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Omnipotencia Constitucional

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Últimamente se ha vuelto una real prueba de valor entrar a leer publicaciones sobre política en redes sociales, entre fundamentalistas de la derecha, antivacunas y revolucionarios de internet, desconozco quien le hace mayor daño a la psiquis colectiva. Sin embargo, hay publicaciones que me dan a reflexionar seriamente, fuera de las caricaturas señaladas.

Particularmente, me refiero a un perfil en Instagram cuyo nombre no recuerdo ahora, que da a conocer diversos candidatos (confirmados o probables) a la Convención constitucional. Su labor es buena y da un acceso fácil a la información de tan importante proceso. Procedí a buscar candidatos que fueran por mi distrito, al encontrarlos, fue realmente una sorpresa poco grata.


La Constitución no es suficiente en si misma en ningún caso, su contenido requiere de un desarrollo legislativo y administrativo para que realmente tenga vigencia

No los conocía de nada, no eran políticos de ningún partido, eso no es un problema, de hecho, lo consideré bueno. Mi problema fue en sus propuestas, diría con toda seguridad, que eran propias de la agenda política de un candidato a diputado o presidente, y no del posible redactor de la nueva Constitución para Chile. Pensaba dentro de mí, ¿Estos candidatos tendrán algún tipo de conocimiento en teoría Constitucional? O más profundamente ¿Creerán que la Constitución es una especie de ser omnipotente, que al consagrar un derecho o determinado modelo es lo necesario para acabar con todos nuestros problemas? Estoy empezando a pensar que así es, tal vez, se elevaron mucho las expectativas de lo que puede hacer la Constitución.

Caba indicar, que los derechos fundamentales funcionan como un “Mandato de optimización”. En donde lo escrito de la Constitución, consagrado como un derecho, funciona como una especie de orden al poder legislativo para que este desarrolle las leyes que estime para proteger en la mayor medida posible ese derecho. Es a lo que tiene que aspirar. Así, si una Constitución consagra la igualdad ante la ley, se deberán promulgar las leyes necesarias para garantizarla o hacer las correcciones en las leyes ya existentes para que este derecho no se vulnere, así como establecer en que casos se harán distinciones a este derecho, generando un trato desigual pero justificado en una situación.  Otros apartados de la Constitución, que no sean derechos fundamentales o principios, siguen otra lógica, en la cual si se realiza un mandato a regular ciertas situaciones, tiene un marco más estrecho, ya que estas solo se pueden cumplir o no. No es como los derechos o principios, en donde estos últimos se puede admitir ciertos grados de cumplimiento.

Con esto quiero expresar que la Constitución no es suficiente en si misma en ningún caso, su contenido requiere de un desarrollo legislativo y administrativo para que realmente tenga vigencia, sin olvidar también, que requerirá de voluntad política para su desarrollo. Sin esto, la Constitución sería una mera lista de buenos deseos sin ningún tipo de vigencia en la vida real, la aspiración de generaciones, reducidas a un mero documento para el estudio de juristas.

Creo que no le es ajeno a nadie los efectos nocivos de la sobre expectativa que puede generar que la gente crea que la Nueva Constitución funcionará para solucionar problemáticas sociales así sin más, solo existiendo, pocos han sido los que se han detenido a señalar lo contrario, distinguidas excepciones hay que decir.

Lo peor, sin embargo, que es esta tendencia de generar expectativas superiores aun no para. Sobre todo de un grupo de la izquierda, particularmente de la coalición del Partido Comunista y parte del Frente Amplio, que afirman que su misión en la CC será “destruir el neoliberalismo mediante la nueva constitución”.

Si creo entender el concepto de neoliberalismo como “la incorporación de las lógicas de mercado a todo ámbito, incluyendo derechos sociales”, creo también estar en contra de que todo se vea involucrado por lógicas de mercado. Sin embargo, en la forma que esta colación lo plantea es un tanto idealista, aquí mis razones.

En primer lugar hay que recordar la conformación de la CC, en la cual lo más esperable es que se represente 1/3 de cada espectro político (izquierda, centro y derecha). En otros escenarios es aun complejo que las coaliciones que vayan con esta idea, ya que a menos que arrasen en las votaciones, les tocará convencer a todo el centro y tal vez a personas disidentes dentro de la misma derecha. Además, suponiendo el escenario más realista, tocará transigir intereses, así, si a la izquierda quiere incorporar derechos sociales y necesita votos de otros espectros y no los tiene deberá; modificar la propuesta o aceptar propuestas de otros, así por ejemplo, la derecha más dura podría dar los votos a las iniciativas de derechos sociales si se mantiene el Art. 19 N° 21: La libertad de desarrollar actividades económicas. Y al no existir texto previo (La pésimamente explicada hoja en blanco), todos los espectros políticos se verán obligados a negociar y también ceder.

En segundo lugar, y creo que mi argumento más relevante, es por el rol de las Constituciones. Una Constitución fija las reglas mínimas del juego democrático, no es el programa político de nadie. Eso significa, que una Constitución realmente democrática no es la que excluye modelos de políticas, sino la que da las reglas para permitirlos todos, es decir, es un plano mínimo. Así, si se debe desarrollar, por ejemplo, el derecho a la educación, el poder legislativo tiene a su disposición todo tipo de iniciativas, de las más liberales (o neoliberales para algunos) a las de Estado presente o social, lo mismo ocurre con los demás derechos. La única forma para “destruir el neoliberalismo” sería consagrar constitucionalmente otro modelo, es decir, rigidizar otro tipo de política, lo que conllevará a amarrar todas las decisiones del futuro y además, sería caer en el mismo juego que tanto se le critica a la actual Constitución: ser ideológica, que no permite la figuración de otros modelos más que el que ya está consagrado.

Así las cosas, la CC y en particular la coalición del PC con el FA la verían muy difícil con su pretensión de eliminar todo resabio del actual modelo, que si bien se podría eliminar las regulaciones constitucionales de este (Como debería ser) Nada debería impedir de que si está dada cierta coyuntura, se pueda optar a alguna medida tachada de ser propia del “neoliberalismo”. Esto porque (y como ya dije), la Constitución debe de buscar optar por la regulación de las reglas del juego, reglas siempre y en todo momento mínimas, a fin de que se pueda desarrollar todo proyecto político, que pasen de izquierda a derecha. Si se logra esto, se logra sortear mejor los problemas de a los cuales nos vemos enfrentados. Si, en cambio, se opta por consagrar un modelo marcado en la Constitución, sea cual sea, sea de quien sea, se verá que realmente nunca les importó la democracia ni el pueblo, sino que simplemente no les gustaba el modelo que estaba en la Constitución previa y harían lo mismo apenas tengan la posibilidad.

 

TAGS: #NuevaConstitución Convención Constituyente Elección Convencionales

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