#Sociedad

De los sueños y la sensatez

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Quizás una de las principales características de la América nuestra, es que en ella convergen muchas formas de vida, distintas en tradiciones, creencias, antepasados, pero a su vez, confluyen en organizaciones e instituciones que dan cuerpo a sus naciones. El sur de Chile es rico en diversidad cultural, en una misma ciudad existen vestigios de pueblos originarios, colonos de la vieja Europa y chilenos de diferentes rincones. Todos estos, al hacerse camino al andar, entre los bosques valdivianos, las orillas de ese escandaloso océano que llaman Pacífico y las cordilleras indomables, tuvieron y persiguieron un sueño. Uno tan férreo y poderoso, que les dio el impulso suficiente para decidir echar raíces en tales parajes. ¿Los arquitectos de ésta Matria habrán soñado con éste Chile?


Quizás una de las principales características de la América nuestra, es que en ella convergen muchas formas de vida, distintas en tradiciones, creencias, antepasados, pero a su vez, confluyen en organizaciones e instituciones que dan cuerpo a sus naciones.

Cada sujeto humano, cada comunidad, cada país, tienen la oportunidad de transformarse en una suerte de fábrica de esperanzas para nutrir de estímulos la vida que nos atraviesa en la cotidianeidad y que, todos lo sabemos y algunos lo quieren ignorar, tiene un término seguro y, antes de ese término, un haz de felicidades y dolores que se combinan inexorablemente día tras día. Y, claro, hoy en los primeros perfumes de una crisis sistémica mayúscula, cuando lo del dolor parece aumentado en una medida insólita o, si se prefiere, inesperada, se necesita aumentar el caudal de los sueños para tratar de batir en retirada el naciente pesimismo.

Pero, penosamente, nos equivocamos constantemente sobre los sueños que debiéramos tejer, lo que amerita, pienso, intentar una meditación tranquila sobre los sueños buenos y malos y la naturaleza que les es consustancial, con lo que de paso podríamos relevar una suerte de hito que los divide: la sensatez.

Hay sueños que son ilusiones, y las ilusiones son vanas, vacías de sentido: el sueño aquí opera para disfrazar la mera ilusión, para apuntalarla con la respetabilidad que, de antiguo, poseen los sueños. Pero, vamos al punto. Una de las ilusiones que suelen germinar en los hombres menores o en las sociedades incultas, es el providencialismo. Se trata de colocar, ante un problema grave, el azar salvador, como la voluntad de deidades que pudiesen socorrernos de la coyuntura particular. Algo o alguien actuará para que nuestro camino infortunado sea corregido: en la laicidad, no será el Creador, pero sí el líder o el jefe de la nación, o el padre de una familia, o un evento que distraiga o morigere, por descarte, la preocupación que nos embarga. Si no nos gusta el conglomerado político oficial, entonces, será la coalición actualmente opositora quien arregle el entuerto.

La ilusión radica en que los procesos societarios tienen una dinámica interna que se gesta en los integrantes del grupo y nunca sólo en las cúpulas gobernantes. Habría que releer a Michel Foucault y en la misma línea, a nuestro Gabriel Salazar por supuesto, para beber de la historiografía que sin reconstruir el pasado como la pomposa Historia, logra avanzar en la exploración minuciosa y severa de las huellas que han dejado los sujetos humanos desperdigadas en el tiempo. Mas, puede haber un providencialismo invertido, tan malo como el anterior: elijamos a cualquiera, porque nosotros, el grupo, seremos los que manejaremos en definitiva y no el jefe, que es puramente coyuntural. Se trata de otro error gigantesco ya que, por gravitante que consideremos al grupo, el líder o jefe tendrá a su disposición espacios y escenarios que él y sólo él podrá ocupar; esto es así, particularmente en nuestro ambiente político, demasiado alejado de la participación ciudadana, como para poder detener a tiempo la contundencia de un líder demasiado torpe o demasiado corrupto.

Lo que acabo de expresar oscila entre el “nada podemos si alguien no nos salva” al “nadie me salva sino yo solo” o, más ya en el grupo, “sólo nosotros nos salvamos”. Son, simplemente, dos posibilidades para engendrar malos sueños.

