pero si debemos saber convivir con ella, y la geotermia nos permitiría vivir en una armonía ambiental mucho mayor que seguir produciendo energía a base de carbón.

 

Diego Morata, director del CEGA

 

 

TAGS: #EnergíasRenovables #Geotermia

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