#Sociedad

Obedecer y reclamar

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Si a nosotros los chilenos nos definieran, ante los ojos sofistas nuestra naturaleza categórica sería: seres obedientes. Somos un grupo nacional perfecto en “hacer caso”, o al menos, eso aprecio desde que nací en este país. E hilando más fino, creo que es directamente proporcional el obedecer con el reclamar; mientras más obedientes somos, mucho más reclamamos ¿Pero por qué? Me lo he preguntado desde que tengo uso de la razón; y por supuesto, que tengo ciertas claridades como para dar respuesta.


Es por ello, que siendo más que privilegiado analizo completamente este malestar social, donde nosotros, la sociedad chilena, es una esclava del fascismo democrático empresarial, que de democrático no tiene más que el propio nombre.

Primero, todo empieza con el etiquetado, en lo más íntimo de nosotros. Se nos otorga un nombre con apellido promedio o rimbombante, un rol único nacional, un lugar donde nacer, crecer y desarrollarte; población,  departamento, condominio o villa. Y aquí empieza todo. Nuestra realidad condicionada por los factores externos, donde crecimos, se nos adjunta naturalmente prejuicios, valores, malas costumbres, moralidades, religión, pensamientos abstractos, objetivos, divisiones políticas y sentidos empáticos o no.

Señalé con anterioridad que los chilenos somos obedientes y buenos para el reclamo, efectivamente lo somos, pero nos agotamos en la práctica de agachar el moño y silenciarnos, increíblemente toda la vida acotados a eso, es decir, acostumbrados a acatar las condiciones sin atacar al problema que nos carcome que es el sistema en el cual estamos sumidos. Me aventuro en dirigirles que no vivimos en un sistema capitalista, ni menos uno socialista como algunos podrían pensar y que con tanto odio se refieren a la ingobernabilidad de turno. Habitamos y convivimos en un neo-mercantilismo que quiebra la posibilidad absoluta de un cambio o movilidades entre clases sociales, casi estamentario, si es que no lo es ya. Donde personas con una configuración mental casi maquiavélica de quienes tienen el control del poder y los medios, impide al común de los chilenos ver más allá que solo el etiquetado y la labor servicial que tienen las clases menos afortunadas de este país.

Sin avanzar demasiado pronto, me explico en decir lo que es el neo-mercantilismo; vulgarmente lo digo así, ya que no es la práctica habitual del control estatal sobre los medios de producción o enriquecimiento en las monarquías absolutistas, en Chile, es sino la manera en que los privados compran este control estatal subsidiario a través de sus chantajes y engaños por medio de coimas en instituciones, tales como el congreso, el poder judicial, el tribunal constitucional e incluso el séquito administrativo del trono presidencial. Ensuciando así, mucho más, los valores de la política chilena, que en algún minuto valió llamarla por tal.

Este neo-mercantilismo no es obra más que de los mismos chilenos que hemos permitido prácticas de esta índole, ya que vivimos día a día haciendo crecer los bolsillos de nuestros patrones; tanto concesiones extranjeras, multinacionales y privados que se autodenominan poderosos; que, sin más, les importa un comino la realidad de los mortales quienes pisan el infortunio. Y es por esta razón que nuestra obediencia es una causa esencial de la desgracia. Se nos introdujo por la fuerza que los derechos se deben comprar, que la individualidad nos hará llegar más lejos y que por supuesto, la competencia es fundamental para ser mejor que tú.

Yo cuando joven me preguntaba ¿Cómo puede ser posible que sea más importante que los papás tengan que trabajar más de 8 horas antes que poder jugar con sus hijos? Pues, porque o sino esos hijos se quedan sin comer es la respuesta que te daría un chileno ¿Qué opciones tienen esos padres más que reclamar y obedecer?  ¿Qué opciones tengo yo, si el día de mañana tengo que responder con la misma indignidad hacia mis hijos? Es por ello, que siendo más que privilegiado analizo completamente este malestar social, donde nosotros, la sociedad chilena, es una esclava del fascismo democrático empresarial, que de democrático no tiene más que el propio nombre.

Mi resentimiento no es por mí, sino es la voz de quienes no tienen, porque no pueden, porque no se les permite hablar, porque trabajan por sueldos miserables, porque son jubilados y se les va toda la plata en medicamentos, porque están en el conurbano infestados en la droga sin poder salir, porque son niños abandonados en instituciones que dicen protegerlos, porque no tienen los medios para poder estudiar, porque simplemente están desprotegidos de la esfera de custodia estatal.

