#Trabajo

Estrategias Sindicales en 2015: ¿Cúal debe aplicarse en esta coyuntura?

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

En esta coyuntura marcada por la crisis de legitimidad de la “clase política” que se profundiza como una de representación con el consiguiente daño del sistema democrático, la pregunta es la misma de siempre y la manera en que la responden los distintos grupos sindicales tampoco varía. Y esto es raro, porque se supone que la estrategia debe adaptarse a contextos cambiantes y entonces variaría constantemente.


El adecuado control del tiempo y por tanto de la duración del conflicto es la clase de todo proceso de negociación. Aceptar cerrar sin entrar en conflicto es un acto de sabiduría mayor que nos evita daños colaterales. ¿Es tan difícil de comprender estas ecuaciones de análisis estratégico bastante simples?

Estamos observando en los últimos meses muchas huelgas legales que se prolongan en el tiempo y terminan mal. Son el producto de análisis estratégicos equivocados.

Confundir en el discurso y en la práctica lo que históricamente en el mundo popular y sindical se ha llamado “programa máximo” y “programa mínimo” es un pecado permanente de dirigencias sindicales que no actúan para cambiar la realidad sino que para gritar las consignas que creen justas, sin percibir la jaula de hierro que muchas veces representa el contexto.

Otro pecado es confundir el “programa mínimo” con la aceptación obediente de las concesiones de la autoridad o de instrucciones que provienen de cúpulas político-partidarias.

Para nosotros el “programa mínimo” es la búsqueda de incrementos en la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, sin olvidar que las tareas que restan son muchas. Que los horizontes de dignidad, emancipación y libertad humana deseables están lejanos.

Para nosotros, y queremos integrar en esta definición a centenares de dirigentas y dirigentes respecto de los cuales hemos contribuido a su formación y que asesoramos; el “programa mínimo” es el total de iniciativas que desplegamos, en las reuniones con distintos interlocutores, en la calle o en huelgas duras, en el parlamento o los medios de comunicación, para alcanzar objetivos posibles, mensurables y evaluables.

Las últimas tres características, propias de la metodología de diseño de proyectos, nos obligan a ser eficientes y eficaces. No basta con el discurso. Es necesario alcanzar resultados. La coherencia y la credibilidad son exigencias básicas.

Dijimos que decenas de las últimas huelgas sindicales parten con debilidades de base en el diagnóstico, con apreciaciones equivocadas de sus reales opciones. Las expectativas siendo justas no corresponden a la posibilidad de concretarlas.

El primer gran problema: la equivocación de las organizaciones en los cálculos sobre la fuerza propia y la de los aliados, además de la no disposición de estos a honrar esa alianza, que termina siendo sólo discursiva. Estos eventuales “aliados” a veces son agentes políticos que en realidad persiguen agendas propias.

La segunda cuestión: las expectativas. El clima político social en que se denuncian las tremendas desigualdades presentes en el país parece un terreno propicio para intentar corregir parte de esas asimetrías en la distribución de la riqueza que se contribuye a crear. Es posible ver y escuchar a líderes sindicales señalando que la oportunidad es ahora. Las grandes movilizaciones de 2011 y años siguientes, el discurso sobre el cambio de ciclo y la “crisis del modelo neoliberal”, el nuevo gobierno y el programa que éste levantó, crearon enormes esperanzas que cada cual buscó canalizar en beneficios inmediatos.

El tercer núcleo de dificultades se sitúa en la escasa presencia de “inteligencia estratégica” en los núcleos sindicales que se lanzan a la huelga. Aportan negativamente en el mismo sentido entidades y personas que asesoran altamente ideologizadas e incompetentes para apoyar la conducción de huelgas legales, a pesar de contar con aparentes habilidades librescas para comprender la realidad. Se confunde la descripción de hechos, la denuncia de injusticias, con las capacidades para operar en el mundo concreto.

Hay un cuarto antecedente que está agudizando las confrontaciones sociales y que hace que en realidad la decisión de huelga no está correspondiendo a los sindicatos; las cúpulas empresariales resolvieron, como respuesta a las reformas, enfrentar con dureza a sus sindicatos. Tenemos certeza de que esto ocurrió en el Retail, pero la modificación de la conducta patronal en muchas empresas de otros sectores permite establecer que tal acuerdo corresponde a un ámbito de aplicación mucho mayor. Esta verdadera colusión del empresariado ha sorprendido a muchas direcciones sindicales y les ha dejado empantanados en largos conflictos sin solución. No debería resultar muy asombroso que reparticiones estatales estén operando en los mismos términos. Este maridaje entre lo público y lo privado es propio del modelo socioeconómico en desarrollo.

¿Qué hacer entonces?

La vieja pregunta de los partidarios de los cambios retorna cíclicamente. Vivimos tiempos confusos que todavía no alcanzan la naturaleza de crisis, pero que permiten observar larvadamente efectos de descomposición social. Estos tiempos son los peores. En un aparente estado de orden en que todavía “las instituciones funcionan”, la verdad es que ello es formal y los distintos actores sociales están librados a su suerte, porque el poder político y en realidad el estado pierden su carácter arbitral y definitivamente optan por el crecimiento económico y con ello por las reglas que benefician al capital.

