#Política

Movimiento estudiantil en un año electoral

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Hay grandes probabilidades que comencemos una nueva etapa política en la historia del país, donde se lograrán las mayorías políticas y la fuerza social necesaria para realizar transformaciones que están pendientes desde los comienzos de la transición pactada.

Muchas dudas, afirmaciones y supuestos se han generado por la coyuntura que se abre este año con las elecciones presidenciales y parlamentarias respecto del movimiento social. Desde este último algunas posturas, las más radicales, aseguraban que el movimiento social podría robarle la agenda a las elecciones que se efectuarían en el país, donde lo principal sería la calle, el espacio que determinaría la discusión pública.

Un nuevo escenario político

Si bien las movilizaciones ciudadanas han sido un factor catalizador de un nuevo escenario político del país, ciertamente no pueden ser consideradas el único. Por lo menos podríamos considerar dos elementos más:

1. La llegada de la derecha al gobierno. La Concertación administró el modelo heredado por la dictadura, en el período que denominaremos transición pactada, sin generar ninguna reforma estructural en el diseño impuesto a sangre y fuego por la dictadura. Lo anterior es compartido de manera casi unánime en el movimiento social y la izquierda. Sin embargo, la arremetida de la derecha fue mucho más violenta que la Concertación. El discurso que levanta el oficialismo es completamente antagónico a las aspiraciones y demandas del movimiento social. Esto se cristalizó emblemáticamente en las palabras de Sebastián Piñera el 19 de julio de 2011, en las cuales se refirió a la educación como un ‘’bien de consumo’’, en contraposición a su entendimiento como ‘’derecho social’’.

2. El desgaste de la Concertación como proyecto político. La Concertación pudo capitalizar la movilización social de la dictadura y el triunfo del NO, presentándose como el proyecto que recogía la producción política de la resistencia y la oposición y que traería los cambios que durante los años 80 se exigieron desde las calles. A medida que pasaron los años, a pesar del explosivo crecimiento económico y una serie de índices que mostraban la evidente mejora de la calidad de vida de las mayorías (diminución de la pobreza, crecimiento del empleo, expansión de la cobertura de la educación, entre otros), la Concertación no hizo frente dos cuestiones fundamentales: la democratización del país y la lucha contra la desigualdad. El modelo político–institucional sigue siendo prácticamente el mismo que dejó Pinochet, que genera una fuerza centrífuga hacia el centro, provocando que dos grandes bloques dominen el escenario político, excluyendo a un porcentaje significativo de la ciudadanía. Los procesos mencionados fueron acompañados por un progresivo alejamiento de la ciudadanía de la política, sobre todo los jóvenes.

La falta de participación ciudadana y la nula viabilidad de los proyectos alternativos, dejo por más de 20 años a ‘’los mismos de siempre’’ en el gobierno y el poder, produciendo a la larga un rechazo transversal en la ciudadanía.

El movimiento estudiantil

El movimiento social no surge de la nada. Es un punto de llegada de un proceso de resistencias y luchas que se han dado en el período de transición pactada. El efecto que tuvo no solamente se debe a sus propios aprendizajes: es producto, también, de los factores mencionados anteriormente. Es relevante considerar esto, pues se han levantado tesis que centran toda su atención en el movimiento social y de manera posterior le asignan a este una energía transformadora que sería capaz, por sí sola, de cambiar radicalmente Chile.

Al calor del escenario electoral se han levantado diversas afirmaciones desde los propios espacios de lucha. Conocida es la falta de acuerdo que existe en la CONFECH en materia presidencial: las diferentes fuerzas políticas que la componen se inclinan bien por Michelle Bachelet, Marcel Claude o consideran las elecciones como algo ajeno al campo de disputa.

