#Sociedad

¿Así que tú también quieres ir a la cárcel?

4
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Es hora de comenzar a frenar el populismo punitivo y su legitimación social, debemos tomar consciencia de que la ley penal se aplica para todos, y que si reducimos los estándares por los cuales se puede condenar a alguien o aumentamos aún más la severidad de las penas, además de lesionar las garantías penales más fundamentales, podemos estar construyendo nuestra propia celda.

La crítica más descarnada es la que se hace desde las alturas, imbuidos de un halo misterioso que, por alguna razón, nos hace superiores y totalmente desprovistos de cualquier indicio de incurrir en aquella conducta que criticamos.
Aquello es lo que ocurre cuando se vierten comentarios en torno a la criminalidad. No resulta extraño que alguien se declare manifiestamente a favor de la pena de muerte para los delitos más graves o de la castración química para algunos delitos contra la integridad sexual. Sin ir más lejos, no es para nada raro oír de cuando en vez comentarios del estilo “que se pudra en la cárcel”, “cómo puede ser que haya quedado libre”, etcétera.

Esta calificación resulta lamentable. Se habla de los delincuentes como una estirpe indigna que está en la otra vereda, en el bando de los rufianes. En este planteamiento hay un error: las personas sienten a la criminalidad como algo ajeno, y no como algo propio. Jamás se representan que ellos o alguno de sus cercanos alguna vez cometerá un delito, o incluso que puedan ser injustamente inculpados de uno. He allí que yerra el pensamiento, porque la ley se aplica para todos, por tanto si optamos por preferir culpar a un inocente que absolver a un culpable hay que aceptar que aquello pueda ocurrir también con nosotros mismos. Eso la gente no lo alcanza a comprender, pues ve a los delitos y sus penas como conductas totalmente fuera de su ámbito de acción. No se trata de ponerse de parte de los delincuentes, porque aquí no hay dos bandos, no son los buenos contra los malos, acá se trata de tomar consciencia de que vivimos –o deberíamos trabajar por vivir– en una sociedad democrática y pluralista.

Quizás esto pueda ser comprensible, ya que nuestro derecho penal es sumamente elitista, sancionando conductas que solo son imaginables de ser cometidas por personas de estratos bajos. Pues claro, un millonario no irá con una pistola a asaltar un supermercado, sin embargo cabe preguntarse qué ocurrirá con aquellos que comenten delitos de cuello blanco. Hace poco a algunos los condenaron…a tomar clases de ética. Muchas veces el delito es consecuencia de un conflicto social subyacente, conflicto que debiese enfrentarse e intentar solucionar o comprender, y no ocultar tras una celda (o en una isla perdida como proponían algunos).

Pero fuera de ese punto, es natural esa clase de opiniones si tenemos a los medios de comunicación como una ruidosa baliza que utiliza a la criminalidad como medio para acaparar rating, sin medir las dañosas consecuencias que esto presenta en la sociedad: un temor exagerado a ser víctimas de un delito, a raíz de un par de noticias de Santiago que muestran cómo se comenten delitos contra la propiedad.

Lamentablemente, hoy –con suerte– solo aquellos que han estudiado esta parte del derecho penal saben sobre la intervención mínima del poder punitivo, la idea de lesividad, responsabilidad por el hecho, en fin. Ante aquel escenario de ignorancia los pensamientos quedan a la discreción de lo que vemos por los medios de comunicación. Es hora de comenzar a frenar el populismo punitivo y su legitimación social, debemos tomar consciencia de que la ley penal se aplica para todos, y que si reducimos los estándares por los cuales se puede condenar a alguien o aumentamos aún más la severidad de las penas, además de lesionar las garantías penales más fundamentales, podemos estar construyendo nuestra propia celda. En las leyes que violan estos principios hay una bomba de tiempo que debemos desactivar, de lo contrario, el futuro de nuestra sociedad no se ve muy bien aspectado.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

03 de agosto

Es un problema de eleccion.

