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Punta de Choros: el falso triunfo ciudadano

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El Estado es ese acuerdo social en que hemos de depositar nuestra confianza, en sus líderes e instituciones para no hacer de nuestra sociedad un lugar en él que cada uno hace lo que quiere. La afirmación anterior podría discutirse, pues en la realidad esto no sucede, pero es un ideal por el cual se trabaja. Pues mal que mal es el Estado, él debe velar por nuestras garantías y seguridad, brindarnos un rayado de cancha para saber por dónde jugar.
 
El caso de Punta de Choros ha sido evaluado como un gran triunfo de la ciudadanía sobre el gobierno. Por fin el ciudadano le dobla la mano al gobierno y éste debe echarse atrás en una medida, que no comparto, pero que obedecía finalmente a un marco regulatorio, legal.
 
Si bien al igual que muchos otros ciudadanos chilenos proteste activamente a través de las redes sociales porque votarán en contra de la instalación de una Termoeléctrica a carbón en Punta e Choros, una vez votado, lo que cabría esperar son otras reacciones, pero en mi opinión se ha cometido un error al dar pie atrás y peor aún, que lo haya hecho el mismísimo Presidente de la República de Chile. Las razones, las siguientes.
 
En un Estado de derecho, se deben respetar profundamente las instituciones y las leyes, los mecanismos y los procedimientos. Al echar pie atrás, el Presidente vulneró al Estado, deslegitimó a las autoridades y además, puso a Chile en una situación de debilidad ante quienes invierten en el país.
 
En segundo lugar, el Presidente y su gobierno, han demostrado debilidad a la hora de defender sus posiciones, y no sólo eso, sino que al vulnerar la institucionalidad crea una situación peligrosa para la democracia, pues lo que se ha hecho es lo mismo que hacían los emperadores ante el circo romano, bajar o levantar el dedo según aplaude o abuchea el público. Ahora él, tiene la capacidad de decidir lo que quiera en función de como vayan las encuestas y como se mediaticen los temas.
 
Si el Presidente Piñera quería cumplir su palabra sobre las termoeléctricas, debió haber presentado un proyecto de ley que modificará tanto la institucionalidad ambiental, hiciera leyes más restrictivas, propusiera una reforma tributaria verde y diera un paso en el cambio del modelo energético del país, hacia uno que garantizará la generación de energías limpias y renovables. Su golpe de efecto en nada ayuda a los ciudadanos, es una cortina de humo porque debilita la capacidad de que existan medios reales y democráticos más allá del voto, para tomar decisiones importantes como estás.
 
Sin duda en Chile se está transformando el repertorio de las movilizaciones sociales, aquello es real. Pero no nos engañemos, hay otros temas en Chile que no tienen la atención ni de facebook, ni twitter y menos de los medios y artistas nacionales.
 
Si abrimos la puerta a que en Chile se haga la voluntad del dedo, estaremos caminando no hacia una democracia, sino hacia al populismo.
 
¿Cuántos temas fueron desviados de la atención nacional? Personas que están en huelga de hambre, funcionarios luchando por su derechos laborales y los secundarios movilizándose para contener el avance inminente de la profundización de la lógica del mercado en las escuelas.
 
La ciudadanía celebra, pero allí quedan aún el 99% de las termoeléctricas en todo el norte grande, que son las que dan energía día a día a mineras que contaminan el agua y explotan recursos que no volverán jamás.
 
El desarrollo sostenible implica un modelo de crecimiento que armonice la economía, la sociedad y el medio ambiente. Eso se logra a través de leyes, instituciones y una cultura hacia nuestro entorno natural diferentes.
 
Piñera hábil o erróneamente decide con el dedo lo que está bien o está mal, eso en mi opinión lo convierte en uno más de los populistas del continente. Y a nosotros los ciudadanos nos da un falso triunfo.

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