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De la informacion a la apertura, algunas ideas para un “Chile del conocimiento”

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¿Qué debería pasar para que Chile llegue a ser un actor de la sociedad de la información? se pregunta un amigo en otra entrada de El Quinto Poder y ofrece una buena lista de cosas que debiesen suceder.  Sin embargo,  sospecho que es posible hacer todo lo que él menciona y aun así  no acercarse demasiado al objetivo.   Quizá porque nos estamos equivocando en los términos: prefiero pensar en una sociedad del conocimiento, en que la  información va acompañada por la capacidad de procesarla, en que son las personas –sus capacidades y su derecho a acceder e intervenir la información- y no los bits los que están en el centro del modelo.   Y eso tiene menos que ver con políticas digitales que con el mejoramiento de la educación –sobre todo- , la  innovación económica, la ética pública y la equidad social. 

¿Qué necesita entonces Chile para ser un actor de esta sociedad del conocimiento? Cambiar la mirada respecto a como entiende su patrón de desarrollo, e incorporar el uso de tecnologías a esa estrategia como consecuencia de lo anterior.

Hay un elemento fundamental para ese cambio de mirada que ha estado particularmente rezagado en nuestra “estrategia digital”, y sin el cual acceder a la sociedad de la información no es más que una quimera: apertura.   Me refiero más precisamente a  la universalización del acceso, la masificación de la participación, y la producción colaborativa y descentralizada.  Y cómo las tecnologías permiten potenciar aquello.  No se trata de la inconducente disputa ideológica entre defensores del software libre versus el propietario, sino de actitudes y estándares que permiten, en la sociedad del conocimiento, elevar la productividad y posibilitar nuevas industrias con mayor retorno y menor impacto ambiental; mejorar procesos gubernamentales contando con mejores datos, facilitar la trasparencia en la política aumentando la cohesión social , expandir la cultura haciendo disponibles aquellos contenidos que debiesen serlo. Sobre todo: incluir en la estrategia de desarrollo a 17 millones de personas.

A juzgar por un reciente estudio de SUBTEL, en los dos quintiles más pobres, el acceso a Internet no llega al 15%. ¿Es posible acceder a una sociedad del conocimiento con el 40% mas pobre de la población desenchufada? Los telecentros han demostrado ser efectivos en info-alfabetizar, en organizar a la comunidad y en prestar servicios de última milla, pero en Chile sigue siendo una solución marginal.   Y aunque la telefonía móvil es casi ubicua, las aplicaciones orientadas específicamente a los sectores de menores recursos son casi inexistentes: servicios por SMS para pequeños agricultores,  para jefas de hogar, para pescadores artesanales. En el mundo es una tendencia creciente. En Chile, no.  Pero el acceso abierto no es solo el acceso a las maquinas, sino sobre todo a los contenidos. Una sociedad abierta debiese por ejemplo, poner en el espacio publico la mayor parte de los contenidos desarrollados con fondos de los contribuyentes mediante licencias Creative Commons o equivalentes: bases de datos de encuestas, resultados de investigaciones del Fondecyt (protegiendo la competitividad), obras desarrolladas con recursos Fondart, textos escolares, tesis de Becas Chile, y un largo etcétera de cosas por las que ya pagamos.

En los últimos veinte años el esfuerzo en materia de política digital en Chile se articuló principalmente en torno al Estado: grandes iniciativas de gobierno electrónico, informática educativa, regulación. Eso  marcó sus progresos pero también definió sus  limitaciones, pues hizo menos urgente el involucramiento de otros actores igualmente relevantes (empresas, sociedad civil, universidades, partidos políticos).  “Estrategia digital” termina sonando mucho como “estrategia de gobierno electrónico”. 

En el futuro, la cosa debiese pasar  por construir una cierta  épica de desarrollo que invite a la participación. Pero para participar hay que incluir, y en política, sobre todo, eso tiene costos. Es difícil que un ciudadano se involucre si ve que los dirigentes políticos no dan un peso por ello. ¿Existen los canales para interpelar a nuestros dirigentes, saber cómo votan en el parlamento, participar en la gestión del territorio?  Esperamos que  dos y medio millones de nuevos votantes se incorporen al padrón electoral –nativos digitales en su mayoría-.  Esto debiese ser quizá  la principal preocupación de nuestra  clase política.

La colaboración está en las antípodas del  centralismo. A lo que organizan pocos desde arriba, se contrapone la potencia de lo que hacen muchos horizontalmente. La colaboración ha demostrado ser una gigantesca fuerza  de productividad social y económica. Twitter fue mejor herramienta de difusión de información que los medios tradicionales tras el terremoto.  ¿Como avanzar en ese sentido? Quizá con cosas simples: convertir las Escuelas de Rock en una plataforma de  intercambio 2.0 entre músicos (algunos amigos me van a odiar por decir esto),  abrir espacios para el desarrollo del voluntariado virtual, implementar modalidades de mapeo y  geo-referenciación colaborativa  de los efectos y urgencias del terremoto.

