#Política

La oligarquía mediocre

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

“La cuestión no es predecir el futuro, sino estar preparado para él”
Pericles, 500 a.C. 

La postmodernidad y el pragmatismo nos permiten cruzar los límites clásicos de puntos de vista y visiones de mundo enfrentadas durante décadas. Debates como el tamaño del Estado, el centralismo económico o la liberalización extrema de la economía están en decadencia.  


Nuestras elites son mediocres. Están sobre ideologizadas. Subyugadas a las transnacionales y a modelos bastantes básicos de generación de riqueza.

Las sociedades del primer mundo han apostado por regímenes mixtos. Generan riquezas pero las distribuyen de forma más equitativa. Fomentan el emprendimiento y la innovación privada, pero mantienen regulación de sus mercados. Garantizan derechos sociales como salud, educación o vivienda pero sin afectar el libre mercado.   

Si algo quedó claro durante la pandemia del Covid-19 es que nadie puede salir por sí solo de una crisis. El mundo cambiará, esperamos que para mejorar. Mientras en los países desarrollados se mantienen más cerca de la fuerza de la ley, en los países no desarrollados se regocijan de ejercer la ley de la fuerza.  

Lo colectivo está triunfando, por las circunstancias, a lo individual. Nadie puede salir de una crisis de esta envergadura solo. Compartir la riqueza significa aumentar el consumo y la necesidad de bienes y servicios, esto dinamiza la economía y los mercados, lo que provoca mayor riqueza, desarrollo y crecimiento.  

Trabajadores seguros y satisfechos producirán más y mejor que trabajadores explotados y esclavizados. Los países con mejores índices de calidad de vida son además los que cuentan con mejores indicadores económicos.  

Producir más y mejor con una mirada sustentable y sostenible son la opción para enfrentar la crisis global. La comunidad Europea lo estableció claramente, apostará por la economía basada en el desarrollo de las TICS y en la economía verde. No es casualidad que los mejores países para vivir se encuentran en Europa. Aunque Asia y Asia-Pacífico avanzan a pasos agigantados hacia el desarrollo y el buen vivir. La industralización China, el crecimiento sostenido de Vietnam por veinte años o el manejo ejemplar de la pandemia por parte de Malasia, nos obligan a mirar hacia el Dragón y su larga cola  con respeto, humildad y receptividad.  

¿Qué hace Europa mejor que América del Sur? 

Antes de responder, la honestidad obliga a decir que Europa, en el pasado, se enriqueció de África y América, y que hoy, de vez en cuando, por acción u por omisión apoyaron las guerras en contra de Irak, Afganistán y Siria,  siguen los pasos de los Estados Unidos robando petróleo, oro y tierras sucias en Medio Oriente,  no obstante su prontuario, la mayoría del tiempo son sociedades bastante civilizadas que cuidan de sus ciudadanos. 

Nos encantaría tener exactamente el mismo modelo de vida que disfrutan los británicos con su “monarquía comunista” disfrazada de capitalismo para Sudamérica.

 ¿Se imaginan a madres solteras recibiendo de regalo o a muy bajo costo viviendas como apoyo social, profesores ganando tres mil libras mensuales –más de tres millones de pesos- o pobres y ricos viviendo en el mismo edificio? Todo eso lo vi en Londres.  

Si cualquiera de los líderes progresistas de América del Sur quisiera implementar esto en nuestros países ya hubiesen sido fusilados bajo acusación de ser marxistas leninistas. Por mucho menos han sido apresados y perseguidos. Combatir en muchos casos por no llevar el amén a las políticas anti libre mercado del FMI, del Banco Mundial y de los gobiernos opresores instalados en Washington.   

Los países desarrollados apostaron por economías de servicios, tecnología e industrialización. Europa casi no tiene recursos naturales. Es paradójico que en los continentes más ricos en materias primas es donde existe mayor pobreza y desigualdad.  

¿Por qué América Latina no logra salir del subdesarrollo? 

Respuestas hay tantas como analistas, desde mi perspectiva la principal responsabilidad de esto la tienen nuestras elites económicas que paradójicamente estudiaron en Europa y Estados Unidos pero, al parecer, solo aprendieron lo malo de esos países y no lo bueno. 