Si una vez cometes un delito, puede ser un error, todo el mundo puede cometer un error. Cuando tienes prontuario sí mereces “pudrirte en la cárcel”. Porque escogiste. Fue tu eleccion ser delincuente. Fue tu eleccion hacer daño a los demas, fue tu eleccion perjudicarlos,y es la nuestra aislarte y tirar la llave porque tu no quieres vivir con nosotros, quieres pisarnos.

Ese es el delincuente. El que escoge no solo hacer lo incorrecto, sino que lo escoge porque nos ve a los demas como victimas y quiere hacernos daño. Es el que elige serlo porque prefiere eso a la vida honrada, que ve como la vida que tienen los tontos sacrificados. El delincuente nos menosprecia a los demas, nos ve como inferiores, nos ve como objetivos, como cosas, como estorbos.

Cuando un tipo viola a un niño no es que no sepa que lo que hace es un daño para el niño, es que no le importa, su placer personal es primero. Cuando un tipo sale con una pistola para robar en un almacen, no va con la pistola porque tiene un “conflicto social subyacente” sino porque o se le da lo que pide o matara por ello. Cuando se estafa por millones de pesos a personas que han ahorrado para vivienda no hay “conflicto social subyacente”, solo avaricia, la misma que lleva a inflar los pollos y venderlos mintiendo sobre el peso. Cuando se tiene prontuario no puede venir con el numerito de “nadie me da una oportunidad”…

No creas que la gente tiene una idea tan negativa sobre la delincuencia porque lo lee en los periodicos. ¿No has pensando que la gente, aun cuando no sepa de derecho penal, tiene ojos? Somos vecinos de esos delincuentes, asi que cuando vemos que hay familias que se han especializado en ser carteristas y se dedican a eso, simplemente poque les encanta ser carteristas; o familias enteras que se dedican a vender drogas porque tienen mas dinero que si trabajaran honradamente; cuando hay pandillas que se dedican a tener aterrorizados a sus vecinos, o empresarios que se dedican a robarles a sus empleados; cuando vemos que un delincuente que ha robado 4 o cinco bancos matando a algun guardia o cajero o carabinero, se derrocha el dinero en drogas, articulos de lujo y tonterias; cuando vemos que se vende silicona en articulos escolares porque asi conviene al dueño de esa empresa, etc…. lo que queremos es que se cumpla lo que pactamos socialmente: que esas personas reciban castigo y las victimas sean reparadas, porque sino retornaremos al ojo por ojo. Y eso pasara no porque la gente sea vengativa, sino porque la mayoria de las personas no hace esos delitos y crimenes. No es “no haria”, es “no hace”. Mucha gente es la que tiene limites morales, principios, que les impide cruzar la linea que los delincuentes saltaron con gusto, aun cuando esten tentados a hacerlo.

Lo que esta mal es juntar a quienes han cometido un error con los delincuentes. Muchas personas que han cometido un error son estigmatizados por haber estado en una carcel, y eso sí que es un problema social. Esta mal que socialmente no estemos deteniendo y condenado a tanto abogaducho o juececillo de quinta que se dedica a condenar a quien sea violando el debido proceso porque suena bien lo de “condena”. Es un problema social el que destaquemos y ensalcemos conductas que son negativas, como el que alguien es alguien por lo que tiene, esta mal que no nos preocupemos por quienes estan en riesgo social y no impidamos que vean como su alternativa el delinquir…

Pero si vas a ser abogado tendras que entender que las victimas merecen reparacion del daño que se les ha provocado, y ese es otro problema social: que demasiadas victimas no han recibido nada, y han perdido mucho, incluso la propia vida o la de un ser querido. Mucha gente no sabe de derecho penal, lo que sabe es que el tipejo que mato a su hijo o violo a su hija o la tipeja que les robo todos sus ahorros esta libre y cometiendo el mismo delito, gente que tiene que cambiar su numero de telefono porque el criminal que les hizo daño los esta acosando, que tiene que encerrarse detras de rejas electrificadas porque unos imbeciles fueron a robarles sus posesiones y los encañonaron. Esas personas quieren respuestas que los abogados y los jueces no se les estan dando.

