#Internacional

Conferencias sobre SIDA: los desclasificados del encuentro

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Acabo de salir para no volver de la Global Village. Y no es porque quiera volver, pero es que si quisiera, hay tres austríacos (que valen por 6 en masa y volumen) que no me lo permitirían.

Y ya está bien. Suficiente. La última sesión a la que asistí hoy estaba relacionada con el uso de la fotografía como medio de información y herramienta esencial de la sociedad civil al intentar informar sobre lo que no informan los medios de comunicación tradicionales o “generalistas”, pues no es “noticiable” o no está dentro de la agenda mediática. Una hora para tan importante herramienta. Pero al menos una hora. Con esto, termino con el área social, y hago una reflexión de pocas palabras sobre “conferencias oficiales” del programa de este año: Los microbicidas, la búsqueda y prueba de medicamentos y tratamientos, la búsqueda de recursos para la investigación, la satisfacción de los derechos humanos, todo se juntó, y se intentó revolver, pero fue como intentar mezclar agua y aceite, a mi parecer.

He visto como trabajan los grandes medios. No hay novedad, sólo más recursos. Y me he dado cuenta también de que se pasaban gran parte del día en el “media center” o en las salas de conferencias oficiales, sin enterarse de lo que pasaba en los pasillos, o en sitios como el Global Village, ese pequeño gran circo que se monta conferencia tras conferencia para mantener contenta y más o menos “a raya” (espacial y discursivamente) a la sociedad civil. No digo que esté mal. Sólo que lo holístico de la mayoría de los grandes medios impide ver los pequeños grandes detalles por los que los pequeños grandes cambios se están llevando a cabo.

Ayer asistí a una conferencia donde se hablaba de los derechos sexuales de las personas trabajadoras del sexo de varios continentes, donde casualmente no había ni una de estas personas entre los panelistas. Estas personas especialistas, hablaban de que se debe reconocer el trabajo sexual como trabajo, para conseguir el primero de los muchos derechos que son negados a las personas que lo ejercen. Con esto se acabaría con la criminalización, la estigmatización y la discriminación que usualmente les rodea, aun cuando en la mayoría de países, no se penaliza el trabajo sexual.

Y como si nada, comenzaron a hablar indistintamente de “prostitución” y de “trabajo sexual”.¿En que quedamos? Si las y los especialistas no pueden dejar de utilizar las palabras que están cargadas de estigmas y discriminación como es “prostituta” en vez de “persona trabajadora del sexo” (y no trabajadora sexual), no creo que avancemos lo bastante y al unísono, ayudando y colaborando lo suficiente para promover algún tipo de cambio positivo.

Recordemos que las palabras construyen la idea del mundo, y están cargadas de emociones. De las buenas y de las no tan buenas. La defensa de uno de los panelistas (por supuesto, lo planteé), era que utilizaba indistintamente esas “palabras”, porque “habían algunas prostitutas que así se llamaban a si mismas”, y que en realidad ellos estaban ahí para mostrar los avances logrados por algunas organizaciones en la defensa de los derechos de “las prostitutas”, y no para entablar “discusiones metafísicas”. Ante eso: ¿qué es lo que podría debatir?. Dí como ejemplo que yo me decía a mi misma “sudaca”, por ser nacida en sudamérica, pero que me sonaría bastante ofensivo si me lo dijera alguien que no estuviera en mi círculo social más cercano. No me lo rebatió, pero no me dio la razón. Cambiaron de tema.

Otra cosa que también me dejó perpleja es que en la misma sesión, un optimista estadounidense señalaba que esperaba a que el 2012 en Washington DC, la situación del acceso a los Derechos Humanos de las personas trabajadoras del sexo se haya conseguido. Le pregunté cómo es que esperaba a que las personas TS tuviesen el acceso al derecho de la salud, si la mayor parte de la población en Estados Unidos no tiene acceso a este derecho esencial. Doctor House funciona sólo para las personas ricas. Las otras, no pasan la cristalera de recepción del estudio de grabación. No me respondió.

