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Los Mapuche un pueblo guerrero. Nunca terrorista

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Foto portada del libro “Nueva Constitución y Pueblos Indígenas”, Observatorio DDHH-UAHC. Editorial Pehuen, 2016

Hacia 1535, a 43 años del descubrimiento de América, era muy poco lo que quedaba en pie del histórico y ancestral Imperio Inca. El conquistador Francisco Pizarro se ocupó de concluir la tarea de someter a sus descendientes y consolidar el dominio español. Es entonces cuando Pedro de Valdivia junto a 150 aventureros marchó 2.400 kilómetros hacia el sur cruzando el desierto de Atacama, y en diciembre de 1540 arribó al valle del río Mapocho y fundó ahí un poblado al que llamaron Santiago del Nuevo Extremo. A los pocos meses, y enterados por otras tribus del avance de los conquistadores los indígenas Mapuche Picunche, al mando de Michimalonco asaltaron el poblado en señal de rechazo a su presencia. Valdivia escribirá en su bitácora: “Nos hemos quedado con los andrajos que teníamos para la guerra y con las armas que apenas traíamos a cuesta”. A pesar de su sorpresa, los españoles reconstruyeron el poblado y se prepararon para un nuevo ataque. Siete Caciques fueron tomados prisioneros en la nueva confrontación e Inés de Suárez, pareja del conquistador, los hizo decapitar y sus cabezas fueron expuestas en picanas a modo de advertencia. Así fue el inicio de las relaciones entre los Pueblos Indígenas de Chile y los conquistadores españoles. En 1546 Valdivia se aventuró hasta el Golfo de Arauco a 500 kms de Santiago y fue atacados por miles de mapuche. En 1553 fue destruido un fuerte español y Valdivia, finalmente, fue emboscado en Tucapel, hecho prisionero y muerto. 


"El conflicto que está en desarrollo en diversas comunidades mapuche del sur de Chile no es el “conflicto mapuche”. Es el conflicto entre el Estado y la sociedad chilena con el Pueblo Mapuche."

México, Centroamérica y Perú habían sido conquistados con relativa facilidad por los españoles y el avance hacia el sur del continente estaba previsto como una misión fácil y sin mayor resistencia. A través de la mensajería oral, sin embargo, los Pueblos Pehuenches, Huilliche, Picunche y Cunco ya estaban alertados y preocupados de la posibilidad de ser ellos las siguientes víctimas de la conquista. En consecuencia, se dispusieron para un largo tiempo de resistencia que duró exactamente 347 años y que se puede esquematizar como un primer período de “Guerra ofensiva” que va desde 1540 hasta la batalla de Kuralaba en 1598 (58 años); luego, desde el 1612 hasta el 1626 (14 años) como la “guerra defensiva” y desde 1626 hasta 1662 (36 años) como un nuevo período de “guerra ofensiva”. Desde 1662 a 1654 será un período de años con menos confrontación y mayor espacio de Parlamentos. En 1641 se instaló el primer parlamento en los llanos de Quilín y en el 1647 fue abolida la esclavitud. Luego vinieron las paces relativas con el Parlamento de Boroa en 1656 y hubo una sublevación que alcanzó hasta 1692. Con el nacimiento de la República de Chile y el avance ahora del nuevo ejército, la lucha militar alcanzó nuevamente ribetes intensos hasta concluir con la campaña de la “Pacificación de la Araucanía” en 1883 con la derrota definitiva del Pueblo Mapuche y su total exclusión del naciente modelo republicano. Los Mapuche fueron el pueblo que durante más tiempo resistió la conquista española y luego la expansión militar del ejército republicano. Son tres siglos de lucha. Todo lo cual indica claramente su voluntad guerrera.