03 de agosto

El error en tu argumentación radica en que te planteas contraria a la ley del talión, sin embargo el trasfondo de lo primero que planteas es que no todo ser humano tiene derecho a ser tratado como persona, sino que solo tiene ese derecho aquel que le debe fidelidad al ordenamiento jurídico. En el fondo, derecho penal del enemigo. En la sociedad hay enemigos que deben ser marginados del sistema, y no importan que puedan pudrirse en la cárcel.

Este pensamiento es muy, pero muy peligroso, pues lo que el proceso penal debe buscar es la pena justa. Si queremos pudrir en la cárcel a cualquier delincuente que ha reincidido (lo que por otro lado es un derecho penal de autor y no de hecho) eso ya no es pena justa, derechamente es venganza. Y eso, estimada, es totalmente obsceno en un estado democrático. Por otro lado, creo que es más lógico pensar que quien reincide en su conducta es porque la pena no lo ha motivado a no delinquir, por lo tanto la pena no surte efecto en él, podemos subirla a pena de muerte y seguirá delinquiendo. El fin específico de la política criminal es la PREVENCIÓN, no la RETRIBUCIÓN, por lo tanto si la pene no logra prevenir los delitos está siendo ineficaz, y deben buscarse otras alternativas. Lamentablemente el sistema de hoy convierte las cárceles en ghettos y escuelas del crimen, no existe una red de apoyo sólida que permita a los reos reintegrarse a la sociedad y darle las herramientas para superar su situación.

Al parecer tu crees que vivimos como pensamos y no que pensamos como vivimos. Yo discrepo, creo que las condiciones materiales en las que cada cual nacen de alguna forma condicionan la forma en cómo actuamos y pensamos, y si bien esto se puede cambiar, es sumamente difícil. No puedes exigirle a un niño que ha nacido en un ambiente delictual que cuando grande se comporte de manera distinta, si el Estado no le brinda una red de apoyo a ese niño y en cambio lo sanciona por delinquir empeorándolo todo aun más, estamos mal en nuestras políticas.

Por último, si la sociedad se construye en base al consumo y la publicidad, diciéndote implícitamente que si tienes cosas vas a ser feliz, lógicamente las personas van a pensar que teniendo cosas pueden “ser alguien”: Hay quienes no tienen dinero para comprar cosas, y por eso las hurtan, roban o venden especies ilícitas, para vestirse con ropa de marca, tener autos, televisores, etcétera. Si eso no es un conflicto social subyacente, si para tí que la sociedad gire en torno al tener cosas no es un conflicto social que puede degenerarnos como personas, no sé que puede serlo.
Saludos.

05 de agosto

Estas malinterpretando totalmente lo que puse.

No dije en ningun momento que no todo ser humano tiene derecho a ser tratado como persona. Dije que el delincuente no nos trata como personas a los demas. Y eso no es porque lo diga la prensa, es porque la gente ve que es asi, ve que el delincuente no nos ve como seres humanos, nos ve como victimas a quienes atacar.

Por lo que bien poco le va a importar a las personas lo de “derecho penal” cuando le consta, porque son vecinos de los delincuentes, que a ellos no les importa un cuerno hacer daño.

Y ese deseo de venganza es legitimo, porque cuando tu aspiracion en la vida es hacer daño a otros, sin importarte un cuerno los otros, los otros no tienen por que tenerte consideracion.

Asi que los delincuentes se han ganado esa “venganza”, porque ellos escogieron hacer daño a los demas. Y cuando esas victimas ven como esos delincuentes se conocen la ley y sus vacios, la venganza es obvia.

