#Política

La otra izquierda: de la alegría ya viene a los tiempos mejores

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

La Concertación de Partidos Por la Democracia, primero, la Concertación por la Democracia, luego, y la Nueva Mayoría siempre tuvieron una oposición, más social que orgánica, por la izquierda y, en ese sentido, fueron alianza de centro más que de centro-izquierda. Es propio de la Ciencia Política al analizar los sistemas de partidos ubicarlos en un continuo izquierda-derecha que permite visualizar su posición relativa tomando en cuenta la función de gobierno y su(s) oposición(es).

Los lemas de campaña recordados parecen acuñados por la misma empresa publicitaria. Quizás sea así, pero con 30 años de diferencia. La primera, qué duda cabe –como la muletilla aquella del expresidente–, expresaba poderosamente una realidad, al menos por oposición, por síntesis de oposiciones, mas no por síntesis de propuestas.

Era la oposición a la muerte, a las desapariciones, al dolor, a la cárcel, al exilio, a los muertos, a la tortura, al miedo, a los relegados (me incluyo), a la censura, y lo más importante y que significa todo lo anterior, a la instauración por la fuerza, más que por la razón, de un modelo económico, político y social que, surgido desde vertientes distintas, convergió en la destrucción del antiguo sistema (régimen).


Con sus imperfecciones, el nuevo sistema electoral da cuenta de diversidad del país, de su movimiento y a 30 años del plebiscito podemos decir que una de las herencias más duras de la dictadura ha sido desplazada. Otra dimensión, de esta larga transición, ha acabado.

Hasta aquí es fácil estar de acuerdo. Tal vez comenzamos a divergir cuando opinamos sobre el plebiscito como concurrencia de ‘todas’ las fuerzas y sensibilidades opositoras a la dictadura. Me consta que no, aunque estuve disciplinadamente con el NO el 88. Hubo gente que no creyó nunca en esa salida institucional restándose a la lucha en las urnas e inició, en cierto sentido, el fenómeno de la abstención que luego fue reclutando, interpretando y nutriéndose de muchos por una gran variedad de motivos. Pero en concreto, siempre hubo quienes nunca creyeron que la alegría llegaba.

Esta aseveración y la conducta electoral posterior permiten afirmar que hubo oposición por la izquierda, además de la oposición por la derecha, al proyecto concertacionista. En consecuencia, y reiterando, la Concertación fue un proyecto de centro, con críticos a su izquierda y derecha. La derecha, dejémosla tranquila (por ahora). También dejaremos tranquilos a las sensibilidades de izquierda dentro de la propia Concertación. Pero la oposición de izquierda, diversa, desarticulada, sin referentes, se reinventaba una y otra vez. Con un tono duro para las políticas neoliberales, inclaudicables respecto a la defensa y promoción de los Derechos Humanos y las demandas de reparación y justicia y, también, incluyendo nuevos temas: feminismos, ecologismos, minorías, indigenismos, etc., levantó o se ubicó porfiadamente siempre desde la crítica más o menos dura contra la Concertación, con mayor o menor éxito. El Cura Pizarro, Manfred Max Neef, Gladys Marín, Tomás Hirsh, Arrate, Meo y otros representaron esas banderas y esperanzas, lo que hacía presagiar la consagración de la evidencia de este sector, con sus matices y diversidades.

Insisto que no es que ‘toda’ la izquierda estuviera fuera de la Concertación, solo digo que siempre hubo sensibilidad y propuesta a su izquierda. Por lo tanto, insisto, constantemente estuvimos a tres tercios, aunque el binominal imponía una lucha a dos bandas. Hoy, lo nuevo bajo el sol, es que hubo candidatura a la izquierda de la Nueva Mayoría con resultados parlamentarios favorables, gracias al fin del binominal, y a una base social que creyó en la estrategia. Por fin la realidad se ha impuesto intra sistémicamente, lo que no es menor.

