#Sociedad

Yo pisaré las calles de Santiago nuevamente

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Recorrer y pedalear Santiago, sus rincones, su historia, con memoria viva y recuerdo profundo resulta extraño. No escondo mi miedo, pero tampoco minimizo lo que hemos avanzado, que, poco a poco, paso a paso, de niños a adultos, nos reencontramos en el sentido de un país capaz de defender su libertad, la recuperación democrática y el valor del respeto por el otro.

“Retornarán los libros, las canciones que quemaron las manos asesinas. Renacerá mi pueblo de su ruina y pagarán su culpa los traidores”. (Pablo Milanés).

Hoy, camino a la oficina desde mi casa, recordé a Milanés. Pasó otro 11 de septiembre, en donde me vi otra vez violentado, tal como cuando chico, arrancando de la mano de mi vieja tras una protesta, escuchando el pasar raudo y amenazante de helicópteros, el dolor de mis compañeros de colegio por el exilio de sus padres, y la arrogancia de quienes detentaban el poder. Sí, otra vez violentado. No superé las imágenes de la televisión, no fui capaz de observar con distancia, me sentí participe, necesité un abrazo.

Recorrer y pedalear Santiago, sus rincones, su historia, con memoria viva y recuerdo profundo resulta extraño. No escondo mi miedo, pero tampoco minimizo lo que hemos avanzado, que, poco a poco, paso a paso, de niños a adultos, nos reencontramos en el sentido de un país capaz de defender su libertad, la recuperación democrática y el valor del respeto por el otro.

“Los otros”, esos mismos chilenos, que sin aproximarse al dolor y sentimiento de estos “otros”, también chilenos, creen haber triunfado, observando que la labor de las fuerzas armadas fue un correcto proceder de “acción liberadora”. No señor, no hay triunfo, más sólo la desolación de su alma, una miseria que puede ser corregida, con el vigor de hacer memoria, con la esperanza que representa que sus hijos puedan vivir la democracia, la paz y el respeto a su integridad.

Díganme resentido, díganme que me quede “pegado”. Díganme. Prefiero resentir mi pena, tu pena, la de toda mi gente, más no ver pasar indolente la historia, nuestros abrazos fraternos, ese cariño al que somos fiel, porque los que no están se lo merecen, los de aquí y los de allá, y por los que vendrán. A los familiares y amigos de las victimas sólo decirles que en esto no están solos, y que es posible reconstruirnos tras la noche oscura, con la pureza del ideal, con solidaridad y coraje.

Sigamos pisando, a pie y con pedal, las calles de Santiago, libres, que ya Santiago no está ensangrentado, pero no olvida, que aun clama verdad y justicia, haciendo que la hermosa plaza se mantenga liberada, que seguiremos llorando a los ausentes.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Beatriz

12 de Septiembre

Bellísimo, comparto plenamente tu sentir!!

Ver todos
Ocultar

#Coronavirus

VER TODO
Es clara la necesidad de superar al Estado subsidiario y al neoliberalismo como fundamento ideológico del modelo de desarrollo, y transitar a una forma de producción respetuosa del entorno, de la naturale ...
+VER MÁS
#Política

Rebelión ciudadana en Colombia. ¿Semejanzas con lo que sucede en Chile?

La baja en la participación ciudadana en procesos electorales genera múltiples riesgos y problemas para los sistemas políticos democráticos.
+VER MÁS
#Política

Voto obligatorio versus voto voluntario

Es un desafío planetario procesar democráticamente otra formación económica. Una que reconozca por igual una idea contemporánea de la dignidad de la vida humana y una experiencia de los límites de la ...
+VER MÁS
#Economía

Voluntades y limitaciones: de la dignidad y la Tierra

La reforma tributaria sirvió como 'chispa que incendió la pradera'. En lugar de promover el crecimiento macroeconómico rompió la frágil estabilidad social, en medio de un ciclo de rebeliones ...
+VER MÁS
#Internacional

Crisis global y convulsión colombiana

Nuevos

Es clara la necesidad de superar al Estado subsidiario y al neoliberalismo como fundamento ideológico del modelo de desarrollo, y transitar a una forma de producción respetuosa del entorno, de la naturale ...
+VER MÁS
#Política

Rebelión ciudadana en Colombia. ¿Semejanzas con lo que sucede en Chile?

La baja en la participación ciudadana en procesos electorales genera múltiples riesgos y problemas para los sistemas políticos democráticos.
+VER MÁS
#Política

Voto obligatorio versus voto voluntario

Es un desafío planetario procesar democráticamente otra formación económica. Una que reconozca por igual una idea contemporánea de la dignidad de la vida humana y una experiencia de los límites de la ...
+VER MÁS
#Economía

Voluntades y limitaciones: de la dignidad y la Tierra

La reforma tributaria sirvió como 'chispa que incendió la pradera'. En lugar de promover el crecimiento macroeconómico rompió la frágil estabilidad social, en medio de un ciclo de rebeliones ...
+VER MÁS
#Internacional

Crisis global y convulsión colombiana

Popular

Los abrazos que me faltan; soledad y compañía. Soledad de abrazos no recibidos, esperados, añorados. Demasiados días sin recibir un abrazo, demasiados días sin dar un abrazo.
+VER MÁS
#Sociedad

Los abrazos que me faltan

El populismo que viene creciendo con fuerza en nuestro país puede ser convertido, más allá de los propósitos y la consciencia actual de sus representantes más notorios, en una vía de escape, una salid ...
+VER MÁS
#Sociedad

¿Hablemos de populismo en el Chile de hoy?

Este tema se ha convertido en una forma de desviar la atención de los verdaderos problemas sociales, políticos y económicos mundiales del pasado, presente y, seguramente, del futuro
+VER MÁS
#Ciudadanía

¿Extraterrestres? ¡Por favor, quiero creer!

El sentido de comunidad es un factor que debemos desarrollar aún más. Implica a los familiares, amistades, profesionales de los equipos de salud directamente relacionados y, obviamente, los propios enfermos.
+VER MÁS
#Salud

¡Viva la Corporación ELA!