Más allá de las opciones políticas que las diferentes fuerzas tomen, es más arriesgado que alguien tuviera la voluntad de instrumentalizar la CONFECH, de pretender instalarse desde su exterior como su único representante legítimo, de pretender “cuadrar” el movimiento estudiantil detrás de tal o cual candidato. La acción anterior sería no reconocer la naturaleza del movimiento estudiantil, no velar por sus proyecciones con la fuerza y las características que este ha tenido hasta ahora: gran apoyo ciudadano, transversalidad, libertad para criticar y proponer, diversidad. Esto lo explicaré caracterizando al movimiento:

1. Autonomía política. La autonomía política que ha generado el movimiento estudiantil es una condición fundamental para asegurar su condición de “punta de lanza” de las demandas ciudadanas y su proyección en el tiempo, por lo menos en el mediano plazo. Autonomía política básicamente es respetar los espacios que dan representatividad y fuerza, es decir, los propios estudiantes. Son las diferentes asambleas de carrera las que determinan las decisiones políticas fundamentales de los representantes locales, los que a su vez definen también las acciones que los dirigentes de la distintas Federaciones llevan a la CONFECH. Es básico no confundir la autonomía política con la “intransigencia”: el movimiento estudiantil debe estar dispuesto en avanzar con las propuestas que las autoridades propongan, si estas están en concordancia con sus planteamientos, o por lo menos producen avances en la dirección señalada.

2. Actor político. El movimiento estudiantil ha dado pasos para constituirse como un actor político. Se ha cuestionado la condición de movimiento social como apartada de la política, esa visión en la cual las actores sociales estaban subordinados a la ‘’política institucional’’ y se relacionaban con esta mediante una relación asistencial y “peticionista”. El movimiento estudiantil ha tenido la capacidad de apelar a la sociedad toda, a vincular sus demandas con diferentes reformas estructurales y a inscribir su lucha en proceso de transformación social. La validez de éste radica en que ha mostrado a los mayorías decepcionadas de ‘’los mismos de siempre’’ una manera alternativa de realizar política. Esto cobra significancia cuando en muchas ocasiones las prácticas usadas son diametralmente diferentes a las que nos tenían acostumbrados desde el espacio del poder. Podríamos decir que se hace política ‘’de cara la ciudadanía’’. Es sumamente importante recalcar que estas prácticas no son inherentes del movimiento social, como también prácticas vergonzosas no deben ser propias de la política institucional: cuando esto queda claro, se descarta el “mesianismo” del movimiento social como lo bueno y la política institucional como lo malo, tesis que lleva a atribuir poderes el movimiento social que no tiene.

3. Expresión ciudadana. El movimiento estudiantil, fundamentalmente por donde se forma y las causas que representa, puede ser una herramienta de expresión ciudadana más directa e integradora. Trabajar por su vitalidad e incidencia social es entonces asegurar espacio de representación política y participación fundamentales al conjunto de la ciudadanía, lo cual es fundamental para los que entendemos la democracia como algo más que un voto cada cierto tiempo.

Proyecciones

Más allá de las diferencias que la CONFECH contiene, sería bastante difícil poner en duda que la enorme mayoría de sus sectores están comprometidos con las transformaciones que el movimiento ha propuesto. El hecho de afirmar o sugerir lo contrario sería expresión, sin duda alguna, de un carácter mesiánico, en donde un sector se atribuiría la real voluntad de cambio en forma exclusiva y excluyente, en desmedro de los otros. Si tenemos consenso en lo anterior sería bastante extraño pensar solo en la posibilidad de que alguna de sus fuerzas quiera cuadrar esta organización con un candidato presidencial en estas elecciones, lo que atentaría contra su autonomía política y representación ciudadana.

Hay grandes probabilidades que comencemos una nueva etapa política en la historia del país, donde se lograrán las mayorías políticas y la fuerza social necesaria para realizar transformaciones que están pendientes desde los comienzos de la transición pactada.

Asegurar este cambio de rumbo, no sólo depende de tal o cual candidato presidencial. Las características del movimiento estudiantil no sólo deberían mantenerse en ese espacio, sino que deberían ser ejemplo de articulación y lucha de amplios sectores. El nuevo periodo debe estar acompañado por la proliferación y fortalecimiento de los movimientos sociales, no como forma de negar la lucha institucional y la generación de mayorías políticas, pero sí como un elemento fundamental que garantiza la orientación avanzada del proceso.

El movimiento social no puede descansar después de los logros que ha tenido, no ahora, cuando las puertas recién se están abriendo. Tampoco cuando tenga profundos avances. El movimiento social no sólo debe ser un instrumento de lucha política, sino también una forma pre–figurativa de la nueva sociedad que debemos construir, en donde comencemos un proceso de democratización ininterrumpida, en que los movimientos sociales conservan autonomía y se constituyen en actores políticos. Existe la posibilidad, corramos el riesgo.

