#Sociedad

Discriminación: entre crímenes e hipocresía

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Dijimos como sociedad en 2012 que no habrá más casos como el de Daniel Zamudio, pero poco pasó. ¿Dónde están las políticas públicas de prevención de la discriminación, de educación en los colegios, los currículos obligatorios en todos los colegios enseñando que una orientación sexual distinta de la mayoría y la identidad de género no son razón para discriminar y menos para violentar?

Recién concluido el juicio por el caso de Daniel Zamudio, el país es testigo de una nueva agresión contra un joven gay en Rancagua, Wladimir Sepúlveda. Hace un poco más de una semana fue golpeado por seis personas, quienes según relatos de testigos en la prensa profirieron insultos homofóbicos y amenazas de muerte por su condición sexual, diciendo reiteradamente: “Te vamos a masacrar por maricón”. La víctima está en la UCI de un recinto médico de Rancagua, fue intervenido quirúrgicamente, pero sigue en riesgo vital por un traumatismo encéfalo craneano. Aunque el Ministro de Salud, quien lo visitó, anunció que ”es muy probable que él no salga adelante de esta situación”, el grito de repudio de la sociedad se está recién empezando a escuchar: ayer se ha pronunciado el Presidente, hoy el obispo de Rancagua. Estas señales son lo mínimo que esperamos en una sociedad democrática que condena la violencia.

Hace poco conocimos las penas en el caso de Daniel Zamudio. Más aún que la pregunta si los años de cárcel ordenados se ajustan a la brutalidad del crimen, nos debe preocupar si los jueces han considerado el contexto homofóbico del crimen contra Daniel. Aunque no puedan aplicar los agravantes de la Ley Zamudio – no estaba en vigencia en el momento de la agresión – los magistrados mencionaron en el fallo que los condenados actuaron con alevosía, ensañamiento y por motivaciones “homofóbicas”. Era lo mínimo. Pero queda algo más para reflexionar. El derecho penal no es suficiente para contrarrestar la discriminación y la violencia asociada a ella.

Dijimos como sociedad en 2012 que no habrá más casos como el de Daniel, pero poco pasó. ¿Dónde están las políticas públicas de prevención de la discriminación, de educación en los colegios, los currículos obligatorios en todos los colegios enseñando que una orientación sexual distinta de la mayoría y la identidad de género no son razón para discriminar y menos para violentar?

Es obligación del Estado, según la Convención Americana de Derechos Humanos, adoptar estas políticas, las cuales deben ser eficaces y aplicables a organismos públicos y privados. También a las empresas y a las iglesias. Es en ese contexto que tanto revuelo ha causado, con justa razón, la carta que enviaron los obispos Ezzati y Ducasse al Presidente Piñera en nombre del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, y que defendieron ante las críticas, solicitando que el Estado de Chile no suscriba la Convención Interamericana contra Todas las Formas de Discriminación e Intolerancia. No es aquí lugar de discutir sobre la ratificación o no de la Convención. Tampoco, si la intervención de los obispos es más grave o inoportuna que el lobby de los grupos económicos en Chile. Finalmente, tampoco, en qué medida el gesto del obispo Goic de visitar a Wladimir Sepúlveda y de condenar “cualquier violencia que atente contra la dignidad de las personas”, debe ponderarse al evaluar la carta. Más bien, son las razones que en aquella carta se exponen que son especialmente preocupantes.

Obviamente, la jerarquía de la Iglesia Católica puede expresar su opinión al respecto; no obstante, otra cosa es presionar en privado al Ejecutivo para no aplicar políticas públicas de no-discriminación a los colegios católicos, con respecto a contenidos morales en los currículos y la selección de alumnos y alumnas. Los obispos se preocuparon de que “el Estado podría limitar el acceso a financiamiento de colegios particulares subvencionados cristianos”, por “cierto tipo de distinciones basadas en los criterios de religión, sexo u orientación sexual”, al igual que la identidad de género, y por enseñar “contenidos (…) pedagógicos que reproduzcan estereotipos o preconceptos (…) de naturaleza discriminatoria”.

Buscan no perder privilegios por una postura moral que no se condice con los derechos humanos. Sin reivindicar relaciones de causalidad, parece que tal postura surge del mismo substrato cultural en el cual pueden brotar agresiones contra las personas lesbianas, gay, transexuales, bisexuales e intersex. En el derecho, hablamos de discriminación estructural, cuya expresión más feroz, pero no la única, es la violencia. Justamente, es la reproducción de estereotipos que genera intolerancia, discriminación, e incluso odio.

Desconociendo como sociedad la necesidad de prevención de las actitudes discriminatorias, vamos a seguir llegando tarde cuando tenemos que llorar los muertos, agredidos, y excluidos por la discriminación. La diversidad sexual solo es un ejemplo de esto.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Error en la base de datos de WordPress: [You have an error in your SQL syntax; check the manual that corresponds to your MySQL server version for the right syntax to use near 'DESC LIMIT 0,12' at line 4]
SELECT A.ID from wp_posts WHERE A.post_type IN ('post') AND A.post_status IN ('publish') DESC LIMIT 0,12;

Nuevo

Error en la base de datos de WordPress: [You have an error in your SQL syntax; check the manual that corresponds to your MySQL server version for the right syntax to use near 'DESC LIMIT 0,12' at line 4]
SELECT A.ID from wp_posts WHERE A.post_type IN ('post') AND A.post_status IN ('publish') DESC LIMIT 0,12;

La acción de la comunidad ecológica, no sólo impidió la construcción de viviendas sociales colindantes a sus propiedades, sino a toda la comuna, con lo que sí podemos concluir que expulsa a la viviend ...
+VER MÁS
#Sociedad

La comunidad ecológica versus Peñalolén, ¿NIMBY o legítima reclamación?

Debiese haber salas separadas para realizar los trámites de aquellos que han sido víctimas, que contasen con seguridad y se encontrasen lejos de sus victimarios
+VER MÁS
#Justicia

El maltrato que una mujer debe soportar en Tribunales de Familia

La promesa democrática ha entrado en crisis y los populismos con rasgos autoritarios se levantan como opciones reales.
+VER MÁS
#Política

Gobernando el vacío: Democracia v/s Autoritarismo

La confianza de los brasileños en la democracia se ha visto seriamente dañada por la corrupción, la desigualdad y la inseguridad, socavando la representatividad de las instituciones políticas
+VER MÁS
#Política

Bolsonaro desploma a derecha tradicional brasileña

Popular

El dispositivo SIMCE y las presiones oficiales están incentivando que las escuelas dediquen más tiempo a entrenar la prueba, priorizando solo las materias medidas y abandonando la formación integral.
+VER MÁS
#Educación

Carta abierta a apoderadas cansadas de la mala educación para el SIMCE

La educación fue quedando progresiva e irremediablemente sometida a los devenires del mercado económico
+VER MÁS
#Sociedad

Gobernar es Educar

Sabemos exactamente lo que tenemos que hacer: defender la democracia. Hemos aprendido que ninguna democracia puede salvarse a sí misma sin los esfuerzos de los demócratas
+VER MÁS
#Todos somos ciudadanos

¿Las condiciones de la República de Weimar en América Latina?

No sería posible pensar que el actual Gobierno Regional no tome como base de la estrategia de desarrollo regional todo lo que se ha avanzado desde hace ya 22 años atrás
+VER MÁS
#Desarrollo Regional

Plan Ñuble y la estrategia de desarrollo regional que queremos