Somos un pueblo atormentado por catástrofes, pero las de calaña más grande son aquellas que provienen de personas que se aprovechan del débil ¿Y a quién le importa? Seguramente, a todos los que tienen dos dedos de frente, menos a los(as) señores(as) que tienen cargos “públicos”. Haré una mención honrosa a los partidos políticos, a los dueños de las AFP, a la iglesia, a quienes deben administrar justicia y no lo hacen -por supuesto- el poder judicial, a las personas de los medios de incomunicación, a los congresistas, a las instituciones de orden y seguridad, a los empresarios que lucran con ilusiones, y a todas aquellas personas que se jactan de ser intelectuales pero que no hacen absolutamente nada para mejorar las condiciones de los chilenos, porque juegan con la ilusión de que harán algo por ellos; votándoles, pagándoles, rezándoles, desfilándoles, rogándoles, leyéndoles…  Creyendo en ellos, yo me pregunto ¿Cuándo pagarán toda esta credulidad con honestidad? ¿Será cuando llegue el día que incluso tengan nuestro beneplácito?

 

TAGS: #Discurso #SistemaEconómico #SistemaSocial Trabajo

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#Coronavirus

VER TODO
Por medio de la ley de migraciones, que se consignó más arriba, se evolucionaría desde un Departamento de Extranjería a un Servicio Nacional Migrante, el cual, ojalá se proyecte en una dimensión terri ...
+VER MÁS
#Internacional

Geopolítica de fronteras y el debate constituyente ¿es necesario?

Estamos inmersos en una sociedad que tiene una capacidad de destrucción de puestos de trabajo que está muy por encima de su capacidad de creación de nuevos puestos de trabajo.
+VER MÁS
#Economía

Dándole vueltas a la Renta Básica Universal

Lo importante es que de la convención resulte una constitución política de buen nivel, con lo básico, es decir derechos y deberes, organización de un nuevo estado acorde a los tiempos actuales, pero ta ...
+VER MÁS
#Política

Ad portas de la constituyente

Todo nuestro ADN está signado por el espíritu comunitario de ayuda mutua. Nos necesitamos los unos a los otros. Así funcionan nuestros cerebros y el sistema nervioso
+VER MÁS
#Sociedad

Ser parte de

Nuevos

Por medio de la ley de migraciones, que se consignó más arriba, se evolucionaría desde un Departamento de Extranjería a un Servicio Nacional Migrante, el cual, ojalá se proyecte en una dimensión terri ...
+VER MÁS
#Internacional

Geopolítica de fronteras y el debate constituyente ¿es necesario?

Estamos inmersos en una sociedad que tiene una capacidad de destrucción de puestos de trabajo que está muy por encima de su capacidad de creación de nuevos puestos de trabajo.
+VER MÁS
#Economía

Dándole vueltas a la Renta Básica Universal

Lo importante es que de la convención resulte una constitución política de buen nivel, con lo básico, es decir derechos y deberes, organización de un nuevo estado acorde a los tiempos actuales, pero ta ...
+VER MÁS
#Política

Ad portas de la constituyente

Todo nuestro ADN está signado por el espíritu comunitario de ayuda mutua. Nos necesitamos los unos a los otros. Así funcionan nuestros cerebros y el sistema nervioso
+VER MÁS
#Sociedad

Ser parte de

Popular

Resulta francamente incomprensible que la Corte Suprema niegue la viabilidad del recurso de protección para valorar la actuación de Carabineros sin siquiera explicar por qué alcanzó esta conclusión
+VER MÁS
#Justicia

El desentendimiento de la Corte Suprema ante los abusos de Carabineros

Los globos tienen que terminar en algún lado y habitualmente es en alguno de esos grandes vertederos de basura que llamamos mares y océanos.
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Sobre los inocentes globos

Satisfacer las demandas ciudadanas con las restricciones existentes será un enorme desafío. Chile tendrá que desplegar imaginación y energía mucho más que antes y podrá hacerlo si la democracia que n ...
+VER MÁS
#Sociedad

La vía chilena a los cambios. Discusión constitucional

No había oportunidades en Chile, sencillamente se quiso abusar de la situación más precaria de gente de otros países para traerlas como mano de obra barata, y usarlos como herramientas contra las manife ...
+VER MÁS
#Sociedad

La xenofobia que nos han creado