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Menores vulnerables, tema de nadie

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Chile se preocupa de sus niños, de los niños del 10% más acomodado, esos sí pueden aspirar a la protección del Estado.

En Chile nadie se hace responsable de nada. El poder se protege a sí mismo y los más pobres se joden, literalmente.

Por 71 votos contra 30, la cámara de diputados rechazó la acusación constitucional contra el Ministro Héctor Carreño. A la salida de la sala, algunos parlamentarios señalaban que “no se sacaba nada con acusar al ministro, que eso no solucionaba el problema”. Como si la falta de justicia para el pobre no fuera parte del problema.

Qué lejana resulta para un niño pobre la palabra justicia. Ellos sólo conocen de sospecha, desprecio, falta de oportunidades, maltrato, abuso. De justicia, nada, absolutamente nada.

“Hablo por los más de 15 mil niños, niñas y adolescentes que hoy se encuentran bajo la tutela del Estado en recintos públicos del Servicio Nacional de Menores o en recintos privados financiados con recursos públicos. Hablo por niños, niñas y adolescentes que, de ese grupo, perdieron su inocencia a manos de inescrupulosos delincuentes que han cometido en contra de ellos todo tipo de abusos físicos, sicológicos y sexuales”, decía el diputado a cargo de la acusación, René Saffirio en la cámara,  al momento de votarse dicha acusación.

Sin embargo, la votación de los diputados acalló las voces de esos niños. Nadie es culpable de los abusos, de la violencia, del abandono del Estado de niños sobre quienes tiene posición de garante, de cuya seguridad es el único responsable.

Siempre he señalado lo peligroso que es atacar al poder judicial, porque en última instancia, son los tribunales superiores quienes protegen los derechos ciudadanos, son ellos los garantes de nuestros derechos como ser humano y como chilenos. Al menos así lo dice la doctrina. Pero esta vez fue un ministro de la Corte Suprema quien miró hacia el lado, quien se preocupó de “despejar” con rapidez las causas acumuladas, terminándolas con sentencias tipo, tras procesos que no cumplían ni siquiera el procedimiento establecido por la ley para los juicios de familia.

Pero los diputados consideraron que esto no era abandono notable de sus funciones, olvidando que su función, por ley, es hacer justicia, no despejar los tribunales.

“Hablo por este último grupo de niños y niñas para quienes cada atardecer comienza un nuevo tormento, pues el inicio de la oscuridad es sinónimo de miedo, violencia, abuso sexual, violación”, continuaba el diputado Saffirio. Pero la violencia sexual contra menores vulnerables ya es asumida como “normal” y nadie parecía muy conmovido, salvo claro, las diputadas y diputados que firmaron la acusación: Ricardo Rincón, Luis Rocafull, Tucapel Jiménez, Iván Fuentes, Alejandra Sepúlveda, Maya Fernández, Yasna Provoste, Cristina Girardi y Fidel Espinoza.

El año 2010 murieron 75 menores en poder del Estado. Sí, ¡75! Nos sigue Guatemala con ocho. Somos, lejos, top one.

El ministro Héctor Carreño fue designado por la Corte Suprema como encargado de velar por el funcionamiento de los tribunales de familia el 16 de noviembre de 2007. El propio ministro señaló el 2013 que él es quien dirige la justicia de familia en Chile.

La acusación pretendía hacerlo responsable de acelerar los procedimientos de tal forma, que dejó sin protección a las víctimas de violencia intrafamiliar, niños y mujeres, y sometió a confinamiento a niños sin plazos ni razones jurídicamente aceptables. Se le quería hacer responsable de haber usado plantillas tipo para sentencias, en una materia tan delicada como la violencia intrafamiliar, donde no está en juego el pago de un cheque ni el embargo de un microondas, sino el futuro y la vida de niñas, niños y adolescentes. Se le quería hacer responsable por fijar estándares mínimos de prueba, tan ridículamente bajos, que dejan fuera la posibilidad de que los jueces fallen con total comprensión del problema. Por saltarse la audiencia de conciliación, por el término de procesos en la audiencia indagatoria, sin una sentencia real, sin pruebas (les pido que recuerden que hablamos de proteger a niños y adolescentes vulnerables)  y ordenó a los jueces apurar las causas, cambiando la ley procesal, en un abuso de interpretación de un autoacordado de la Corte Suprema.

Sin embargo, los diputados, 71 de ellos, determinaron que el ministro Carreño no tenía responsabilidad en estos hechos.

Se dictaron sentencias después de que una asesora técnica hablara por teléfono con una denunciante y señalara que iba a retirar la denuncia. El tipo dejó el hogar “y se llevó a uno de sus hijos” pero ese detalle no significó nada para el juez que cerró el caso sin ningún otro trámite. Y así hay varias sentencias.

