#Política

La casa de Piñera en Pucón

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

A raíz de una noticia de investigación publicada en el medio digital El Dínamo supimos que Piñera había obtenido en el año 2011, vale decir, en su primer gobierno, una concesión marítima para su vivienda de veraneo localizada en un sector rural de la comuna de Pucón, 9 ª Región de La Araucanía, autorización entregada por las autoridades de entonces para una franja de 900 m2 de su terreno ribereño que enfrenta el lago Caburgua.


“ninguna obra podrá ser habitada o destinada a uso alguno antes de su recepción definitiva parcial o total (…), sin perjuicio de las multas que se contemplan en el artículo 20º,

Lo anterior nos motivó para formular consultas, en base a la ley Nº 20.285 de Transparencia, a los actuales mandos de la Municipalidad de Pucón, específicamente a la Directora de Obras Municipales (DOM) para saber cómo y cuando se construyó esa casa habitación y tal funcionaria nos expresó que el 11 de agosto de 1988, en plena dictadura, se le cursó el permiso de construcción Nº 102 “al señor Sebastián Piñera Echenique” para levantar una vivienda de 698 m2, sin indicarse la superficie del terreno rural, y que el supervisor era el arquitecto Cristián Boza, dejándose en claro que ese permiso se otorgó un día después del mandato respectivo del 10 de agosto de 1988 del Seremi de Vivienda, luego, constatándose que se trató de una operación express. 

En esa época Piñera incursionaba, a través de su empresa Fincard, en el lucrativo negocio de las tarjetas de crédito, actividad comercial que vendió a un banco.

Ya en plena democracia, la DOM de Pucón le otorga a Piñera el permiso de edificación Nº 210 del 26 de septiembre de 2003 para ampliar en 228 m2 dicha vivienda, indicándose en esa fecha que el terreno es urbano, lo cual es una gruesa mentira, y que el mismo predio, rol 132-08, tiene una superficie de 200.000 m2. lo cual sí es verdad.

Pero lo interesante, por no decir impúdico, en este episodio es el hecho irregular, confirmado por la propia DOM de Pucón, de que esa magnífica casa de veraneo que utiliza cada cierto período de tiempo Su Excelencia, inmueble que debería tener un avalúo comercial de unos $ 1.000.000.000 (mil millones de pesos) o más es clandestina, pues no tiene la correspondiente recepción final de obras municipales, con lo cual de paso nunca ha pagado las contribuciones de bienes raíces, suma que determina el Servicio de Impuestos Internos (SII) y cobra trimestralmente la Tesorería General  de la República.

Sobre este asunto, publicado por algunos medios de prensa, el alcalde de Pucón, Carlos Barra (RN), recientemente se refirió a la polémica señalando “nos gustaría que todo el mundo estuviera con todos sus antecedentes en orden” (sic), con lo cual intentó bajarle el perfil a esa incorrección.
Por ello a ese alcalde le recomendamos que lea en conjunto con su subordinada Directora de Obras Municipales el artículo 145º de la Ley General de Urbanismo y Construcciones.

¿Qué dice ese mandato legal?

“ninguna obra podrá ser habitada o destinada a uso alguno antes de su recepción definitiva parcial o total (……………..), sin perjuicio de las multas que se contemplan en el artículo 20º, la infracción a lo dispuesto en el inciso primero de este artículo podrá sancionarse, además, con la inhabilidad de la obra, hasta que se obtenga su recepción, y el desalojo de los ocupantes, con el auxilio de la fuerza pública, que decretará el Alcalde, a petición del Director de Obras Municipales”.

Luego, si el alcalde Barra hubiera exigido el cumplimiento de la ley como era su deber, el presidente Piñera para evitar el desalojo hace mucho tiempo habría obtenido la recepción final municipal de su casa-habitación que ocupa hace 30 años y, por ende, la Tesorería General de la República le habría cursado, semestre por semestre de todos los años, las correspondientes contribuciones de bienes raíces y hoy en día este asunto no sería una bochornosa noticia.

TAGS: Sebastián Piñera

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

 

PARTICIPA

Popular

Algún día tendremos que expresar palabras propias. Alguna vez, en nuestra historia particular, deberemos decir una palabra que nos pertenezca a nosotros y esa será nuestra libertad
+VER MÁS
#Ciudadanía

Si en las alturas se ve una ave volar, en algunos corazones nacen alas

Esta simple y al mismo poderosa fotografía, dio una perspectiva nunca antes vista de nuestro planeta/hogar, mostró por primera vez su belleza dentro de la vastedad y soledad del espacio, revelando nuestra ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El viaje a la Luna y su importante legado al movimiento medioambiental

A un ganapán le importa poco quien dirija y algunos hasta dirigen, transitan sin criticar, sin alzar la voz, simplemente cumple con asistir y rutinizar procesos, porque un ganapán ama la burocratizació ...
+VER MÁS
#Política

Un Ganapán o el ejercicio rutinario de la domesticación

No se cerró ninguno de los programas sociales mal evaluados por Dipres durante los últimos 10 años
+VER MÁS
#Sociedad

El vicio del malgasto en los programas sociales

Popular

La cruel paradoja, es que esa burla nos pone del lado de los abusadores y explotadores; que sin saberlo le seguimos el juego al sistema, que en esa burla lo justificamos, o lo que es peor, lo normalizamos
+VER MÁS
#Sociedad

La vístima y los vistimarios

Todas las naves que viajaron a la Luna, desde el Apolo 8 en adelante y los 6 descensos que comienzan con el histórico Apolo 11, ¿fueron todos un engaños?.
+VER MÁS
#Sociedad

Artículo para negacionistas: 50 años del Apolo 11

Nadie quiere cerca a personas conflictivas y “raras”, sino positivas y mansas en su accionar social. Toma estos cortos consejos que capaz te ayudan a encasillarte a la fuerza en un mundo hueco e insen ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Consejos para ser un poco normal en una sociedad anormal

A un ganapán le importa poco quien dirija y algunos hasta dirigen, transitan sin criticar, sin alzar la voz, simplemente cumple con asistir y rutinizar procesos, porque un ganapán ama la burocratizació ...
+VER MÁS
#Política

Un Ganapán o el ejercicio rutinario de la domesticación