#Internacional

Ese cuerpo no te pertenece

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

La experiencia más dura para una niña es ser violada y no recibir justicia ni protección.

La niña es violada por su padre desde los 8 años. Cumplirá 12 y ahora teme que su hermanita menor sufra la misma suerte. Una amiga de su madre, quien conoce el caso, en lugar de denunciar reúne a su grupo de oración para pedir la intercesión divina, quizá pensando que al fin y al cabo se trata de un asunto privado en el cual nadie más que la propia familia tiene derecho de actuar. O quizá esta mujer de verdad cree en los milagros y entonces ese y todos los papás, tíos, hermanos, maestros, sacerdotes, pastores, médicos y vecinos recibirán la iluminación divina y dejarán de abusar a sus hijas, sobrinas, hermanas, primas, alumnas o hijas de sus feligreses. Esta historia no es invento mío, me la ha compartido un lector horrorizado por el destino de esas víctimas inocentes.

Los embarazos en niñas y adolescentes menores de 14 años no son producto de una violación aislada, sino por lo general se producen por abuso sexual reiterado. Su enorme incidencia ya no permite continuar en el engaño de considerarlos casos aislados, sino producto de una norma tácita de conducta del sistema patriarcal, entre cuyos postulados figura una especie de permiso de propiedad de los cuerpos de las niñas y las mujeres. Esta actitud de desprecio viene desde el momento del nacimiento –el cual, además, en muchos casos genera frustración por ser niña y no varón ese nuevo miembro de la familia- y de manera automática esa nueva vida pasa a constituir parte del patrimonio, quedando sus derechos eliminados de la ecuación. Es de ese modo como una mayoría abrumadora de niñas termina en situación de marginación, utilizadas para labores domésticas, explotadas y discriminadas desde los primeros años de vida, en una posición de absoluta desigualdad. 


Los embarazos en niñas y adolescentes menores de 14 años no son producto de una violación aislada, sino por lo general se producen por abuso sexual reiterado. Su enorme incidencia ya no permite continuar en el engaño de considerarlos casos aislados, sino producto de una norma tácita de conducta del sistema patriarcal, entre cuyos postulados figura una especie de permiso de propiedad de los cuerpos de las niñas y las mujeres.

Este “cuadro de costumbres” no es exclusivo de Guatemala ni de otros países de la región. El incesto y las violaciones sexuales perpetrados contra niñas desde sus primeros años de vida son algunas de las aberraciones cometidas de manera sostenida e impune dentro y fuera del seno familiar. Tampoco es una práctica propia de sectores pobres y con bajo nivel educativo, ya que estos delitos cruzan todos los grupos sociales sin distinción alguna. Si un día se rompieran los diques de esas mal llamada “privacidad” y hablaran las víctimas de incesto y violaciones durante sus años de niñez y adolescencia, estallaría un ensordecedor coro de voces.

Por supuesto, los violadores no atacan solo a sus hijas, también lo hacen con sus hijos desde muy temprana edad, indiferentes al daño físico y emocional provocado sobre ellos. Los resultados de esa violencia, pero sobre todo las consecuencias del silencio de quienes conocen los abusos y prefieren ignorarlos, representan una carga psicológica que durará toda la vida y tendrá impacto sobre cualquier relación futura de esos niños y niñas.

Mientras estos abusos suceden y se multiplican, los derechos de la niñez son ignorados por el Estado y por las instituciones cuyas responsabilidades tocan a este sector vulnerable de la población, como educación y salud. Las niñas embarazadas no solo no reciben una atención prioritaria, sino se las considera parte secundaria de la ecuación y se las obliga a mantener un embarazo por violencia y una maternidad no deseada, que acabará para siempre con sus esperanzas de desarrollo. Para ellas no solo no hay justicia, tampoco el respeto por su condición de niñas con derechos.

La ciudadanía tiene un papel protagónico en este escenario de enorme desigualdad por no denunciar los abusos, por encubrir el incesto –con lo cual lo propicia- y por evadir su responsabilidad en el ámbito de la protección integral de la niñez. Abstenerse de denunciar es participar de los crueles actos cometidos contra este sector tan desprotegido. Ya es hora de actuar.

LAS NIÑAS SON DESPROTEGIDAS DESDE LA CUNA Y CON EL TIEMPO SE CONVIERTEN EN UN OBJETO A MERCED DE QUIENES ABUSAN DE SU INTEGRIDAD.

Audio: El quinto patio

TAGS: #AbusoInfantil #AbusoSexual Género

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

24 de Octubre

Encuentro de una maldad e inoperancia increible los legisladores y madres que sabiendo lo que ocurre se permiten dudar de la necesidad del aborto por violación, no me cabe en la cabeza ni en el corazón que una niña tenga que sufrir además del abuso el perder su niñez por llevar a término un embarazo producto de la relación con un pervertido,
debemos seguir luchando para cambiar esto y que nunca más haya abusos de este tipo.
Atte
Ximena

Ver todos
Ocultar

#Coronavirus

VER TODO
Es clara la necesidad de superar al Estado subsidiario y al neoliberalismo como fundamento ideológico del modelo de desarrollo, y transitar a una forma de producción respetuosa del entorno, de la naturale ...
+VER MÁS
#Política

Rebelión ciudadana en Colombia. ¿Semejanzas con lo que sucede en Chile?

La baja en la participación ciudadana en procesos electorales genera múltiples riesgos y problemas para los sistemas políticos democráticos.
+VER MÁS
#Política

Voto obligatorio versus voto voluntario

Es un desafío planetario procesar democráticamente otra formación económica. Una que reconozca por igual una idea contemporánea de la dignidad de la vida humana y una experiencia de los límites de la ...
+VER MÁS
#Economía

Voluntades y limitaciones: de la dignidad y la Tierra

La reforma tributaria sirvió como 'chispa que incendió la pradera'. En lugar de promover el crecimiento macroeconómico rompió la frágil estabilidad social, en medio de un ciclo de rebeliones ...
+VER MÁS
#Internacional

Crisis global y convulsión colombiana

Nuevos

Es clara la necesidad de superar al Estado subsidiario y al neoliberalismo como fundamento ideológico del modelo de desarrollo, y transitar a una forma de producción respetuosa del entorno, de la naturale ...
+VER MÁS
#Política

Rebelión ciudadana en Colombia. ¿Semejanzas con lo que sucede en Chile?

La baja en la participación ciudadana en procesos electorales genera múltiples riesgos y problemas para los sistemas políticos democráticos.
+VER MÁS
#Política

Voto obligatorio versus voto voluntario

Es un desafío planetario procesar democráticamente otra formación económica. Una que reconozca por igual una idea contemporánea de la dignidad de la vida humana y una experiencia de los límites de la ...
+VER MÁS
#Economía

Voluntades y limitaciones: de la dignidad y la Tierra

La reforma tributaria sirvió como 'chispa que incendió la pradera'. En lugar de promover el crecimiento macroeconómico rompió la frágil estabilidad social, en medio de un ciclo de rebeliones ...
+VER MÁS
#Internacional

Crisis global y convulsión colombiana

Popular

Los abrazos que me faltan; soledad y compañía. Soledad de abrazos no recibidos, esperados, añorados. Demasiados días sin recibir un abrazo, demasiados días sin dar un abrazo.
+VER MÁS
#Sociedad

Los abrazos que me faltan

El populismo que viene creciendo con fuerza en nuestro país puede ser convertido, más allá de los propósitos y la consciencia actual de sus representantes más notorios, en una vía de escape, una salid ...
+VER MÁS
#Sociedad

¿Hablemos de populismo en el Chile de hoy?

El sentido de comunidad es un factor que debemos desarrollar aún más. Implica a los familiares, amistades, profesionales de los equipos de salud directamente relacionados y, obviamente, los propios enfermos.
+VER MÁS
#Salud

¡Viva la Corporación ELA!

Este tema se ha convertido en una forma de desviar la atención de los verdaderos problemas sociales, políticos y económicos mundiales del pasado, presente y, seguramente, del futuro
+VER MÁS
#Ciudadanía

¿Extraterrestres? ¡Por favor, quiero creer!