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La derrota de Guillier: 5 razones propias para una caída dolorosa

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Imagen: por Cristian Durney.

El domingo pasado Chile habló fuerte y claro y le dio a la Derecha en Chile una votación histórica: tanto en porcentaje como en cantidad de votos absolutos, la ciudadanía expresó con fuerza sus convicciones y sepultó las aspiraciones de la izquierda. Ante ello, cabe reflexionar sobre las reales causas del descalabro, y lo primero y más sano es mirar hacia dentro.

El mal candidato

Guillier siempre estuvo fuera de tiempo en la campaña: desde el incidente con la muñeca inflable en Asexma hasta el enredo con los beneficiados y el costo real de la propuesta para “terminar” con el CAE, el candidato casi siempre pareció estar incómodo, con el pie cambiado. Más perlas: cuando confundió los conceptos de violación a los derechos humanos y terrorismo, su extrañísima visita una charla anti-aborto en la UC y que lo hizo contradecir la postura del gobierno sobre el tema, sus absurdas críticas  a los partidos políticos, mientras estos le estaban juntando firmas para su candidatura (acá cabe preguntarse, ¿ganó algún voto remarcando tanto su supuesta independencia?, ¿qué sentido tenía esa batalla?), su insólita acusación a los fiscales que según él privilegiarían las causas de mayor connotación social debido a que recibirían “incentivos económicos” y que generó un furibundo desmentido desde el Ministerio Público y más. Además, pese a tener un rival que se aburrió de cometer errores no forzados, A Guillier casi siempre se le vio incómodo en las entrevistas y debates, donde solía contradecirse y discutir con los periodistas. 


No logró orquestar una épica convocante, cosa que lograron casi todos los demás candidatos, incluidos los que perdieron en primera vuelta. Probablemente sólo Navarro y Artés tuvieron campañas más pobres tanto en lo conceptual como en la propuesta visual.

El excesivo hermetismo

Guillier se manejó casi siempre con un reducido e impenetrable grupo de colaboradores cercanos, el cual sólo acentuó la tendencia del candidato a separarse de los demás. Se aisló de sus colegas senadores, del gobierno y hasta de su propio equipo de campaña. Salvo Karol Cariola, que con disciplina espartana lo acompañó cada vez que pudo, se le vio en general solo y con agenda aparte, desconectándose de los partidos y negándoles influencia en su campaña. Su negativa a dar entrevistas en la parte inicial de su campaña y sus polémicas con algunos periodistas le granjeó la animadversión de sus colegas y terminó constándole caro.

El cumpleaños de monos (el bloque)

El bloque tampoco lo ayudó mucho. La falta de primarias le quitó legitimidad a la candidatura y en esto Guillier sí que no tuvo culpa alguna, de hecho, siempre abogó por las primarias. Acá es legítimo preguntarse ¿Cuál era la pretensión real de la DC al ir por el “camino propio”? ¿Qué pretendía Lagos tratando de llegar a una primaria que ya tenía perdida? ¿Por qué el PS no fue capaz de levantar una opción con alguna oportunidad (como habría sido la de Isabel Allende)? El bloque tampoco pudo aportar rostros de peso a su campaña, aumentando la sensación de soledad y aislación. Las polémicas y contradicciones internas frente a temas programáticos aportaron lo suyo también.

Una campaña sin alma

Si ya el candidato parecía excesivamente conservador y algo anodino, el diseño de campaña no pudo imprimirle la energía y optimismo que exudaba su contendor. Al tremendo slogan de “Tiempos Mejores” de Piñera (una promesa simple, que todo el mundo entiende, que es optimista en medio del pesimismo), se le respondió con un bucólico “El Presidente de La Gente”, que reflejó lo que fue la campaña: una frase casi vacía, cliché, anticuada, en una lógica totalmente noventera. La campaña de Guillier cayó una y otra vez en lo mismo: conceptos vagos, lugares comunes, diseño gris y carencia de relato. No logró orquestar una épica convocante, cosa que lograron casi todos los demás candidatos, incluidos los que perdieron en primera vuelta. Probablemente sólo Navarro y Artés tuvieron campañas más pobres tanto en lo conceptual como en la propuesta visual.

El arrastre de problemas sin solución

Guillier por último nunca pudo sacarse chapas que le colgaron desde el principio de la campaña: Que era flojo, que el PC tenía una excesiva influencia en la campaña, que sus propuestas eran poco claras, que sus números no cuadraban. Para el bronce la absurda polémica por la ausencia de su programa de gobierno, donde se dio 3 versiones distintas en una semana. O su insólita intervención criticando al Frente Amplio a una semana que estos obtuvieran un fuerte respaldo en las urnas y lo dejaran a un pelo del bochorno de no haber pasado a segunda vuelta. Todo esto pudo y debió abordarse comunicacionalmente, pero no se hizo. Y más allá de lo comunicacional, hubo también errores políticos serios, como no orquestar una campaña de anuncios específica para los votantes FA, su incomprensible llamado a no votar en las primarias o haber insistido en una retórica izquierdista anticuada y poco creíble: desde “meterle la mano en el bolsillo” a los empresarios a las citas al Che Guevara (lo que gatilló la molestia de quienes lo apoyaban), ese tipo de discursos sólo agradaba al votante más duro que ya estaba convencido y muy difícilmente iba a traer votos nuevos.