———–

Foto: Wikimedia Commons

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Se colige la urgencia de acuerdos asertivos para canalizar las demandas ciudadanas desde sus territorios, apurando el tranco por una Nueva Constitución
+VER MÁS
#Política

La responsabilidad de los partidos v/s ¿particularismos políticos?

Se colige la urgencia de acuerdos asertivos para canalizar las demandas ciudadanas desde sus territorios, apurando el tranco por una Nueva Constitución

¿Qué priorizamos? ¿Constitución o gobernabilidad? Si no se puede lo menos ¿se podrá lo más? Los ciudadanos miran atónitos la degradación de la política, la descontrolada expansión de la delincuen ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

¿Qué priorizamos: Constitución o gobernabilidad?

¿Qué priorizamos? ¿Constitución o gobernabilidad? Si no se puede lo menos ¿se podrá lo más? Los ciudadanos miran atónitos la degradación de la política, la descontrolada expansión de la delincuencia, la violencia y el narcotráfico. Pero, la ciudadanía chilena debe asumir su responsabilidad en este descalabro

Se observa una tendencia a mantener una inercia del proceso que desgaste los ánimos en perseverar en acordar un tercer procedimiento para cambiar la Constitución de 1980
+VER MÁS
#Política

¿Por qué no hay acuerdo en el proceso constituyente?

Se observa una tendencia a mantener una inercia del proceso que desgaste los ánimos en perseverar en acordar un tercer procedimiento para cambiar la Constitución de 1980

No puede haber soberanía popular si hay una entidad, formada por un grupo de personas, aunque sea en una democracia representativa, que están diciendo cuales van a ser los límites de una Nueva Constitución
+VER MÁS
#Política

No vamos a un segundo intento de nueva Constitución con soberanía popular

No puede haber soberanía popular si hay una entidad, formada por un grupo de personas, aunque sea en una democracia representativa, que están diciendo cuales van a ser los límites de una Nueva Constitución

Nuevos

No queremos decir que no debes tener una relación sino, que si bien una buena relación protege nuestra salud mental; el mantener una mala relación nos puede enfermar y dificultarnos el mejorar
+VER MÁS
#Salud

Y vivieron felices... por un tiempo

Se colige la urgencia de acuerdos asertivos para canalizar las demandas ciudadanas desde sus territorios, apurando el tranco por una Nueva Constitución
+VER MÁS
#Política

La responsabilidad de los partidos v/s ¿particularismos políticos?

¿Qué priorizamos? ¿Constitución o gobernabilidad? Si no se puede lo menos ¿se podrá lo más? Los ciudadanos miran atónitos la degradación de la política, la descontrolada expansión de la delincuen ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

¿Qué priorizamos: Constitución o gobernabilidad?

En días de crisis climática, con sus efectos en materia de incertidumbre de todo tipo, es un buen llamado volver al origen.  No a todo evento ni en toda circunstancia, pero sí como una de las variables ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

La revancha de la mermelada

Popular

Deborah Jones en la liberación del Ser sensual, metaforización del Eros y el Thanatos que nadan en un lago entre delicadas sábanas, acariciando los sentidos en el juego del deseo
+VER MÁS
#Cultura

Disección poética. Libro: Eróticamente poética de Deborah Jones

El amor por un hijo o un familiar a quien se cuida puede ser inigualable, pero la carga para una persona puede ser destructiva
+VER MÁS
#Ciudadanía

Mamá cuidadora

La industria petrolera actuó a modo del dios Apolo y maldijo al igual que a Casandra a científicos e investigadores ambientalistas, ellos tendrán la capacidad de predecir el futuro, pero nadie les va a creer
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El Síndrome de Casandra y la Emergencia Climática

Quienes decidimos alzar la voz en algún momento de nuestra vida, y defender a quienes fueron injustamente tratados, sin saberlo, nos convertimos también en parte de una larga lista de sindicalistas, pensa ...
+VER MÁS
#Trabajo

¿En serio te despidieron por escribir Plaza Dignidad?