#Política

Un desencuentro lleno de futuro

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Si las reformas estructurales que implementa la Administración Bachelet son, en esencia y en estricto rigor, derechos sociales garantizados, como el derecho a una educación gratuita y de calidad, los derechos laborales, o los derechos de las mujeres, el desencaje entre éstas y la Constitución del régimen dictatorial aún vigente, plasmado en las resoluciones de inconstitucionalidad de partes centrales de las reformas que ha dictaminado el Tribunal Constitucional (TC), ha dejado al descubierto la colisión entre un Chile que aspira a tener unos derechos sociales garantizados como marco de entendimiento democrático y un Chile capturado en las redes de un autoritarismo larvado y vertical y sin casi sensibilidad social consagrado en la Constitución de la dictadura.


A cada resolución de inconstitucionalidad del Tribunal Constitucional contra las reformas, se hace más imprescindible una nueva Constitución que sintonice con los derechos laborales, educacionales, sanitarios o con los derechos de las mujeres; en fin, con los derechos sociales y humanos universales, y acerque a Chile a la institucionalidad de una democracia consolidada.

No obstante, este desencuentro pone de relieve unas cuantas certezas, llenas de futuro, por arrojar luz sobre el escenario político y sobre el proceso de cambios estructurales de la institucionalidad chilena actualmente en marcha.

La primera certeza, es comprobar que la politización de la justicia y la judialización de la política, venga de las izquierdas o de las derechas, le hace un flaco favor a la calidad y eficacia del sistema democrático, y sólo demuestra la impotencia de la llamada clase política para dirimir sus diferencias dentro de un marco estrictamente político. El obsceno uso -más bien abuso- del TC, en este caso por la oposición de centro derecha, ha terminado convirtiéndole en una suerte de `Tercera Cámara´.

En efecto, el TC como único recurso en la estrategia política del centro derecha -en minoría en el Parlamento- para oponerse al programa de reformas estructurales de la Administración Bachelet, ha terminado transformándose en una maquinaria de vetos vinculantes a toda reforma que intenta cambiar el orden establecido.

Esta repetida operación política le otorga al TC un rol institucional excesivo que enrarece gravemente la convivencia democrática por producir un efecto execrable: convierten la democracia representativa en un ejercicio maquiavélico, de cara al país entero, al convertir el TC en una especie de supra poder por sobre el Ejecutivo y Legislativo. El uso del TC, excesivo como única herramienta política, la ciudadanía lo percibe como una vulneración de la voluntad popular, que tuvo la amabilidad de ir a votar por sus representantes políticos para que éstos administren y gestionen sus intereses, y no por los diez jueces que integran el TC. La judialización de la política y la politización de la justicia sólo echa más leña a la enorme hoguera donde se consumen de descrédito las instituciones de la democracia.

Pero la mayor certeza, es la constatación sostenida de que el TC con sus resoluciones de inconstitucionalidad de derechos reconocidos ampliamente por la comunidad democrática internacional, como el derecho a huelga con titularidad sindical, uno de sus recientes fallos, pone de manifiesto la insensibilidad social de la institucionalidad vigente al tiempo que confirma claramente la necesidad imperiosa de una nueva Constitución, diseñada con la participación ciudadana, ya en marcha por la Administración Bachelet.

No obstante, los ministros del TC con sus fallos de inconstitucionalidad de partes centrales de las reformas, no han hecha más que respetar la Constitución vigente. Por eso no hay razón para dudar de la imparcialidad política de los ministros. Esta aplastante verificación tiene solo una lectura dura, ya conocida pero que el TC ha tenido la gentileza de recordárnoslo en forma brutal: la arquitectura y arqueología de la Constitución de la dictadura es autoritaria y muy poco favorable (o nada) a los derechos sociales de las personas, a pesar de los variados y generosos linfting que se le han practicado en democracia.

En conclusión, a cada resolución de inconstitucionalidad del TC contra las reformas, se hace más imprescindible una nueva Constitución que sintonice con los derechos laborales, educacionales, sanitarios o con los derechos de las mujeres; en fin, con los derechos sociales y humanos universales, y acerque a Chile a la institucionalidad de una democracia consolidada.

La poca o nula conciliación entre un Chile del pasado más autoritario de su historia, coronado en la Constitución de la dictadura, y una propuesta de modernidad democrática, representado en las reformas estructurales de la Administración Bachelet, paradójicamente ha producido un desencuentro, tan determinante como positivo, por llenar de certezas el futuro. Enhorabuena.

 

TAGS: #NuevaConstitución Constitución Tribunal Constitucional

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

No es un diagnóstico errado decir que hoy la adopción falla, no solo porque no se visualiza como alternativa, sino porque además es un proceso demoroso.
+VER MÁS
#Sociedad

Adopción, por el derecho a ser hijos e hijas

 La sencilla idea es que se consideren como primera opción, alternativas tan serias como las otras que se han impuesto en siglos de colonización mental.  Es incorporar esta reflexión como una variable ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Saber y acción local sustentable: Ni pintoresco ni folclórico

¿Cómo podremos entender que el camino que se ha tomado no nos llevará a otra realidad que no sea una en que la derecha y el verdadero abuso sigan triunfando? No lo sé.
+VER MÁS
#Política

El nuevo progresismo sacerdotal no es de izquierda

¿En qué minuto recibimos la gracia de poder elegir donde tiene que vivir cada persona?
+VER MÁS
#Ciudad

Plusvalía v/s dignidad

Popular

Si debatimos para ganar, terminaremos creyendo que existe una única respuesta correcta y sería la nuestra y cualquier otra está equivocada.
+VER MÁS
#Sociedad

¿Discutimos para ganar o para aprender?

Casi la mitad de la población chilena en exterior, formada por los hijos de los chilenos nacidos fuera de la patria, no pudieron participar en el proceso eleccionario por no cumplir con la exigencia establ ...
+VER MÁS
#Política

Limitación grave al derecho a voto de los chilenos nacidos en el extranjero

El impacto que las tecnociencias producen en la sociedad, no solo cambia la vida de las personas, sino que impone modelos y relaciones de vida nuevos, y no siempre mejores
+VER MÁS
#Política

¿Qué hacer frente al transhumanismo?

La noción de supervisión es una de las más relevantes en el ejercicio profesional de la clínica y la psicoterapia, ya que va indisociablemente relacionada al de formación continua y análisis del propi ...
+VER MÁS
#Salud

Sobre la Supervisión en psicoterapia