TAGS: #AlejandroGuillier #Elecciones2017

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Comentarios

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Jose Luis Silva Larrain

20 de Diciembre

No estoy de acuerdo. Era buen candidato, su popularidad se debió justamente porque era el mas desmarcado de la política tradicional ¿como ahora dicen que eso le restó votos?, incómodo, su equipo hermètico y hasta titubeante si, ¿ha pensado que hay que hablar para ganar votos de la DC y del PC simultaneamente? y que ademàs ya estaban peleados Debía hacer guiños al ché si quería proyectar estabilidad y continuidad al mundo conservador para apaciguar la incertidumbre sobre que desiciones tomaria en su gobierno.

Además en Chile siempre la final se juega entre los candidatos mas conservadores, eso es fortaleza no debilidad.

El arrastre de los problemas sin solución: si, eso si, se crucificó al proclamarse “continuador” de Bachelet con quien la gente no estaba ni ahí, todos se fueron hacia Piñera o el Frente Amplio.

Piense quien le ganó: el candidato mas vapuleado y humillado en todas las redes, que antes habia terminado un gobierno con un 30% de apoyo o menos, ninguna personalidad en Chile ha generado mas anticuerpos que Piñera (.. bueno, ninguna civil al menos..)
Pero Piñera es un contrincante brillante, mantiene un discurse parejo que no genera incertidumbres, se fortalece electoralmente cuando lo insultan porque sabe como victimizarse sin llorar, se la sabe por libro, conoce la política de niño, sabe que no representa nada muy nuevo o explosivo y que sólo era cosa de mantenerse como alternativa porque tarde o temprano, ……no habria mas alternativa

20 de Diciembre

Hola José Luis, gracias por leer y comentar. No dije que haya perdido votos por ser “desmarcado” de la política, sino que el insistir tan majaderamente en lo mismo no le sumó votos nuevos, debió concentrarse en otras cosas. Creo además que no necesitaba hacer más gestos al PC dado que estaban ya incorporados en la campaña y son el voto más disciplinado de la política chilena, por eso mi critica al exceso de guiños a ese sector.

Sobre las fortalezas de la campaña de Piñera, da para otra columna, pero comparto varias de tus apreciaciones. Saludos!

Oscar

26 de Diciembre

Comparto bastante lo que haz expuesto, sin embargo, me parece que está dura derrota da para una explicación mucho más compleja que los 5 puntos que señalas. Hay que examinar los números que nos dejó el mapa electoral.
Por otro lado, recién se están publicando en los medios atisbos de mea culpa de los principales dirigentes (Andrade entre otros) que dan cuenta de lo huérfano que estaba Guiller en esta campaña. Es terrible pero nuevamente entregamos el gobierno de una manera ingenua y torpe.
Guiller está claro que No era el mejor candidato, pero nunca se verifico un apoyo real y concreto de parte de los partidos, razón por la cual se percibió poco convencido y huérfano durante toda la campaña, lo cual contrastaba con la ambición de Piñera, que pese a cometer un sin número de errores no forzados supo jugar su papel en el último tramo de la elección.
Con todo tengo la.impresion que la elección se jugó en forma más determinante en la última semana y media, particularmente en el último debate televisivo que tuvo mucho raiting, y que termino por mostrar un Guiller poco claro, que no saco partido del momento para convocar electorado y un Piñera más comodo, resuelto y coherente. Señalo este hito porque en entrevista a CNN Pancho Vidal y Chaguan coincidieron que los números de las encuestas que manejaban los comandos estaban muy cercanos y que después del debate la diferencia se disparo y termino con los resultados del 17 de diciembre.
En fin, solo queda aprender y prepararse para

28 de Diciembre

Hola Oscar, la verdad que no pretendo que estas sean las únicas causas que expliquen la derrota, es más bien una reflexión abierta con foco en lo comunicacional. La orfandad de Guillier, que por cierto planteé en el artículo, es algo mutuo, pues su propio círculo fomentó esto, aislándolo de los partidos. Y sí, el cierre de la campaña fue bastante malo, sobretodo el debate como bien señalas. Gracias por comentar.

Luis Avalos Farías

28 de Diciembre

En un análisis casi simplista echarle sólo la culpa a un mal candidato; tras él había una coalición de gobierno que tuvo la responsabilidad de apoyar a un hombre que, a la postre, perdería. En algún momento hubo fe ciega en que era el mejor candidato. Se equivocaron jefes de partido que, utilizando a un candidato que podía ganar, era un hombre dúctil, manejablre, inmfluencviable, sin peso propiaYnm y con él hacían una limpieza de figuras históricas de hombfres nuevos que se sacaban de encima a figuras notables

28 de Diciembre

Hola Luis, la verdad no entiendo mucho tu comentario, pues yo propongo 5 causas de las cuales sólo una apunta A Guillier propiamente tal y el resto tienen que ver con otras variables. Por supuesto que el bloque tiene una gran responsabilidad y así lo señalé, pero también su círculo cercano y su pálida campaña. ¿No crees?

28 de Diciembre

Podría tratarse de algo más simple, la gente quería un cambio, y por otra parte la imagen de “Chilezuela” fue fundamental, el chileno ama su país y verlo caer a pedazos convocó mucha gente a las urnas.

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