#Sociedad

Nací en Latinoamérica

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Ser latinoamericano es conservar el deseo de emancipación y recuperación de lo arrebatado. Debemos reconocer nuestra nefasta historia, saber que no se nos permitió evolucionar con naturalidad, fuimos obligados a aceptar sistemas políticos y económicos que nos mantienen dominados, que lograron dividirnos entre pueblos hermanos y que es esto lo que nos ha hecho fracasar en la búsqueda de nuestra identidad.

Nací en Latinoamérica. ¿Lamentable? No lo creo. Quizás la historia demuestre que sí.

América, territorio virgen en algún momento, ajeno al mundo, pero finalmente usurpado de su naturaleza gentil y libre por invasores del antiguo continente. Desde ahí su esclavitud, desde ahí su terrible porvenir. Luchas constantes de liberación, dejando sólo a un pueblo vencedor en el Norte, que terminaría subyugando a los hermanos del Sur, hasta hoy. Obviamente nadie hubiese querido nacer en un lugar con esta historia, historia que se sigue repitiendo actualmente.

Pero, ¿el futuro no estaba en nuestras manos?, ¿acaso no hay esperanza de libertad aún?

Ser latinoamericano es conservar el deseo de emancipación y recuperación de lo arrebatado. Debemos reconocer nuestra nefasta historia, saber que no se nos permitió evolucionar con naturalidad, fuimos obligados a aceptar sistemas políticos y económicos que nos mantienen dominados, que lograron dividirnos entre pueblos hermanos y que es esto lo que nos ha hecho fracasar en la búsqueda de nuestra identidad.

Todos sabemos que los españoles al llegar al “Nuevo Mundo” encontraron el oro y la plata de nuestro territorio, que mucho después los ojos del imperialista centraron la mirada en el salitre chileno, en el caucho de las selvas brasileñas, en el petróleo venezolano, entre otros. Ahora nada es distinto, en nuestro país vemos cómo el cobre se despide de su tierra natal para ser materia prima de un usurpador extranjero, vemos como buscan la destrucción del Amazonas y la imponente Patagonia para crear centrales hidroeléctricas que alimentaran con energía “limpia y segura” el avance de la sociedad. Lo sabemos, ¿pero debemos aceptarlo?

Todos sabemos las grandes luchas del pueblo latinoamericano para intentar liberarse del colonizador. Comenzando por la resistencia al dominio español del pueblo inca, con Atahualpa a la cabeza, así como en Chile, el pueblo mapuche, liderado por Lautaro, trataba de vencer al ejército huinca.

Más tarde, las grandes revoluciones independentistas del siglo XIX iniciaron el proceso sin fin. Teníamos como ejemplo al aguerrido pueblo norteamericano, que logró desprenderse de los ingleses, pero nadie pensó que ese valioso país que se tomó como referente sería en menos de cien años un instigador más para nuestra tierra. Nosotros tuvimos nuestro legado de grandes independencias, con San Martín en Argentina, Sucre en Ecuador y Bolivia, Carrera en Chile y Bolívar en Venezuela, por nombrar algunos líderes de los procesos revolucionarios. Todos con el deseo de libertad inserto en sus mentes.

Este deseo siguió presente cuando los pueblos de Centroamérica lucharon por su independencia. Reconocemos a Sandino en Nicaragua y José Martí en Cuba. Sin embargo, la intervención de países dominantes, entre ellos el levantamiento de una nueva y crucial potencia: Estados Unidos hacía más difícil la culminación del proceso de liberación. Cada vez que desde el pueblo latinoamericano nacía una forma de desprenderse del control exterior, estos países dominantes buscaban la forma de perjudicar y acabar con estas actividades. Ejemplos contemporáneos de aquello son las dictaduras casi simultaneas en la segunda mitad del siglo XX, el bloqueo económico a Cuba, y ahora el desprestigio a los gobiernos democráticos de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Nuevamente sabemos esta información, ¿pero debemos aceptarla?

Claramente no y es tarea de cada latinoamericano que posea este deseo eterno de libertad, de concientizar a sus pares inculcando la idea de autodeterminación y buscar de una u otra forma logros que aporten al largo proceso que espera el continente. Sabemos que perdimos mucho tiempo, líderes con grandes ideas que dejaron su palabra e ideas en nuestra historia. Sin embargo, en palabras de Eduardo Galeano: “Ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina íntegra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial”. Por tanto, sepamos también que el desarrollo mundial dependió de nuestra perdición, y que la maquinaria imperialista usó nuestra tierra, sus recursos y su gente para enriquecerse. Debemos detener la monotonía histórica y dar un gran paso, finalmente es nuestra obligación al pertenecer a este territorio dañado, la responsabilidad de nuestra raza mestiza pero indígena finalmente.

Nací en Latinoamérica. ¿Lamentable? No lo creo. Porque lamentable es algo que se sufre y haber nacido aquí es el privilegio más grande que puede tener un ser humano.

—————

Foto: Wikimedia Commons

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

21 de Enero

¡Que estulticias se pueden escribir cuando la ideología nubla la razón!. En todo caso, con el complejo de inferioridad que se adivina en cada frase de artículo, sería difícil que alguien que en realidad viva en el fangal, pueda levantar cabeza algún día.
Quizá (es sólo un pálpito), el primer paso para el desarrollo sería repartir antidepresivos entre nuestros intelectualoides de izquierda.

Ver todos
Ocultar
 

PARTICIPA

Popular

El conjunto de las humanidades puestas en el currículo escolar aloja una certeza brutal: sin estas artes y ciencias, se hace más difícil entender la forma cómo enfrentarse a las distintas decisiones de ...
+VER MÁS
#Educación

Sin la Historia, menos libres

Es urgente y necesario -no sólo mantenerla en la enseñanza media- sino también que sea fiel a sí misma como ciencia de las primerísimas causas de las cosas;
+VER MÁS
#Educación

Ser y quehacer de la Filosofía

Ningún gobierno se ha comportado a la altura, luego, nunca se ha tramitado un proyecto de ley para que con el Ombudsman, Defensor del Pueblo en castellano, a la cabeza, los ciudadanos de a pié puedan ser ...
+VER MÁS
#Política

Los discursos ni sirven para combatir la corrupción

Lo esencial de este caso está en cómo se usa el Estado para beneficios familiares y personales, como también en la nula separación entre lo público y lo privado de ciertas personas, castas o corrientes ...
+VER MÁS
#Política

Los Piñera Morel y la ideología del oportunismo

Popular

¿Cuántas veces nos sentimos solos y tristes, pero no queríamos molestar a nuestros padres porque estaban agotados después de largas jornadas de trabajo?
+VER MÁS
#Salud

Nos llaman los hipersensibles

El conjunto de las humanidades puestas en el currículo escolar aloja una certeza brutal: sin estas artes y ciencias, se hace más difícil entender la forma cómo enfrentarse a las distintas decisiones de ...
+VER MÁS
#Educación

Sin la Historia, menos libres

Durante años estas idas al psiquiatra las hice en silencio, sin contarle a nadie y con la vergüenza de que alguien lo supiera. Odiaba que mi mamá lo comentara con alguien y le rogaba que no hablara del t ...
+VER MÁS
#Salud

Yo salí del clóset de la salud mental ¿y tú?

Lo esencial de este caso está en cómo se usa el Estado para beneficios familiares y personales, como también en la nula separación entre lo público y lo privado de ciertas personas, castas o corrientes ...
+VER MÁS
#Política

Los Piñera Morel y la ideología del oportunismo