Hoy, el pueblo mapuche es tildado o motejado de terrorista. Desde el incendio de tres camiones de empresas forestales el 11 de diciembre de 1997 han transcurrido 20 años de tensión y conflicto. Y se equivocan quienes se refieren al ímpetu belicoso del mapuche. Esto, que es una expresión de la cultura ancestral no es sinónimo de terrorismo. Cuando el Pueblo Mapuche se levantó en armas durante tres siglos no lo hizo en la clandestinidad ni desarrolló una “guerra de guerrillas”. Sus decisiones políticas fueron tomadas en grandes Trawün (asambleas) y los Caciques de diversas tribus al sellar un pacto auto-defensivo nombraron a un Toqui (Michimalonco, Galvarino, Caupolicán, Lautaro entre muchos) para conducir militarmente a las comunidades. Pero no eran solo guerreros. También negociaron importantes períodos de paz a través de 14 Parlamentos, y la corona española tuvo que reconocer sus derechos territoriales, los mismos que luego la naciente República desconoció absolutamente y aquí está la raíz primera del conflicto.

Lo que ha ido ocurriendo en las últimas décadas es un proceso que los chilenos deben examinar con mucha profundidad y rigurosidad. El Estado de Chile a partir de 1810 desconoció diversas conquistas políticas y territoriales del Pueblo Mapuche suscritas con los Virreyes y Gobernadores españoles. Ese desconocimiento obligó a nuevas refriegas militares y con enorme dificultad el Estado chileno avanzó hacia el sur en medio de un charco de sangre. Las heridas de esa confrontación, eufemísticamente producidas en la “Pacificación de la Araucanía”, tiene al coronel Cornelio Saavedra como exponente máximo de una guerra injusta, violenta y cruda. Por cierto, algunos historiadores conservadores podrán alegar que los guerreros mapuches no eran precisamente santos en la batalla. La guerra, para ambos lados tenía motivos y sus propias prácticas. El Estado de Chile tuvo que imponer toda la fuerza militar de la que disponía para vencer, finalmente, al único pueblo indígena que en la historia de América Latina había sido capaz de resistir la conquista, la colonia y la República naciente por trescientos años.

Luego del final de la “Pacificación de la Araucanía”, desde 1883 hasta nuestros días han transcurrido 134 años en donde las relaciones entre Pueblos Indígenas, Estado y Sociedad pasaron a un plano de sometimiento social, cultural y político. Los Mapuche han sido excluidos -hasta hoy- de tres Reglamentos Constitucionales y de siete Constituciones nacionales, a diferencia de otros 15 países que en el continente optaron por incluirlos con diversas connotaciones. Las tierras indígenas fueron confiscadas para el Estado y a los colonos se les brindaron privilegiadamente grandes extensiones de esas tierras en tanto que a sus propietarios originales se les ubicó en inmerecidas Reducciones, en las peores tierras disponibles y bajo condiciones socialmente ignominiosas. Lo indígena fue invisibilizado por la República de Chile, y eso que la lucha de emancipación de la corona española estaba inspirada en la Revolución francesa y en el pensamiento progresista de la Ilustración.

Nuestros tatarabuelos, abuelos y padres y actuales familias han traspasado de generación en generación los dolores de este proceso, y en privado -al margen del sometimiento institucional y social- cada familia mapuche resguardó sagradamente las tradiciones, lengua, costumbres y formas de organización, las que nunca pudieron ser doblegadas por los regímenes gubernamentales sucesivos, hasta hoy.

Hubo algunos gobernantes en nuestra historia que tuvieron una perspectiva o visión progresista en cuanto a la relación del Estado con los Pueblos Indígenas. De partida, O’Higgins. Probablemente por su propio origen, como hijo natural y soldado que tuvo que caminar un pedregoso camino antes de convertirse en el libertador de la Patria, acogió en su casa a niños mapuche huérfanos, víctimas de la guerra y declaró que todos los habitantes de Chile son iguales ante la Ley y que ningún indígena sería considerado esclavo. Poca cosa, pero no menos importante. Gobernadores posteriores desconocieron estos principios y de igual forma hicieron aprobar o hicieron la vista gorda y miraron para el lado, cuando fue necesario dictar normas o decretos para consolidar la usurpación de tierras y anexar los territorios indígenas a la propiedad del Estado o entregarlas a colonos o aventureros en busca de oro y piedras preciosas. ¿Cómo olvidar la indiferencia del Estado ante el genocidio de los indígenas Selknam en el extremo sur del país, asesinados por mercenarios contratados por familias de hacendados que no encontraron mejor manera de “certificar” mediante el crimen que las tierras indígenas australes “no tenían dueño” conocido? Para pagar a los mercenarios por sus cacerías de indios exigieron eso sí, la comprobación correspondiente mediante orejas, narices o cuero cabelludo ante su vista. ¿Ha pedido perdón, alguna vez, el Estado de Chile por este genocidio? Todos los detalles escabrosos están recogidos por la literatura nacional y particularmente por el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Nuevo Trato (2004).

