#Educación

Simce a la chatarra

1
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP
 
A los amantes del SIMCE habría que sugerirles un nuevo SIMCE; uno que se haga cargo de los conocimientos nutricionales de nuestros estudiantes. A juzgar por las cifras de crecimiento de la obesidad infantil, los resultados nacionales serían tan lamentables como el SIMCE en Inglés. Pero, como dice el ministro, en algún minuto hay que partir para saber de donde comenzamos y cuánto nos queda por recorrer.
 
Este nuevo SIMCE, a diferencia de los demás ya propuestos, no va a gozar de una buena recepción por parte de sectores de esta sociedad tan moderna, ya que la comida chatarra es el símbolo mismo de esta misma modernidad. Y el consumo de esta comida es un ingrediente sustantivo de identidad cultural y de muy lucrativos negocios. El debate en el parlamento sobre la propuesta de legislar sobre la comida chatarra en los establecimientos educacionales es un botón de muestra de las contradicciones en las que estamos atrapados. Gran coincidencia en la necesidad de formar a las nuevas generaciones en una cultura más saludable y que el tema de la salud de estas nuevas generaciones sea un tema de política pública. Educación y Salud de la mano en este camino al desarrollo. Fuera de las puertas del establecimiento, el consenso desaparece tan pronto se apela a la libertad de elección, a la libertad que me permite elegir, precisamente, lo contrario a lo que la escuela saludable me enseñó y que la sociedad sanciona positivamente, toda vez que permite la existencia de la comida chatarra.
 
Los aprendizajes logrados en la escuela se ven cuestionados en su validez social toda vez que no se ve la coherencia entre lo que se quiere que aprendan las nuevas generaciones y lo que la sociedad está sancionando como productos de consumo legítimos.
 
Apelar a la libertad de las personas para que discriminen entre alimentos saludables y no saludables es apostar a que la salud de un grupo importante de consumidores es irrelevante, ya que es más que presumible que por las características “atractivas” de la comida chatarra, escojan ese tipo de comida a otra más saludable. El bien común y el sano matrimonio entre Educación y Salud se rompen y se termina por desacreditar el esfuerzo social por hacer de la educación un actor protagónico en la salud de las nuevas generaciones.
 
De todos los SIMCE propuestos, el SIMCE a la comida chatarra (o para colocarle un nombre más elegante, SIMCE de conocimientos nutricionales) puede ser el más temido por los poderes fácticos de esta sociedad, toda vez que pone en cuestión a sectores productivos que están más preocupados del lucro que de la salud de las personas. Todos los otros SIMCE son muy bienvenidos por estos mismos sectores ya que sus buenos resultados les permiten mejorar la calidad de quienes tarde o temprano serán sus empleados. Pero habrá empleos en la medida en que consuman y no discriminen como talibanes (según expresión de un senador) entre lo saludable o no saludable de lo que consumen.
 
El mejoramiento de la calidad de la educación tiene que ser enfrentada coherentemente por la sociedad. El debate de estos días nos muestra, una vez más, que la coherencia es aún una virtud ausente en este esfuerzo colectivo en el que estamos todos comprometidos.
 
* Director del área de educación, arte y cultura de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
 
Foto: Agu!Licencia CC
TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

19 de abril

En nuestro país somos famosos por pensar una cosa ,decir otra y luego hacer todo lo contrario botón de muestra se quiere ser como Finlandia en educación pero se tienen cursos de 45 alumnos con un profesor en Finlandia hay 2 profesores para 36 alumnos.Esto es como querer que los automóviles funcionen sin combustible.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Cómo explicarnos que en el siglo XXI se apliquen prácticas crueles e inhumanas y quiten la vida a personas que hacían una tarea; cómo explicarnos que corten de tajo los sueños y aspiraciones
+VER MÁS
#Internacional

Qué hacemos. Aquí #NoSonTresSomosTodxs

El logro para que Chile se ubique en ligas avanzadas de producción de patentes y propiedad industrial, es de urgencia, ya que el desarrollo depende de este contexto, considerando que es por todos sabido qu ...
+VER MÁS
#Tecnología

Día internacional de la propiedad industrial. La importancia estratégica que tienen las patentes para Chile

Debe pues acordarse un nuevo contrato social donde cada región administrará los recursos que genera y aquellas ciudades o regiones que no les alcance para su subsistencia, pues negocien con aquellos prés ...
+VER MÁS
#Desarrollo Regional

Chile debe impulsar una ley de regionalización pareja

Son más de 70 permisos viciados, con inversiones privadas del orden de unos cuantos miles de millones de dólares, con utilidades conjuntas aproximadas de 500 millones de dólares, teniéndose presente que ...
+VER MÁS
#Ciudad

Otros guetos verticales ilegales en Santiago

Popular

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

Como Consejera Universitaria, mujer y estudiante le ofrezco disculpas públicas a la profesora en nombre de mis compañeras y compañeros que ejercieron y fueron testigos de tales humillaciones.
+VER MÁS
#Género

¿Educación no sexista?

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado