#Sociedad

El imperio de lo individual, el mito base de la matriz neoliberal

3 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Convencidos estamos, en un contexto de democracia liberal y libremercadista, que el individuo es la medida de todas las cosas.  Que su único fin debe ser la satisfacción personal y que nada es más importante que el yo.  Se las emprende así contra todo ideal colectivo, como las religiones, los partidos, los movimientos sociales o el sentido de bien común, porque ¿quién puede saber mejor lo que quiero y necesito que yo mismo?

De ahí el origen ideológico de la subsidiariedad del Estado que campea en nuestra Constitución neoliberal.   Primero está el individuo, le sigue la familia y luego los cuerpos intermedios, incluidas las distintas formas de organización (el mercado y la sociedad, entre estas).  En el vagón de cola, el Estado.  En ese orden.

Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.  La familia es el núcleo fundamental de la sociedad.  El Estado reconoce y ampara a los grupos intermedios a través de los cuales se organiza y estructura la sociedad y les garantiza la adecuada autonomía para cumplir sus propios fines específicos” reza el artículo primero de nuestra Carta Fundamental.


El mantra del yo, de la propiedad privada individual inclusive, del hedonismo y el egoísmo como motor universal, no es más que una interesada construcción cultural.

Y agrega: “El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece”.

Lo dice el filósofo transgénero Paul Preciado en un artículo de marzo de este año en El País de España, incluido en el dossier Sopa de Wuhan, pensamiento contemporáneo en tiempos de pandemia: “Las democracias liberales y patriarco-coloniales europeas del siglo XIX construyen el ideal del individuo moderno no solo como agente (masculino, blanco, heterosexual) económico libre, sino también como un cuerpo inmune, radicalmente separado, que no debe nada a la comunidad”.

En efecto, el individuo -ciudadano le llamarían durante la Revolución Francesa- como sujeto de derechos y libertades es un invento relativamente reciente.  Y bastante limitado, por lo demás.   Mal que mal, en su ejercicio no entraron los afroamericanos estadounidenses hasta muy entrado el siglo XX.  Y recién en 1949 se implementó en Chile el voto femenino en su integralidad, al incluir la posibilidad de elegir Presidente.  Presidente, porque Presidenta recién tuvimos en 2006.

Por tanto el mantra del yo, de la propiedad privada individual inclusive, del hedonismo y el egoísmo como motor universal, no es más que una interesada construcción cultural.  Existente desde hace mucho, claro está, pero que no necesariamente ha sido la regla.  Recordemos que Buda enseñó miles de años antes que la búsqueda de sensaciones placenteras es el origen mismo del sufrimiento.

La pandemia ha hecho resurgir esta discusión.

No sacamos nada con preocuparnos solo de nosotros si no incluimos en este hacer al colectivo.  De pensar en el otro y la otra.   Por ética, pero también por individualismo.  Valga para ello recordar la frase atribuida al dramaturgo Bertolt Brecht, pero que en realidad la expresara el reverendo luterano Martin Niemöller: “Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.  Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.  Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.  Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.  Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”.

Socialmente, el éxito (material, en el caso en comento) basado puramente en el esfuerzo individual, meritocracia le llaman a aquello, es tan falaz como el Chile jaguar de los 90.  El contexto mucho tiene que decir: familiar, escolar, barrial, incluso epocal.  Desnudos llegamos al mundo, pero solo en términos físicos porque son una serie de acciones previas las que nos permiten vencer el yugo de la inexistencia.  Las escuelas, los hospitales, los cuidados parentales, las redes de apoyo no son magia a nuestra disposición, son seres humanos que se han organizado, se han unido, en pos del interés de terceros.   Incluido el nuestro.

Pero antes del ser humano como ser social está la biología.  La especie humana hoy por hoy debe ser una de las más vulnerables al enfrentarse ante la realidad del mundo natural.  De no ser por la voluntad de otros y otras, y los artilugios culturales que hemos creado, nos sería imposible sobrevivir más allá de unos pocos días una vez salidos de la matriz.

El problema es que a cierta edad y tras alcanzar determinados umbrales de comodidad, nos compramos íntegramente el “On my way” de Sinatra.  Sin reflexionar en todos y todas las que hoy y en el pasado algo hicieron para que yo esté aquí.

Somos sociales no por buena onda, lo somos por necesidad vital.  Y así como nosotros requerimos del resto, el resto necesita de nosotros.  Es la génesis del sentido de construcción solidaria e intergeneracional.

La mega crisis del Covid algo ha develado al respecto.  Confío, y me ocupo en ello, que alguna mella hará al fundacional mito neoliberal.

TAGS: #Coronavirus #ModeloNeoliberal Individualismo Neoliberalismo

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

09 de Julio

Estimado, desde el mismo momento que usted emite su opinión, esta usando su individualidad. ¿o acaso va a consultar todo a la comunidad? Cuando usted va a un bar y pide una cerveza, ¿pregunta cual es lo que la sociedad en su conjunto prefiere, para tomar esa decisión? Lo dudo mucho, porque las preferencias individuales son nuestra respuesta primaria, intrínseca a las situaciones.
Por lo tanto, la secuencia Persona-Familia-Cuerpos Intermedios y Estado es correcta. Por el mero hecho de que primero estamos con nosotros mismos, luego con nuestras familias, luego con los amigos-compañeros-colegas, y finalmente con personas exógenas que se hacen llamar Estado.
Lo que pasa es que ahí aparece la creatividad histórica de la izquierda, de querer llamar Estado a las personas, a las familias y a los cuerpos intermedios; si todos somos Estado, entonces el Estado aparece en nuestra cama y en nuestros sueños. Pero solo a ideólogos bastante trasnochados se les sigue quedando pegado eso, ya que basta hacer un par de ejercicios de priorización para darse cuenta que actuamos primero con nuestro propio criterio y no vamos a consultar todo a la masa antes de decidir.

Y ante la pregunta: ¿quién puede saber mejor lo que quiero y necesito que yo mismo?….¿de verdad cree usted que existe otra institución que sepa mejor que nosotros eso? Si su respuesta es afirmativa ¿podría darnos un ejemplo de quien es ese ser maravilloso, omniconsciente y genial que nos dará a todos lo que queremos?
Saludos

09 de Julio

Lo que el neoliberalismo llama individualidad en realidad es egocentrismo y egoísmo.

Saludos

J.A.

12 de Julio

En parte es verdad lo que señala, somos seres que dependemos de otros, necesitamos el colectivo, requerimos la institucionalidad social, y con ello la solidaridad. Pero también somos individuos, creamos proyectos de vida de modo natural, esto no es un panal. Tenemos capacidades, intereses, gustos y hasta ideas de trascendencia diferentes. La ecuación es compleja, porque se suma el EGO, y además nuestra tendencia a ser religiosos, así las cosas, algunos convencimientos que parecen ideologías en realidad son credos. Pienso que buscar los equilibrios es LA tarea, pero como sabemos, esos equilibrios son siempre precarios.

Ver todos
Ocultar

#Coronavirus

VER TODO
Tras casi 15 años, el argumento de que una mayor inversión en I+D es necesaria para un incremento del desarrollo productivo ha sido prácticamente inútil para elevar los recursos nacionales para la CTI a ...
+VER MÁS
#Ciencia

Presupuesto de CTI: la miopía del economicismo no es la respuesta

Memoria es recordar y denunciar que el gobierno legitima, defiende y reproduce la violencia estatal hacia la población. Que nos declararon la guerra
+VER MÁS
#Sociedad

Recordar, repetir y reelaborar: A un año del 18-O

Mi propósito es destacar el espíritu de encuentro, de diálogo. La invitación a construir comunidad, a vivir en el amor de unos a otros, que inspira esta carta
+VER MÁS
#Sociedad

Fratelli Tutti

Cuidado con las frases, por bellas que nos parezcan, en cada una de ellas pueden esconderse infinidad de sesgos,  visiones del desarrollo humano que atentan a su propio bienestar. Las bellas frases pueden ...
+VER MÁS
#Educación

Cuando las frases no son frases y las ideas no son ideas

Nuevos

Tras casi 15 años, el argumento de que una mayor inversión en I+D es necesaria para un incremento del desarrollo productivo ha sido prácticamente inútil para elevar los recursos nacionales para la CTI a ...
+VER MÁS
#Ciencia

Presupuesto de CTI: la miopía del economicismo no es la respuesta

Memoria es recordar y denunciar que el gobierno legitima, defiende y reproduce la violencia estatal hacia la población. Que nos declararon la guerra
+VER MÁS
#Sociedad

Recordar, repetir y reelaborar: A un año del 18-O

Mi propósito es destacar el espíritu de encuentro, de diálogo. La invitación a construir comunidad, a vivir en el amor de unos a otros, que inspira esta carta
+VER MÁS
#Sociedad

Fratelli Tutti

Cuidado con las frases, por bellas que nos parezcan, en cada una de ellas pueden esconderse infinidad de sesgos,  visiones del desarrollo humano que atentan a su propio bienestar. Las bellas frases pueden ...
+VER MÁS
#Educación

Cuando las frases no son frases y las ideas no son ideas

Popular

Así como los médicos de la época de Freud desmentían a las pacientes histéricas clasificándolas de “simuladoras”, la clase política y la elite chilena rechazan constantemente las demandas del pue ...
+VER MÁS
#Sociedad

Psicoanálisis y estallido social: La pregunta por la dignidad

En un mundo globalizado y dominado por grandes corporaciones, corporaciones que tienen que cambiar sus modelos de negocios, es necesario tener principios y una ética que ponga al ser humano y al medio ambi ...
+VER MÁS
#Sociedad

El mundo sería mejor si la actividad humana tuviera ética

En la Plaza se hizo historia y se crearon memorias, por eso no me cabe duda que sí llevará el nombre de Dignidad, tanto en la señalética como en nuestros corazones.
+VER MÁS
#Política

La llamarán Plaza Dignidad

Es evidente que el país enfrenta una situación muy difícil, en diversas dimensiones. Sin embargo, la nueva institucionalidad debió haber defendido con más convicción un presupuesto, de por sí bajo, p ...
+VER MÁS
#Ciencia

Becas Chile, la oficina al fondo del pasillo y la pérdida de confianza