Y con ella, la recomposición de la discusión política. Por lo tanto, nadie debiera estar asombrado de los resultados de estas elecciones recientes, especialmente las parlamentarias. Con sus imperfecciones, el nuevo sistema electoral da cuenta de diversidad del país, de su movimiento y a 30 años del plebiscito podemos decir que una de las herencias más duras de la dictadura ha sido desplazada. Otra dimensión, de esta larga transición, ha acabado.

Veremos el desempeño de esta nueva articulación al interior del sistema político, en su juego de poder y de ilusiones. Veremos el comportamiento de la ‘calle’ y, por mientras, se hará lo más sencillo que hay en política: estar en contra, pues, tal como la alegría no llegó (no a todos al menos) los tiempos mejores se avizoran con nubarrones.

TAGS: #Democracia #IzquierdaChilena #Plebiscito Transición

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#EstoPasaEnChile

VER TODO
El cántico sobre el violador en tu camino, sus coreografías, estética y sentido han sido una forma efectiva de visibilización de una imposición que, nos lo han dicho muchas veces, lleva ya demasiado ti ...
+VER MÁS
#Género

#LasTesis, visibilizando el autoritarismo que no ves

La coyuntura actual nos invita, de forma casi inédita, a repensar nuestro país en su totalidad, incluido el rol y las formas que debiese tomar la evaluación del aprendizaje en el sistema educativo.
+VER MÁS
#Educación

SIMCE y democracia

Es justificable el estallido social en contra del abuso, de las trampas y arreglines que cometen impunemente los que tienen el poder.
+VER MÁS
#Ciudad

Los ´de arriba` continúan haciendo trampas

Malaquías , tu fortuna será otra cuando aprendas a usar el juicio no como una regla de vida ordenada, sino como solo momentos que van y vienen. No puedes planificar tu felicidad basado en el dinero, las ...
+VER MÁS
#Cultura

El plan perfecto de Malaquías

Popular

El cántico sobre el violador en tu camino, sus coreografías, estética y sentido han sido una forma efectiva de visibilización de una imposición que, nos lo han dicho muchas veces, lleva ya demasiado ti ...
+VER MÁS
#Género

#LasTesis, visibilizando el autoritarismo que no ves

La coyuntura actual nos invita, de forma casi inédita, a repensar nuestro país en su totalidad, incluido el rol y las formas que debiese tomar la evaluación del aprendizaje en el sistema educativo.
+VER MÁS
#Educación

SIMCE y democracia

Es justificable el estallido social en contra del abuso, de las trampas y arreglines que cometen impunemente los que tienen el poder.
+VER MÁS
#Ciudad

Los ´de arriba` continúan haciendo trampas

Malaquías , tu fortuna será otra cuando aprendas a usar el juicio no como una regla de vida ordenada, sino como solo momentos que van y vienen. No puedes planificar tu felicidad basado en el dinero, las ...
+VER MÁS
#Cultura

El plan perfecto de Malaquías

Popular

Tomémonos las calles con nuestras pañoletas moradas y verdes. Porque juntas somos más fuertes. Porque, como dice Rebeca Lane “Yo no elegí la guerra pero nací guerrera”
+VER MÁS
#Género

Y la culpa no era mía, ni donde estaba, ni como vestía

¿No sabían quién era? ¿No habían leído sus columnas? ¿No han visto sus intervenciones en otros programas de televisión? Era extraño. Estaban todos muy escandalizados de algo que era evidente que pa ...
+VER MÁS
#Política

El evitable show de Hermógenes en Bienvenidos

Vivimos en un país que no aprecia la ciencia, ya que el gobierno la ajusta y le corta las aristas necesarias para que esta funcionen en su realidad ficticia, lo que convierte a Chile en un país que no cre ...
+VER MÁS
#Ciencia

Las ciencias chilenas bajo un régimen de Procrustes

El escándalo, el grito, las marchas y la represión muestran la verdad dura de una sociedad que se quiso domesticar y mantener en la conformidad de la aceptación y del silencio.
+VER MÁS
#Sociedad

Estallido social en Chile: El infierno de la desigualdad