Al terminar la sesión, ofuscada, entristecida y decepcionada, no me quedó más remedio que recogerme en el “lado humano” de la XVIII Conferencia, no sin antes ir a acompañar a un colega que presentaba un póster de una de nuestras investigaciones en Guatemala. Casualmente ,la zona de pósters, estaba junto a los stands de la industria farmacéutica. Humm. Y hasta allí habían llegado activistas del Act Up Paris, quienes siguen casos de flagrantes agresiones a los DDHH por parte de la industria farmacéutica. En este caso, era la Bristol Myers, acusada de no proporcionar ARV a la población infantil en diversas zonas del mundo. Los activistas “inhabilitaron” el stand (vamos, lo rajaron) y luego organizaron un improvisado “juicio de la sociedad civil” contra uno de los representantes de la multinacional que estaba ahi.

Fue emotivo. Fue impactante. 5 minutos fueron más que todas las conferencias de microbicidas o de Clintons o Gates o de representantes de la AIDS Conference diciendo que el Tratamiento es prevención. Quedaba evidencia de que el lucro y las mentiras de la industria quedan de manifiesto y que las personas no son tan tontas como se cree: la información fluye por hendiduras, esas se les escapan a los medios de comunicación generalistas. Fluyen, pero no están tardando en llegar. Para eso estamos quienes trabajamos en el sector social. Para eso se justifica una cooperación internacional que -a pesar de los vicios que puedan haber- está otorgando ojos, oídos y voz, a quienes hasta ahora, eran seres anónimos.

Me alegra acabar con esta, mi primera AIDS conference. Quiero llegar a casa, quiero seguir trabajando.

Lo que hago, lo que hacemos, realmente sirve. Y las recetas las tiene la gente de a pie, la que se organiza. La que en definitiva está cambiando el mundo.

* Fabiola Llanos. Periodista, responsable de Comunicaciones de la Fundación catalana Sida i Societat. Miembra de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Los datos muestran un escandaloso porcentaje de exclusión normalizada. Se pone obstáculos a priori a los participantes que han aprobado el nivel secundario. Ni siquiera se les permite intentarlo.
+VER MÁS
#Educación

Selección Universitaria y datos 2018: exclusión académica estandarizada

En este presente conflicto, el temor pareciera ser una emoción recurrente, especialmente porque ante tal coyuntura hay definiciones económicas para cada espacio geográfico. Esta incertidumbre muestra có ...
+VER MÁS
#Sociedad

Entre el miedo y el orgullo: 110 años de rivalidad portuaria

Curiosamente, la variable clase media parece hacer una buena labor explicando la votación del candidato, pero en una forma justamente contraria a la propuesta por el relato modernizador.
+VER MÁS
#Política

Analizando el relato de la modernización desde los datos

"La iglesia católica no desaparecerá, pero en Chile y el mundo se avanza en una dirección en la que ella seguirá perdiendo influencia, perdiendo fieles y también perdiendo vocaciones sacerdotales. ...
+VER MÁS
#Religión

La coherencia vaticana

Popular

Para una economía relativamente pequeña como la chilena, el tamaño de estos grupos es extraordinariamente mayúsculo.
+VER MÁS
#Economía

Chile y su Concentración Económica

No nos olvidemos que la discriminación en Chile no es un fenómeno exclusivo de chilenos contra inmigrantes, sino que de chilenos contra chilenos, sin miramientos a su nivel ni condición social
+VER MÁS
#Política

Racismo y discriminación, la otra cara de nuestro Chile profundo

Esta forma de adoctrinamiento es contraria al “libre pensamiento”, resultando en personas con las cuales no es posible dialogar ni llegar a acuerdo con ningún tema valórico, ellos sienten que están d ...
+VER MÁS
#Política

Debemos defender el estado laico y la libertad de pensamiento

¿En esta coyuntura, hubo algún interés de los obispos en proteger la integridad del Papa Francisco y evitar que cayera en el error? Desde luego, no.
+VER MÁS
#Ciudadanía

El Papa Francisco ¿víctima de una confabulación?