No me alargaré más, porque me parece que esto es más que suficiente.

71 diputados que usando excusas como: “Estaba dentro de sus facultades”, “siempre se ha hecho así”, “esta es una persecución”, “no queda clara su responsabilidad”, etc. decidieron abandonar, ellos también, a los niños maltratados.

En Chile, donde el 75% de los menores ha sufrido algún tipo de maltrato, donde 75 niños han muerto en oscuras circunstancias en hogares a cargo del Estado o de privados, que reciben fondos del Estado para cuidar a esos menores. Menores, muchos que no han cometido delito alguno, sino que fueron llevados a esos hogares para su “protección”.

 “Hablo por aquellos 8 niños del Centro Alborada de Temuco que, cumpliendo una medida de protección, murieron calcinados en una celda porque las personas encargadas de su custodia se negaron a abrirla. Hablo por las pequeñas explotadas sexualmente en Arica, usadas por sus custodios del Estado para recibir dinero fácil de depravados constituidos en redes de abuso sexual infantil.

Hablo por los niños de las Aldeas S.O.S. de Padre Las Casas, que debieron ser rescatados por familiares para impedir que -a partir de una medida de protección del Estado- siguieran siendo sistemáticamente violados por una red de pedófilos con la complicidad de personal de servicio de esa entidad.

Hablo por Millaray que, nacida el 25 de febrero de 2011 y a los tres meses de edad, es arrebatada de su familia, internada en la Casa Nacional del Niño e inicia un camino sin retorno hacia una institucionalización de tiempo indefinido”, continúa Saffirio, pero 71 diputados, simplemente, no quisieron escuchar.

Chile se preocupa de sus niños, de los niños del 10% más acomodado, esos sí pueden aspirar a la protección del Estado. Estos otros niños, no valen lo mismo para estos 71 diputados. Ellos no valen nada.

El contundente discurso final de la acusación contra el ministro Carreño, a cargo del diputado acusador, René Saffirio, puede leerlo en extenso aquí

Entrada publicada en El Pilín

TAGS: Maltrato Infantil

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Comentarios

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peon

15 de septiembre

Si esto te preocupa, ¿estarías dispuesta a hacer algo para mejorar esta situación?…

16 de septiembre

Aquí no se trata de gente de buena voluntad, ayudando a uno u otro menor. Aquí se trata de niños que se encuentran en centros del Sename por orden judicial, a cargo del poder ejecutivo y de un poder legislativo que no estuvo a la altura.
En derecho hablamos de “condición de garante” cuando la ley le entrega a un individuo o a una institución, en este caso el estado, la obligación legal de velar por el bienestar de una persona. Y se ha desentendido de esa labor, contra la ley y los tratados internacionales de DDHH y Derechos del niño que están vigentes y han sido ratificados por Chile.

peon

16 de septiembre

¿Y yo dije que “se trataba” de gente de buena voluntad ayudando a uno u otro menor?…

¿Dónde dije yo eso?…

Más bien me parece que dije: “Si esto te preocupa, ¿estarías dispuesta a hacer algo para mejorar esta situación?…”, a cuya cosa tú escribiste: que se trataba de niños que se encuentran en centros del Sename por orden judicial, a cargo del poder ejecutivo y de un poder legislativo …

¿Qué tiene que ver “de lo que tú creas que se trata” y de “lo que tú creas que no se trata” con la pregunta que te hice?… Comprendo lo que me explicaste respecto a “de qué se habla en derecho”, cuando la ley le entrega a un individuo o a una institución la obligación legal de velar por el bienestar de una persona… Eso está clarito… Explicas que se habla, en tal caso, de “condición de garante”… Sólo me pregunto si tú entiendes a lo que yo me refiero, “si hablamos de semántica”.

semántico, ca.
(Del gr. σημαντικός, significativo).
1. adj. Perteneciente o relativo a la significación de las palabras.

semántico,ca
En la teoría lingüística generativa, componente de la gramática que interpreta la significación de los enunciados generados por la sintaxis y el léxico.
————————————————-

Particularmente, Trinidad, hago ese despreciable análisis gramatical o lingüistico porque nuestra sociedad civil ve muchas situaciones en las que se presentan diversas clases de cosas que no nos gustan, pero ¿qué hacemos nosotros para mejorar las situaciones que describimos?… Más que eso, ¿queremos mejorar las situaciones que suceden y que nos desagradan o nos parecen injustas?… ¿Realmente lo queremos o sólo nos gusta “quebrarnos” con el tema, o lucirnos, hablando de lo mal que está determinada cosa?…

¿Eso tiene algún nombre en derecho?… En lenguaje urbano se le puede decir “pintar el mono”, por ejemplo…
———————————————