El conflicto que está en desarrollo en diversas comunidades mapuche del sur de Chile no es el “conflicto mapuche”. Es el conflicto entre el Estado y la sociedad chilena con el Pueblo Mapuche. Y esto no está suficientemente reconocido ni claramente explicitado. Y es un problema que trasciende la cadena de situaciones de violencia extrema, en donde no está claro para toda la sociedad, que los actores de tales hechos sean en su totalidad mapuche y que esto responda en su gran mayoría solo a una demanda de autonomía y territorios. Esta mirada es limitada, especialmente si no reparamos en los antecedentes históricos y políticos que están en la base de los problemas existentes. Y la verdad no es como se pinta, especialmente, si atendemos a resoluciones de Tribunales en donde se ha condenado la simulación de incendios de bienes y camiones por parte de terceros no indígenas.

Seguiremos abordando este tema en un siguiente artículo.

* Este es un primer artículo de una serie breve para abordar en profundidad el debate sobre el denominado “conflicto mapuche” y en verdad el tema de fondo que es el de la relación entre Pueblos Indígenas, Estado y Sociedad, cuando nos preparamos para conmemorar el Wetripantu o Año Nuevo Indígena y el Día Nacional de los Pueblos Indígenas en Chile (24 de junio).
TAGS: #ConflictoMapuche #DDHH #Mapuche #PuebloMapuche

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Comentarios

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10 de junio

Muy buen articulo, pero quizá sería bueno precisar que el territorio que los mapuche lograron preservar de la codicia de los españoles fueno 10 millones de hectáreas y que hiba del rio Bio Bio hasta bien al sur, no recuerdo el limite, y que el estado les quitó en loa mal llamada “Pacificación de la Araucanía” entre el 90 al 95% de su territorio a de ese poco que tenían los latifundistas primero, con la complicidad de las autoridades se los fueron quitando, después llegaron empresas de diverso tipo hasta el día de hoy que siguieron con el saqueo. Que el territoro que los mapuches reivindican no son los 10 millones de hectáreas, sino del poco que les dejó el estado y que les fueron quitando de a poco.

10 de junio

Estimado Sergio: muchas gracias por tu gentil comentario. Seguramente comprenderás que el espacio disponible para abordar estos temas en una franja de artículos hace inevitable omitir muchos detalles, pero tienes razón y en realidad el dominio ancestral mapuche es compartido entre Chile y Argentina, abarcando una extensión territorial mucho más amplia desde antes del descubrimiento y conquista. En Chile, finalmente la ofensiva del naciente Estado Republicano a partir de 1810 tuvo como hito la llamada “Pacificación de la Araucanía”. En Argentina se la denominó “Campaña del desierto”. Así y todo, con la política de reducciones Chile entregó aproximadamente 500 mil has a los mapuche y una parte importante de estas tierras fueron usurpadas después con el Decreto 2.578 del régimen militar. Pero también se debe considerar las llamadas “tierras ancestrales”, que no fueron sometidas a reducciones porque fueron entregadas a colonos y hacendados, los que con el paso del tiempo cedieron, convirtieron, enajenaron o vendieron a terceros esas propiedades. Como verás el tema tiene sus complejidades pero contamos ahora con numerosos estudios que permitirán al Estado chileno hacerse cargo de la demanda histórica, tanto como se ha hecho cargo de la compra y transferencia de tierras privadas y públicas a diversas comunidades. En los siguientes artículos compartiré otros antecedentes. Saludos cordiales.

