#Sociedad

“¿Cuándo dejamos de soñar?”, una pregunta sin vigencia

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

En días de pragmatismo, de dura realidad, de aburrida cotidianeidad, esta frase, como parte del guión de un filme de tercera, suena a tontera, a estupidez humana ante las necesidades básicas -y de las otras- insatisfechas.

Hace mucho tiempo robé este pensamiento a un anónimo crítico literario: “Un clásico (un libro, una canción, una pintura) es como esos vampiros que en la noche de nuestra existencia se alimentan de las llagas siempre abiertas de la humanidad”.

Hace cinco años escribí una columna.  En ella aludía a ese sentido de pragmatismo general que en momentos abruma a muchos individuos de una sociedad.  Tal ocurre cuando demasiados dejan de soñar.  Cuando las mayorías guardan sus ideales en algún cajón perdido de su historia personal.

Hoy quiero compartirla una vez más.  Porque aunque para mí es ejemplo de mis propios clásicos (artículos a los cuales tengo especial aprecio), siento que está perdiendo vigencia.  Gracias a los estudiantes movilizados, a los líderes de regiones, a los hermanos mapuche, a una ciudadanía que no quiere más abusos ni que destruyan los territorios donde vive, soñar ya no es una palabra ingenua.  Hoy ha sido recuperado su valor.

La columna fue publicada originalmente en El Divisadero el 21 de abril de 2008. Hela aquí.  Su título, “¿Cuándo dejamos de soñar?”.

***
Un segundo. Un momento.  Un instante.

Sólo eso basta para entender lo que no aparece a primera vista.  Para ver, en el terreno más yermo, la flor más hermosa. En el diálogo más insulso, la frase promisoria.

“Si sólo sueñas cuando duermes, algún día despertarás y verás que nada tienes.  Soñar despierto es lo que hará que en el diario vivir siempre poseas un motivo por el cual seguir adelante”.

En días de pragmatismo, de dura realidad, de aburrida cotidianeidad, esta frase, como parte del guión de un filme de tercera, suena a tontera, a estupidez humana ante las necesidades básicas -y de las otras- insatisfechas.

Así, cada día es fácil encontrar un ejército de realistas, que al igual que el Ejército Realista de nuestra Independencia es conservador y mira con sospecha todo lo que apunte a que de verdad podemos hacer las cosas de otra forma.  Que de verdad podemos cambiar el mundo.

¿Cuándo dejamos de soñar, cuándo dejamos de sentir que lo difícil es alcanzable, cuándo comenzamos a creer que lo grande es imposible?

Algo que nos diferencia de los animales (en realidad, de los otros animales) es la posibilidad de abstraernos del aquí y el ahora para moldear los aquís y ahoras futuros.  La capacidad de construir la sociedad de la posteridad.

Pero algo pasó, algún diablo metió la cola para que en muchas esquinas, demasiados hogares, los padres entreguen a sus hijos dosis de pragmatismo cuyo resultado último es ir cercenando los ideales, los horizontes de quienes serán nuestro recambio generacional.

“No te metas en problemas ni en lo que no te afecta”, “no hagas el ridículo por defender leseras”, “nada podemos hacer ante el sistema” son frases recurrentes que, paradójicamente, sí van creando realidad, primero en la mente de quien las escucha, dando paso aque la persona así configurada, cual computador con alma, incube una actitud que luego transforma en acción.  Y esta acción, en hechos.

Siempre he creído que la realidad es un proceso dinámico, con un convencido que convence a otro, y éste a un tercero, y así hasta que los convencidos son más que los que no lo están.  Así de simple.

Y más allá del ojo receloso, del atisbo desconfiado, de las palabras que sólo buscan mantener el status quo, seguirán existiendo, como siempre, quienes intentarán ir contra la corriente acomodaticia, negándose a aceptar la verdad revelada por los oráculos del deber ser, bregando por convertir sus sueños en realidad.

Así lo ha hecho el hombre desde que miró las inalcanzables estrellas.  Así se hizo en Francia para institucionalizar la igualdad, la fraternidad y la libertad, así se hizo en Estados Unidos para terminar con la esclavitud y la segregación racial, así lo hicimos en Chile hace ya dos décadas atrás.

Todo por un ideal.

¿Cuándo dejamos de soñar?

———-

Imagen

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

 

PARTICIPA

Popular

Hago una invitación a todos los privilegiados de la escasa buena educación pública, a los que tuvieron mejores oportunidades que nosotros y a cada uno de los chilenos, pero sobre todo a los políticos a ...
+VER MÁS
#Educación

Más que un colegio, un camino. La educación es el foco

Un tarde al regresar de comprar licor y drogas  encontró vacía la casa. Preguntó por sus padres a medio barrio y nadie le pudo decir lo sucedido. De esa forma, Carlitos se quedó sin nadie a quien desan ...
+VER MÁS
#Cultura

Se acabó la fiesta, gordito

El uso de la MTyC en los países desarrollados está asociado a “una insatisfacción creciente junto con la pérdida de la confianza en la biomedicina tecnológicamente sofisticada y, claro, también debi ...
+VER MÁS
#Salud

Medicinas tradicionales y complementarias

De las entrañas de San Joaquín, a los 11 años, me extirparon y re acomodaron en "el centro cívico", a estudiar lejos de mis amigos, de mi casa, de mi entorno socioemocional. Se nos olvidó que ...
+VER MÁS
#Educación

¿Y qué cosa vibra, compañeros?

Popular

Un cambio súbito y no anunciado en la funcionalidad de búsqueda de Facebook ha asestado un duro golpe a toda la comunidad de investigación basada en fuentes de acceso público
+VER MÁS
#Tecnología

Cómo el repentino cambio de Facebook obstaculiza las investigaciones sobre derechos humanos

Nuestro sistema de salud, requiere urgente una reforma, que de una vez por todas, visibilicemos que en Chile estamos vulnerando los derechos humanos
+VER MÁS
#Salud

Sistema de salud, en Chile estamos vulnerando los derechos humanos

Cuento mi historia por todas esas mamás que están buscando información en Internet, un testimonio, una esperanza para sus hijos con alguna anomalía VACTERL
+VER MÁS
#Salud

Nacer y no morir con una enfermedad rara

Una prueba esencial para las democracias no es si afloran o no tales figuras [los líderes populistas y autoritarios], sino si la elite política y, sobre todo, los partidos políticos se esfuerzan por impe ...
+VER MÁS
#Política

La decisión de Chile Vamos