La cuestion, Carlos, es cuan “libre” ha sido esa eleccion. O sea, cuando realmente hablamos de un delincuente. Y eso determina cuan “potencialmente” rehabilitable es el infractor.

Ese es tu error en tu articulo y es lo que yo queria explicarte. No sabes lo que es un delincuente.

El delincuente no es “per se” el que comete delito. El delincuente es el que lo comete porque quiere hacerlo. Y ese “querer” es porque sabe muy bien lo que esta haciendo.

No te centres en pobres, desposeidos y resentidos. Porque no es cierto, las condiciones materiales en las que cada cual nacen de alguna forma NO condicionan la forma en cómo actuamos y pensamos. Porque eso implica pensar que todos los delincuentes son pobres, (lo mismo que criticas en tu articulo) “Hay quienes no tienen dinero para comprar cosas, y por eso las hurtan, roban o venden especies ilícitas, para vestirse con ropa de marca, tener autos, televisores, etcétera.” Y estan los que siendo ricos hurtan, roban, venden especies ilicitas para vestirse con ropa de marca, tener autos, televisores, etc. ¿Ves tu problema? Caes en el mismo error que todos caemos: creer que el que delinque lo hace porque “necesita” hacerlo, y no es cierto.

Centrate en la eleccion al delinquir.

Si naces en un ambiente nefasto (si tu familia es una mierda, si tu entorno es una porqueria, si lo unico que conoces es cómo hacer pebre a los demas) claro que podras potencialmente ser un delincuente, sin importar si naces en el barrio alto de Viña del Mar o naces en los barrios pobres de la Serena. Pero tambien podras potencialmente ser rehabilitado, porque si se te presenta otro mundo, otra realidad, tal vez abras los ojos y te des cuenta lo errado de tu camino. Esa persona no es en sí un delincuente porque su decision de actuar como lo hace no fue del todo libre sino por un entorno nefasto (que no tiene que ser pobre, puede ser un entorno sin moral, sin cariño, sin etica). Esa persona cometido un delito, pero no ha decidido ser un delincuente.

Cuando el problema es que tienes los ojos abiertos, y decides ser delincuente, no puedes vivir en sociedad y es legitimo aislarte. Cuando violas a alguien y mas cuando es un niño no hay forma de rehabilitarte, porque sabes, sabes muy bien, que estas haciendo daño, y el placer para ti nace de eso: de hacer daño. Cuando estafas no lo haces porque seas un pobre desposeido bombardeado por publicidad, lo haces porque te crees mas inteligente que los demas, porque los demas son idiotas que merecen ser estafados. Cuando vas a robar y portas un arma que tu mismo has hecho, no lo haces porque seas una victima de la sociedad, lo haces porque quieres matar, quieres y decides matar.

Dices que el fin especifico de la politica criminal es la prevencion… No lo es. Si lo fuera, entonces estariamos entrando en una cuestion extremadamente peligrosa, que es legitimo la detencion por sospecha. Porque claro, si la politica criminal tiene como fin el prevenir, pues prevengamos los delitos, detengamos a quienes tal vez vayan a cometerlos. ¿Y como sabremos eso? Ah, si, los pobres y los flaites, esos hay que detenerlos…

No, el fin de la politica criminal no es la prevencion, porque eso significa que sabemos cuales son las causas de la delincuencia. Y eso es falso. No las sabemos. No hay correlacion entre ser pobre y ser delincuente, no hay correlacion entre ser maltratado y ser maltratador, no hay nada que te diga que x persona va a ser un delincuente, o un asesino o un violador y un largo etc porque eso es “determinismo”, que es en lo que estas cayendo en tu articulo.

Me criticas que planteo que “no todo ser humano tiene derecho a ser tratado como persona”, pero ¿que es lo que hace a una persona diferente de un animal? El libre albedrio. Tu estas negando el libre albedrio al que comete un delito, asi que tampoco estas mirandolo como una persona sino como una cosa que llevado por las circunstancias actua de esa manera. Ese ha sido el gravisimo error de nuestra legislacion penal, y por eso tenemos lo que tenemos ahora.