Hago el anterior comentario, despreciable también, lo tengo claro, porque te quiero hacer reflexionar en pro de crear en tu memoria un hito inolvidable que busca sacar a la luz la fuerza de la camboyana Trini-warrior que supongo que llevas dentro, para conducirla hacia veredas provechosas, en el camino de la justicia y de la equidad…

Si gustas, respondes mi pregunta original y dialogamos… Si no quieres, no hay problema. La evasiva que coloques, no la reprocharé…

15 de septiembre

Estimada Trinidad Lathrop,

agradeciendo el énfasis crítico de vuestra opinión, en el que intenta politizar una realidad absolutamente invisibilizada y deshistorizada por el Estado y la sociedad civil, le sugiero introducir un giro discursivo en el uso de la palabra menores. En Chile, uno de los objetivos centrales de la política pública en torno a la niñez, es el abandono de la palabra menores, no sólo porque posee una acepción tutelar y policíaca, sino que fundamentalmente, porque no apela al ejercicio de sus derechos. Asimismo, en mi caso, yo creo que hay que abandonar radicalmente la categoría de infancia, nuevamente porque su etimología, en el uso latino, nos indica que “el o la infante” es un niño que aún no ha llegado a una edad en la que pueda valerse por sí mismo/a, es decir, una dependencia tutelar de la racionalidad del lenguaje. Sin embargo, esto último, no es lo central, sino que la palabra infancia, proviene del latin infans, que significa aquél que no habla.

Inmanuel Kant, filósofo alemán, en el contexto de la ilustración, se refiere a esto como la minoría de edad, y creo, personalmente que es desde aquí en donde hay que desplazar a la infancia como categoría , para devenir a la niñez. Son ellos, -y comparto su opinión-, por los cuales, hay que realizar actos sistemáticos de defensa de su subjetividad e integridad. No únicamente desde discursos adultizantes, sino que en compañía de niños y niñas. Así, una política radical, sería precisamente, dejar siempre y en todos los casos de hablar en nombre de ellos, para que así, ellos y ellas, digan expresamente, quiénes son sus victimarios, quiénes los violaron, quiénes los abusaron. En chile, aún el sistema de niños es de infancia. Un sistema tutelar, desesperantemente precario y lucrativo.

Por último, reitero, que en la denuncia y exposición crítica de los hechos en torno a la justicia, comparto absolutamente vuestra impresión.

16 de septiembre

Interesante paseo por la etimología, siendo uno de mis intereses, lo agradezco. Pero cuando hablamos de derecho, las palabras toman el significado que la ley les otorga. Menor se refiere a menor de edad, y es importante dejarlo claro toda vez que es precisamente por su calidad de menores que se encuentran en centro del Sename, bajo la tutela del estado.
En cuerpo del escrito hablo de niñas, niños y adolescentes.
En cuanto a politizar esto, es difícil politizarlo mas, dado que, me baso en el discurso que sustentaba una acusación constitucional en la cámara de diputados, la cámara política. Sin embargo, es necesario aclarar que hay votos en contra de todos los sectores, desde el MAS hasta la UDI y entre los diputados que firmaron la acusación, hay Socialistas, PPD y DC.
No me queda claro hacia donde va la cita de Kant, que se refería con menores a quienes no eran capaces de guiarse por su propio entendimiento. En cualquier caso, Kant no se refería a menores confinados a cargo del estado. Hay autores mas cercanos al tema y por cierto, mas actuales.
Insisto, que estamos hablando de niños confinados, por orden de la justicia, a cargo del estado.

17 de septiembre

Nuestra sociedad está crispada porque el régimen político que nos gobierna es sumamente violento incluso contra nuestros niños, porque se basa en el miedo y en la exclusión. De hecho, desde el poder continuamente se nos falta el respeto: garantías constitucionales, leyes, edictos y conquistas históricas de los trabajadores que en los países normales han sido plenamente asimiladas en Chile no existen. Por ejemplo, me refiero al derecho a manifestarse o a la huelga, a la posibilidad de acceder a una jubilación digna, a trabajos de calidad, a la educación y a la salud.

A pesar de que nos creímos la mentira de que vamos hacia el desarrollo, de que somos un país OCDE, todas falacias que apelan a un nacionalismo torpe y gregario, totalmente primitivo y fuera de lugar, Chile no es un buen lugar para vivir, para educarse y trabajar. Este nuevo caso es una demostración cabal de lo expresado. Por eso estamos crispados, porque nos molesta que abusen de los niños, porque no hay justicia ni responsabilidades para los amigos del poder y porque en definitiva la derecha duopólica nos obliga a tomar medidas extremas para la democratización del país toda vez que a través de esta institucionalidad es imposible.

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