#Ciudad

Prohibido pisar el césped

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

El césped público no tiene otro fin que no sea ornamental. Las dos grandes explanadas verdes en ambas etapas del parque Araucano no tienen, al menos oficialmente, otro propósito que el de servir de ensalada para los ojos

Domingo de tarde y rara vez el panorama era distinto: jugar a la pelota hasta quedar con la lengua afuera en algún rincón del Parque-Estadio Municipal Germán Becker. Aldo, Darío, Boris, Cristián, Caco y un humilde redactor. Llegábamos juntos o de a gotera, pero siempre al mismo lugar: la franja de césped detrás del arco sur de la cancha, donde entrenaban las divisiones inferiores de Deportes Temuco, cuyas graderías techadas a un costado nos invitaban a imaginar que en lugar de una humilde pichanga, nos jugábamos el ascenso de Deportes Temuco a la Primera División.

Saltaba la pelota a la cancha y de inmediato se armaban los arcos con mochilas, poleras o ruedas de bicicleta. ¿La consigna? Aprovechar al máximo aquel pedazo de césped prolijamente cuidado hasta que llegara el guardia y nos invitara cordialmente a buscar otros rumbos. Recogíamos entonces los bártulos e iniciábamos el peregrinaje en busca de nuestra porción en la tierra prometida de los peloteros de domingo. Decir que escaseaban los espacios sería inexacto: los había, y en abundancia, aunque la mayoría de ellos estuviesen adornados por un ubicuo «No pisar el césped», letrero que, desde luego, a nadie se le habría ocurrido respetar, y que ni el más quisquilloso de los guardias se preocupaba por hacer respetar.

Otra tarde de domingo, veinte años e igual cantidad de kilos después, camino a través del único pedazo de ciudad que, ante una eventual invasión militar peruana, boliviana o argentina, estaría dispuesto defender con mi vida: el Parque Araucano.

Con molestia, noto que, a pesar de encontrarme en otra época y ciudad, el principio sigue siendo el mismo: el césped público no tiene otro fin que no sea ornamental. Las dos grandes explanadas verdes en ambas etapas del parque no tienen, al menos oficialmente, otro propósito que el de servir de ensalada para los ojos. ¿Qué más se podría hacer en decenas de metros cuadrados en los que no hay un solo árbol? ¿Un pic-nic? No están permitidos. ¿Dejar que los perros de abolengo corran a sus anchas? Prohibido igualmente (Deben andar con correa, si no, pregúntenle a mi hermano Josué). ¿Sentarse a conversar bajo el inclemente sol de verano? Un suicidio. Y, sin embargo, los mismos letreros que adornaban las tardes de domingo de mis años felices continúan, ahora un poco más explícitos, adornando ridículamente otros prados. «Prohibida la práctica de deportes colectivos: fútbol, rugby, etcétera». Por supuesto, a nadie se le ha ocurrido comenzar a respetarlos, a pesar de la intimidante presencia de los hombres de rojo que recorren el parque a bordo de sus motos vestidos como para una guerra.

No tardo en recibir una invitación para integrarme a una de las tres mega-pichangas que a eso de las 5 de la tarde, junto al entranamiento de un equipo de rugby, comparten tres cuartos de la explanada. A los veinte minutos, mis pulmones me recuerdan que ya no estoy en Temuco y que desde hace dos décadas dejamos atrás los 80. La pelota no sale nunca porque todo es cancha, y mis compañeros de equipo, si bien extraordinarios atletas, no parecen entender que cuando los arcos son dos mochilas, lo lógico es tratar de marcar goles a ras de piso. Aburrido de verlos patear al arco como si se tratara de football americano, pregunto por los arcos junto a las oficinas de la administración. «No se pueden usar. Están encadenados», alguien responde.

No conforme con esta respuesta, me dirijo al container transformado en oficina administrativa, y recibo tres distintas respuestas:

1. No se prestan los arcos porque está prohibido jugar en el césped.

2. No se prestan los arcos porque pertenecen a una escuela de fútbol que funciona durante los veranos (lo que fue contradicho por 4 versiones e igual número de funcionarios: durante el año, los sábados, de lunes a viernes a partir de abril, los martes). En otras palabras el letrero corre para todos, menos para la fantasmagórica escuela de fútbol que, después de todo, funciona en un espacio público.

3. No se prestan los arcos…. «de puro pesados que son», confesó, aprovechando la ausencia de sus jefes y tratando en vano de disimular una pícara sonrisa, una muchacha que no pasaba de los veinte años.

Ya en casa, mientras recupero diligentemente las calorías perdidas, enciendo el televisor y escucho a un senador hablar, nada más ni nada menos, que de los alarmantes índices de obesidad infantil y la necesidad de incentivar el ejercicio físico y el deporte en los jóvenes del país.

«Eso sí», pienso, le faltó agregar, «sin pisar el césped».

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera
+VER MÁS
#Política

Honrar la historia

Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferen ...
+VER MÁS
#Política

¿Una o dos listas?

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferenciación en cada bloque, y la eficiencia electoral

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI
+VER MÁS
#Política

Nuestras actitudes en el Proceso Constituyente 2.0

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país
+VER MÁS
#Política

¿Quién mató la ilusión?

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país

Nuevos

Dado que el mundo en el que vivimos nos obliga a lidiar con pandemias, problemas económicos, guerras y cambio climático, la expectativa de vivir una vida feliz es abrumadora. No es realista pensar que sie ...
+VER MÁS
#Sociedad

Dejemos de despreciar el pesimismo: forma parte de ser humano

Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera
+VER MÁS
#Política

Honrar la historia

Dada su privilegiada ubicación, varias inmobiliarias mostraron interés por el paño completo
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El Estado, vía una tasación trucha, desea favorecer a un grupo económico

El destino de los países del tercer mundo está condicionado por ese parámetro neoliberal que les impide superarse, porque la superación y la independencia significan una reducción de los privilegios de ...
+VER MÁS
#Política

Los motivos de la infamia

Popular

El concepto de “expresión”, esto es, de que la obra de arte debe (como norma) comprenderse al modo de un objeto que hace exterior una vivencia y elaboración previa interna del sujeto humano “artista”
+VER MÁS
#Cultura

Extraño y familiar. Un pensador de la teoría del arte en Chile, siglo XX

El arte, significa la extrañeza como una peculiar diferencia en el conjunto del mundo compartido, y la familiaridad como la vuelta de la pertenencia, al considerar la adecuación de la percepción al fenó ...
+VER MÁS
#Cultura

El filósofo chileno Pablo Oyarzún en estética y hermenéutica

En los últimos meses los medios de comunicación han proclamado con fuerza, y perversa eficiencia, todos los males que los hombres hacen a sus semejantes a través de la delincuencia
+VER MÁS
#Política

La delincuencia y la inmovilidad de las palabras

¿Qué es lo se inventa realmente?, podemos señalar que lo inventado corresponde a una idea fundada sobre sentidos y significaciones atribuidas dentro del marco de concepciones vigentes en un momento dado ...
+VER MÁS
#Cultura

Repensar la invención de América ¿el nuevo mundo?