La realidad muestra una cosa distinta: no hay forma de prevenir la delincuencia porque no importa cuanto hagas, siempre habra alguien que desee cometer delitos aunque sepa que ira a la horca o que sera torturado hasta la muerte y no puedes identificar quien sera, porque no hay una correlacion entre la “pinta” o “facha”, “educacion” “status social” y la delincuencia. Gente de familias muy buenas son criminales, gente de familias destrozadas son muy buenas personas….

No mires a la delincuencia como un todo. “creo que es más lógico pensar que quien reincide en su conducta es porque la pena no lo ha motivado a no delinquir, por lo tanto la pena no surte efecto en él, podemos subirla a pena de muerte y seguirá delinquiendo.” No, hay tres logicas: que el que reincide lo hace por falta total de oportunidad una vez que ha salido de la carcel debido a haber estado en la carcel; o que lo hace porque la pena es una medalla en su mundo y que es como una carrera, en que mientras mayor es la pena mayor es el prestigio; o porque le importa un cuerno porque su necesidad y su deseo de delinquir es superior. Y esas tres logicas las determina el mismo acusado en su actitud. Miralos cuando estan detenidos: los que lloriquean no lamentan lo que han hecho, lamentan que les hayan pillado y lo ves en esa actitud falsa de arrepentimiento, una mezcla entre un show y arrogancia. Eso es clave, porque es prueba de que saben lo que estan haciendo, saben muy bien que estan haciendo daño, y escogieron hacerlo. El verdadero arrepentido busca inmediatamente la forma de reparar el daño o toma conciencia tras recibir la pena de que ha cometido un error y busca reparar sinceramente a la victima o a sus familiares, prueba de que de verdad entiende por qué esta ahí y por qué habra castigo. Y busca la forma de no reincidir.

El fin de la politica criminal no es la prevencion, es el entendimiento. Es que el que cometio un delito y es detenido entienda que ha cometido un error, que ese error provoco daño a otros, que por ese daño va a ser sancionado y que esa sancion conlleva la reparacion de ese daño. La pena no es parte de la prevencion, dejo de serlo cuando se entendio que sin importar cuan dura sea siempre habra alguien que cometera ese delito o ese crimen. Es parte de la sancion y de la reparacion. La pena por eso tiene que ser acorde con el delito, pero de forma que haga entender al hechor de que lo que hizo esta mal, tiene como fin el arrepentimiento y el hechor tiene que arrepentirse. Pero si no solo no te arrepientes sino que reincides, y lo haces muchas veces porque así lo decidiste, no puedes seguir viviendo en sociedad porque no hay nada que te rehabilite y te haga recapacitar. Y piensa: si reincides muchas veces para volver a ese infierno que son nuestras carceles, es porque ni un exorcismo te hara cambiar de actitud.

El error social es considerar que todo el que ha estado en la carcel es un delincuente. Y a muchos que sí podemos ayudar los abandonamos y los presionamos para que cometan otra vez un delito. En esa parte estamos pesimo, no hacemos nada en materia de rehabilitacion. Y estamos peor en materia de derechos del acusado. Tenemos las carceles llenas de personas que ni siquiera sabemos si cometieron un delito y de acusados falsamente. El debido proceso es una de las materias mas olvidadas de la carrera de abogado. Y ni que decir que estamos en -0 en materia de rehabilitacion en menores de edad, o en materia de “justicia” en cuanto a que somos inflexibles con el pobre pero suaves con el rico aunque los dos hayan cometido el mismo delito y los dos sean igualmente delincuentes. Y para colmo, quienes salen libres usando permisos carcelarios son muchas veces delincuentes de verdad, que como se conocen la ley mejor que un juez saben como usarla en contra de la sociedad….

