Columna en Sociedad
10
Difunde: Whatsapp

Celebrando los 50 años de la Reforma Agraria en Chile

El próximo 16 de julio se conmemoran los 50 años de la promulgación de la Ley 16.640, de Reforma Agraria. Esta Ley que fue sancionada durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, permitió profundizar la Ley 15.020 dictada durante el gobierno conservador de Jorge Alessandri. Con la nueva ley se crearon nuevas causales de expropiación que incluían aquellos predios mayores de 80 hectáreas de riego básicas (HRB); cuyos propietarios fueran personas jurídicas de derecho público o privado salvo excepciones contempladas por la legislación (cooperativas campesinas y de reforma agraria); que las tierras se encontrasen abandonadas o sub-explotadas; los predios que estaban en arrendamiento o mediería y que infringieran la legislación que regula los correspondientes contratos; los predios que se encontraban comprendidos dentro del área en que el Estado estuviere realizando obras de riego o de mejoramiento del mismo; etc.


La Reforma Agraria era pensada sobretodo como una estrategia para hacer justicia social y también para socavar los cimientos del poder de las oligarquías agrarias que se mantenía casi incólume en el país desde los tiempos de la colonia.

En las tierras expropiadas se organizaba un sistema transitorio de expropiación – llamado asentamiento – en el cual el Estado apoyaba a los campesinos que allí habían estado trabajando por un periodo no inferior a tres años. El objetivo del asentamiento era establecer un sistema planificado de explotación en el cual se estudiara un plan de subdivisión de la tierra y se analizaran las mejores inversiones a ser realizadas en cada explotación, junto con la preparación y capacitación de los campesinos (a través de ICIRA) para que ellos realizaran una mejor gestión del asentamiento. Al final de dicho proceso, se contemplaba asignar la tierra a los campesinos bajo la forma de parcelas individuales o unidades familiares indivisibles, en forma de cooperativas de producción o en forma de sistemas mixtos, siendo una parte de propiedad familiar y la otra de propiedad cooperativa.

La Reforma Agraria de Frei (1965-1970) consiguió expropiar 3.4 millones de hectáreas correspondientes al 30% de las explotaciones y 40% de la tierra, beneficiando aproximadamente a 28 mil familias campesinas organizadas en cooperativas o asentamientos de Reforma Agraria. Sin embargo, la meta que se había planteado el gobierno de Frei Montalva en términos de expropiaciones no pudo ser cumplida. Debido a la frustración generada por las promesas incumplidas, al final de la administración Demócrata Cristiana una serie de movilizaciones y tomas de fundos se desataron en el país, presionando al gobierno para acelerar el programa de expropiaciones, lo cual solo sería posible con del triunfo de la coalición denominada Unidad Popular y de su abanderado, el socialista Salvador Allende.

Con el triunfo de Allende en las elecciones de 1970, la Reforma Agraria experimentó un ciclo de notable profundización. En respuesta al fracaso del programa de cambios conocido como “revolución en libertad” y como respuesta a su propia decepción sobre la lentitud y burocracia del proceso, los sectores más progresistas de la Democracia Cristiana declararon que solamente una alianza de todas las izquierdas – marxista y cristiana- tendría la fuerza suficiente para impulsar las transformaciones que el país requería urgentemente, en oposición a la derecha política y a los grupos más conservadores que deseaban mantener sus privilegios económicos y su poder político.

La victoria de Allende en las elecciones de 1970 significó pensar dicho proceso no solamente como una política destinada a ampliar el mercado interno, a través de la incorporación de vastos sectores de la población que se encontraban sin poder de compra de bienes industriales, fenómeno especialmente agudo en el caso de los trabajadores rurales, inquilinos y pequeños productores familiares. La Reforma Agraria era pensada sobretodo como una estrategia para hacer justicia social y también para socavar los cimientos del poder de las oligarquías agrarias que se mantenía casi incólume en el país desde los tiempos de la colonia.