Nuestras elites son mediocres. Están sobre ideologizadas. Subyugadas a las transnacionales y a modelos bastantes básicos de generación de riqueza. Concentran y acumulan en vez de compartir y redistribuir la riqueza para generar más riqueza. Prefieren exportar cacao antes que apostar por producir chocolate. Optan por chipear árboles en vez de ser la cuna de los bonos verdes. Venden el concentrado de cobre para después  comprar cables, autos y tecnología confeccionados con el mismo material exportado.  Regalan el litio para posteriormente recibir pilas.  

Da la sensación que a las oligarquías sudamericanas les gusta estar esclavizadas a los grandes imperios. No han abandonado el vasallaje. La alta burguesía americana no tiene el fuego interior de transformar y liderar el mundo, no se atreven a fomentar y luchar por una “revolución francesa”, no son capaces de provocar una “revolución industrial” o incluso  de ser pioneros en la investigación “biogenética”. Las condiciones naturales de nuestro continente la hacen un lugar ideal para combinar la investigación, la producción  y la generación de valor agregado de mano de la tecnología. ¿Se imaginan un laboratorio médico de análisis e investigación ubicado en la selva amazónica? ¿O transformar a Sudamérica en el centro mundial de la generación de energías limpias, renovables no convencionales?  

Para todo esto se necesita de visionarios, de políticas públicas innovadoras que apoyen el emprendimiento y sobre todo de un cambio de la matriz cultural. Jamás saldremos del subdesarrollo mientras nuestras oligarquías no abandonen la mediocridad intelectual y el vasallaje. Es absurdo que siendo el continente más rico en recursos naturales estemos entre los peores en desigualdad, pobreza  e inequidad. 

 Un planteamiento fundamental es el que bajo el nombre de desglobalización reclamamos el derecho de cualquier país a desarrollarse por sí mismo de modo independiente pero interconectado. El libre comercio se sustituye entonces por una red de acuerdos comerciales, no de tratados de libre comercio que atacan la soberanía y no fomentan una relación justa entre estados-nación. El quid estratégico consiste en cambiar la orientación exportadora como la presunta solución óptima para superar la pobreza por una orientación interior de la economía. Desde esta perspectiva se otorga más importancia a la creación de capacidad interna que al poder de exportación; muy en línea con la necesidad de contar en caso de pandemias o crisis globales con soluciones unitarias que garanticen a lo menos soberanía económica, alimentaria y energética.

Columna fue coescrita por Jorge Molina Araneda y Patricio Mery Bell.

TAGS: #Riqueza Oligarquía

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Nuevos

Su legado político marcó hitos históricos y abrió un exitoso período de presidentes Radicales. Destaca su compromiso por impulsar la educación en Chile, la acción reivindicativa y geopolítica en to ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Pedro Aguirre Cerda: Chile educación - industrialización

Esta nueva religión económica tiene a sus sacerdotes y cardenales, y también posee entre sus filas a sus científicos, todos ellos dispuestos a defender este nuevo orden teórico y conceptual, a pesar de ...
+VER MÁS
#Economía

Fundamentalismo de mercado: desmontar el mito económico neo-liberal

Si alguien cree que la violencia favorece a la izquierda, se equivoca. Uno de los candidatos, MEO, en la previa sostuvo algo que comparto íntegramente: ”cada piedra lanzada es un voto por JAK”
+VER MÁS
#Política

El dilema de la izquierda

Kast no sabe manejar estas cifras de masa votante, mucho menos recibir a estos náufragos políticos, porque si bien pueden compartir la base ideológica en términos generales no comparten la forma, el fon ...
+VER MÁS
#Política

Kast al borde de la zanja

Popular

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Kast no sabe manejar estas cifras de masa votante, mucho menos recibir a estos náufragos políticos, porque si bien pueden compartir la base ideológica en términos generales no comparten la forma, el fon ...
+VER MÁS
#Política

Kast al borde de la zanja

Nuestra preocupación está puesta en ese porcentaje invisible de NNA que quedan en el camino, eternamente institucionalizados y que llegan a los 18 años obligados a egresar a una vida independiente, sin c ...
+VER MÁS
#Sociedad

Es hora de crear leyes de infancia pensando en sus protagonistas

Chile necesita combustibles y derivados del petróleo, necesita productos químicos, energía eléctrica, y procesar su cobre, Chile necesita extraer producto, manufacturar, procesar importaciones, generar ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Valparaíso y la batalla del fin del mundo