Socialmente hay muchas cosas que estan mal, pero es injusto tirar toda la culpa de la delincuencia a la sociedad, porque el delincuente, el verdadero, no lo es por culpa de la sociedad, lo es a pesar de la sociedad.

Eso es lo que estaba diciendo, no que el delicuente no sea persona, sino que el delincuente es una persona que no debe vivir en sociedad. Y que tendras que sacarte el determinismo que te han inculcado, porque es la fuente de todos nuestros problemas de pesima politica penal y carcelaria.

16 de agosto

Primero, te agradecería tener capacidad de síntesis al comentar para hacer de esto un dialogo y no un monologo.

Es una realidad que a las políticas penales gozan de legitimación, es decir tienen adhesión social en la ciudadana, pero, ¿son legitimas?, ¿respetan los derechos fundamentales?, no. El gran tema es si le hacemos caso o no a la masa iracunda sedienta de venganza.

Tu premisa de que el delincuente “elige”, que es una persona que es consciente de las consecuencias de sus actos y cuenta con libre albedrío es una premisa que ha quedado en la historia hace bastante tiempo atrás –con la prevención general negativa- justamente por ser indemostrable científicamente. Creo que quien no sabe que es un delincuente eres tú, aquí hay un problema social subyacente que tu pretendes solucionar a través de sanciones, con un mero castigo. Finamente, la mejor politica criminal y la mejor forma de prevención es una buena política social, que se anticipe a estas problemáticas. Por otro lado, el tema de quién se delincuente es netamente de un poder de definición, los políticos tienen el poder de definir quienes serán delincuentes (ya que ellos tipifican los delitos), y naturalmente no tipificaran conductas que puedan ver afectados sus intereses.

Te invitaría a leer sobre política criminal, ya que el fin especifico de esta sí es la prevención del delito, naturalmente que no es una prevención a toda costa, pues esta orientada por el fin general que es el respeto a los derechos fundamentales (asumí que ese punto se daba por sentado, pero bueno). Otro error es que SÍ SABEMOS LAS CAUSAS DE LA DELINCUENCIA, para eso hay una disciplina llamada criminología que justamente se dedica a estudiar esas causas, y esos planteamientos son tomados por la política criminal para hacer sus razonamientos.

“Eso es lo que estaba diciendo, no que el delincuente no sea persona, sino que el delincuente es una persona que no debe vivir en sociedad” ¿Hay alguna diferencia?, decir que hay personas que no deben vivir en sociedad implica negarles su estatus de persona, y eso estimada sí que es peligroso.

Finalmente, tu concepción es bastante idealista, como de derecho internacional pontificador. Sin embargo, el derecho penal no esta hecho para héroes ni para santos, sino para personas normales.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Es tiempo de levantar la cabeza y volver a soñar en una sociedad distinta, un modelo donde el trabajo, la educación, la cultura, el amor, el desarrollo integral nuestro, sea parte de un todo
+VER MÁS
#Ciudadanía

Es tiempo de despertar

Somos aún uno de los grupos más vulnerados que está inmerso en una sociedad que cuenta con algunos sectores que niega con violencia nuestra existencia.
+VER MÁS
#Género

TRANSitemos a un mundo mejor

Cómo explicarnos que en el siglo XXI se apliquen prácticas crueles e inhumanas y quiten la vida a personas que hacían una tarea; cómo explicarnos que corten de tajo los sueños y aspiraciones
+VER MÁS
#Internacional

Qué hacemos. Aquí #NoSonTresSomosTodxs

El logro para que Chile se ubique en ligas avanzadas de producción de patentes y propiedad industrial, es de urgencia, ya que el desarrollo depende de este contexto, considerando que es por todos sabido qu ...
+VER MÁS
#Tecnología

Día internacional de la propiedad industrial. La importancia estratégica que tienen las patentes para Chile

Popular

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores