#Género

Y la culpa no era mía, ni donde estaba, ni como vestía

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El 25 de noviembre es el día internacional por la eliminación de la violencia contra la mujer. En los distintos lugares del planeta, se llevaron a cabo manifestaciones e intervenciones visibilizando la cruda realidad a la cuál nos enfrentamos las mujeres día a día, buscando realizar un cambio tangible a través de la interpelación directa de los responsables de ejercer y mantener esta guerra en contra de nosotras.


Tomémonos las calles con nuestras pañoletas moradas y verdes. Porque juntas somos más fuertes. Porque, como dice Rebeca Lane “Yo no elegí la guerra pero nací guerrera”

Una de esas intervenciones, logró expandirse a nivel mundial y calar hondo en los espectadores de la performance pero, más aún, en las protagonistas de la canción, nosotras, las personajes que encarnamos nuestras propias vivencias de abuso y violencia machista. “Un violador en tu camino” es una intervención artística, crítica y creativa que se realiza al compás de un ritmo pegadizo junto a una letra simple pero chocante, fácil de replicar en cualquier lugar, donde cualquier mujer puede aprender la letra y si se junta con otras, puede formar un conjunto y en filas, con los ojos vendados, entregar el duro mensaje a través del canto y los movimientos que lo acompañan, sin embargo, como dicen sus creadoras porteñas, pueden adaptar la performance a lo que requiera el territorio.

Que se viralice por todo el planeta, no es casualidad. Por un lado, Chile está en el “ojo” del huracán desde hace más de un mes, debido a la revolución sociopolítica que estamos viviendo, en donde las secuelas que ha dejado el contexto, parecen irreales de lo violentas que son. Porque vivir en Chile cuesta un ojo de la cara, porque la educación, la salud, el agua, las pensiones están en manos de privados; Porque protestar para vivir dignamente en Chile, cuesta un ojo de la cara, en donde podemos ostentar el récord mundial por mutilaciones oculares en situaciones de conflicto; Porque ir camino al trabajo en Chile, cuesta un ojo de la cara o, incluso, los dos, como sucedió con Fabiola Campillay esta semana, la cuál perdió por completo la visión al haber sido impactada con una lacrimógena, disparada por carabineros a corta distancia.

Por otro lado, porque, como bien dice la canción, “La culpa no era mía, ni donde estaba, ni como vestía”, porque no importa si eres de Berlín, Madrid, Bogotá o Chiloé, porque no importa si estás en un callejón a altas horas de la noche o en tu hogar con la familia, porque no importa si usabas pijama, küpan, buzo, vestido corto, uniforme de colegio, no importa si necesitas abrigarte hasta el último centímetro de piel por el frío o si quieres salir desnuda, porque no importa nada en realidad pero, a la vez, si le importa a carabineros, a la  justicia, al Estado y al presidente, siendo esto una nueva forma de violentarte, donde juegan a disuadirte de denunciar, donde te acosan, donde te desaparecen, donde no te creen, y, también, nosotras lo creímos en algún momento, porque hemos aprendido lo que es el miedo, la culpa, la vergüenza y la rabia, todo ese dolor acumulado desde las raíces de nuestras ancestras que tanto trabajo nos ha costado abortar. De cualquier forma, no estás exenta de vivir el escenario de la pegajosa tonada.

Finalmente, nosotras vivimos constantemente el toque de queda, el estado de sitio, la guerra, sobrevivir, siempre alertas, más maduras, más despiertas y hoy en día, la situación se agudiza, donde existen más de setenta querellas por torturas sexuales perpetradas por carabineros, donde Daniela Carrasco, la Mimo, apareció muerta luego de haber sido detenida, donde la fotoperiodista Albertina Martínez, que había cubierto las manifestaciones de este último tiempo, la asesinaron y requisaron todos los registros que tenía, donde utilizan la violencia sexual para generar miedo, terror en la población femenina.

Ya que te interpela directamente, te apunta y te sientes incómodo siendo opresor, también como afectada, los recuerdos brotan, porque te toca profundo, en las experiencias, en los recuerdos. Recuerdo un rayado que está cerca de mi casa “¿Y dónde denuncio si el que me violó es paco?”. Recuerdo ir caminando con mis amigas a la marcha y a los pacos gritándonos obscenidades. Recuerdo a Mon Laferte con su “En Chile torturan, violan y matan”, donde sus dichos horrorizaron a la institución de Carabineros y se querellarán en contra. Recuerdo la primera vez que me acosaron en la calle a los quince años. Recuerdo las veces que normalicé abusos. Recuerdo de esas veces en las que “despavilé”. Recuerdo el proceso violento del sumario contra mi profesor, en donde me pusieron en duda, donde no me creyeron, donde obstruyeron información, donde todo resultó bien porque el violador eres tú, porque yo no soy la culpable y nunca lo fui, pero donde no todas mis compañeras finalizan sus querellas en la justicia a su favor, muchas veces, debes vivir con tu agresor en tu propia casa, compartir la misma cama.

Todo está clavado en mi memoria. Y aunque quema, encontrarte con tus compañeras, amigas, hermanas, en todos lados, en cada parte de Latinoamérica, conociéndose enteras o incluso sin saber nuestros nombres, al existir, de forma única y en colectividad, resistimos y nos hacemos resilientes y poderosas ante el estado opresor, ante el macho violador, ante tu violencia machista, autodefensa y acompañamiento feminista.  Tomémonos las calles con nuestras pañoletas moradas y verdes. Porque juntas somos más fuertes. Porque, como dice Rebeca Lane “Yo no elegí la guerra pero nací guerrera”

Se termina noviembre, comienza diciembre y yo me pregunto ¿Cuántos 25 de noviembre deben pasar para que podamos caminar sin miedo? Estén donde estén, les envío un abrazo a cada una de las que ya no están, por ustedes, queridas, ya no prenderemos velas, prenderemos barricadas.

TAGS: #ElVioladorEresTu #NiunaMenos #ViolenciaALaMujer

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Comentarios

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anysur

03 de Diciembre

con legislación, instituciones, gobiernos, etc…machistas,estamos inmersas en un mundo enfermizamente machista. Que calla y reprime, omite, recrimina el aporte de nosotras. Hay mucha agresión hacia las mujeres en las aulas, en los textos de estudios, enseñan el MACHISMO en el colegio, lo he cuestionado en el colegio como apoderada y me indican que son los textos OFICIALES que entrega el ministerio de educación, es una POLÍTICA DE ESTADO..

04 de Diciembre

Uno de los grandes problemas con el apoyo al feminismo es que se usa para otros fines. Cuando se trata de mezclar todo, por ejemplo con la canción de Lastesis, se ataca a culpables y no culpables, creando un sentimiento de injusticia por parte de personas que no han hecho el mal. Cuando los manifestantes se quejan de que son reprimidos, pero a su lado estaban delincuentes robando y rompiendo cosas, se quejan de que carabineros actúa violentamente con los manifestantes….por el mismo hecho que describo: cuando están todos juntos es difícil separar a unos de otros. Esa mezcla verdad-mentira, justicia-injusticia es nefasta.
Por lo mismo, cuando la información se da de una forma , pero no es del todo cierta, la fuerza del mensaje se debilita. Por ejemplo, en el caso descrito de Albertina Martinez, se describe falsamente como un asesinato político (por las manifestaciones), cuando no era así (https://bit.ly/2PdHjIN). Entonces, para que un argumento tenga de verdad fuerza moral, no puede tener falsedades o hiperboles que le resten seriedad.
Saludos

anysur

05 de Diciembre

por lo tanto, ud. apoya, justifica y asumo por la forma en que se expresa, que ES MACHISTA.

05 de Diciembre

No creo ser machista pensando en una superioridad en algo sobre las mujeres. Simplemente no creo que ser hombre sea sinónimo de machista, y tampoco el poner las cosas en frío para analizarlas sea machista. Y, por lo mismo, creo que para que el mensaje femenino sea potente, no debe ser mezclado con muchas otras cosas, porque entonces caen en un saco que lo desvirtúa.

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