#Sociedad

Guatemala: la amnesia de un país vencido

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Foto: Radios Alternativas Guatemala

Para no ir tan lejos, ahí está el país vencido, que con todo lo que pasó en tiempos de dictadura era para que a estas alturas en lugar de neoliberalismo y desmemoria, la sociedad hubiera reconstruido su tejido social, encarcelado a los que cometieron crímenes de lesa humanidad desde el gobierno y haber levantado la infraestructura.


En la capital guatemalteca cuando se camina por las calles, es común encontraste con empapelados en las paredes, con fotografías de los desaparecidos, la gente pasa sin mosquearse, total que no eran familiares de ellos

Pero, por el contrario, está en los puros huesos. La misma sociedad carroñera se ha dedicado a negar el genocidio, a menospreciar a los familiares de las víctimas del Conflicto Armado Interno, y a dedicarse a ver desde la pereza y la apatía cómo desmantelan el Estado y desaparecen todos los recursos, los que desde entonces se apropiaron de las urnas, de las voluntades y de la misma desidia colectiva. Porque no hay nada mejor para una clica criminal que una sociedad chambona.

Los testimonios de sobrevivientes del Conflicto Armado Interno son innumerables. Dianna Ortiz, fue una sobreviviente de las torturas del gobierno de Guatemala en los tiempos de dictadura. Una monja estadounidense que fue secuestrada por paramilitares y llevada a un centro de tortura, donde la violentaron durante 24 horas. Se contaron 110 quemaduras de cigarro en su cuerpo. Lo demás que vivió ahí no se puede escribir, es imposible repetirlo, imaginarlo siquiera. Y esta mujer luchó toda su vida denunciando, relatando el horror que vivió y que vivieron los pueblos originarios. Y así como ella están las denuncias de las mujeres ixiles que testificaron en el juicio por genocidio contra Ríos Montt, pero la sociedad las dejó solas, las señaló, las juzgó, las revictimizó. Con esto demostrando la peor de las ingratitudes porque ellas vivieron estos abusos siendo niñas.

Están los cientos de imágenes que fueron captadas por periodistas donde se muestran los cuerpos torturados de miles de personas, aún así la sociedad sigue negando el genocidio. Se atreven a acusar con descaro que la propia gente se buscó ese tipo de violencia. Que quién los mandó a meterse a camisas de once varas. Entre los asesinados hay mestizos e indígenas, pero la dictadura se ensañó contra los pueblos originarios, querían desaparecerlos, la típica Guatemala que se ha creído siempre europea y caucásica, aunque el reflejo en el espejo le diga lo contrario. Por eso quemaron sus casas, acribillaron a poblados completos, los que lograron escapar se refugiaron del lado de la frontera con México y otros fueron más lejos, hacia Estados Unidos. Esas tierras robadas fueron regaladas a ladrones oligárquicos que hoy son los grandes terratenientes del país. La idea del retorno de estas comunidades cada vez está más lejana, pues muchos fallecieron en el exilio.

En la capital guatemalteca cuando se camina por las calles, es común encontraste con empapelados en las paredes, con fotografías de los desaparecidos, la gente pasa sin mosquearse, total que no eran familiares de ellos. Se ha borrado del sistema educativo toda evidencia de aquellos tiempos aciagos y es raro el docente que hable del tema con sus alumnos, es muy probable que si lo hace otro compañero lo denuncie y pierda el trabajo acusado de comunista. En la universidad el descaro de los docentes sobrepasa todo límite, no hablan del genocidio, pero cuando lo hacen es a favor de los dictadores. Salvo uno que otro que se atreve a decir lo contrario, entonces es visto como el apestado y lo empiezan a llevar en la mirilla los otros docentes. Los alumnos no preguntan tampoco porque la urgencia es el título, aunque tengan que pagar por este.

Y están, por supuesto, los que saben la historia y la aprovechan para sacar beneficio personal. Ahí se cuentan grandes feministas que usan las indumentarias indígenas cuando van a ponencias al extranjero a hablar de los derechos de las mujeres indígenas, que reciben diplomas y reconocimientos, que les pagan los pasajes de avión y la estadía, pero que dentro del país son tan racistas con estas mujeres como los propios fascistas de siempre. Editoras, editoriales, espacios de comunicación cerrados a las voces de las mujeres indígenas porque para estas feministas las mujeres indígenas no tienen voz propia ni capacidad para hablar de ellas mismas ni de las problemáticas que viven en sus comunidades; ellas, mestizas y graduadas de universidad sí tienen y; por supuesto el conocimiento y la capacidad para hablar de las otras.

Como ellas los grandes humanistas de izquierda, algunos ex guerrilleros que recaudan fondos en conferencias internacionales hablando de la memoria histórica, dinero que jamás va a los pueblos originarios ni a los familiares de los desaparecidos, dinero que se pierde en un limbo. Porque viven de eso, no trabajan, viven a costillas de la sangre de los caídos. Están los que dicen que merecen un puesto bueno en el gobierno y se ponen de alfombra con los gobiernos neoliberales, ahí se les ve lamiéndoles los zapatos a las marionetas de turno. Los grandes intelectuales que son incapaces de escribir un texto si no hay dinero de por medio, no digamos acercarse a una comunidad indígena si no hay fotos y redes sociales donde se exponga la visita del gran pensador. Lo que es peor, no acercarse porque una cosa es hablar de los indígenas (y darse a conocer por la desgracia que estos sufrieron) y otra rebajarse a ir a donde viven.

Y están, los que se cuentan por canastos, los grandes progresistas, los democráticos, que ni de izquierda ni de derecha, los que hacen las luchas en la comodidad de una red social, pero cuando salen a manifestar los pueblos originarios se esconden debajo de las camas de sus casas porque no les da la vergüenza, de lo minúsculos que son ante la dignidad de los que en cualquier circunstancia siempre ponen el pecho.

Cretinos hemos sido la gran mayoría con los familiares de los sobrevivientes, le hemos faltado a la memoria de todos los que lucharon y les arrebataron la vida por haberse atrevido a soñar con un país igualitario. Entre esas masas estamos los de la generación de la desmemoria, que nacimos en esos tiempos y que nunca nos ha dado por investigar por nosotros mismos, por informarnos de la verdadera historia del país, de su pueblo. Vamos a donde sople el viento y el viento lo manejan con grandes maquinarias de desinformación las mafias oligárquicas. Aquí todos tiramos piedras y escondemos la mano.

Toda esta mezcolanza de rastreros somos los que destruimos Guatemala, tal vez la espuma de toda esta contaminación es el gobierno que es lo que sale a flote. Y las oligarquías que saben que con un barniz arreglamos todo, al chapuz, que no vamos más allá. Lo tienen a su favor. Pero en el fondo la pudrición somos todos los que no movemos un dedo para que las cosas cambien. Claro está, otra cosa son los pueblos originarios, que son la dignidad milenaria del país que en otrora fuera, un lugar de muchos árboles.

TAGS: #DerechosHumanos #Guatemala Memoria Violación Derechos Humanos

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Para la ciudadanía la rotonda sin salidas es como vivir el castigo de Sísifo, destinados a llevar una pesada roca política a la cima de la montaña, solo para verla rodar montaña abajo y volver a repeti ...
+VER MÁS
#Política

De vuelta a la rotonda política

Para la ciudadanía la rotonda sin salidas es como vivir el castigo de Sísifo, destinados a llevar una pesada roca política a la cima de la montaña, solo para verla rodar montaña abajo y volver a repetir el ciclo interminable de esfuerzo y fracaso

Que existe agotamiento en múltiples sectores, difícil es de negar. Y eso incide en la viabilidad política actual. Pero eso no significa que el dilema constitucional esté cerrado
+VER MÁS
#Política

El mito del cierre definitivo del proceso constituyente/constitucional

Que existe agotamiento en múltiples sectores, difícil es de negar. Y eso incide en la viabilidad política actual. Pero eso no significa que el dilema constitucional esté cerrado

A pesar de los obstáculos y desgastes, el compromiso adquirido para modificar la Constitución debe ser respetado y llevado a cabo para reconectar con las expectativas y necesidades del pueblo
+VER MÁS
#Política

¿Nos jodimos todos?

A pesar de los obstáculos y desgastes, el compromiso adquirido para modificar la Constitución debe ser respetado y llevado a cabo para reconectar con las expectativas y necesidades del pueblo

El pueblo de Chile, está hastiado de la reyerta de baja monta, no quiere ver más discusiones bizantinas, alejadas de sus problemas cotidianos. Los chilenos y chilenas favorecen los acuerdos, pero esos no ...
+VER MÁS
#Política

Las lecciones del plebiscito

El pueblo de Chile, está hastiado de la reyerta de baja monta, no quiere ver más discusiones bizantinas, alejadas de sus problemas cotidianos. Los chilenos y chilenas favorecen los acuerdos, pero esos no se han visto por ningún lado

Nuevos

Existen en Chile experiencias concretas respecto a la participación de trabajadores y trabajadoras en los directorios de empresas de las que se puede aprender y ampliar
+VER MÁS
#Política

Cóbrenos la palabra

Se diría entonces que los humanos somos en sí mismos, como especie ajedrecística, en este caso, el medio, y cada jugada, un misterio hacia adelante o hacia atrás que nos contesta a ratos; con un poco de ...
+VER MÁS
#Deporte

Sonja Graf: Un retrato a lo Peaky Blinders del ajedrez

Lo que necesitamos como sociedad, es que gobierno y oposición, actúen con responsabilidad. El flagelo de la delincuencia, afecta todos los aspectos de nuestra vida, y era que no, produce severos efectos e ...
+VER MÁS
#Internacional

El legado de Cúcuta

Es urgente que las autoridades den el ejemplo y que el Estado de Chile haga rendir cuentas a los responsables de estos crímenes con premura y determinación, pues la impunidad no puede continuar en el paí ...
+VER MÁS
#Justicia

Una más del general Yáñez

Popular

Según la Encuesta de Bienestar Social (2021), en Chile las personas dedican más de un tercio de su tiempo diario a labores de cuidado, y un 85% de aquellos que pasan más de 8 horas al día en esta labor ...
+VER MÁS
#Sociedad

Avances y retos en el cuidado familiar en Chile

Los empresarios, por la gran responsabilidad que cae sobre sus hombros, no tienen que ambicionar ser los mejores y más ricos del planeta, sino que ser los mejores “para” el planeta, colocando a las per ...
+VER MÁS
#Sociedad

Razas y subhumanos una creencia para justificar atrocidades

La información pluralista y de calidad, la cultura de buen nivel, los valores democráticos y de civilidad, deben ser considerados igualmente derechos de todos los chilenos, y un deber a cargo de los recur ...
+VER MÁS
#Política

Tv pública, una reforma pendiente

Existen en Chile experiencias concretas respecto a la participación de trabajadores y trabajadoras en los directorios de empresas de las que se puede aprender y ampliar
+VER MÁS
#Política

Cóbrenos la palabra