Mario Alberto

10 de junio

Hola ! Muy interesant la historia de lucha de los mapuches ! Soy estudioso del chamanismo ! Sabes algo de chamanismo mapuche ?

12 de junio

Estimada Erika: gracias por tu comentario. El sentido de estos artículos es contribuir con una forma de educación cívica acerca de la relación entre Pueblos Indígenas, Estado y Sociedad. Ha habido períodos negativos y otros más positivos. De hecho, a partir de la reforma agraria de Frei Montalva, desde 1964 se abrió un camino positivo aunque igualmente difícil. Luego, con Allende y la primera gran Ley Indígena. Esto se agravó con el régimen militar en donde hubo muchas violaciones a las personas y patrimonio cultural y territorial de los Mapuche. A partir de 1990 muchas cosas se corrigieron. Se dictó la ley 19.253, se creó la conadi y a esta fecha se han destinado muchos recursos. El problema esencial es político: es decir, que el Estado se vaya poniendo al día con los compromisos adquiridos y con la aplicación efectiva de los tratados internacionales en materia de Derechos indígenas y las puertas se abrirán un poco más. Todos estos procesos son graduales y lo que sí es claro que más temprano que tarde habrá mejores condiciones políticas en esta relación. De partida algunos candidatos presidenciales están tomando posición y eso es una señal importante. Saludos cordiales.

12 de junio

Hola Mario. No he estudiado en profundidad el tema del chamanismo en América Latina. En la cultura mapuche las Machi han sido tradicionalmente portadoras de un valor religioso importante. Lo que aprendí desde muy niño es que para un mapuche el vínculo con la tierra y la naturaleza es muy importante y que ahí está el origen de la vida. Por eso un mapuche aprende a valorar y cuidar la naturaleza porque hay un vínculo especial. Las Machi son personas especiales en una comunidad. Reciben un don en un pewma (sueña) y su destino será ser guía espiritual de su pueblo. Pueden ser hombres y mujeres y cuando entran en trance se comunican con espíritus trascendentales y luego comunican lo que han percibido. Es muy impresionante conocer este proceso en un Nguillatun, por ejemplo, y recibir de una Machi un mensaje o comentario. Durante el año 1997, cuando ejercí como Director nacional de CONADI recuerdo haber participado intensamente en una ceremonia en una comunidad y la Machi entró en un trance profundo. Cuando despertó señaló entre lágrimas que se aproximaban tiempos muy difíciles. Efectivamente, Ralco se nos cruzó en el camino con fuerza en 1998 y se produjo un primer gran quiebre de confianza entre los PPII y el Estado y en diciembre de 1997 se produjo el incendio de tres camiones en Lumaco. La machi predijo que venían tiempos difíciles.

Erika Zamorano M

10 de junio

En que topan los gobernantes actuales para una vez por todas les devuelvan a los pocos que quedaN, sus tierras y les den un trato digno por el que han pagado con creces millones de veces con sus vidas, NO TIENE CHILE CON QUE PAGARLES , ESTAREMOS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS EN DEUDA CON ELLOS, Ni siquiera los ESPAÑOLES se la pudieron, cada pedazo de tierra que decimos es nuestra hoy se la debemos a ellos. Es una verguenza que actualmente las tierras que son SUYAS legítimamente sean vendidas a precio de huevo a cualquier pelafustan solo porque tiene tanta plata que no sabe que hacer con ella. Este TEMA DEBE DE SER COMO PUNTO OBLIGADO DE LOS CANDIDATOS A LA PRESIDENCIA, DE SER SOLUCIONADO EN SU MANDATO SI O SI, e iría con el mayor de los gustos a votar por él y no me cabe duda que todos los que nos decimos ser CHILENOS.

