La confirmación de la candidatura presidencial de Carolina Goic es el mejor ejemplo de cómo hacer de una crisis una oportunidad. Este hito dará, justificadamente, impulso a una alicaída campaña que aún no ha podido obtener respaldo ciudadano.
Obtenido el respaldo político perdido hacía menos de una semana la candidata tranquilizó a sus partidarios y confirmó que continuaba en carrera.
Sin duda el nuevo aire que obtiene la postulación de la Senadora Goic será motivo de entusiasmo para sus más cercanos y para los equipos que la acompañan en esta tarea. Habrá que ver si el giro realizado tiene correlato con más apoyo de parte de sus posibles electores.
La opción que representa Goic no es fácil, no sólo por las dificultades evidentes que tiene para instalar un mensaje en la ciudadanía sino también porque ha levantado banderas de lucha difíciles de sostener y comunicar. Se agradece que plantee como objetivo principal elevar los estándares éticos del accionar político, así fue desde el principio, no olvidemos su discurso en los funerales del Ex Presidente Aylwin. Pero convengamos que aunque necesaria es una propuesta de difícil digestión para una ciudadanía ahogada por necesidades tan cotidianas como vitales.
La noche del sábado pasado Carolina Goic tenía sobre la mesa los mismos naipes de los que disponía este jueves para tomar su decisión, pero le faltaba tiempo, ¿para qué? Para revertir la pérdida del apoyo político que sufrió en la Junta Nacional de su partido. Así es, esa noche ya contaba con las facultades para que la mesa que preside hiciera los ajustes que conllevan la conformación de un pacto electoral. Mecanismo usado por todos los consejos partidarios como fórmula que facilita la negociación política con otras fuerzas.
Pero en el momento de debilidad política, con su postulación puesta en cuestión, la Senadora jugó sus fichas y reconoció la crisis, dijo que reflexionaría y esperó. Si bien el mensaje del rescate de la ética en la política es compleja para las grandes audiencias, no lo fue para los actores políticos relevantes de la Democracia Cristiana, tanto así que se movilizaron para ordenar las cosas en el sentido que la candidata presidencial necesitaba. La tarde de este martes el triunfo en la Junta, que castigó la posición de la Senadora Goic, ya no tenía ni padres ni impulsores. Parecía que nadie apoyó tal votación y al fondo de un pasillo aislado, estaba abandonado a su suerte el otrora triunfante Diputado Rincón. Obtenido el respaldo político perdido hacía menos de una semana la candidata tranquilizó a sus partidarios y confirmó que continuaba en carrera.
Pero tal confirmación crea, a lo menos dos nuevos flancos que debieran inquietar a los posibles afectados. Lo primero es lo evidente, ¿en qué situación queda la institucionalidad partidaria? Se ha pedido la creación de una comisión ad hoc, presidida por el abogado Patricio Zapata, para que asesore a la mesa directiva analizando la situación de todos los candidatos al parlamento. Bien podría uno preguntarse, de qué sirven los consejos regionales y los consejos nacionales que hacen los partidos y que, se supone, permiten hacer partícipe a toda la militancia. Es esto de verdad una de las nuevas y buenas prácticas políticas.
Claro que esto no es nuevo, ha pasado en otros partidos, también en el mío, pero convengamos que no es bueno que ocurra y es una de las prácticas que queremos erradicar.
Lo segundo, la Senadora Goic ha anunciado que hará pasar por el tamiz ético a todos y cada uno de los candidatos y candidatas al parlamento, ¿Podría haber novedades en este sentido y el Ex candidato Rincón contar con compañía? Arriesgada apuesta, pero hay que reconocer, también que todas de las decisiones que ha tomado la candidata de la Democracia Cristiana han tenido una cuota importante de riesgo.
Comentarios
03 de agosto
Saludos: En cuanto a lo de los riesgos, esa es la gracia, es lo que la ciudadanía quiere: La moral como principio rector por encima de los conciábulos y repartijas de cargos, cupos o cuotas. Los comprometidos moralmente NO TIENEN CABIDA, independientemente de sus cuotas de poder, de influencia o de estimaciones. Eso es lo que debe hacer toda persona recta. Por ejemplo:
-Oye, te tengo un trabajo, un trabajo de oficina. Cuarenta horas semanales por un millón seiscientos mil líquidos. – ¡Fantástico! Me interesa. – Ya, pero es en un hotel especial. Por esa puerta entrarán señoritas de compañía, escolares que divertirán a nuestros clientes, y de eso tu no ves ni sabes nada. -Ah, no. No haré eso, no quiero tu dinero, y por lo demás, de denunciaré.
Eso es lo correcto. Me importa un pepino no percibir esa renta, o me importa un pepino que la gente crea que el tipo es honrado o correcto y que dará un cupo a mi partido en el parlamento; sabiendo yo lo que sé, debe quedar fuera. Así debe operar un político decente.
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11 de septiembre
La Sra. C. Goic, también tiene tejado de vidrio, la candidata trucha y sin ninguna chance en las presidenciales de noviembre, que busca posicionarse como la portadora de la moral y la ética en la política, primero que nada debiera darle explicaciones a los chilenos por el financiamiento a su candidatura a senadora, de parte de las empresas pesqueras y la Fundación Konrad Adenauer, o sea con dineros de empresarios coludidos y corruptos y países que interfieren en la política de Chile vía fundaciones. Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado. No+AFP.
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