#Política

Incertidumbres tras las elecciones

0
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Durante las semanas previas a las elecciones se instaló la idea de que ellas eran una carrera casi ganada. La sensación general indicaba que nos acercábamos a un segundo gobierno de la derecha. Encuestas, medios de comunicación y una pléyade de analistas y políticos de “experiencia” auguraban la vuelta al “orden” tras un “mal gobierno” enfermo de “fiebre refundacional”. Y así llegó el día de las elecciones. Los resultados fueron un fuerte remezón para todo el espectro político. Revisemos algunos de los aspectos más llamativos a nuestro parecer:


A grandes rasgos, este escenario de desencanto facilitó la división de la izquierda y el surgimiento del Frente Amplio, apelando a la buena política y al ejercicio del poder de forma horizontal y cercana a las personas.

El inesperado buen resultado del “derechismo”. El conservadurismo representado por José Antonio Kast tiene más arraigo de lo que se pensaba, haciendo que un posible giro de la derecha hacia posiciones más liberales no sea nada fácil, o peor aún, una quimera. No parece descabellado creer que este “conservadurismo 2.0” representante de una derecha excesivamente dura en cuanto a la defensa de sus principios (familia tradicional, orden, nacionalismo, liberalización económica, pinochetismo, celo religioso y rechazo a la inmigración) puede crecer y tener un mayor grado de influencia para hacer pesar su agenda valórica. La gran pregunta es si podrán cosechar mayores éxitos electorales, tal cual como ha sucedido con la extrema derecha en otras partes del mundo. Además, ¿tendrán cabida dentro de un eventual gobierno de Piñera, que al parecer se siente más cómodo mirando al centro político?

La agonía de la Democracia Cristiana (DC). Los pobres resultados electorales obtenidos parecen constatar una realidad: un declive progresivo, agudizado por sensibilidades irreconciliables y quiebres dentro de la colectividad tras el desgaste y desintegración de la Concertación y su reemplazo por la Nueva Mayoría.

Si miramos retrospectivamente, eran evidentes las fracturas ideológicas, las cuales se manifestaron en distintos episodios: Adolfo Zaldívar y su incorporación al Partido Regionalista de los Independientes (PRI) y posterior acercamiento al gobierno de Piñera, Jaime Ravinet renunciando a su condición de democratacristiano para desembarcar en la derecha, y últimamente, el camino propio que encarnó la candidatura presidencial de Carolina Goic apoyada principalmente por el gutismo, bajo la consigna de recuperar una supuesta identidad de centro perdida “gracias” a la “izquierdización” de la Nueva Mayoría y del gobierno de Michelle Bachelet. Lo cierto es que las tensiones internas se han profundizado entre los que miran al centro en busca de reformas graduales y amistosas con el modelo, y quienes desean posicionarse más a la izquierda adoptando una agenda de transformaciones profundas, superando el rechazo atávico de la DC a los comunistas. Sin embargo, no hay dudas que tras estas elecciones el panorama es desalentador para la DC. Uno de los partidos más importantes de la segunda mitad del siglo XX está amenazado por los fantasmas de la división y desaparición. A la crisis de votos se suma la crisis de identidad ¿Podrá sobrevivir?

El reemplazo de la Nueva Mayoría por el Frente Amplio. Si bien no nos atrevemos a calificar de crítico, el escenario para la Nueva Mayoría, está lejos de ser auspicioso. Tras los positivos resultados obtenidos en las elecciones presidenciales y parlamentarias del 2013, hoy el panorama es diametralmente opuesto. A la posibilidad de una derrota contundente en primera vuelta (que no sucedió), hay que agregar otros elementos menos coyunturales.

Es imposible pasar por alto las fuertes grietas asociadas a promesas no cumplidas durante mucho tiempo (el lastre de “en la medida de lo posible” concertacionista) y a escándalos de corrupción y prácticas reñidas con la ética, lo que ha terminado por resentir su apoyo ciudadano. Si bien pocos se salvan de la corrupción dentro de todo el espectro político, el golpe es más duro en cuanto toca a partidos que construyeron sus banderas de lucha en torno a principios como la justicia social y la equidad.

A grandes rasgos, este escenario de desencanto facilitó la división de la izquierda y el surgimiento del Frente Amplio, apelando a la buena política y al ejercicio del poder de forma horizontal y cercana a las personas. Sus positivos resultados electorales los colocan en una posición expectante para reemplazar a la vieja izquierda (¿podrá ésta reinventarse una vez más?), y por qué no, aspirar a La Moneda el 2022. En el corto plazo, está por verse si podrán capitalizar mejor sus resultados siendo oposición a Piñera o Guillier. A largo plazo, está por verse si mantienen la coherencia entre lo que dicen ser y su praxis político partidista. Por ahora, gran parte del voto protesta contra el establishment pareciera pertenecerles.

La abstención electoral. No quisiéramos concluir sin unas líneas acerca de la alta abstención electoral que se registró el 19 de noviembre pasado, en donde un 54% del padrón no manifestó interés por ejercer su derecho a voto ¿Goza de buena salud una democracia en donde la mayoría no participa? ¿Se pueden empujar reformas profundas sin la ciudadanía? ¿Qué espera al próximo gobierno, independiente del color político, salvo una mayoría apática que no participa y una oposición que puede llegar a ser férrea?

Más dudas que certezas nos está dejando este período electoral.

TAGS: #Democracia #Eleccciones2017 #PartidosPolíticos

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Han pasado meses y la estúpida guerra de “dictadura sale con votos” versus “dictadura sale por presión internacional” se consume la mente de los venezolanos, cuyos líderes no hacen nada más sino ...
+VER MÁS
#Internacional

¿Será que no hay otro sueño posible para Venezuela?

Es tiempo de levantar la cabeza y volver a soñar en una sociedad distinta, un modelo donde el trabajo, la educación, la cultura, el amor, el desarrollo integral nuestro, sea parte de un todo
+VER MÁS
#Ciudadanía

Es tiempo de despertar

Somos aún uno de los grupos más vulnerados que está inmerso en una sociedad que cuenta con algunos sectores que niega con violencia nuestra existencia.
+VER MÁS
#Género

TRANSitemos a un mundo mejor

Cómo explicarnos que en el siglo XXI se apliquen prácticas crueles e inhumanas y quiten la vida a personas que hacían una tarea; cómo explicarnos que corten de tajo los sueños y aspiraciones
+VER MÁS
#Internacional

Qué hacemos. Aquí #NoSonTresSomosTodxs

Popular

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores

El santuario de la naturaleza “Dunas y Humedales de Putú” constituye un complejo ecosistema que pertenece a la eco región mediterránea nacional, la cual ha sido considerada a través de una serie de ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Dunas y Humedales de Putú: Un desafío para la conservación de los bienes comunes de identidad territorial