Rodrigo Romero

10 de junio

Todo esto es cierto. Salvo la fecha del 1er ataque contra 3 camiones forestales, que no fue en 1979, si no el 27 de octubre 1997. Lo sé porque fui el 1er periodista en llegar y comenzar ahí una investigación de 20 años sobre este conflicto cultural, social y político, el más importante que vive Chile

12 de junio

Estimado Rodrigo: gracias por tu mensaje. Tienes razón la primera quema de camiones fue en 1997 (se me cambiaron los números). Si tengo conciencia que fue el 11 de diciembre de ese año. Yo ejercía como Director Nacional de CONADI cuando este hecho aconteció. Recientemente el diario austral de Temuco ha publicado un reportaje de ese hecho a propósito de los 20 años de acontecido. Puedes ver el reportaje en este link y comprobarás que ellos señalan el 11 de diciembre de 1997 como la fecha en que ocurrieron los hechos. Saludos cordiales.
Link:
http://www.australtemuco.cl/impresa/2017/06/04/full/cuerpo-reportajes/4/
http://www.australtemuco.cl/impresa/2017/06/04/full/cuerpo-reportajes/5/

Oscar Vega Gutiérrez

13 de junio

Felicitaciones Domingo Namuncura por este didáctico artículo, muy útil para aquellos de comentarios ligeros que cual caja de resonancia de los medios de comunicación y el discurso político facilista que promueve por la vía rwprwsiva un nuevo tiempo para la Araucanía y desde ese enfoque racista etiquetan y discriminan al pueblo mapuche. Es hora de un nuevo trato, es hora de reconocernos una nación multicultural y que necesita expresarse en su orden político desde una perspectiva plurinacional. La autonomía del pueblo mapuche no es un acto caprichoso sino una condición de justicia social luego de tantos años de opresión y pobreza. Este artículo refuerza mi convicción que como NM tenemos el coraje y la voluntad política para ir en dirección de un nuevo trato, si junto a la ciudadanía que piensa hacia el futuro, cerramos la puerta a la derecha y su demagogia, útil sólo para una minoría en la Araucanía que sólo quiere conservar sus privilegios y la impunidad frente a sus históricos abusos políticos, económicos y sociales. Gracias, Dr Namuncura por seguir en la lucha por un Chile más justo y solidario.

16 de junio

Estimado Oscar: gracias por tu comentario. La cuestión social indígena es hoy un tema extendido en todo el continente. Se aprecia desde México hasta el sur de la américa morena y expresa una calidad muy diferente a lo visto en las décadas anteriores. Estamos ante un creciente protagonismo político de 55 millones de indígenas en la región cuyo efecto principal será el de modificar los paradigmas tradicionales de la construcción del Estado. Esto representa una ardua tarea de comprensión para los actores sociales tradicionales, tanto del mundo conservador como -incluso- del mundo progresista pasando por todas las vertientes ideológicas, pues se trata de paradigmas nuevos en el debate internacional como los de interculturalidad, territorialidad, autodeterminación y una relación constructiva entre diversas cosmovisiones. Es interesante constatar que al respecto organismos internacionales de Naciones Unidas como Unesco, Fao, Unicef, PNUD, etc. han comprendido mucho mejor este tema y sus proyecciones que los partidos políticos de centro-centro-izquierda e izquierda. Si sumamos los recientes pronunciamientos de la Iglesia, en este tema, incluso la de Chile a propósito del conflicto del Estado con el Pueblo Mapuche, podremos apreciar que hay mayor comprensión en estas entidades que en el mundo político. Entonces, tenemos que esforzarnos un poco más. Saludos cordiales. Pewkayal.

Jorge Moraga

21 de junio

Soy ingeniero agrono y tuve el hono del tabajar en la Corporacionde la Reforma Agraria .Durante la UP, a cargo de expropiacion y los estudios de propiedad de tierra en latifundios Hay una deuda historica de despojo de territorios mapuche por los gobiernos de la Republica que ha sido en forma violenta,El problema de los territorios de la araucanania no han sido resueltos por ningun gobierno posdictatorial Ud sabe que el territorio esta segmentado pues el apetito voraz que tiene el poder politico y economico lo utilizan para centrales hidrolectrica y,mineria, peor aun para la explotacion de monocultivo de pinos y eucaliptos.Me volvi a trabajar en 1995 hasta el 2005 , en el Ministerio de agricultura de la IV region.El gobierno de la Nueva Mayoria,ex Concertacion, no ha escuchado en su plenitud al pueblo mapuche, y mas aun la situacion actual es casi peor que lo que ocurrio durante la dictadura civico militar ,practicamente esta miltarizado la region y hay violacion flagrantes los derechos civiles de los mapuche.El interes de indicar que hay terrorismo es compartido por personajes del dupolio y en estos momentos los diputados y senadores de esta region quiene impulsar un perversa Ley Araucania.La Presidenta escucha a los los empresario,, pero no recibe al pueblomapuche ,se prolongo el Infame Decreto 701 que finacia el 75% de la plantaciones que sno son bosques,, y hay pueblo mapuche en huelga de hambre se requiere autodeterninacion y independenncia