En esta segunda etapa de la reforma, el gobierno de Allende intensificó y amplió el proceso de expropiaciones con una velocidad tal que con la misma ley 16.640 promulgada durante el gobierno anterior, a mediados de 1972 la casi totalidad de la tierra expropiable se encontraba en manos del Estado o de asentamientos campesinos. En el periodo que se ubica entre enero de 1971 y junio de 1972 se habían expropiado 6.4 millones de hectáreas que correspondían al resto de los predios (70%) y al 60% de la tierra. De esta manera se concluyó en 18 meses una tarea que el gobierno planificaba realizar en 6 años de mandato. Es decir, la reforma agraria en ese periodo fue realizada de una manera tan drástica y devastadora que el latifundio que había dominado por muchas décadas el Chile rural, prácticamente ya no existía en el país.

Lamentablemente el proceso de reforma agraria fue interrumpido por el Golpe de Estado de septiembre de 1973. No obstante, permanece el gran legado de la Reforma Agraria que no solamente le entregó la tierra a los que la trabajan -a los campesinos y peones del campo que la hacían producir con su esfuerzo de “sol a sol”-, sino que les proporcionó sobretodo la calidad de ciudadanos y la dignidad que se les había negado desde tiempos de la colonia.

Por lo mismo, con motivo de la conmemoración de los 50 años de la Ley de Reforma Agraria (16.040) en Chile, el Centro de Estudios Territoriales Urbano-Rurales del Maule (CEUT) decidió organizar un Seminario con la participación de diversos expertos, académicos y actores que participaron el proceso de Reforma Agraria iniciado con la promulgación de la Ley 16.640 el día 16 de julio de 1967. El objetivo de este encuentro consiste en generar un amplio y rico debate sobre el impacto que tuvo la Reforma Agraria sobre la sociedad chilena y de reflexionar en perspectiva histórica sobre las transformaciones que experimentó la agricultura chilena a partir de este periodo primordial de la historia nacional y su impacto sobre la construcción de aquello que somos actualmente como país. Ello no solo en el ámbito de la producción silvoagropecuaria sino que fundamentalmente en términos de identidad nacional y de una voluntad para construir una sociedad más justa, inclusiva y fraterna.

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores. Somos una  comunidad de expresión ciudadana que estimula el diálogo sobre la base del respeto. Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Jose Luis Silva Larrain

16 de Marzo

Una verdad incompleta es una mentira completa ¿ok? La Reforma Agraria era la primera exigencia de un programa continental propuesto con gran entusiasmo por los norteamericanos llamado la “Alianza Para el Progreso” a la que se suscribió el presidente Alessandri el año 60. Primero el paleta rehuia pero despues de la mala suerte de los cataclismos del 60 en el sur la promesa de un programa de ayuda gringa era irresistible. Despues Frei la hizo parte de su “revolucion en libertad” y Chile se entusiasmó justo cuando los gringos se dejaron de entusiasmar, mala suerte de nuevo: el 63 asesinaron en Dallas al presidente que la respaldaba. Gringolandia cerró la llave el 65: no mas ayuda económica para Chile. Y acá quedó “laca” porque La Reforma Agraria, algo tan bien pensado para el largo plazo, quedo a un tercio del camino planeado y se transformó en un odioso engendro chilensis medio improvisado donde cada uno la entendia como queria. ¿resultado? obvio que ambiguo. No me vengan con cuentos, para el golpe no se interrumpió nada, la RA ya no tenia pies ni cabeza, paremos las mentiras.

Y a los pijes nostálgicos de los fundos que despojaron a sus abuelos hay que hacerles ver que el gran impulso competitivo del chile exportador fruticola y agricola no habria existido sin la reforma agraria. Probablemente se hizo muy mal, pero habia que hacerla.

Saludos

16 de Marzo

Estimado José Luis:

El proceso fue interrumpido en un clima de confrontación y crisis, pero fue abortado. Es difícil analizar todo este complejo proceso de cambios en 2000 carácteres. Mi escrito desea rendirle homenaje a una política que buscaba mayor igualdad en el país, para los habitantes y trabajadores del campo.
Saludos.

Jose Luis Silva Larrain

18 de Marzo

Fernando su escrito es bueno, su propósito es altruista y su actitud la de un hidalgo. Pero lo lamentable de la RA es que los gringos abandonaran el proyecto a principios de los 60, no es lamentable lo del 73 cuando se interrumpió algo que ya no tenia nada del proyecto original sino un engendro de odio y confrontación que sólo nos conducía a una guerra civil. La RA había que hacerla, es bueno que se haya hecho, pero se hizo pésimo y es bueno haberla detenido cuando se detuvo.