La sociedad del conocimiento no es una idea abstracta, una volada de sociólogos, ni economistas ni computines onderos. Es una forma de organizarse en sociedad que creo mejor porque es más justa, más participativa, más equitativa y mas armoniosa. Cómo vamos para allá, es la cuestión. Las tecnologías son parte, solo parte,  de la respuesta.

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Comentarios

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19 de abril

Estimado Floro.
Me encanta la mirada que pones sobre la mesa y no puedo dejar de compartirla.

Creo que hay una necesidad vital de entendimiento de estos temas en los altos niveles políticos, pues es justamente esta la sintonía fina que falta para lograr conducir a Chile por un verdadero camino a la sociedad del conocimiento.

El conocimiento, y lo sabes mejor que yo, es el factor determinante para el crecimiento de las sociedades y la generación de oportunidades a los sectores menos “iluminados” por la Red.

Nuestra sociedad se ha desarrollado, creo yo, entendiendo como factor de hecho, la existencia de brechas digitales con tintes mas que sociales, promoviendo una lógica elitista del acceso antes que inclusiva.

Agradezco tu visión, pues justamente mi gran critica hacia el esquema anterior de políticas digitales en Chile, donde precisamente el foco fue desarrollar estrategias de gobierno electrónico basadas en aumentar la cantidad de trámites sin tener en cuenta que la tasa de uso de los mismos es un factor gravitante. Saludos.-

21 de abril

Iria mas alla, y diria que la inercia del modelo anterior (el actual en realidad) es quedarse unicamente en territorio conocido, es decir el de la accion directa del Estado a traves de ppoliticas de gobierno electronico. No niego la importancia de ello, pero tiene dos cosas preocupantes. La primera es que en la medida en que no se mejora substancialmente el acceso de los mas pobres, el gobierno electronico se transforma en un elemento que ensancha la brecha y malgasta fondos publicos. Es como un subsidio invertido. Lo segundo, y mas complicado para mi gusto, es que la innovacion se queda al interior del Estado, y no se transfiere hacia afuera, hacia otros lados. Incluso dentro del ambito del gobierno electroinco. Sabias por ejemplo que Singapur tiene una agencia nacional de formacion de funcionarios publicos en gobierno electronico, en asociacion con una universidad, que les permite capacitar a miles de funcoinarios publicos de todo el mundo. De esa manera el gobierno singapures agrega valor a su experiencia de 20 anos en e-Gov, incorporando a privados y universidades en un emprendimiento que consolida su expertisse en el area. Estamos lejos de eso, ah?

Rajiv

09 de junio

Know Like and Trust are key components for sure! Its easy for peolpe to know and like now .its trust that always seems to be the sticking point for some. If we stay congruent with our message..all will work out the way its suppose to. Let Go and Let God.

cindy-iriarte

20 de abril

Tocas uno de los puntos centrales, normalmente olvidado de manera expresa en nuestros modelos de desarrollo: la formación y adecuado acceso a un cuerpo de conocimiento en el dominio público, del que todos podamos beneficiarnos, que fomente nuestra capacidades creativas y desarrolla nuestra competitividad. La lógica restrictiva de una excesiva protección de la propiedad intelectual, opera en sentido contrario. No podemos instalarnos en la sociedad del conocimiento sin este requisito.

21 de abril

Totalmente de acuerdo. Solo agregaria que aunque eso es sano en general, en el caso de aquellos contenidos desarrollados con fondos publicos o informacion que es eminentemente gubernamental (y no afecta directamente la seguridad nacional, la competitividad de una industria y vainas de esa) deberia ser CC por default. Recuerdo que a los minutos de asumir Obama en US, el sitio completo de la casa blanca paso a CC. EN Chile, tras asumir el que YATUSABE, en cambio, sacaron los contenidos de la red. Asi las cosas

21 de abril

Estimado Florencio

Considero tu reflexión relevante y agradezco que la compartas por este medio. A ella agrego lo siguiente que proviene de mi experiencia en capacitación entecnología para educadores y en las experiencias que he desarrollado e investigado.
Considero central, antes de preguntarnos por la integración de TICs, preguntarnos por la gestión de la información y cómo diferentes comunidades manejan y gestionan la información que necesitan sin el apoyo de TICs. Sólo entonces comprenderemos qué es lo importante para esas comunidades y cómo las Tics podrían integrarse en sus códigos, creencias y prácticas. de lo contrario las TICs serán una bonita vitrina sin contendio, tal como tú y Paulo Saavedra lo plantean en sus columnas.

Saludos cordiales
Miguel Méndez F.

21 de abril

Muguel, creo que das en el clavo. El tema de gestion de informacion y de conocimiento desde las personas y sus comunidades es el tema central. Si ese fuera el foco, creo que usariamos informatica de otra manera, y no hariamos tampoco una division arbitraria entre esta, celulares, radios AM, material impreso y comunicacion oral. Es en un ecosistema de informacion al servicio de las personas que las TIC tienen su rol.

21 de abril

Floro, un detalle, el link que haces en el primer párrafo a la “entrada” escrita por este servidor, esta con error, please, revisa, quizás sea mejor vincular el titulo del post.

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