Ahora bien, los buenos y grandes sueños son los que envuelven la esperanza. Y la esperanza se aparta de la ilusión, pues se basa en cierta crítica confianza en el esfuerzo humano, en la dignidad del sujeto humano. Estos son los sueños que se consolidan en una marcada y tranquila solidaridad. Para seguir con la línea de pensamiento precedente en la vía del ejemplo, el sueño válido es la comprensión paulatina y progresiva de la necesaria presencia de los otros y, por lo mismo, la insoslayable articulación de acciones concursales y colectivamente responsables. Una superación de la crisis planetaria que nos alarma en la actualidad, pasa por los análisis transdisciplinares del momento, para que, de ahí en más, se puedan formular foros del más alto nivel que puedan adoptar decisiones vinculantes para gobiernos o grupos de países. O el acendramiento democrático dentro de cada país, que suponga, por cierto, la superación de la triquiñuela del politiquero o el incordio oportunista, que persigan la obtención de una parcela de poder minúscula y efímera. ¿Un sueño? Sí, pero un sueño lleno de una sensatez a la que no hemos arribado y que de no soñar se alejará para siempre.

Sin poner ejemplos nuestros, la galería de malos y buenos sueños está a la vista: el sueño pesadilla nazi que engendrara muerte y miseria; el sueño pesadilla de Stalin que contribuyera a la perversión y corruptela de los socialismos reales de Europa. O el sueño de Nelson Mandela que aniquilara la monstruosidad del apartheid, el sueño de Mahatma Gandhi que liberara a la India del colonialismo británico. Y, por cierto, hay sueños pesadilla o grandes sueños más cercanos: el de Kim Jong-il o el de Barack Obama, el de Facundo Cabral o el de Alberto Hurtado.

Sí, buenos y malos sueños. Tenemos que llenar el mundo con grandes sueños para todos; sería sensato, para combatir tanta pesadilla… y tanta falta de sueños. Eso me parece y por ello se lo cuento a usted. Buenos sueños.

TAGS: Sociedad

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
yerko mellado

12 de Septiembre

para de fumar crack o por ultimo limpia la pipa…

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Error en la base de datos de WordPress: [You have an error in your SQL syntax; check the manual that corresponds to your MySQL server version for the right syntax to use near 'DESC LIMIT 0,12' at line 4]
SELECT A.ID from wp_posts WHERE A.post_type IN ('post') AND A.post_status IN ('publish') DESC LIMIT 0,12;

Nuevo

Error en la base de datos de WordPress: [You have an error in your SQL syntax; check the manual that corresponds to your MySQL server version for the right syntax to use near 'DESC LIMIT 0,12' at line 4]
SELECT A.ID from wp_posts WHERE A.post_type IN ('post') AND A.post_status IN ('publish') DESC LIMIT 0,12;

Una nueva zona de sacrificio es lo que proyectan. En la cuenca del lago General Carrera, la principal reserva de agua dulce del país.
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Minería en Jeinimeni, en la Patagonia: ¿Una nueva zona de sacrificio?

Si no se sabe por dónde empezar, hay que hacerse tres preguntas, en el siguiente orden: ¿cuánto voy a vender? ¿qué necesitaré para vender? y ¿cuánta plata necesitaré para poder vender?
+VER MÁS
#Economía

Cómo armar un correcto presupuesto 2019 para tu pyme

La diversidad de las diversidades, implica aceptar la pluralidad y generar espacios políticos en los que esta pueda desarrollarse en su amplio espectro, una ciudadanía basada en la articulación múltiple ...
+VER MÁS
#Política

La diversidad de las diversidades

La acción de la comunidad ecológica, no sólo impidió la construcción de viviendas sociales colindantes a sus propiedades, sino a toda la comuna, con lo que sí podemos concluir que expulsa a la viviend ...
+VER MÁS
#Sociedad

La comunidad ecológica versus Peñalolén, ¿NIMBY o legítima reclamación?

Popular

Sabemos exactamente lo que tenemos que hacer: defender la democracia. Hemos aprendido que ninguna democracia puede salvarse a sí misma sin los esfuerzos de los demócratas
+VER MÁS
#Todos somos ciudadanos

¿Las condiciones de la República de Weimar en América Latina?

No sería posible pensar que el actual Gobierno Regional no tome como base de la estrategia de desarrollo regional todo lo que se ha avanzado desde hace ya 22 años atrás
+VER MÁS
#Desarrollo Regional

Plan Ñuble y la estrategia de desarrollo regional que queremos

Tiempos donde tu derecho a pataleo está constreñido por las “nuevas verdades” (¿o posverdad?), nuevas verdades que se han construido en forma “express” y que en poco tiempo han conseguido una est ...
+VER MÁS
#Sociedad

Tiempos Modernos

La promesa democrática ha entrado en crisis y los populismos con rasgos autoritarios se levantan como opciones reales.
+VER MÁS
#Política

Gobernando el vacío: Democracia v/s Autoritarismo