Saludos

17 de Marzo

La miope “celebración” de la Reforma Agraria es un simil a celebrar el Transantiago.
LA reforma fue un desastre en su implementación, ya que tenía el aval de la lógica de la época, en que se quería acabar con el latifundio a toda costa; pero sin tener una mínima idea de como desarrollar el campo.
Terminó todo esto en que los nuevos propietarios no tuvieron como hacer funcionar los campos, Chile perdió productividad en forma tremenda, y finalmente, los grandes predios VOLVIERON, de la mano de quienes fueron comprando a los vecinos.
Así que las celebraciones de malas políticas públicas, mejor dejémoslas para cuando hayan de verdad éxitos; no para cuando haya mucho ruido y pocas nueces.

17 de Marzo

No entendió nada, tiene que volver a leer la historia de esos años. Comparar la Reforma Agraria con el Transantiago es un absurdo completo, de un ahistoricismo desatado…

18 de Marzo

No tengo que leer la historia que viví. Que usted celebre la reforma como un instrumento para quebrar oligarquía, es asunto personal. Pero el hecho es que fue un desastre en cuanto al desarrollo agrario del pais; solo se volvió a producir cuando se agruparon las tierras y el capitalismo irrumpió en el campo; el resto fue el populismo de repartir tierra para hacer creer que las personas iban a tener un negocio y autosustento; siendo que termino siendo solo una repartija de bienes raices que sirvieron como un capital para ser vendido y trasladarse a la ciudad finalmente. O sea, la implementación fue un Transantiago….no fue lo que se esperaba, y hubo que corregirlo para hacerlo funcionar.

fhgdshjfgsdjf

21 de Marzo

Versa la cita: “Haz un poco, prueba un poco y vende un poco”, con la intención de evaluar si se hace otro poco, se prueba otro poco, pensando en que otro poco será vendido.

En cuánto a la Ref. Ag., parece que se hizo demasiado, se probó poco y no se vendió lo suficiente.

La Ref. llegó donde vivo con la forma de las tomas de fundos, a punta de armas, en algunos casos y en general en completo caos. Tanto así que creo que lo más parecido a Allende hoy, debe ser Maduro.

En cuánto a la mención de “en términos de identidad nacional y de una voluntad para construir una sociedad más justa, inclusiva y fraterna”, pamplinas. Eso hoy lo añadimos a toda clase de sangüchería con propósito político como quien añade mostaza, mayonesa o kétchup a un producto de tipo comida rápida.

Temor y terror fue lo que muchos vivieron en las tomas de fundos. ¿Eso nos hizo un mejor o peor país?… No podemos saberlo. Sólo entendemos que habrá otro acto político y que entre nosotros ya se construyó otro monumento.

En cuánto a reflexionar en el pasado y en el legado de nuestros aciertos y errores, pienso que es más útil enfocarse en el futuro, en el hoy y en lo que se quiere para el mañana…

21 de Marzo

Al contrario señor anónimo, no es posible construir el futuro sin una reflexión detenida y profunda sobre el pasado y sobre lo que somos.

fjsdhfjkshdkj

21 de Marzo

Quizá ud. tenga razón, estimado. Seguramente para comprobarlo habría que esperar al Seminario. Luego de él, imagino que si lo que dice es cierto, ud. podría escribir una columna con las conclusiones, de manera que imaginando su ejecución, podríamos darnos cuenta si acaso esas medidas nos podrían ayudar a lograr “una sociedad más justa, inclusiva, fraterna y con más identidad” desde lo silvoagropecuario, o desde lo que estime…

Tal vez la pregunta sea, ¿desde qué análisis esa mejor sociedad podría ser posible, incluyendo qué medidas?…

jfhdsgfhjsg

Jean-Pierre

21 de Marzo

Pura vista de esa reforma desde Santiago. Vale la pena de ir en el terreno, en el Chile profundo, y hablar con los verdaderos actores de esa reforma para conocer sus efectos reales 🙂