30 de junio

Un articulo que deberia estar en la plana de todos los periodicos de Chile por la importancia y veracidad historica de nuestro pueblo mapuche como asi mismo deberia ser parte del curriculum escolar. Tuve la oportunidad de ser cuestionado por algunos miembros de pueblo Hopi in Arizona quienes me habian mirado como un intruso pregunton. Al explicarle que era chileno y lo mas probable con sangre del pueblo mapuche chileno, les comente que mi interes era de saber de sus propias bocas los abusos e injusticias que se cometieron con los pueblos nativos de Norteamerica, Comente de los anos de lucha del pueblo mapuche y de que jamas han bajado los brazos en espera de ser compensados y de que su dignidad les sea restituida (palabras de un profesor mapuche que conoci en Puerto Saavedra hace muchos anos atras). El tiempo se hizo cortoconversando acerca de esta lucha e injusticia que aun perdura. Me pidieron transmitir su solidaridad al pueblo mapuche de Chile cada vez que me encncontrara con alguno de sus miembros. Me senti muy orgulloso de haber puesto al pueblo mapuche en la conciencia de los Hopi con los que me encontre y hace 5 anos atras. Gracias Sr Nmuncura por su aporte.

Fernando

30 de noviembre

“y con enorme dificultad el Estado chileno avanzó hacia el sur en medio de un charco de sangre”, interesante forma de escribir la historia, siempre imagine que la historia es el relato de acontecimientos que sucedieron realmente y de la forma que sucedieron, el charco de sangre debe haber sido monumental y todos los chilenos deberían haber muerto ahogados, la forma en que se escribe la historia denota la intención de quien la escribe.

Por otro lado “México, Centroamérica y Perú habían sido conquistados con relativa facilidad por los españoles y el avance hacia el sur del continente estaba previsto como una misión fácil y sin mayor resistencia.”, “la mayor parte del continente americano se conquistó contando con tan solo 16 arcabuces: 13 que portaban las tropas de Hernán Cortés y 3 que portaban las tropas de Pizarro cuando entró en Cajamarca.” como podrían 16 arcabuces conquistar millones de Indios?? las Matemáticas no dan para la historia que nos cuentan.

“Hernán Cortéz fue el conquistador de México, antes de comenzar su conquista hacia Tenochtitlan, Se reunio con 30 pueblos de totonacas y formo alianzas para apoderase de la capital de los aztecas. Los totonacas dieron 13000 guerreros para derrotar al Imperio Mexica. La alianza fue realizadas y ayudaron a los Españoles, ya que al conquistar Tenochtitlan, los pueblos totonacas serian liberados”, no fueron solo los españoles los que combatieron a los imperios Americanos.

Sebastián

01 de enero

No entiendo qué tiene ahora que ver la historia mapuche con la uema de camiones y la organización de atentados. Da igual si se llama terrorismo o espíritu guerrero, cambiarle el nombre a la cosa no cambia la cosa. Se habla del pueblo mapuche como si fueran niñitos mal criados que “quieren recuperar” el campo que le pertenecía a la abuela, o lamentándose por las riquezas que perdió el bisabuelo. Está claro que es un tema a resolver, pero ningún hueon tiene por qué estar quemando nada ni poniendo en peligro la vida de nadie, ni contaminando. Y la solución no es “pasar tierras”, como bien lo dice el artículo, debe haber una solución cultural.

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