En este cuadro los trabajadores organizados en Sindicatos, una minoría, están librados a su propia suerte y por ello resultan un contrasentido alianzas de carácter estratégico de núcleos sindicales con los partidos políticos que gobiernan. Se olvida que estas fuerzas, aun teniendo acuerdos precisos momentáneos, tienen misiones diferentes que muchas veces serán antagónicas.

Si se tiene claro está concepción de alianzas y de las distintas funciones de los actores políticos y sindicales, en el terreno más concreto, cada lucha sindical vinculada a negociaciones colectivas regladas debe establecer su propio contexto sin dejarse permear por las externalidades, esto es el debate externo aparentemente positivo.

Revisar la fuerza propia es lo sustantivo y a continuación los aliados que efectivamente se desplegarán con nosotros. Lo demás es puro discurso. En este análisis es relevante constatar las “reservas” propias, esto es la capacidad de prolongar el conflicto. Por cierto, entendemos por “reserva” al conjunto de capacidades y herramientas materiales y simbólicas que nos permiten sostener un conflicto en el tiempo. El adecuado control del tiempo y por tanto de la duración del conflicto es la clase de todo proceso de negociación. Aceptar cerrar sin entrar en conflicto es un acto de sabiduría mayor que nos evita daños colaterales. ¿Es tan difícil de comprender estas ecuaciones de análisis estratégico bastante simples?

TAGS: Huelga Negociación colectiva Sindicatos

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

25 de Junio

Señor, según los datos oficiales y los estudios hasta aquí, el período que mostró mas “incrementos en la calidad de vida” de los trabajadores fue el período que mas creció el país (1987 – 1997) y en el cual casi no había sindicatos. Creo que no hay mejor “estrategia sindical” que una que sea consecuente con ese hecho probado en la história.

Saludos

Ver todos
Ocultar

#Coronavirus

VER TODO
Todavía tenemos el tiempo a nuestro a favor. Tan sólo en 20 minutos podría cambiar todo. Ver esa luz que sale por los cerros nevados de cualquier lado de este desierto que nos separa  en busca del amor ...
+VER MÁS
#Cultura

Todo marca solo 20 minutos

Así que como en 1988 con la promesa inspiradora y ambigua de “la alegría”, hoy el arcoíris del apruebo si gana debe rápidamente empezar a administrar las expectativas de las personas y darles cauce
+VER MÁS
#Política

Apruebolandia: ¿La alegría ya viene?

Podemos afirmar que los grandes damnificados, por el retiro de estos fondos de las AFP, son los bancos y casas comerciales, ya que las personas incurrirán en gastos sin necesidad de endeudarse
+VER MÁS
#Economía

Quién ganó y quién perdió con el retiro del 10% de las AFP

Chile, ya intentó una política de “mano dura” ante este escenario, que, a la vista de los resultados pasados y proyecciones futuras, está condenada al fracaso
+VER MÁS
#Política

La ´mano dura`en La Araucanía y la crónica de un fracaso anunciado

Nuevos

Todavía tenemos el tiempo a nuestro a favor. Tan sólo en 20 minutos podría cambiar todo. Ver esa luz que sale por los cerros nevados de cualquier lado de este desierto que nos separa  en busca del amor ...
+VER MÁS
#Cultura

Todo marca solo 20 minutos

Así que como en 1988 con la promesa inspiradora y ambigua de “la alegría”, hoy el arcoíris del apruebo si gana debe rápidamente empezar a administrar las expectativas de las personas y darles cauce
+VER MÁS
#Política

Apruebolandia: ¿La alegría ya viene?

Podemos afirmar que los grandes damnificados, por el retiro de estos fondos de las AFP, son los bancos y casas comerciales, ya que las personas incurrirán en gastos sin necesidad de endeudarse
+VER MÁS
#Economía

Quién ganó y quién perdió con el retiro del 10% de las AFP

Chile, ya intentó una política de “mano dura” ante este escenario, que, a la vista de los resultados pasados y proyecciones futuras, está condenada al fracaso
+VER MÁS
#Política

La ´mano dura`en La Araucanía y la crónica de un fracaso anunciado

Popular

El problema surge, como se advertirá, cuando la sociedad a la cual pretende imponerse un ordenamiento es de naturaleza multicultural y no todas las culturas han participado en la creación de las normas.
+VER MÁS
#Justicia

El Estado de Derecho como dominación cultural: nuevas estrategias para la Araucanía y los Pueblos Originarios

Para cumplir con el deber internacional de sanción, no basta la condena de los responsables. Se exige, además, que la pena sea proporcional a la gravedad de los hechos y que su cumplimiento sea efectivo
+VER MÁS
#Justicia

¿Indultos humanitarios? Un retroceso inaceptable en la lucha contra la impunidad

El miedo es el virus más grave que puede afectar a los seres humanos. Hace que entremos en pánico y tomemos actitudes irracionales como discriminar a los demás, desarrollar una ansiedad grave y en alguno ...
+VER MÁS
#Educación

El miedo a volver a las escuelas

Pensar que el criminal, mientras comete el delito, está realizando un balance mental acerca de “cuánto será la pena”, consiste en un razonamiento economicista del delito que únicamente se tiene en c ...
+VER MÁS
#Política

Populismo punitivo Versus Política criminal